lunes, 23 de febrero de 2026

LOS DOS TESTIGOS (Apoc. 11)

 

LOS DOS TESTIGOS (Apoc. 11)


La Transfiguración de Jesús, con el los Profetas Elías y Moisés

Los Dos Testigos son de las figuras más enigmáticas y debatidas de todo el libro de Apocalipsis. Aparecen en el capítulo 11 como dos "olivos" y dos "candeleros" que están delante de Dios.

Aquí te detallo los puntos clave para entender quiénes son y qué hacen:

1. Su Misión y Poderes

Se describen como profetas con un poder impresionante, similar al de los grandes profetas del Antiguo Testamento. Según el texto:

Protección sobrenatural: Si alguien intenta hacerles daño, sale fuego de su boca y devora a sus enemigos.

Control del clima: Tienen poder para cerrar el cielo para que no llueva durante los 1,260 días (3 años y medio) que dura su profecía.

Plagas: Pueden convertir el agua en sangre y herir la tierra con toda clase de plagas cuantas veces quieran.

2. ¿Quiénes son realmente? (Teorías)

La Biblia no da nombres propios, pero existen tres teorías principales basadas en sus "poderes":

Moisés y Elías: Es la teoría más popular. ¿Por qué? Porque Elías hizo que no lloviera y descendió fuego del cielo, y Moisés convirtió el agua en sangre y trajo plagas sobre Egipto. Además, ambos aparecieron junto a Jesús en la Transfiguración.

Enoc y Elías: Esta teoría se basa en que estos dos personajes nunca murieron físicamente (fueron arrebatados al cielo). Como dice la Biblia que "está establecido para los hombres que mueran una sola vez", ellos volverían para cumplir con su muerte física.

Simbólicos: Algunos estudiosos creen que no son personas literales, sino que representan a la Iglesia o al Testimonio de la Palabra (el Antiguo y Nuevo Testamento) durante un tiempo de persecución, pero esto es absurdo ya que se demuestra que son dos seres vivientes con poder, tratan físicamente de eliminarlos hasta que lo logran al final dandole  muerte y la biblia habla de dos cadáveres que Dios sube al cielo.

 3. Su final y resurrección

El pasaje dice que cuando terminen su testimonio, la "bestia que sube del abismo" peleará contra ellos y los matará.

Sus cuerpos quedan en la calle de "la gran ciudad" (identificada simbólicamente como Sodoma y Egipto, donde Cristo fue crucificado, es decir, Jerusalén).

Después de los tres días y medio de burlas y regalos (lo que mencionaste antes), el "espíritu de vida enviado por Dios" entra en ellos, se levantan y suben al cielo en una nube a la vista de todos sus enemigos.

Un dato curioso

El hecho de que "todo el mundo" pueda ver sus cuerpos muertos y su resurrección es algo que los comentaristas bíblicos modernos destacan. Antes de la era de la televisión, el internet y los satélites, parecía imposible que gente de "todos los pueblos, tribus y lenguas" viera un evento en una calle de Jerusalén al mismo tiempo.

¿Te gustaría que analicemos qué representa la "bestia" que o quien los derrota y ver otros paralelos con Moisés y Elías?

 

Para entender quién derrota a los Dos Testigos, tenemos que entrar en la figura de "la bestia que sube del abismo". Este es el primer momento en todo el libro de Apocalipsis donde se menciona específicamente a "la bestia" como un personaje activo y violento.

Aquí te explico los puntos clave sobre este adversario:

1. ¿Quién es esta "Bestia"?

Según Apocalipsis 11:7, cuando los testigos terminan su mensaje, esta entidad sale del "abismo" (un lugar de confinamiento espiritual o demoníaco).

En lo político: Muchos estudiosos la identifican con un sistema mundial anticristiano o un líder global (el Anticristo).

En lo espiritual: Representa el poder del mal que intenta callar la verdad de Dios mediante la fuerza bruta.

2. ¿Por qué los mata?

La Biblia dice que los testigos "atormentaban" a los habitantes de la tierra. Pero no era un tormento físico sin sentido, sino un tormento moral. Su mensaje exponía el pecado y la corrupción del mundo en ese momento.

La Bestia los mata no solo por odio, sino como un acto de propaganda.

Al dejar sus cuerpos en la calle sin sepultarlos (una gran deshonra en la antigüedad), la Bestia demuestra su aparente "triunfo" sobre Dios.

3. Los paralelos con Moisés y Elías (Es la teoría más aceptada por la comunidad Cristiana ya que ofrece pistas más sólidas que apuntan a estas dos grandes figuras del Antiguo Testamento.

Como mencionamos antes, los poderes de los testigos nos dan pistas sobre su identidad:

 4. La derrota que se convierte en victoria

Lo más impactante de esta historia es que la "victoria" de la Bestia dura muy poco.

3.5 días de fiesta: El mundo celebra, se dan los regalos que mencionaste y se ríen de los cadáveres.

El gran susto: Después de ese tiempo, Dios les devuelve la vida. El texto dice que "cayó gran temor sobre los que los vieron". No solo resucitan, sino que una voz del cielo dice: "Subid acá", y ascienden en una nube frente a sus enemigos.

Este pasaje es fundamental porque marca el cierre de la "segunda ay" y el preludio a la séptima trompeta, que anuncia que el reino del mundo ha pasado a ser de Dios.

¿Te gustaría saber qué sucede con la ciudad de Jerusalén justo después de que ellos suben al cielo, y quién es exactamente el "Anticristo" según el resto del Apocalipsis?

Para entender bien el panorama completo, tenemos que conectar lo que pasa en la calle de Jerusalén con la figura que da la orden de matarlos: El Anticristo (la Bestia).

Aquí te explico qué sucede justo después de la resurrección de los testigos y quién es este personaje que intenta imitarlos:

1. El Gran Terremoto (El juicio inmediato)

Justo en el momento en que los dos testigos suben al cielo en una nube, ocurre un evento físico devastador en la ciudad donde estaban (Jerusalén):

Un gran terremoto: La Biblia dice que la décima parte de la ciudad se derrumba.

7,000 personas mueren: Específicamente se menciona este número de hombres que perecen en el sismo.

La reacción de los sobrevivientes: A diferencia de la fiesta de los regalos, aquí el texto dice que los que quedaron "se aterrorizaron y dieron gloria al Dios del cielo". Es un cambio drástico de actitud: del festejo al pánico reverencial.

2. ¿Quién es el Anticristo (La Bestia)?

Si los dos testigos representan la verdad de Dios, el Anticristo es la falsificación máxima. El libro de Apocalipsis (capítulo 13) lo describe con más detalle:

Un líder global: No es solo un villano de película; se describe como alguien que recibe autoridad sobre "toda tribu, pueblo, lengua y nación".

Poder satánico: El texto dice que "el dragón" (Satanás) le dio su poder, su trono y gran autoridad.

La herida mortal: Al igual que los dos testigos resucitan, el Anticristo tiene una "herida mortal" que es sanada. Esto engaña al mundo, haciéndoles creer que él también tiene poder sobre la vida y la muerte.

3. La "Trinidad Satánica"

Para oponerse a Dios, el mal crea su propia estructura copiada:

El Dragón (Satanás): El que da las órdenes (imitando al Padre).

La Bestia (El Anticristo): El líder político que "resucita" (imitando al Hijo/Jesús).

El Falso Profeta: Otra bestia que hace milagros y obliga a todos a adorar a la primera bestia (imitando al Espíritu Santo).

4. ¿Por qué es importante el número de los Testigos?

En la ley bíblica, se necesitaban dos testigos para que un juicio fuera legal y válido. Al enviar exactamente a dos, Dios está enviando un mensaje legal al mundo: "He dado aviso suficiente, el juicio es justo".

La derrota de los testigos por parte del Anticristo parece el fin de la fe, pero en realidad es la "trampa" divina para Satanas, porque la resurrección pública destruye la credibilidad del Anticristo ante los ojos de muchos.

Un detalle interesante: Después de que esto ocurre, suena la Séptima Trompeta, que es el anuncio final de que "los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor".

¿Te gustaría que te cuente qué pasa cuando suena esa séptima trompeta y sobre la famosa "Marca de la Bestia" que este personaje impone después?

Para entender bien el plan del Anticristo, después de que los dos testigos suben al cielo, él necesita retomar el control. Aquí es donde entra el famoso concepto de la Marca de la Bestia, que aparece en el capítulo 13 de Apocalipsis.

Lo que hace el Anticristo no es solo político, es una falsificación total del sistema de Dios. Aquí te detallo los puntos clave de su estrategia:

1. El Falso Profeta: El "Relacionista Público"

El Anticristo no trabaja solo. Aparece una segunda figura llamada el Falso Profeta. Su función es convencer al mundo de que el Anticristo es un dios:

Hace milagros: Hace descender fuego del cielo (queriendo imitar lo que hacían los dos testigos).

Engaña con tecnología o magia: Crea una "imagen" de la bestia que tiene vida y habla.

Establece la religión mundial: Obliga a todos a adorar al primer líder.

2. La Marca de la Bestia (666)

Como método de control total, se impone una marca en la mano derecha o en la frente. Esto no es solo un tatuaje o un chip; en el contexto bíblico, tiene un significado profundo:

Control Económico: Sin la marca, nadie puede comprar ni vender. Es el bloqueo económico más grande de la historia.

Símbolo de Pertenencia: Así como Dios "sella" a los suyos en la frente (Apocalipsis 7), el Anticristo marca a los suyos como propiedad privada.

El número 666: Se dice que es "número de hombre". En la simbología bíblica, el 7 es el número de la perfección de Dios; el 6 es el número del hombre (creado el sexto día) que se queda corto, que intenta ser Dios pero nunca llega.

3. La Séptima Trompeta: El Contraataque de Dios

Mientras el mundo está ocupado con la marca y el control del Anticristo, en el cielo suena la Séptima Trompeta. Este es un momento glorioso y aterrador a la vez:

"Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos".

— Apocalipsis 11:15

Cuando suena esta trompeta, ocurren tres cosas en el mundo espiritual:

El Templo de Dios se abre en el cielo: Se deja ver el Arca del Pacto (símbolo de que Dios no ha olvidado sus promesas).

Fenómenos naturales: Hay relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.

El Juicio Final se prepara: Es el anuncio de que el tiempo de la paciencia de Dios se está terminando y que vienen las "Siete Copas de la Ira".

​Aquí vemos un contraste fascinante

Fíjate en la ironía:

El mundo se dio regalos celebrando la muerte de los testigos de Dios.

Pero Dios responde con el regalo de la vida (resucitando a los testigos) y luego con el juicio final para limpiar la tierra de la opresión del Anticristo.

Es como una gran batalla de ajedrez donde el mal cree que ha dado el "jaque mate", pero Dios revela que solo era un movimiento para su victoria final.

¿En el próximo artículo analizaremos  las Siete Copas de la Ira (el castigo final) y decirte que pasa con el Dragón (Satanás) al final de todo este relato Biblico? Amen.

 


 

 

 

domingo, 15 de febrero de 2026

Ángeles

 

Ángeles



Aunque el libro de Daniel sólo menciona a dos ángeles por nombre propio, existen muchísimos más. ¿Por qué creó Dios a estos seres espirituales?

El ser humano siempre ha sentido cierta curiosidad por los ángeles. Así lo demuestran muchos de los escritos y obras de arte de las diferentes religiones y culturas del mundo.

Hoy en día muchos siguen fascinados con el tema, pero aún existen ideas muy diversas sobre la naturaleza y propósito de los ángeles.

Algunos piensan que las personas se convierten en ángeles al morir; otros, que todos tenemos un ángel guardián; otros, que los ángeles pueden ser de género femenino o masculino o incluso bebés.

La verdad sobre los ángeles

Pero, ¿cuál es la verdad sobre los ángeles y dónde podemos encontrarla? La única fuente de información certera sobre estos seres es la palabra revelada de Dios —la Santa Biblia.

Y con 34 libros de la Biblia que mencionan a los ángeles, sin duda tenemos información suficiente para ayudarnos a comprender qué son los ángeles y por qué fueron creados.

¿Quiénes o qué son los ángeles?

En el Nuevo Testamento, la palabra “ángel” proviene del griego angelos que, al igual que su equivalente hebreo en el Antiguo Testamento, mal’ak, significa simplemente “mensajero”.

Los ángeles fueron creados por Dios para ser sus “espíritus ministradores” y pertenecen al mundo espiritual (Salmos 33:6; 148:2-5; Hebreos 1:14). Además, los ángeles fieles de Dios son llamados santos y escogidos (Mateo 25:31; 1 Timoteo 5:21).

Por ahora, los ángeles son “mayores en fuerza y en potencia” que los seres humanos (2 Pedro 2:11) —el salmista escribe sobre un hombre: “Le has hecho poco menor que los ángeles” (Salmos 8:5). Pero los humanos que lleguen a formar parte del futuro reino de Dios tendrán autoridad incluso sobre ellos (1 Corintios 6:3; Hebreos 2:5-8).

Propósito de los ángeles

Como espíritus ministradores (servidores), los ángeles son diligentes siervos de Dios que le ayudan en todo lo que les pide (Salmos 103:20-21). Algunos, por ejemplo, sirven a Dios en su trono y le adoran constantemente (Daniel 7:10; Ezequiel 3:12; Lucas 2:13:14).

En ocasiones, Dios también los utiliza para llevar a cabo sus justas sentencias de destrucción o para proteger a sus siervos fieles (Salmos 34:7; 91:11). Los ángeles tienen un profundo interés por el plan de salvación de Dios; anhelan conocer lo que ha revelado a sus profetas y se gozan cuando alguien se arrepiente (1 Pedro 1:12; Efesios 3:10; Lucas 15:10).

Además, los ángeles tienen la responsabilidad de ayudar a los seres humanos que están en proceso de heredar la salvación, créame hermano cuando usted es ayudado por Dios en una situación difícil lo hace a través de sus Ángeles. (Hebreos 1:14).

Una gran cantidad de ángeles

Los ángeles son descritos como el “ejército de Jehová” y el “ejército de los cielos”, lo cual implica que Dios creó una gran cantidad de ellos (Josué 5:14; 1 Reyes 22:19). Fueron creados antes que los seres humanos y estuvieron presentes cuando Dios creó el mundo alabando y regocijándose ante la creación (Job 38:7).

Aunque las escrituras no revelan un número exacto de ángeles, sí dicen que hay millones de ellos (Daniel 7:10; Apocalipsis 5:11). Cristo además dijo que podía pedir a Dios más de doce legiones de ángeles si fuese necesario, y una legión romana se componía de 6.000 soldados (Mateo 26:53).

Dios creó muchos ángeles, pero la Biblia solo menciona a tres de ellos por nombre. Miguel y Gabriel son mencionados en el libro de Daniel y el tercer ángel de alto rango, “Lucifer” —quien luego se convirtió en Satanás (Lucas 10:18)— es mencionado en el libro de Isaías (Daniel 9:21; 10:13; Isaías 14:12).

Los ángeles santos de Dios son seres inteligentes con libre albedrío que permanecieron fieles a Dios cuando Lucifer intentó convencerlos de seguirle. El resto —una tercera parte— fue persuadido por este perverso ángel que luego lideró una rebelión contra Dios y su trono en el cielo (Ezequiel 28:15; Apocalipsis 12:3-4).

Anonimato de los ángeles

En general, la Biblia no revela muchos detalles sobre los ángeles a nivel individual. Probablemente porque no necesitamos tal información en esta etapa de la historia y Dios lo prefirió así para limitar la tendencia que algunos tienen de adorar a los ángeles.

El apóstol Pablo, por ejemplo, menciona el culto idólatra de ángeles y advierte sobre los maestros falsos que fomentaban esta práctica (Colosenses 2:8, 18).

Además, los ángeles justos no aceptan que se les adore. Cuando maravillado por la presencia de tan poderoso ser espiritual el apóstol Juan comenzó a adorar a un ángel, el ángel le dijo: “Mira, no lo hagas… Adora a Dios” (Apocalipsis 19:10; 22:8-9).

Rangos y tipos de ángeles

Las escrituras también revelan que los ángeles tienen diferentes niveles de responsabilidad y honor.

En la mayoría de los relatos bíblicos sobre encuentros de ángeles con seres humanos, los ángeles tienen forma de hombre y no tienen alas. Es por esto que algunas personas “sin saberlo, hospedaron ángeles” (Hebreos 13:2).  Estos tienen el poder de adoptar la forma humana a voluntad.

Otro tipo de ángeles son los Serafines” que el profeta Isaías vio en visión y describe como ángeles con seis alas que se encuentran sobre el trono de Dios (Isaías 6:2). Este parece ser el mismo tipo de ángeles que el apóstol Juan describe cuando ve “cuatro seres vivientes”, cada uno con seis alas y una apariencia diferente a los demás (Apocalipsis 4:6-8).

El profeta Ezequiel además describe a los “Querubines” (otra clase de ángeles) como seres con cuatro caras y cuatro alas (Ezequiel 1:6, 10; 10:20-21). De hecho, Lucifer era un querubín de alto rango antes de ser expulsado del cielo junto a un tercio de los ángeles por su pecado (Isaías 14:12; Ezequiel 28:14; Lucas 10:18; Judas 1:6; Apocalipsis 12:4). Los ángeles que cayeron con él son los que ahora conocemos como demonios.

Otra clase de ángeles son los “veinticuatro ancianos” vestidos de blanco con coronas de oro descritos en el libro de Apocalipsis (Apocalipsis 4:4; 11:16; 19:4).

Y la Biblia describe a siete ángeles cuyo trabajo es supervisar lo que ocurre en la tierra y hacérselo saber a Dios (2 Reyes 2:11; 6:15-17; Zacarías 6:1-6).

Claramente, el mundo angelical es bastante variado. Algunos ángeles se muestran en forma humana; algunos —los querubines— tienen cuatro alas y cuatro caras (hombre, león, buey y águila); algunos —los serafines— tienen seis alas.

Otros títulos de los ángeles

Además de ser “espíritus ministradores” de Dios, los ángeles son llamados “hijos de Dios” y “estrellas del alba” (Job 1:6, 38:7; Apocalipsis 1:20; 12:4). El título “hijos de Dios” se refiere principalmente a sus orígenes, pues fueron creados por el “Padre de los espíritus(Hebreos 12:9).

Vale la pena mencionar que la Biblia también describe a los seres humanos como “hijos de Dios”, por lo que el contexto de cada referencia es fundamental para determinar si se trata de ángeles o seres humanos (Oseas 1:10). En los libros del Antiguo Testamento cuando se menciona Los hijos de Dios se refiere a Ángeles, pero esto cambia en el Nuevo Testamento donde los Ángeles si aparece una mención lo identifica como tal, pero ya a los hombres nacidos de nuevo los menciona como hijos de Dios al ser adoptados como sus hijos. En Génesis 6:1-4, por ejemplo, son  ángeles quienes tomaban a las mujeres que querían.

En el Nuevo Testamento también se llama “hijos de Dios” a los cristianos que tienen el Espíritu Santo en ellos (Romanos 8:14; Gálatas 3:26). De hecho, los fieles que pasen a formar parte del reino de Dios en la resurrección tendrán cuerpos espirituales como los de los ángeles (Daniel 12:3; Lucas 20:36; Filipenses 3:20-21).

Encuentros con ángeles

Cuando un ángel se aparecía en persona (no en sueño o visión) a un ser humano, lo hacía en forma de hombre. Vemos varios ejemplos de ángeles que hablaron cara a cara con siervos fieles de Dios, incluyendo a Abraham, Lot, Jacob, David, Pedro, Pablo, María, un grupo de pastores, las mujeres que fueron a la tumba de Cristo y muchos otros (Génesis 18:2; 19:15; 32:1; 2 Samuel 24:17; Hechos 12:7; 27:23; Lucas 1:28; 2:13; Mateo 28:2-5; Hebreos 13:2).

Sin embargo, los ángeles también se aparecían en sueños o visiones, y estos encuentros eran tan vívidos y reales como cuando la persona estaba despierta y hablando cara a cara con el ángel (Génesis 28:12; Mateo 1:20; Hechos 10:3; Hechos 12:9).

Género de los ángeles

En ciertas ocasiones, la Biblia se refiere a los ángeles como “hombres” y siempre los describe como si fueran de género masculino (Génesis 18:2; Daniel 8:15; 10:18). Sin embargo, los ángeles no son como los humanos en este sentido; no tienen género y tampoco se casan ni se reproducen (Mateo 22:30).

Por otro lado, los ángeles nunca son descritos como mujeres o bebés. El verdadero origen de estas ideas son las mitologías griega y romana.

Tampoco se describen con atributos físicos o una manera de vestir fuera de lo común, con una sola excepción. Lo único que sabemos es que su ropa a menudo era extremadamente blanca o brillante, o bien, su sola presencia irradiaba luz (Lucas 24:4; Hechos 12:7). Su brillante y majestuosa apariencia generalmente inspiraba miedo a quien los veía, y en varias ocasiones el ángel tenía que calmar a la persona diciéndole que no había qué temer (Daniel 10:11-12; Lucas 2: 9-10).

Ángeles guardianes

En Mateo 18:10, vemos que los ángeles también cuidan de los “pequeños” —que se vuelven como niños en Cristo (vv. 3-4). Pero, aunque tienen la tarea de proteger al pueblo de Dios, la Biblia no respalda la idea popular de que cada persona (cristiana o no) tenga un ángel guardián (Salmos 34:7; 91:11). Dios puede mandar a sus ángeles en ayuda de quien sea cuando sea necesario, en la medida que esto sea conveniente para su plan de salvación para la humanidad.

Ángeles engañadores

Satanás, el padre de la mentira, se esconde bajo el disfraz de ángel de luz (Juan 8:44; 2 Corintios 11:14). Y, al igual que él, sus demonios se hacen pasar por ángeles justos para engañar a muchos (1 Timoteo 4:1).

Lo mismo sucede con algunos de los seres humanos. Como dijera Pablo, “no es extraño si también sus ministros [de Satanás] se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras” (2 Corintios 11:15). Muchas de las tantas historias de encuentros con ángeles son engaños de Satanás que probablemente más adelante utilizará a su favor en su gran obra de engaño (2 Tesalonicenses 2:9-10; Gálatas 1:8; Apocalipsis 13:14).

Todo cristiano debe estar atento al engaño religioso. Solo si seguimos creciendo en el conocimiento de Dios y la gracia y conocimiento de nuestro Señor Jesucristo podremos estar preparados para reconocer los engaños religiosos que Pablo describe como “espíritus engañadores y a doctrinas de demonios(Colosenses 1:9-10; 2 Pedro 3:18; 1 Timoteo 4:1).

Futuro rol de los ángeles

Dios también nos revela algunas de las funciones que los ángeles tendrán en el futuro, como acompañar a Cristo durante su triunfante regreso a la tierra y ayudarlo a separar a los malos de los justos (Mateo 13:39, 41, 49; 16:27; 25:31).

Aunque el hombre fue creado menor que los ángeles, en el reino de Dios los fieles serán transformados a seres espirituales y se les dará autoridad sobre toda la creación de Dios, incluyendo a los ángeles (Salmos 8:5; Mateo 22:30; Daniel 7:27).

Es por esto que, hablando sobre nuestro deber de juzgar correctamente en esta vida, el apóstol Pablo dice: “¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?” (1 Corintios 6:2-3).

Ángeles “consiervos”

Como vimos, los ángeles fueron creados para ser siervos, mensajeros y representantes de Dios en su reino universal. Una de sus principales tareas es servir como “consiervos” a los hijos humanos de Dios —aquellos que tienen su Espíritu en ellos (Hebreos 1:14; Apocalipsis 19:10).

El destino del hombre no se limita al mundo físico. Dios nos diseñó para trascender la gloria de los ángeles e incluso para gobernarlos. Pero si queremos ser parte de su maravilloso plan, debemos prepararnos desde ahora




 

domingo, 8 de febrero de 2026

¿ Necesitas saber sobre Apocalipsis 7 y Los 144,000 Sellados ?

 

¿ Necesitas saber sobre Apocalipsis 7 y Los 144,000 Sellados ?


Entre el sexto y séptimo sellos hay una pausa durante la cual se llevan cabo dos eventos importantes, uno en la tierra y el otro en el cielo. Ambos involucran la disposición de un grupo del pueblo de Dios, pero ninguno

de estos grupos es la iglesia. La iglesia no volverá a ser mencionada sino hasta el final del capítulo 17.

 Los 144.000 Sellados

 “ Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, diciendo: No le hagan daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios. Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel. De la tribu de Judá, doce mil sellados. De la tribu de Rubén, doce mil sellados.

De la tribu de Gad, doce mil sellados. De la tribu de Aser, doce mil sellados. De la tribu de Neftalí, doce mil sellados. De la tribu de Manasés, doce mil sellados. De la tribu de Simeón, doce mil sellados. De la tribu de Leví, doce mil sellados. De la tribu de Isacar, doce mil sellados. De la tribu de Zabulón, doce mil sellados. De la tribu de José, doce mil sellados. De la tribu de

Benjamín, doce mil sellados “ (Apocalipsis 7:1-8).

 El uso múltiple del número cuatro en estos versículos enfatiza que la Creación es el centro de atención, porque al final del Cuarto Día de la Creación, la luz había sido separada de las tinieblas, la atmósfera había

sido formada, la tierra había sido separada del agua, la vegetación había empezado a crecer, y al añadir el sol, la luna y las estrellas, el día se había distinguido de la noche. Ahora que el Día Cuatro de la Creación

se había completado todo estaba listo para ser habitado, es por eso que el número cuatro es el número de la Creación.

 

Pero el siguiente ciclo de juicios se retrasará hasta que otro evento se lleve a cabo. Este es la comisión de los 144.000 judíos quienes muchos creen que serán los que evangelizarán el mundo durante la Semana Setenta de Daniel. Llevando el sello de Dios en sus frentes son los únicos en la Tierra que quedan así protegidos de los juicios venideros. En Ezequiel 9:4 leemos sobre un caso similar cuando antes de que la Ciudad de Jerusalén fuera destruida por los babilonios, unos ángeles la recorrieron buscando y sellando a los fieles para protegerlos de la destrucción. En este caso el Señor también retrasa el juicio venidero hasta que todos los fieles sean sellados. Todas las personas en la Tierra estarán en peligro, ya sea creyentes o no.

Después que Jacob adoptó a los hijos de José, Efraín y Manasés (Génesis 48:5), había catorce nombres entre los que se escogerían los nombres para las doce tribus de Israel. Pero la Biblia nunca enumera más de 12 tribus en cualquier momento, por eso es que algunas veces las listas son diferentes. Los levitas no recibieron tierra alguna y nunca salieron a la guerra, por eso son frecuentemente omitidos. José también fue omitido cuando Efraín y Manasés fueron incluidos puesto que cada uno de ellos recibió la mitad de su tribu como herencia. Pero el listado de Apocalipsis 7 es único porque Leví y José se encuentran incluidos mientras que Dan y Efraín fueron omitidos.

Muchos eruditos creen que Dan fue omitido porque fue por medio de la tribu de Dan que la idolatría se introdujo en la tierra después que murió Salomón (1 Reyes 12:28-30).

Jacob había profetizado en Génesis 49:17 que:

“ Será Dan serpiente junto al camino, víbora junto a la senda, que muerde los talones del caballo, y hace caer hacia atrás al jinete”

De esta manera se insinúa que Dan sería el responsable por la caída de Israel en la idolatría. Existe una tradición que Dan fue el que maquinó el secuestro y posterior venta de José a la esclavitud, y otra que el anticristo saldrá de la tribu de Dan, pero ninguna de las dos pueden ser confirmadas en la Biblia. Por estas u otras razones, nadie de la tribu de Dan recibirá el sello protector. Pero Dios es misericordioso, y al comienzo de la Era del Reino, cuando la tierra se vuelve a distribuir, Dan recibe la primera parte (Ezequiel 48:1).

A pesar de que Efraín no se menciona por su nombre, su pueblo está incluido ya que aquí conforman el grupo llamado José. Recuerde que la tribu de José fue dividida entre Efraín y Manasés sus dos hijos. Al incluir a José y a Manasés en esta lista, el pueblo de ambas mitades de la tribu de José es sellado sin mencionar el nombre de Efraín. 1 Reyes 12:28-30 también nos dice que un becerro de oro fue levantado en Bet-el, en tierra de Efraín (Hermano de Jose), y otro becerro en la tierra de Dan. El Señor aborrece la idolatría.

Los esfuerzos para espiritualizar este pasaje para que se entienda como un grupo simbólico de todos los creyentes, son un lamentable e inadecuado intento de los seguidores de la  Teología de la Sustitución o Reemplazo para privar a Israel de su papel en los tiempos finales dentro del plan redentor de Dios. Este pasaje es demasiado claro para justificar cualquier interpretación que no sea la literal.

Todas aquellas personas que dicen que esta lista no es exacta porque diez tribus desaparecieron en el año 721 a.C., cuando el Reino del Norte fue esparcido en el destierro, harían bien en leer 2 Crónicas 11:16:

“ Tras aquellos acudieron también de todas las tribus de Israel los que habían puesto su corazón en buscar al SEÑOR, el Dios de Israel; y vinieron a Jerusalén para ofrecer sacrificios a Jehová, el Dios de sus padres.”

El historiador Josefo reportó que esta migración produjo un aumento substancial en la población de Jerusalén. Dios siempre ha mantenido un remanente fiel de Su pueblo.

Ahora identificaremos al otro grupo, el que está en el Cielo.

La multitud vestida de ropas blancas

Después de esto miré, y vi una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.

Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios, diciendo: Amén.

La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza,sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido?

Yo le dije: Señor, tú lo sabes.

Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos. Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos “(Apocalipsis 7:9-17).

Hay diferentes opiniones sobre quiénes conforman esta multitud. Por sus ropas blancas y su declaración en cuanto al Autor de su salvación, todos están de acuerdo de que son creyentes de la Tierra, pero de que pueblos; en realidad son judíos.

Pero los hechos de que 1) Juan, el discípulo más cercanamente asociado con la Iglesia, no los reconociera,

2) su arribo al cielo se presenta tres capítulos después del Rapto, y 3) su destino es el de servidores en el templo y no corregentes del universo, y significa que todos ellos son creyentes posteriores al Rapto y no son parte de la iglesia. Ellos han sido víctimas de la destrucción de la tierra durante los juicios de los sellos y han pagado el precio óptimo por su recién encontrada fe.

Ellos son llamados los mártires de la tribulación, o los santos de la tribulación, pero técnicamente, eso tampoco es exacto, porque la Gran Tribulación aún no ha comenzado. Todavía estamos en la primera mitad

de la Semana Setenta. Recuerde, la Semana Setenta de Daniel es un período de siete años que empieza en Apocalipsis 6 y se llama La Tribulacion..

La Gran Tribulación es la segunda mitad de la Semana 70 y empieza en Apocalipsis 13.

¿Cómo es que sabemos eso? La palabra griega traducida “salidos de la” en la frase “estos son los que han salido de la gran tribulación”, es la misma palabra traducida “de” en Apocalipsis 3:10 en donde el Señor promete la liberación de la iglesia de los juicios de los tiempos finales.

Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.

Según la Concordancia Strong, esta es una preposición primaria que denota origen. Significa “de, o fuera de, el lugar, el tiempo o la causa” de un evento específico.

Así que, como la iglesia, estos santos han sido removidos del lugar, el tiempo y la causa de la Gran Tribulación. Ellos no llegaron a tiempo a la fe en Jesús para el momento del Rapto por eso es que no disfrutarán del destino y bendición que son únicos para la iglesia. Pero lo más seguro es que fueron persuadidos hacia la fe debido a la desaparición de la iglesia. Ellos serán martirizados al inicio de la Semana Setenta, por lo que podrán escapar de lo peor de los juicios de los tiempos finales. Más tarde, los vivos envidiarán a los muertos tanto así que desearán la muerte, pero la muerte los eludirá (Apocalipsis 9:6).

Estos santos tendrán una existencia privilegiada en la eternidad, siempre ante la presencia del Señor. Le servirán día y noche en Su Templo en la tierra y nunca jamás necesitarán de nada más. El Señor extenderá Su tabernáculo sobre ellos, lo que significa que Él será responsable por su bienestar. No sentirán hambre ni sed, y el Señor removerá todo pesar de sus mentes, enjugando toda lágrima de sus ojos.

Pero a pesar de que sirven al Señor en Su templo, nunca se les llama sacerdotes, como sí se le llama así a la Iglesia. Tampoco ninguno de ellos se sentará jamás en un trono a la par de su Amado, como ejemplos de las incomparables riquezas de la gracia de Dios expresadas en Su amor por la iglesia, Su obra de arte  (Efesios 2:6-10). Ellos nunca compartirán en Su herencia como tampoco serán contados entre el grupo más favorecido en toda la creación. Cuando fueron bruscamente presionados, ellos necesitaron de una señal final e incontrovertible de que había llegado el momento correcto para creer. Careciendo de la fe para aceptar lo que no podían ver, necesitaron de una evidencia. Esa evidencia les llegó en la forma del Rapto de la Iglesia, cuando todas las personas que creyeron solamente por fe desaparecieron ante sus propios ojos. Ya era muy tarde para ser incluidos en ese increíble evento, pero finalmente creyeron debido a ello. Como el Señor le dijo a Tomás:

“Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron “(Juan20:29).

Con el séptimo sello próximo a abrirse, los juicios de las siete trompetas son presentados. Este segundo ciclo de juicios completará la primera parte de la Semana Setenta de Daniel y preparará el escenario para la presentación del anticristo y la Gran Tribulación.