¿Qué dice la Biblia acerca de los tatuajes /
perforaciones del cuerpo?"
Los tatuajes son más populares
que nunca en muchas partes del mundo. El número de personas con tatuajes ha
aumentado dramáticamente en los últimos años. Los tatuajes ya no son sólo para
delincuentes o rebeldes. El nerviosismo de la rebelión históricamente asociada
con los tatuajes está empezando a desaparecer. El Nuevo Testamento no dice nada
acerca de si un creyente en Jesucristo debería o no tatuarse. Por lo tanto, no
podemos decir que hacerse un tatuaje es un pecado y debido al silencio de las
Escrituras, el tatuarse cae bajo la categoría de "área gris", y los
creyentes deben seguir sus convicciones en el asunto, respetando a aquellos que
puedan tener convicciones diferentes.
Aquí están algunos principios bíblicos generales que se pueden aplicar para hacerse un tatuaje:
◦ Los hijos deben honrar y obedecer a sus padres (Efesios 6:1-2). Para un menor de edad, hacerse un tatuaje en violación de los deseos de sus padres es bíblicamente sin fundamento. Los tatuajes nacidos de la rebelión son pecaminosos.
El "adorno externo" no es tan importante como el desarrollo del "interior" y no debe ser el centro de atención de un cristiano (1 Pedro 3:3-4). Una persona que desea un tatuaje para llamar la atención o atraer admiración, tiene un enfoque vano y pecaminoso en sí misma, y Dios lo rechaza por eso.
◦ Dios ve el corazón, y nuestra motivación para cualquier cosa que hagamos debe ser glorificar a Dios (1 Corintios 10:31). Las motivaciones para hacerse un tatuaje tales como "encajar", "lucir", etc., no alcanzan la gloria de Dios. El tatuaje en sí mismo puede que no sea un pecado, pero la motivación para hacerse el tatuaje puede serlo si es equivocada y lamentablemente casi siempre lo es.
◦ Nuestros cuerpos, así como nuestras almas, han sido redimidos y pertenecen a Dios. El cuerpo del creyente es el templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19-20) dice: “«¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Pues habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios».
Significado principal:
• El cuerpo como templo: El Espíritu Santo habita en el creyente, por lo que el cuerpo es sagrado.
• Pertenencia a Dios: Los
creyentes no se pertenecen a sí mismos, ya que fueron rescatados (comprados)
por el sacrificio de Cristo en la cruz.
• Llamado a la pureza: Se
exhorta a honrar y glorificar a Dios mediante la manera en que se usa el cuerpo
y el espíritu.
Si buscabas otro pasaje o
deseas profundizar en el significado de 1 Corintios 6:19-20, dime y con gusto
lo analizamos.
¿Cuánta modificación de ese
templo es apropiada? ¿Hay una línea que no se debe cruzar? ¿Existe un punto en
el que la proliferación de tatuajes en un cuerpo deja de ser arte y comienza a
convertirse en mutilación pecaminosa? Esto debe ser una cuestión de reflexión
individual y de honesta oración.
◦ Somos los embajadores de Cristo, llevando el mensaje de Dios al mundo (2 Corintios 5:20). ¿Qué mensaje envía el tatuaje, y ayudará o restará valor a la representación de Cristo y a la difusión del evangelio?
◦ Todo lo que no proviene de fe es pecado (Romanos 14:23), así que la persona que se hace el tatuaje debe estar completamente convencida de que es la voluntad de Dios para él o ella.
No podemos dejar la discusión de los tatuajes sin mirar la ley del antiguo testamento que prohibía los tatuajes: "Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo el Señor" (Levítico 19:28). La razón de la prohibición de los tatuajes en este pasaje no se indica, pero es probable que el tatuaje fuera una práctica pagana relacionada con la idolatría y la superstición. Probablemente era común para los paganos marcar su piel con el nombre de un dios falso o con un símbolo que honrara a algún ídolo. Dios exigió que Sus hijos fueran diferentes. Como les recordó en el mismo versículo: "Yo soy el SEÑOR". Los israelitas le pertenecían; eran Su obra, y no debían llevar el nombre de un dios falso en sus cuerpos. Aunque los creyentes del nuevo testamento no están bajo la ley de Moisés, podemos tomar de este mandamiento el principio de que, si un cristiano decide hacerse un tatuaje, nunca debe ser por razones supersticiosas o para promover la filosofía mundana. La conclusión es que hacerse un tatuaje no es un pecado en sí, si se hace para honrar y glorificar a Dios, lamentablemente hoy en dia las personas no lo hacen con ese propósito; Por el contrario lo hacen porque quieren ser aceptados en un grupo o comunidad, o porque está de moda, o quieren honrar un ser querido. En cualquier caso son razones equivocadas que para Dios son abominación y pecado y las condena. Es una cuestión de libertad cristiana y debe ser guiada por principios bíblicos y arraigada en el amor.
La perspectiva en el Antiguo Testamento
Contexto histórico y cultural
Prácticas paganas:
En el antiguo Cercano Oriente,
los pueblos vecinos a Israel (como los cananeos y los egipcios) solían hacerse
cortes en la piel, marcas o tatuajes como parte de rituales de luto por los
muertos, o para mostrar devoción y pertenencia a deidades paganas e ídolos.
Separación y santidad:
El propósito de Dios al prohibir estas prácticas en Israel era distinguirlos de las naciones circundantes y consagrar su cuerpo —creado a imagen de Dios— exclusivamente para Él, evitando cualquier asociación con idolatría o paganismo.
La perspectiva en el Nuevo Testamento
En el Nuevo Testamento, la ley ceremonial del Antiguo
Testamento queda cumplida en Cristo.
El templo del Espíritu Santo:
El Nuevo Testamento pone el
foco en el interior de la persona y en el cuidado del cuerpo como morada del
Espíritu Santo (1 Corintios 6:19-20),
enfatizando que la verdadera devoción proviene de un corazón transformado y no
de marcas externas.
Libertad y conciencia:
No existe un mandato directo o
prohibición en el Nuevo Testamento sobre los tatuajes modernos, de hecho pasa
lo mismo con fumar no encontraras en la Biblia una prohibición de No Fumar,
pero es reprochable para Dios pues esto hace daño al cuerpo y este es el
recipiente del Espíritu Santo de Dios. Por ello, algunas denominaciones
cristianas actuales suelen debatir el tema desde el principio de la conciencia
personal, la motivación detrás del acto (por ejemplo, honrar a Dios frente a la
vanidad o la rebeldía) y el respeto al cuerpo.
Y el tatuaje representa eso vanidad y rebeldía del ser humano frente a
Dios.

