domingo, 30 de agosto de 2026

Ezequiel 16:59-63 y el Nuevo Pacto (Parte II)

 

Ezequiel 16:59-63 y el Nuevo Pacto

(Parte II)


En el tiempo del profeta Ezequiel (siglo VI a.C.), el mapa de Jerusalén correspondía a la ciudad del Primer Templo o periodo monárquico tardío, antes de ser destruida por los babilonios en el año 586 a.C

Conexión Teológica

La conclusión de Ezequiel 16 es uno de los giros teológicos más impactantes del Antiguo Testamento. Tras enumerar la extrema infidelidad de Jerusalén y anunciar su juicio, el pasaje da un vuelco inesperado en el verso 60: Dios toma la iniciativa para restaurar la relación.

1. La Promesa del "Pacto Eterno" (Berit Olam)

"Sin embargo, yo me acordaré del pacto que hice contigo en los días de tu juventud, y estableceré contigo un pacto eterno." — Ezequiel 16:60

La fragilidad del primer pacto: El pacto del Sinaí (la Ley) dependía en parte del compromiso del pueblo, el cual rompieron repetidamente ("despreciaste el juramento quebrantando el pacto", v. 59).

Un nuevo fundamento: Para que un pacto sea "eterno", ya no puede descansar en la fidelidad inconstante del ser humano, sino únicamente en la fidelidad incuestionable de Dios.

2. El Cumplimiento en Jesucristo

En la teología del Nuevo Testamento, esta promesa de Ezequiel (junto con Ezequiel 36:26-27 y Jeremías 31:31-34) se ve directamente cumplida en la persona y obra de Cristo:

La Sangre del Nuevo Pacto:

Durante la Última Cena, Jesús utiliza esta misma terminología pactal: "Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama" (Lucas 22:20). La crucifixión sella la alianza eterna prometida a Ezequiel.

Redención por Gracia: El pasaje de Ezequiel enfatiza que la restauración no ocurre porque Jerusalén se lo haya ganado o por sus méritos, sino a pesar de sus actos. Pablo retoma esta misma idea al explicar la salvación en Romanos 5:8: "Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros".

3. Vergüenza, Arrepentimiento y Perdón (vv. 61-63)

"Y te acordarás de tus caminos y te avergonzarás... para que te acuerdes y te avergüences, y nunca más abras la boca a causa de tu vergüenza, cuando yo haga expiación por ti de todo lo que hiciste, dice Jehová el Señor." — Ezequiel 16:61, 63

La exégesis de estos últimos versículos revela la verdadera naturaleza del arrepentimiento bíblico:

La expiación precede a la paz interior:

La palabra traducida como "haga expiación" o "perdone" es el verbo hebreo kāpar (cubrir, limpiar, reconciliar). La verdadera humillación del ser humano no proviene de un castigo moralizante, sino de percatarse de cuán grande es el perdón recibido.

El silencio de la gracia:

Cuando Dios perdona y expía el pecado en el Nuevo Pacto, se acaba la jactancia humana y la auto justificación ("para que nunca más abras la boca"). La salvación en Cristo deja al creyente en un estado de profunda gratitud y reverencia ante la majestad de Dios.

Resumen Comparativo

  

ASPECTO

El Antiguo Pacto (Ezequiel 16:1-58)

El Pacto Eterno (Ezequiel 16:59-63 / NT)

BASE

Condicionado a la obediencia del pueblo

Basado en la fidelidad y gracia de Dios

RESULTADO HUMANO

Quiebre del pacto, juicio y vergüenza

Arrepentimiento sincero, expiación y restauración

CUMPLIMIENTO

LEY / Tabernáculo terrenal.

GRACIA / Sacrificio de Jesucristo (Hebreos 9:11-15).

 


sábado, 22 de agosto de 2026

(Exegesis) La visión del Valle de los Huesos Secos Ezequiel 37:1-14

 

(Exegesis)

La visión del Valle de los Huesos Secos

Ezequiel 37:1-14



La visión del Valle de los Huesos Secos se encuentra en Ezequiel 37:1-14 y representa uno de los pasajes proféticos e ilustrativos más profundos del Antiguo Testamento.

Para comprender su significado exacto, es necesario analizar el contexto histórico en el que fue dada, la simbología de la visión y sus distintos niveles de aplicación.

El contexto histórico

El profeta Ezequiel escribió esta visión durante el Cautiverio en Babilonia (siglo VI a.C.). Jerusalén había sido destruida, el templo arrasado y el pueblo de Israel llevado al exilio. El estado de ánimo de los cautivos era de total desesperación. Sentían que su nación había muerto, que la promesa del pacto se había roto y que no tenían futuro.

Análisis de la visión (Ezequiel 37:1-10)

El Espíritu lleva a Ezequiel a un valle lleno de huesos humanos esparcidos y "en gran manera secos". Dios le hace una pregunta fundamental: "¿Vivirán estos huesos?" (v.  La respuesta humana ante huesos secos es un "no" rotundo, pero el profeta responde reconociendo el poder divino: "Señor Jehová, tú lo sabes".

El proceso de restauración ocurre en dos etapas claras mediante la palabra profética:

La estructura física (vv. 7-8): Al profetizar Ezequiel, ocurre un ruido y un temblor. Los huesos se unen, les nacen tendones, carne y piel. Sin embargo, aunque tenían forma de cuerpo, "no había en ellos espíritu".

El soplo de vida (vv. 9-10): Dios le manda profetizar al viento (Ruaj en hebreo, que significa tanto viento como aliento o Espíritu). El aliento entra en ellos, cobran vida y se ponen en pie como un ejército grande en extremo.

¿Qué significa la profecía?

1. Significado primario: La restauración nacional y espiritual de Israel

El mismo pasaje da la interpretación directa en los versículos 11 al 14. Los huesos secos representan a "toda la casa de Israel", que decía: "Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza". Dios les promete sacarlos de sus "sepulcros" (el exilio), devolverlos a su tierra (Eretz Israel) y poner su Espíritu en ellos para que vivan. Fue una promesa concreta de que la nación volvería a renacer físicamente y a renovarse espiritualmente.

2. Significado teológico: La regeneración espiritual del ser humano

A nivel espiritual, el valle de huesos secos es una imagen de la condición humana sin Dios: espiritualmente muerta, incapaz de salvarse a sí misma o de generar vida por sus propios medios (Efesios 2:1-5). Muestra que la transformación requiere tanto la proclamación de la Palabra de Dios como la acción vivificante del Espíritu Santo.

3. Significado escatológico: La resurrección física

Aunque el propósito inmediato era la restauración nacional, el texto sienta bases teológicas claras sobre el poder creador de Dios sobre la muerte. Muestra que Aquel que formó al hombre del polvo tiene el poder de restaurar la vida biológica, anticipando la doctrina de la resurrección de los muertos.

Para profundizar en este pasaje, tenemos que analizar también el significado de “Las dos Estacas” en Ezequiel 37

 El pasaje de las dos estacas o varas que se unen (Ezequiel 37:15-28) es la continuación directa de la visión del Valle de los Huesos Secos. Mientras que la primera parte del capítulo promete la resurrección y vida de la nación de Israel, esta segunda parte promete su unificación y restauración bajo un pacto eterno.

Contexto histórico y político

Tras la muerte del rey Salomón (siglo X a.C.), el reino de Israel se dividió en dos naciones enemigas:

El Reino del Norte (Israel o Efraín): Compuesto por 10 tribus, destruido y dispersado por el imperio Asirio en el 722 a.C.

El Reino del Sur (Judá): Compuesto por las tribus de Judá y Benjamín, llevado en cautiverio a Babilonia en el siglo VI a.C.

Cuando Ezequiel profetiza esto en Babilonia, la división del pueblo llevaba dividida más de cuatro siglos. La promesa de reunificar ambas partes parecía algo imposible.

Análisis del acto simbólico (vv. 15-20)

Dios no le pide a Ezequiel solo que hable, sino que realice una acción profética visible ante el pueblo:

La primera vara: Ezequiel escribe en ella: "Para Judá, y para los hijos de Israel sus compañeros". Representa al Reino del Sur.

La segunda vara: Escribe: "Para José, vara de Efraín, y para toda la casa de Israel sus compañeros". Representa al Reino del Norte (Efraín/José).

La unión: Dios le ordena juntar ambas varas en su mano, de modo que queden como una sola vara ("y serán una sola en mi mano", v. 19).

Este acto llamativo hace que los exiliados le pregunten: "¿No nos enseñarás qué te propones con estas cosas?" (v. 18), abriendo la puerta para dar la explicación divina.

¿Qué significa la profecía? (vv. 21-28)

Dios revela cuatro pilares fundamentales sobre el futuro de su pueblo:

1. Reunificación política y geográfica (vv. 21-22):

Dios promete recoger a los hijos de Israel de entre las naciones, traerlos de vuelta a la tierra de Israel y hacerlos "una sola nación en la tierra". Declara que no volverán a ser dos reinos ni a dividirse jamás.

2. Purificación y restauración espiritual (v. 23):

La unidad no es puramente política. Dios promete librarlos de sus rebeliones y purificarlos de la idolatría y las abominaciones que causaron su ruina en el pasado.

3. El reinado mesiánico ("Mi siervo David", vv. 24-25):

Se profetiza que un solo rey gobernará sobre ellos: "Mi siervo David será rey sobre ellos, y todos ellos tendrán un solo pastor". Puesto que el rey David histórico ya llevaba siglos muerto, esta es una promesa mesiánica. Apunta al Mesías (descendiente de David) como el Buen Pastor que unifica al pueblo de Dios.

4. Un Pacto Eterno de Paz y la Morada de Dios (vv. 26-28):

Dios establece un "pacto de paz" perpetuo. Promete multiplicar a su pueblo y poner su Santuario (tabernáculo) en medio de ellos para siempre. La presencia de Dios habitando con su pueblo será el testimonio para las naciones de que Él es quien santifica a Israel.

Significado teológico amplio

El cumplimiento en el Mesías: En el Nuevo Testamento, Jesús hace eco directo de este pasaje al declarar: "También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer... y habrá un rebaño, y un solo pastor" (Juan 10:16).

La superación de divisiones ancestrales: Muestra que Dios no solo restaura lo que está muerto (huesos secos), sino que sana las divisiones más profundas e históricas entre su pueblo, reuniendo lo que el pecado y la política humana fragmentaron.

 Conclusión

La visión de Ezequiel enseña que no existe condición humana, espiritual o comunitaria tan devastada o "seca" que esté fuera del alcance del poder creador de Dios. Lo que a ojos humanos estaba irreversiblemente muerto y perdido, Dios lo transforma en vida y esperanza a través de su Palabra y su Espíritu.

 



 

 

 

domingo, 16 de agosto de 2026

¿Que dice la Biblia sobre la Cremación o Quemar los Cuerpos?

 

¿Que dice la Biblia sobre la Cremación o

Quemar los Cuerpos?



Hermanos y queridos lectores para ser honestos les diré que  No existe ningún versículo en la Biblia que prohíba de forma explícita la cremación de los cuerpos. No hay ningún mandato o mandamiento que diga "no quemarás a los muertos".

Sin embargo, lo que se aprecia en las Escrituras son ciertos patrones culturales, históricos , teológicos y de higiene respecto a cómo se trataban los cuerpos:

El patrón bíblico general: La sepultura

A lo largo del Antiguo y del Nuevo Testamento, el método estándar para tratar los cuerpos era la sepultura o inhumación (en tumbas, cuevas o tierra):

Abraham, Sara, Isaac, Jacob y José fueron sepultados.

Jesús mismo fue envuelto en lienzos y colocado en una tumba de piedra.

La sepultura simbolizaba el descanso y el retorno natural al polvo: "Polvo eres, y al polvo volverás" (Génesis 3:19).

Contextos donde aparece el fuego en la Biblia

Los pasajes que mencionan quemar cuerpos o restos suelen clasificarse en tres situaciones principales:

​1- Fuego como castigo o juicio: En la Ley de Moisés, ciertos delitos graves conllevaban la ejecución o el quemar los restos como señal de extrema condena (p. ej., Levítico 20:14 o Josué 7:25 con el caso de Acán). Por esta razón, históricamente algunos entendían el fuego como algo deshonroso.

​2- Acto de honra ante una emergencia: En 1 Samuel 31:11-13, cuando el rey Saúl y sus hijos murieron en batalla y sus cuerpos fueron deshonrados por los filisteos, los hombres de Jabés de Galaad rescataron los cadáveres, los quemaron para protegerlos y enterraron sus huesos. Luego, el rey David los elogió por este acto de misericordia y respeto (2 Samuel 2:4-6).

​3- Profecía y plagas: En Amós 6:10, se menciona quemar cuerpos en el contexto de un juicio divino con una gran mortandad donde no había espacio ni tiempo para entierros tradicionales.

La resurrección y la postura teológica

Algunas personas dudaban de la cremación por temor a que afectara la resurrección de los muertos. No obstante, la teología cristiana señala que la omnipotencia de Dios no depende del estado del cuerpo:

1 Corintios 15:42-44: Explica que el cuerpo terrenal se siembra en corrupción y resucita en incorrupción; no depende de la materia física original. Nota importante aquí, este cuerpo que resucita en incorrupción como dice el Apóstol Pablo se da solo en los nacidos de nuevo (Cristianos ) o toda persona que murió victorioso en Cristo y decidieron seguirle y obedecerle incluyendo los del Antiguo Testamento; Los que no al ser resucitados para juicio su cuerpo será normal, no glorificado.

Apocalipsis 20:13: Dice que "el mar entregó los muertos que había en él", demostrando que Dios reconstruye el cuerpo entero original sin importar si fue consumido por el agua, la tierra, el fuego o el tiempo.

CONCLUSION FINAL

Tanto en la sepultura tradicional como en la cremación, el resultado físico final es el mismo: el cuerpo se reduce a polvo/cenizas. La Biblia no la prohíbe, por lo que suele considerarse una decisión personal, familiar o de conciencia. Dios tiene todo el poder para regresar intacto los cuerpos aunque se desvanecieran en el tiempo.

 

 


domingo, 9 de agosto de 2026

Versículos de la Biblia sobre El Reino Milenario

 

Versículos de la Biblia sobre

El Reino Milenario


NOTA; ESTAS IMÁGENES SON UNA REPRESENTACION FIGURATIVA DE COMO SERA, DE ACUERDO A LA DESCRIPCION QUE DA LA BIBLIA. LA JERUSALEN CELESTIAL SERA EN FORMA DE UN CUBO QUE TENDRA LO MISMO DE ALTO COMO DE ANCHO, CON UNA PUERTA POR CADA PUNTO CARDINAL Y LA TERRENAL NO SERA MUY DIFERENTE DE LA ACTUAL.

Hoy les he traído algunos versículos bíblicos, que hablan sobre el Milenio y donde estará establecido; Una vez que Dios a través de su hijo Cristo Jesús acabe con Satanás y sus Demonios y someta a juicio a la humanidad pecadora (Créalo o no, así será).

Apocalipsis 20:1-3

Y vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo y una gran cadena en su mano. Prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y {lo} cerró y {lo} selló sobre él, para que no engañara más a las naciones, hasta que se cumplieran los mil años; después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.

Isaías 11:9

No dañarán ni destruirán en todo mi santo monte, porque la tierra estará llena del conocimiento del SEÑOR como las aguas cubren el mar.

Isaías 19:24

Aquel día Israel será un tercero con Egipto y con Asiria, una bendición en medio de la tierra,

Isaías 11:4

Sino que juzgará al pobre con justicia, y fallará con equidad por los afligidos de la tierra; herirá la tierra con la vara de su boca, y con el soplo de sus labios matará al impío.

Romanos 8:17

y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad padecemos con {El} a fin de que también seamos glorificados con {El}.

Isaías 11:6

El lobo morará con el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito; el becerro, el leoncillo y el animal doméstico {andarán} juntos, y un niño los conducirá.

Isaías 65:20

No habrá más allí niño {que viva pocos} días, ni anciano que no complete sus días; porque el joven morirá a los cien años, y el que no alcance los cien años será {considerado} maldito.

El reino milenario, Cristo supremo en la Tierra

Salmos 68:31-32

De Egipto saldrán mensajeros; Etiopía se apresurará a extender sus manos hacia Dios.

El reino milenario, el aplastamiento de la maldad por Cristo

Isaías 2:2-4

Y acontecerá en los postreros días, que el monte de la casa del SEÑOR será establecido como cabeza de los montes; se alzará sobre los collados, y confluirán a él todas las naciones.

El reino milenario, la paz y la bendición universales

Salmos 46:8-9

Venid, contemplad las obras del SEÑOR, que ha hecho asolamientos en la tierra;

El reino milenario, la restitución de Israel por Cristo

Isaías 25:7-8

Y destruirá en este monte la cobertura que cubre todos los pueblos, el velo que está extendido sobre todas las naciones.

El reino milenario, la Tierra llena del conocimiento de Dios

Habacuc 2:14

Pues la tierra se llenará del conocimiento de la gloria del SEÑOR como las aguas cubren el mar.

Jerusalén en el reino milenario

Ezequiel 48:35

{La ciudad tendrá} dieciocho mil {codos} en derredor; y el nombre de la ciudad desde {ese} día {será}: el SEÑOR está allí.

Apocalipsis 20:1-3

Y vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo y una gran cadena en su mano. Prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y {lo} cerró y {lo} selló sobre él, para que no engañara más a las naciones, hasta que se cumplieran los mil años; después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.

Apocalipsis 20:4-6

También vi tronos, y se sentaron sobre ellos, y se les concedió {autoridad para} juzgar. Y {vi} las almas de los que habían sido decapitados por causa del testimonio de Jesús y de la palabra de Dios, y a los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni habían recibido la marca sobre su frente ni sobre su mano; y volvieron a la vida y reinaron con Cristo por mil años. Los demás muertos no volvieron a la vida hasta que se cumplieron los mil años. Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo es el que tiene parte en la primera resurrección; la muerte segunda no tiene poder sobre éstos sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con El por mil años.

Apocalipsis 20:7-10

Cuando los mil años se cumplan, Satanás será soltado de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro extremos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlas para la batalla; el número de ellas es como la arena del mar. Y subieron sobre la anchura de la tierra, rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró.

Ezequiel 38:1-4

Y vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: Hijo de hombre, pon tu rostro hacia Gog, de la tierra de Magog, príncipe de Ros, Mesec y Tubal, y profetiza contra él, y di: ``Así dice el Señor DIOS: `He aquí estoy contra ti, oh Gog, príncipe de Ros, Mesec y Tubal.

Ezequiel 39:2-5

`Te haré dar vuelta y te empujaré, te recogeré de las partes remotas del norte y te traeré contra los montes de Israel. `Romperé el arco de tu mano izquierda, y derribaré las saetas de tu mano derecha. `Sobre los montes de Israel caerás, tú y todas tus tropas y los pueblos que están contigo. Te daré por comida a toda clase de ave de rapiña y a las bestias del campo.

Zacarías 14:2

Y yo reuniré a todas las naciones en batalla contra Jerusalén; y será tomada la ciudad y serán saqueadas las casas y violadas las mujeres; la mitad de la ciudad será desterrada, pero el resto del pueblo no será cortado de la ciudad.

Romanos 16:20

Y el Dios de paz aplastará pronto a Satanás debajo de vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.

Isaías 2:2-4

Y acontecerá en los postreros días, que el monte de la casa del SEÑOR será establecido como cabeza de los montes; se alzará sobre los collados, y confluirán a él todas las naciones. Vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, subamos al monte del SEÑOR, a la casa del Dios de Jacob; para que nos enseñe {acerca} de sus caminos, y andemos en sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del SEÑOR. Juzgará entre las naciones, y hará decisiones por muchos pueblos. Forjarán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.

Miqueas 4:1-3

Y sucederá en los últimos días que el monte de la casa del SEÑOR será establecido como cabeza de los montes; se elevará sobre las colinas, y afluirán a él los pueblos. Vendrán muchas naciones y dirán: Venid y subamos al monte del SEÑOR, a la casa del Dios de Jacob, para que El nos instruya en sus caminos, y nosotros andemos en sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del SEÑOR. El juzgará entre muchos pueblos, y enjuiciará a naciones poderosas y lejanas; entonces forjarán sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.

Isaías 11:6-9

El lobo morará con el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito; el becerro, el leoncillo y el animal doméstico {andarán} juntos, y un niño los conducirá. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas, y el león, como el buey, comerá paja. El niño de pecho jugará junto a la cueva de la cobra, y el niño destetado extenderá su mano sobre la guarida de la víbora.

Isaías 51:4-5

Prestadme atención, pueblo mío, y oídme, nación mía; porque de mí saldrá una ley, y estableceré mi justicia para luz de los pueblos. Cerca está mi justicia, ha salido mi salvación, y mis brazos juzgarán a los pueblos; por mí esperan las costas, y en mi brazo ponen su esperanza.

Apocalipsis 19:11-13 (La llegada de Cristo)

Y vi el cielo abierto, y he aquí, un caballo blanco; el que lo montaba se llama Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y hace la guerra. Sus ojos {son} una llama de fuego, y sobre su cabeza {hay} muchas diademas, y tiene un nombre escrito que nadie conoce sino El. Y {está} vestido de un manto empapado en sangre, y su nombre es: El Verbo de Dios.

Apocalipsis 20:2-3

Prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y {lo} cerró y {lo} selló sobre él, para que no engañara más a las naciones, hasta que se cumplieran los mil años; después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo.

Apocalipsis 20:11-15  (El Gran Juicio del Trono Blanco)

Y vi un gran trono blanco y al que {estaba} sentado en él, de cuya presencia huyeron la tierra y el cielo, y no se halló lugar para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono, y {los} libros fueron abiertos; y otro libro fue abierto, que es {el libro} de la vida, y los muertos fueron juzgados por lo que estaba escrito en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que estaban en él, y la Muerte y el Hades entregaron a los muertos que estaban en ellos; y fueron juzgados, cada uno según sus obras.

Después de esto queridos hermanos seremos divididos para estar de la siguiente manera con Dios, iremos a la Nueva Jerusalén en el cielo los que pertenecemos a la Iglesia; Y los pertenecientes al pueblo de Israel (Antiguo Testamento) estarán en la tierra prometida por Dios a ellos, Jerusalén renovada ya en la tierra nueva.

 



domingo, 2 de agosto de 2026

"¿Tiene que obedecer la Iglesia, la ley de Moisés?"

 

"¿Tiene que obedecer  la Iglesia,

 la ley de Moisés?"



Este es uno de los temas que más controversia ha provocado en el mundo cristiano, ya que hay grupos de Iglesias que insisten en mantener vivas mandamientos y/o ordenanzas que son de la Ley del antiguo testamento y otras en cambio sostienen que de ellas estamos liberados hoy día, estando solo atados a la Ley de Cristo; Aunque debo decir que estos últimos tienen la razón, también es justo decir que nosotros los hombres somos los culpables de estas diferencias de pensar y enfrentamientos.      Por eso hay tantas iglesias, por la vanidad del hombre de sobresalir, de mandar o ser líder donde llega, irrespetando lo que dice la Biblia y queriendo anteponer primero sus criterios u opiniones personales; aun a pesar de las advertencias que nuestro Dios nos hace, pues ella dice que no debes ni añadir cosas nuevas pero tampoco quitar, pues por ello tu nombre será quitado del libro de la vida (Apoc.22:19). El hombre es el que varía y miente constantemente, Dios nunca cambia. (Salmo102:27, Malq.3-6, Num.23:19, Salmo 33:11, Tito 1:2, Santiago 1:17, Hebreos 13:8)

La clave para entender este punto es saber que la ley del Antiguo Testamento (Ley de Moisés) fue dada a la nación de Israel, no a los cristianos. Algunas de las leyes se hicieron para que los Israelitas supieran cómo obedecer y agradar a Dios (por ejemplo, los Diez Mandamientos). Algunos de estos eran para mostrarles cómo adorar a Dios y cómo pagar por el pecado (el sistema de sacrificios). Otros simplemente, para hacer a los israelitas diferentes de otras naciones (las reglas de alimentación y vestimenta). Ninguna de las leyes del Antiguo Testamento se aplica a nosotros hoy. Cuando Jesús murió en la cruz, puso fin a la ley del Antiguo Testamento (ley de Moisés) (Romanos 10:4; Gálatas 3:23-25: Efesios 2:15). Jesús dejo clavado en la cruz dos cosas, la ley de Moisés y la ley del Pecado y de ambas nos liberó a través de su sangre preciosa.

En lugar de estar bajo la Ley del Antiguo Testamento, estamos bajo la ley de Cristo (Gálatas 6:2) esto es "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas" (Mateo 22:37-40). Si hacemos estas dos cosas, estaremos cumpliendo con todo lo que Cristo quiere que hagamos: "De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas" (Mateo 22:40). También es bueno aclarar que estamos bajo el tiempo de la Gracia, somos salvos por creer y es un regalo inmerecido, dado por Dios y su misericordia a nosotros; Ahora bien, esto no significa que la ley del antiguo testamento sea irrelevante hoy en día. Muchos de los mandamientos de la ley del Antiguo Testamento pertenecen a las categorías de "amar a Dios" y "amar al prójimo" y esto lo es la tabla de Los Diez Mandamientos, por favor no los confunda con la Ley de Moises, ya que esta era un pliego de 613 Mandamientos u ordenanzas donde estaba incluido Los diez Mandamientos.  Por eso la ley del Antiguo Testamento puede ser una buena guía para saber cómo amar a Dios y saber lo que implica amar al prójimo. Al mismo tiempo, decir que la ley del antiguo testamento se aplica a los cristianos hoy en día es incorrecto. La ley del antiguo testamento es un conjunto (Santiago 2:10). O se aplica en su totalidad, o nada de la ley se aplica. Si Cristo cumplió parte de la ley, como el sistema de sacrificios, entonces la cumplió toda.

"Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos" (1ª Juan 5:3). Los diez mandamientos eran esencialmente un resumen de toda la ley del antiguo testamento. Sin embargo, nueve de los Diez Mandamientos están repetidos en el Nuevo Testamento (todos, excepto el mandamiento de observar el Día de Reposo). Obviamente, si estamos amando a Dios, no estaremos adorando a otros dioses o adorando a ídolos. Si estamos amando a nuestro prójimo, no lo estaremos asesinando, mintiendo, cometiendo adulterio contra ellos, o codiciando lo que les pertenece. El propósito de la ley del antiguo testamento es convencer a la gente de nuestra incapacidad para guardar la ley y apuntar a nuestra necesidad de Jesucristo como Salvador (Romanos 7:7-9; Gálatas 3:24). Dios nunca planeó que la ley del antiguo testamento fuera ley universal para todas las personas y para todos los tiempos. Debemos amar a Dios y a nuestro prójimo. Si obedecemos esos dos mandamientos fielmente, estaremos cumpliendo todo lo que Dios requiere de nosotros. Recuerda en estos dos se cumplen los otros.


 


Agradecimientos a GOT QUESTIONS por su

Articulo” El cristiano debe obedecer la Ley

Del Antiguo Testamento”