domingo, 10 de mayo de 2026

El Cristiano y los Tatuajes:

 

El Cristiano y los Tatuajes:

Una Reflexión Bíblica sobre el Templo del Espíritu

Como miembros de la Iglesia de Cristo, nuestra guía fundamental es la Palabra de Dios. En un mundo donde las modas cambian constantemente, es vital detenernos a escudriñar qué nos enseña la Escritura sobre el cuidado de nuestro cuerpo y la imagen que proyectamos como hijos de Dios.

Los tatuajes hoy en día están llevando a los jóvenes e incluso personas mayores a un abismo de perdición y confusión; Es ya común ver personas jóvenes imprimirse tatuajes, las razones son diversas, aunque todas equivocadas. 1) Por razones de modernismo es lo actual, 2) para complacer a otros y ser aceptados en su grupo de amigos o familiares, 3) razones de índole personal exaltar o llevar el recuerdo de un familiar o suceso importante para el. Y 4) para complacer su propio gusto o ego, simplemente le agrada y quiere exhibirlo a los demás .  Dios en su palabra se pronuncia contra esto y es porque lo hacer por razones vanas, en si nuestro Padre Jehová y su hijo Jesús Cristo podría permitirlo pero si fuera por las razones correctas, hacerlo para honra y gloria de Dios pero lamentablemente no se hace así y por eso Dios lo repudia pues cae el vana idolatría adorando y venerando las cosas del mundo que te llevan a la ruina.

1. El Mandato en la Ley (Levítico 19:28)

Aunque hoy vivimos bajo la gracia, la Ley de Moisés nos da luz sobre el carácter de Dios y lo que Él considera agradable. En Levítico 19:28 leemos: “Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová”.

Históricamente, estas marcas estaban ligadas a prácticas paganas y ritos de idolatría. Dios quería un pueblo distinto, un pueblo santo que no imitara las costumbres de las naciones que no le conocían. El tatuaje, en su esencia antigua y en muchas de sus expresiones modernas, busca alterar la creación original de Dios con fines de autoexpresión o identificación con el mundo.

2. El Cuerpo como Templo del Espíritu Santo

El Nuevo Testamento eleva la importancia de nuestra integridad física a un nivel espiritual profundo. En 1 Corintios 6:19-20, el apóstol Pablo nos confronta:

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”

Si nuestro cuerpo no nos pertenece, sino que es la morada del Altísimo, debemos preguntarnos: ¿Esta marca en mi piel glorifica a Dios o me exalta a mí mismo? ¿Es necesario "decorar" lo que Dios ya hizo perfecto?

3. La Doctrina de la Santidad y el Testimonio

La Biblia nos insta a ser santos porque Él es santo. Esto implica una separación de lo mundano. Romanos 12:2 nos dice: “No os conforméis a este siglo”. El tatuaje es, por definición, una conformidad con una cultura que prioriza la apariencia externa y la rebeldía visual sobre la mansedumbre y la humildad cristiana.

Además, debemos considerar nuestro testimonio ante los demás. Como predicadores y miembros del cuerpo de Cristo, nuestra vida debe ser una carta abierta que lea "pureza" y "orden". Al marcar el cuerpo de forma permanente, nos arriesgamos a poner un tropiezo innecesario o a enviar un mensaje confuso sobre nuestra identidad en Cristo.

Conclusión

Dios diseñó al ser humano a su imagen y semejanza. Al evitar los tatuajes y las marcas innecesarias, honramos la soberanía del Creador y reconocemos que nuestra verdadera identidad no está en la tinta, sino en el sello del Espíritu Santo en nuestros corazones.

Busquemos siempre que nuestra mayor señal no sea una marca externa, sino el fruto del Espíritu que brilla desde adentro hacia afuera, para la gloria de Aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.

 



domingo, 3 de mayo de 2026

Arameo bíblico

 

Arameo bíblico

La Biblia fue escrita principalmente en hebreo y griego. Pero una pequeña parte, incluyendo varios capítulos de Daniel, fueron escritos en arameo. ¿Por qué se utilizó el arameo?


Inscripción aramea en una estela funeraria del siglo VII a.C. en el Museo de Louvre (Foto de Wikimedia Commons).

La mayoría de los estudiosos de la Biblia saben que el Antiguo Testamento fue escrito principalmente en hebreo y que el Nuevo Testamento fue escrito principalmente en griego. Pero muy pocos saben que en el Antiguo Testamento hay capítulos enteros de libros escritos en arameo y que los judíos del primer siglo, incluido Jesús, hablaban arameo. De hecho, unas pocas palabras de Jesús, habladas por Él en arameo, están registradas en arameo en las traducciones de la Biblia.

Las razones para utilizar el hebreo y el griego parecen obvias. El hebreo era el idioma de los antiguos israelitas, entonces tiene sentido de que éste fuera el idioma principal en el Antiguo Testamento. Los judíos, que también son israelitas, continúan usando este idioma hoy en día. El griego era el idioma para la educación en el primer siglo. Por lo tanto tiene sentido de que los apóstoles usaran este idioma en sus escritos.

Pero, ¿por qué el arameo? ¿Cómo fue incluido este idioma en la Biblia? ¿Qué podemos aprender de la inclusión del arameo en la Palabra de Dios?

El arameo y los descendientes de Abraham

Según La enciclopedia de la Biblia internacional estándar, el arameo es “Una forma de discurso semita, más relacionado al hebreo y al fenicio, pero exhibiendo peculiaridades más marcadas y subsistiendo en diversos dialectos. Su origen pudo haber estado en Mesopotamia (Aram), pero... se convirtió en la lengua principal a través de extensas regiones.... En su forma oriental se conoce como siríaco. En el caso del Antiguo Testamento, anteriormente, aunque de manera incorrecta, generalmente llevaba el nombre de caldeo” (el idioma arameo”).

Los descendientes de Abraham estuvieron expuestos al arameo en la época anterior al establecimiento de la antigua nación de Israel, ya que éste era un idioma estrechamente relacionado con el hebreo y muy utilizado en áreas limítrofes con Canaán. En Génesis 31:47 se utiliza el arameo por primera vez en la Biblia cuando Labán puso por nombre al majano que hizo en señal de paz con Jacob, “Jegar Sahaduta” arameo para “montón de testigos”. Jacob lo llamó “Galaad” que significa lo mismo en hebreo. En este caso prevaleció el nombre hebreo (v. 48).

El arameo y los judíos

Cientos de años más tarde —después de que los descendientes de Abraham fueran esclavos en Egipto y vivieran la época de los jueces y la era dorada de Israel a cargo de Salomón, y el reino del norte de Israel fuera tomado cautivo por Asiria— el gran ejercito asirio se dirigió a Jerusalén con la intención de subyugar el reino de Judá.

Tratando de intimidar a los habitantes, el Rabsaces asirio eligió hablar en hebreo —el idioma de los judíos. En Isaías 36:11 y 2 Reyes 18:26 leemos que los oficiales de Ezequías le pedían al líder asirio que les hablara en arameo, para que la gente que estaba sobre el muro no pudiera entender.

De acuerdo con este incidente, parece que “el arameo era el idioma común de la diplomacia asiria” y que la mayoría de la población judía no hablaba arameo (ibídem). ESV Study Bible (La Biblia de estudio de la versión estándar inglesa) añade: “el arameo era el idioma del protocolo internacional” (comentario de Isaías 36:11).

Si bien Dios libró a los judíos de esta invasión asiria, años más tarde permitió que la nación de Judá cayera ante los babilonios (también conocidos como caldeos). Poco después de la caída de Judá, el profeta Jeremías exhortó a los judíos para que se resistieran a la idolatría en Jeremías 10. De interés particular es Jeremías 10:11, que fue escrito en arameo. Este versículo les da a los judíos una respuesta para aquellas personas que estén tratando de inducirlas a adorar un ídolo: “Les diréis así: Los dioses que no hicieron los cielos ni la tierra, desaparezcan de la tierra y de debajo de los cielos”.

En Las Notas Bíblicas de Albert Barnes dice que este versículo “era un dicho proverbial probablemente”. Al parecer Dios les estaba dando a los judíos una respuesta para cuando recibieran invitaciones para ir a adorar un ídolo de personas que hablaban arameo. Y la Biblia nos indica que de hecho esto sí ocurrió.

Los registros seculares indican que hubo por lo menos tres deportaciones de judíos de Judá a Babilonia, en donde el idioma del imperio era arameo (Daniel 2:4). Sadrac, Mesac y Abed-nego se enfrentaron a esta prueba de la idolatría después de haber sido deportados. La prueba era si se inclinarían ante la estatua del rey Nabucodonosor (Daniel 3). De pronto, mientras el rey les hablaba, ordenándoles que se inclinaran ante su estatua, se les vino a la cabeza la respuesta de Jeremías 10:11. Para una investigación más profunda de este incidente, vea “Los tres amigos de Daniel”.

Con tantos judíos cautivos en el imperio arameo-hablante, muchos judíos eran bilingües entonces, hablaban hebreo y arameo. “Después del regreso de la cautividad, el arameo desplazó al hebreo como el idioma de los judíos en Palestina” (Enciclopedia de la Biblia estándar internacional). Esto explica por qué los líderes judíos que canonizaron el Antiguo Testamento se sentían cómodos al tener tanto el hebreo como el arameo en los escritos sagrados.

Los pasajes en arameo más largos de la Biblia

Ya hemos visto los lugares en el Antiguo Testamento donde el arameo fue usado antes del cautiverio babilónico de los judíos. Ahora veremos la inclusión más larga del arameo en la Biblia, se encuentra en el libro de Daniel, del capítulo 2:4 hasta el capítulo 7:28 está escrito en el idioma de los babilonios.

Es interesante saber acerca de los pequeños apartes en arameo que fueron incluidos en la escritura original de la Biblia. Pero nuestro estudio de la Palabra de Dios y de cómo debemos vivir de acuerdo a las expectativas de Dios es todavía más importante. Las personas se preguntan por qué Dios permitió que una sección tan larga de las Escrituras fuera escrita en arameo, pero existe un beneficio importante de este suceso que les permite a los eruditos en la actualidad determinar la fecha en el que fue escrito el libro de Daniel. Como se señala en artículos complementarios de esta sección del sitio web, algunos estudiosos han sugerido que el libro de Daniel no fue escrito sino hasta los años 160 a.C., o sea después de que muchos de los bien detallados eventos profetizados en Daniel 11, ya habían ocurrido.

Pero tal razonamiento de una fecha tardía de la escritura del libro de Daniel es un error que se demuestra al estudiar cuidadosamente el texto en arameo del libro. El comentario bíblico del expositor, hablando acerca del estilo del arameo en el libro, dice: “Pero con la publicación y el análisis lingüístico del apócrifon (que es una especie de midrash para Génesis) [escrito en el siglo III a.C.], aparentemente Daniel utiliza una forma de arameo de varios siglos atrás” (“Introducción a Daniel”).

Por cierto, debemos notar que un estudio del hebreo usado en el libro de Daniel arroja un resultado similar. Como añade El comentario bíblico expositor: “Desde el punto de vista de la ciencia lingüística, no hay posibilidad de que el texto de Daniel [hebreo] haya sido escrito a la par del surgimiento macabeo”.

Los demás pasajes más largos del Antiguo Testamento escritos en arameo se encuentran en Esdras. El primer pasaje en arameo (Esdras 4:8 hasta Esdras 6:18) comienza con una carta acusatoria que los enemigos de los judíos le enviaron al rey Artajerjes acerca de la reconstrucción de Jerusalén por parte de los judíos. La sección continúa con la respuesta del rey, cómo reaccionaron los judíos ante la respuesta y, finalmente, el decreto del rey Darío permitiéndoles a los judíos proceder.

La segunda sección en arameo de Esdras (Esdras 7:12-26) es una carta oficial del rey Artajerjes permitiéndole a Esdras y otros israelitas que así lo querían, llevar plata y oro para el templo en Jerusalén.

El arameo en el Nuevo Testamento

En el primer siglo, el arameo continuó siendo el idioma que hablaban los judíos en sus casas. Debido a esto, una pequeña parte de los estudiosos creen que algunas partes del Nuevo Testamento pueden haber sido escritas en arameo inicialmente y después traducidas al griego.

Aunque la visión predominante de los estudiosos es que el Nuevo Testamento fue escrito principalmente en griego, la influencia del arameo en el primer siglo resulta evidente incluso en traducciones de la Biblia en español. Aquí hay unas frases transcritas en arameo del Nuevo Testamento:

  • La palabra Abba se encuentra en Marcos 14:36. Abba significa “padre”. Por tanto, Abba, Padresignifica en realidad “Padre, Padre”. Aunque pueda parecer redundante, la primera palabra es aramea y la segunda es griega. Esta palabra enfatiza la relación personal que Cristo tenía con Dios el Padre y que nosotros también podemos tener con Él (Romanos 8:15; Gálatas 4:6).
  • La frase en arameo Talita, cumi en Marcos 5:41 está seguida de la frase “que traducida es, Niña, a ti te digo, levántate”.
  • Mientras sanaba a un hombre sordo y que tenía problemas de habla, Jesús “le dijo: Efata, es decir: Sé abierto” (Marcos 7:34). La palabra Efata es aramea.
  • La Biblia de estudio ESV explica acerca de 1 Corintios 16:22: “la frase sea anatema. El señor viene es aramea en vez de griega, probablemente representa una oración cristiana judía para el regreso de Jesús”.
  • Mateo 27:46 registra un clamor de Jesús cuando estaba en la cruz: “Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”.


 

 


domingo, 26 de abril de 2026

Razones de la separación de Moisés de su familia

 

Razones de la separación

 de Moisés de su familia



La separación de su esposa Séfora y sus hijos Gersón y Eliézer es un episodio que no se narra con una sola explicación directa, sino que se deduce a través de eventos clave en el libro de Éxodo.

Aquí te presento las razones principales sustentadas con citas bíblicas:

1. El incidente de la circuncisión y el peligro de muerte

Poco después de que Moisés sale de Madián hacia Egipto, ocurre un evento extraño y tenso en una posada. La Biblia indica que Dios estuvo a punto de matar a Moisés, aparentemente porque uno de sus hijos no había sido circuncidado, incumpliendo el pacto de Abraham.

Cita Bíblica: Éxodo 4:24-26

"Y aconteció en el camino, que en una posada Jehová le salió al encuentro, y quiso matarlo. Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo... Así dejó luego Jehová a Moisés."

Razón: Este evento traumático sugirió que la familia de Moisés no estaba preparada para el peligro espiritual y físico de la misión en Egipto. Se interpreta que, para protegerlos y evitar más conflictos con la ley de Dios, Moisés decidió enviarlos de vuelta a casa de su suegro, Jetro.

2. La protección de su familia ante las plagas

Egipto se convertiría en un campo de batalla espiritual y físico. Las diez plagas y el enfrentamiento directo con el Faraón hacían que el entorno fuera sumamente peligroso para una mujer y dos niños pequeños.

Soporte Bíblico: Aunque no hay un versículo que diga "Moisés los envió por las plagas", el texto confirma más adelante que efectivamente fueron enviados de vuelta.

Éxodo 18:2: "Y tomó Jetro suegro de Moisés a Séfora la mujer de Moisés, después que él la había enviado..."

Razón: La palabra hebrea para "enviado" (shilluach) sugiere un envío formal para protección o un despacho temporal. Moisés priorizó la seguridad de su familia mientras él cumplía la labor de libertador.

3. La magnitud de la carga del liderazgo

Moisés no solo iba a Egipto a hablar; iba a liderar a millones de personas por el desierto. La carga administrativa y espiritual era tan pesada que difícilmente habría podido atender sus deberes como esposo y padre simultáneamente.

Soporte Bíblico: Éxodo 18:13-18

Cuando se reencuentran, Jetro nota el agotamiento de Moisés y le dice: "Desfallecerás del todo... porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo."

Razón: El enfoque total de Moisés debía estar en la liberación del pueblo. La separación permitió que él se dedicara exclusivamente a la voz de Dios sin distracciones familiares durante el clímax del conflicto en Egipto.

4. El caso de su cuñado (Hobab)

En cuanto a su cuñado, la Biblia menciona un intento de separación posterior, cuando ya estaban en el desierto. Moisés no quería que se fuera, pero su cuñado deseaba volver a su tierra.

Cita Bíblica: Números 10:29-30

"Entonces dijo Moisés a Hobab...: Nosotros partimos para el lugar del cual Jehová ha dicho... Ven con nosotros. Y él le respondió: Yo no iré, sino que me marcharé a mi tierra y a mi parentela."

Razón: A diferencia de su esposa, la separación de su cuñado fue por el deseo de este último de conservar su identidad y herencia en Madián, aunque Moisés finalmente le rogó que se quedara para servirles de "guía" en el desierto.

Resumen del Reencuentro

Es importante notar que esta separación no fue definitiva ni un divorcio. En Éxodo 18, una vez que Israel sale de Egipto y llega al monte de Dios, Jetro trae a Séfora y a los hijos de vuelta a Moisés, y hay una celebración de unidad y fe.

Aunque la Biblia no dice explícitamente "se separaron por religión", hay evidencias en el texto que respaldan  el choque de creencias y costumbres.

Aquí te analizo este detalle con base en el contexto bíblico:

1. El trasfondo de Jetro: ¿Sacerdote de quién?

La Biblia identifica a Jetro (también llamado Reuel) como el "Sacerdote de Madián" (Éxodo 2:16). Los madianitas eran descendientes de Abraham a través de su segunda esposa, Cetura, por lo que tenían un conocimiento ancestral del Dios de Abraham, pero con el tiempo sus prácticas se mezclaron con el politeísmo de la región.

El cambio de Jetro: Es notable que Jetro parece tener una "conversión" o un reconocimiento pleno de Jehová solo después de ver los milagros de las plagas.

Cita Bíblica: Éxodo 18:11 dice: "Ahora conozco que Jehová es más grande que todos los dioses; porque en lo que se ensoberbecieron prevaleció contra ellos".

Implicación: Esto sugiere que, antes de este momento, Jetro (y posiblemente su familia) reconocía a otros dioses además de Jehová, o no consideraba a Jehová como el único y supremo.

2. Séfora y el conflicto de la circuncisión

​Finalmente el incidente en la posada (Éxodo 4:24-26) es la prueba más clara de que había una diferencia de criterios religiosos en el hogar de Moisés:

La resistencia: Si el hijo de Moisés no estaba circuncidado, era probablemente porque Séfora (apoyada por la cultura de su padre) se oponía a esta práctica hebrea, que era la señal del pacto con Jehová.

La reacción de Séfora: Cuando ella finalmente lo hace para salvar la vida de Moisés, lo hace con desprecio, llamándolo "esposo de sangre". Esta expresión refleja un choque cultural y religioso violento. Ella cumplió con el rito por necesidad, no necesariamente por devoción en ese momento.

3. La influencia en los hijos

En la mentalidad bíblica, la madre tenía una influencia directa en la crianza temprana. Si Séfora mantenía las costumbres madianitas (que incluían el culto a otras deidades), los hijos, Gersón y Eliézer, estarían creciendo bajo una instrucción mixta.

Razón de la separación: Moisés iba a Egipto a proclamar: "Jehová nuestro Dios es uno solo". Tener a una esposa que rechazaba los ritos del pacto (como la circuncisión) o que servía a otros dioses habría sido un obstáculo crítico y una fuente de contradicción ante el pueblo de Israel.

4. ¿Servían a otros dioses?

Madián, como pueblo, terminó siendo un enemigo espiritual para Israel más adelante (por ejemplo, en el incidente de Baal-peor). Aunque la familia de Moisés era la "rama buena", la Biblia deja claro que no eran parte del pueblo del pacto original hasta que se unieron a Israel en el desierto.

En conclusión: Es muy probable que la falta de unidad espiritual —específicamente la resistencia de Séfora a las leyes de Jehová y la posición sacerdotal de Jetro en una religión ajena— creó un entorno donde la familia no podía acompañar a Moisés en la misión más sagrada de la historia hebrea hasta que ellos mismos reconocieran que "Jehová es más grande que todos los Dioses".

 



domingo, 19 de abril de 2026

A qué se refería Jesús cuando dijo, “No pasará esta generación? "

 

A qué se refería Jesús cuando dijo, “No pasará esta generación? "


Esta cita de Jesús respecto al final de los tiempos se encuentra en Mateo 24:34, Marcos 13:30, y Lucas 21:32. Jesús dijo “En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda.” La clave para entender a lo que Jesús se refería está en el contexto; esto es, debemos entender los versos que están alrededor del verso 34, pero en especial los versos anteriores a él. En Mateo 24:4-31, Jesús está hablando de eventos futuros. La generación de la gente que viviera cuando estos eventos ocurrieran es la generación a la que Jesús se refería como “no pasará” hasta que Él regrese. Jesús ya les había dicho a aquellos que vivían durante su ministerio terrenal, que el reino les había sido quitado (Mateo 21:43). Por tanto, es imperativo que Mateo 24:24-25 sea visto como declaraciones sobre el tiempo futuro. La palabra “generación” se refiere a la gente que esté viviendo en el futuro cuando ocurran los eventos descritos en Mateo 24-24.


Otra posibilidad es que Jesús estuviera diciendo una profecía con un “doble cumplimiento.” Algo de lo que Él estaba prediciendo iba a ocurrir durante el tiempo de la generación a quien Él estaba hablando. Parte de la profecía de Jesús pudo haberse cumplido cuando los romanos destruyeron Jerusalén en el año 70 d.C. Sin embargo, otros aspectos de la profecía de Jesús no ocurrieron en ese año. Por ejemplo, Mateo 24:29-31. El problema con esta opinión es que no armoniza con la declaración de Jesús de “todas estas cosas” como refiriéndose a la generación en la cual ocurrirían los eventos del final de los tiempos.

 En esencia, lo que Jesús está diciendo, es que una vez que los eventos del fin se inicien, éstos ocurrirán rápidamente. Este concepto es el eco de muchas otras Escrituras (Mateo 24:22; Marcos 13:20; Apocalipsis 3:11; 22:7,12,20).

         

   


  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 12 de abril de 2026

Compromiso del Cristiano ante Dios

 

Compromiso del Cristiano ante Dios



La palabra “Compromiso” encierra un gran significado, pero en términos sencillos se trata de un convenio, de una obligación contraída por medio de acuerdo, promesa o trato que se hace entre dos o más personas. En la Biblia encontramos que Dios pactó un compromiso con los hombres, y que su compromiso con los hombres fueron indefinidos.

La Biblia nos dice que Dios se acordó de su pacto con Israel. “Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob”, Éxodo 2:24. Dios llamó a Moisés para que liberte a su pueblo que estaba bajo el yugo de esclavitud en Egipto. Y respondió Dios a ese compromiso con Abraham, que haría de él una nación grande, que sería bendición a todas las naciones, y multiplicaría su descendencia y le daría esa tierra (Canaán) en heredad a su simiente.

Recordemos que José pidió a Faraón que se le concediera a su familia un lugar en Egipto. Luego surgió el temor en Faraón de que esta gente estaba creciendo demasiado y creyó que se  convertiría en un problema fuerte, entonces se lanzó un plan para detener el crecimiento. Éxodo 1:12 dice que “cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían”. Y los egipcios los esclavizaron y el pueblo de Israel comenzó a quejarse y elevó su corazón a Dios, acordándose de las promesas que el Señor les había hecho a sus padres, y Dios determinó darles la salida después de más de 400 años, parecía que Dios se había olvidado de ellos, pero Dios cumple sus promesas.

El compromiso es necesario en la vida, la mayoría de los seres humanos quieren estar abiertos a toda opción, no quieren comprometerse con nada. La gente quiere llegar a la Iglesia y al Evangelio pero sin comprometerse. El Señor le dijo a las multitudes: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame… Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios… Así, pues, cualquiera de vosotros que  no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo”, Mateo 16:24; Lucas 9:62; Lucas 14:33.

Compromiso Deberes del Cristiano

Mateo 28:19  (Predicad el Evangelio )

Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,

 (Mateo 6:25-34)  Prioridad

 “Buscad PRIMERAMENTE el reino de Dios y Su justicia y todas estas cosas os serán añadidas”          el tener a Dios en primer lugar implica cumplir en la vida el principal mandamiento de todos (Marcos 12:30), amando al Señor con todo el corazón, con toda el alma, con toda la mente y con todas las fuerzas. Y no solo amarle, sino demostrarlo a diario con los hechos. Eso es tener a Dios en primer lugar. ( Mateo 10:37) El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí.

Marcos 10:43  (Tener humildad)

Pero entre vosotros no es así, sino que cualquiera de vosotros que desee llegar a ser grande será vuestro servidor,

 1 Timoteo 4:12  ( Ser buen ejemplo)

No permitas que nadie menosprecie tu juventud; antes, sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, fe {y} pureza.

 Mateo 28:19  (Predicad el Evangelio )

Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,

 Hechos 6:  ( La Oracion )

Y nosotros nos entregaremos a la oración y al ministerio de la palabra.

 Hebreos 10:25 ( Congregarnos)

No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros , y mucho más al ver que el día se acerca

 Todo nacido de nuevo debe tener a Dios como su prioridad, solo así Dios le tomara en cuenta y vera su reino glorioso.




lunes, 6 de abril de 2026

Que espera Jesús de sus Discípulos

 

Que espera Jesús

de sus Discípulos



De acuerdo con las enseñanzas del Nuevo Testamento, el seguimiento de Cristo no se limita a una creencia intelectual, sino que implica una transformación profunda del estilo de vida y de las prioridades.

Aquí se resumen los pilares fundamentales de lo que se espera de un discípulo:

1. El Amor como Distintivo

La expectativa central es el amor fraternal. En el Evangelio de Juan, Jesús establece que este será el rasgo por el cual el mundo reconocerá a sus seguidores:

"Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros." (Juan 13:34)

2. La Gran Comisión

Se espera que el discípulo sea un comunicador de su fe. No es un llamado al aislamiento, sino a la acción:

Evangelizar: Compartir el mensaje de salvación.

Hacer nuevos discípulos: Ayudar a otros en su crecimiento espiritual.

Bautizar y enseñar: Instruir en las doctrinas y mandamientos que Él dejó.

3. La Negación de Sí Mismo

Jesús fue muy claro sobre el costo del discipulado. En Lucas 9:23, menciona que quien quiera seguirlo debe "negarse a sí mismo, tomar su cruz cada día y seguirle". Esto implica:

Poner la voluntad de Dios por encima de los deseos personales.

Estar dispuesto a enfrentar sacrificios o dificultades por causa de su nombre.

Priorizar el Reino de Dios ante cualquier otra lealtad terrenal.

4. Permanecer en Su Palabra

Un discípulo es, por definición, un aprendiz. La constancia es clave:

Estudio: Conocer profundamente sus enseñanzas.

Obediencia: No solo oír, sino poner en práctica lo aprendido.

Relación: Mantener una conexión espiritual constante (la analogía de la vid y los pámpanos en Juan 15).

5. Fruto Espiritual y Servicio

Se espera que la vida del discípulo produzca resultados visibles, conocidos como el "fruto del Espíritu" (amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza). Además, el discípulo debe seguir el ejemplo de Jesús como servidor, buscando el bienestar de los demás antes que el privilegio propio.

En resumen, Cristo espera una entrega integral. El discipulado es un camino de aprendizaje continuo donde la meta final es la conformación del carácter del seguidor al carácter del Maestro.