domingo, 5 de julio de 2026

TRES MANERAS INCORRECTAS DE ENSEÑAR EN LA IGLESIA

 

TRES MANERAS INCORRECTAS DE ENSEÑAR EN LA IGLESIA


Indudablemente hay muchas razones por la cual una persona del mundo rechaza a Dios y las causas que mencionaremos aquí no son las únicas maneras en que algunas iglesias contribuyen a ello. Todos a una sabemos que la causa principal es el desconocimiento de la figura de CristoJesus;  Sin embargo, estas razones abundan para que la gente rechace la iglesia en búsqueda de alternativas, y debemos contribuir para cambiar eso, como es sabido a esto se suma la falta de seriedad de algunos miembros cristianos en sus manejos. Existen muchas razones pero presentaremos (3) que para mi son de las más vistas e importantes para destacar y superar

#1 – MANEJO DE LAS DUDAS

Es una de las maneras más comunes que he visto en las iglesias y que por falta de respuestas adecuadas en su manejo y/o su animosidad ante las dudas de sus miembros buscando saciar su inquietud es mal manejada

Es un escenario muy común: una persona tiene una duda sobre algún aspecto del Cristianismo y se la lleva –  como se supone – a alguno de sus líderes (pastor, maestro, etc.) y este no sabe la contestación o provee una contestación que, tal vez, no es suficiente como para apagar la duda. Entonces, en ocasiones ocurre una reacción hostil del líder ante la duda o la persistencia de la persona provocando en ella una sensación de “Esta Iglesia, o este pastor no tiene las contestaciones y debo buscarlas en otro lugar.”

Sucede mucho con cuestiones de doctrinas y dogmas que a veces no son necesariamente esenciales a las verdades del Cristianismo, pero tienen su importancia.

Los líderes deben ser lo suficientemente humildes y sinceros como para manejar la situación con un “no lo sé.” Muchas veces esto puede abrir una excelente oportunidad de búsqueda y crecimiento espiritual e intelectual – tanto para el que trae la duda como para el que la recibe. La reacción no debe ser: “Porque no, ¡y punto!” Al contrario: ser humilde, sincero y dispuesto a estar equivocado abrirá mucho terreno con esa persona. Es muy diferente decir: “Eso es algo que no me había preguntado antes. Vamos a buscar una respuesta.  Las dudas no son el enemigo de la fe. El teólogo Frederick Buechner lo dice de la siguiente manera:

“Las dudas son las hormiguitas en los pantalones de la fe; la mantienen despierta y en movimiento.”

Y también el famoso C.S. Lewis:

“La sed se hizo para el agua; las dudas para la verdad.”

El Cristianismo tiene contestaciones y nos toca proveerlas, hacer defensa como dice (1Pedro3:15). Y recuerde que uno de los tres principios fundamentales de la Biblia es que ella siempre da las respuestas en algún lado, solo búsquela, escudriñe.

_____

#2 – POSTURAS ANTI-CIENTIFICAS

Existe una ideología eclesiástica de que los avances científicos son un ataque  al Cristianismo. A medida que la ciencia avanza, más amenaza la fe.

Hay muchas iglesias que se muestras antagónicas ante la ciencia, provocando que sus miembros cuestionen cosas probadas y confirmadas por los métodos científicos y que en realidad muchas veces no contradice lo que dice la biblia. Si cobijamos a nuestro niños y jóvenes de las verdades científicas, cuando ellos las experimenten por su cuenta, van a creer más en aquel que los expone a ellas que a quién los guardó de ellas. Esto se vuelve un problema cuando la persona que les revela las verdades científicas termina su demostración diciendo: “…y por esto es que Dios no existe.”

Pero esto no es así.

Creo que hay una guerra  innecesaria entre la ciencia y la religión. Si bien sabemos que la ciencia se desempeña como en una ocasión Santo Tomas (Ver para creer), lo cierto es que hoy en dia son muchos los cientificos que doblan las rodillas ante la existencia de Dios y se convierten; Tenemos que exponer a nuestros hermanos en Cristo a las verdades científicas y decirles la clave para entenderlas: La ciencia no es un reto a la existencia de Dios. Como Dios no es algo físico, la ciencia no puede entrar en ese asunto. Por lo tanto, la existencia de Dios no se puede probar ni desaprobar por medio de la ciencia. La ciencia puede – y logra – apuntar a la presencia de un Creador, a través de la creación perfecta y ordenada DEL UNIVERSO pero el determinar si el Creador está o no va mucho más allá del alcance de ella.

#3 – HACER ÉNFASIS EN CREER POR ENCIMA DEL CONOCIMIENTO  

Siguiendo en los pasos de lo anterior, muchas veces se utiliza el “¡créelo por fe!” cuando se debería utilizar un “no lo sé” o Buscare que dice la biblia al respecto, El problema de esto es doble.

Primero, esto no es lo que establece la Biblia sobre qué es fe. Utilizar la fe como una excusa para no tener que indagar y confrontar nuestras creencias provoca y fomenta tener una fe ciega. La fe ciega es una “fe” que se basa en nada, cuando la Biblia nos llama a basar nuestra fe en el conocimiento de Dios y su Palabra. Sin embargo, cuando se enfatiza la creencia por encima del conocimiento y evidencia bíblica, entonces la iglesia pierde. ¿Por qué? Platón lo dijo de la siguiente manera:

“El conocimiento es mucho más que creer en lo correcto.”

Es por esto que hay tantos falsos maestros, Pastores y Predicadores que sacan provecho del poco conocimiento bíblico que tienen sus feligreses en sus iglesias, para sacarles ventaja. Por eso dijo el profeta “ Mi pueblo se perdió por falta de conocimiento “ (Oseas 4:6).

Y esto nos lleva a lo segundo: El conocimiento incluye creer, por lo cual el conocimiento sobre las cosas de Dios no te aleja de Dios – te acerca a Dios. Cuando enfatizamos anclar nuestras creencias al conocimiento de la Verdad, entonces le ponemos un fundamento firme a nuestra fe. Este conocimiento nos hará libres y a no ser presas fáciles de falsos maestros. (Juan 8:31-32).

Hermanos tenemos que estar claros en que las iglesias no deben fomentar la mentalidad de “créelo y ya, por que sí y no cuestiones,” sino la libertad de “ven y pon a prueba y conoce por qué creemos en lo correcto.” Así hacían los de la ciudad de Berea cuando el Apóstol Pablo y Silas le predicaban (Hechos 17:11) lo recuerdan, busquen sus biblias y lean esta cita. Extraordinario la biblia es de ejemplos y evidencias.

Sabemos que por medio de la fe, Noé construyó un arca y salvó a su familia del diluvio (véase Hebreos 11:7); Moisés separó las aguas del Mar Rojo ( Hebreos 11:29); Elías el Profeta hizo que cayera fuego de los cielos (1 Reyes 18:17–40)

TANTO LA FE COMO EL CONOCIMIENTO VAN DE LA MANO.

¿Cuál es la conexión entre la fe y el conocimiento? O ¿existe alguna? ¿Puede uno tanto “conocer” y “tener fe” al mismo tiempo, El conocimiento y la fe no son ni diametralmente opuestos ni mutuamente exclusivos. De hecho, la fe depende en el conocimiento. El mismo Señor no podría haber sido más claro en Su evaluación del rol que el conocimiento tiene que cumplir en el establecimiento de la fe cuando dijo: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32). Si el conocimiento se relaciona a la verdad, entonces, la fe se relaciona no menos que a Él

Quien es la verdad (Juan 14:6). Tanto la fe (Juan 16:27-30) y el conocimiento (Juan 7:17) reportan que Él y Su enseñanza son del Padre.

El deseo del apóstol Pedro fue que los cristianos “crecieran en la gracia

y el conocimiento” de nuestro Señor y Salvador Jesucristo (2 Pedro 3:18). El compañero del apóstol Pedro, Pablo, expresó el deseo de que “seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual” (Colosenses 1:9). Dios “quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4). Además, no solamente los hombres pueden saber la verdad, sino pueden saber que la saben, como el apóstol Juan enfatizó repetidamente. Juan declaró que podemos saber la verdad (1 Juan 2:21) y que podemos “conocer que nosotros conocemos” a Jesús y que “sabemos que estamos en él” cuando guardamos Sus mandamientos o Su palabra (1 Juan 2:3,5). AMEN.

Hermanos debemos decir finalmente que estas tres maneras de enfoque enseñando la palabra  de Dios es incorrecta, hacen daño, motiva a que personas que buscan conocer de la palabra  migren a otras iglesias y hermanos ya en la fe, coloquen esta en un fundamento frágil. Por eso la mejor medicina espiritual para nosotros lo es estudiar la biblia.AMEN

 



domingo, 28 de junio de 2026

"¿ Ama Dios a todos por igual, o solo a los Cristianos?"

 

"¿ Ama Dios a todos por igual, o solo a los Cristianos?"



Podríamos decir que hay un sentido en el que Dios ama a todos en el mundo entero (Juan 3:16; 1 Juan 2:2; Romanos 5:8) Este amor no es condicional – está basado solo en el hecho de que Dios es un Dios de amor (1 Juan 4:8, 16). El amor de Dios por toda la humanidad resulta en el hecho de que Dios muestra Su misericordia al no castigar a la gente de inmediato por sus pecados (Romanos 3:23; 6:23). Si Dios no amara a todos, estaríamos ahora mismo en el infierno. El amor de Dios por el mundo es manifestado en el hecho de que Él da a la gente la oportunidad de arrepentirse (2 Pedro 3:9). Sin embargo, el que Dios ame al mundo no significa que Él ignore el pecado. Dios es también un Dios de justicia (2 Tesalonicenses 1:6). El pecado no puede quedar impune para siempre (Romanos 3:25-26).

Por eso 1ra de Cor. 6 del 9al10 es un ejemplo de eso hermanos, nos dice:

9-¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,  10- ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

La Biblia describe la mayor prueba de amor en Romanos 5:8, “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Cualquiera que ignore el amor de Dios, que rechace a Cristo como su Salvador, que niegue al Salvador que lo rescató (2 Pedro 2:1); estará sujeto a la ira de Dios por la eternidad, porque la paga del pecado es la muerte (Romanos 6:23). El amor incondicional de Dios se muestra en cuanto a Su misericordia hacia todos. Pero Dios ama condicionalmente sólo a aquellos que ponen su fe en Su Hijo para la salvación. (Juan 3:36). Sólo aquellos que creen en Jesucristo como su Señor y Salvador experimentarán el amor de Dios por la eternidad.

¿Es cierto que Dios ama a todos? Sí. Porque quiere que todos se salven; pero ¿Dios ama más a los cristianos que a quiénes no lo son? Si. ¿Por qué aunque Dios ama de una manera diferente a los cristianos de lo que ama a los no creyentes, el dice en su palabra: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Juan 3:36) ? Sí. Dios ama a todos por igual en cuanto a Su misericordia para todos, y nos da un tiempo para que nos acerquemos a el, pero ese plazo termina. Por eso usted debe saber que Dios ama aún más a los cristianos en cuanto a que ellos tienen Su eterna gracia y misericordia  por haber tomado la decisión de seguirle y aceptar a su hijo Cristo Jesús. (Romanos 5:9).



Articulo Noviembre del 2014

domingo, 21 de junio de 2026

La Puerta Estrecha (Mateo 7:13-14)

 

 

La Puerta Estrecha

(Mateo 7:13-14)



El mensaje principal de Jesús con esta expresión no es desanimar a sus oyentes, sino combatir la complacencia espiritual. En la cultura de la época, muchos asumían que la salvación estaba garantizada por su linaje o por cumplir ciertos ritos externos. Jesús rompe esa falsa seguridad con tres verdades clave:

Intencionalidad (Esfuerzo Consciente): La salvación no ocurre por inercia. Seguir a Cristo requiere una decisión deliberada, contraria a la corriente del mundo.

La Ilusión de la Mayoría: Que una senda esté muy concurrida o sea popular no significa que lleve al destino correcto.

La Urgencia del Tiempo: La puerta no permanecerá abierta para siempre; hay un momento en que el dueño de la casa se levantará y la cerrará.

Soportes y Citas Bíblicas Principales

Esta enseñanza aparece de forma explícita en dos de los Evangelios sinópticos, abordada desde ángulos complementarios:

1. El Sermón del Monte (Mateo 7:13-14)

Es el pasaje más directo y conocido sobre las dos vías de la vida. Jesús utiliza la analogía de la ingeniería vial y urbana de la antigüedad:

"Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan." 

El Camino Ancho: Representa la comodidad, el relativismo moral y el dejarse llevar por los deseos de la mayoría. Es fácil de entrar y caminar, pero su final es la separación de Dios.

El Camino Angosto: Requiere atención, disciplina y fe. Es "angosto" porque está delimitado por la verdad y la voluntad de Dios, lo que exige dejar atrás el equipaje del orgullo y el pecado.

2. La Respuesta a la Pregunta Directa (Lucas 13:22-24)

En este pasaje, alguien le hace a Jesús la pregunta exacta que muchos se hacen hoy en día: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?». Jesús, en lugar de dar un número o un porcentaje, redirige la responsabilidad al individuo:

"Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán."

La palabra griega usada aquí para "esforzaos" es agonizomai (de donde viene "agonizar"), que evoca la concentración y el esfuerzo de un atleta en una competencia. Jesús enfatiza que no basta con una vaga intención ("procurarán entrar"), sino que se requiere un compromiso total.

Contexto y Advertencias Adicionales

Para comprender la magnitud de este mensaje, Jesús añade en los versículos siguientes (Mateo 7:21-23) que incluso entre quienes lo llaman "Señor" y hacen obras en su nombre, habrá quienes se queden fuera por no hacer la voluntad del Padre. La salvación se describe así como una relación íntima de obediencia y conocimiento mutuo, no como un club de membresía nominal.

¿Qué es la puerta estrecha en la Biblia? (el significado de Mateo 7:13-14)

¿Acaso Jesús sugiere que muy pocas personas irán al Cielo?

En Mateo 7:13-14, Jesús contrasta dos caminos de vida utilizando las metáforas de una ''puerta estrecha'' y una ''puerta ancha''. La puerta estrecha representa un camino de amor genuino y sacrificado procedente del corazón, mientras que la puerta ancha se refiere a vivir con una rectitud externa que oculta la corrupción interna. Jesús insta a elegir el camino estrecho hacia la vida verdadera.

Mateo 7:13-14 (NVI)

Entren por la puerta estrecha. Porque es ancha la puerta y espacioso el camino que conduce a la destrucción, y muchos entran por ella. Pero estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce a la vida, y son pocos los que la encuentran.

¿Es difícil seguir a Jesús?

En un momento clave del Evangelio de Mateo, Jesús asegura a sus seguidores que seguirlo no será difícil. "Mi yugo es fácil –dice– y mi carga es ligera”, y daré “descanso para sus almas” (1). Eso es ciertamente alentador.

Vuelvo y te digo, durante su famoso Sermón del Monte, Jesús nos presenta una imagen sobre las puertas anchas y estrechas que parece sugerir lo contrario.

Entonces, ¿qué quiere decir? ¿Seguir a Jesús trae descanso a nuestras almas? ¿O el camino a la vida en el cristianismo es tan difícil y “angosto” que, a pesar de nuestros esfuerzos, solo unos pocos lo alcanzan?

Las lecturas populares de este pasaje a menudo tienden a interpretar que Jesús está contrastando la vida de perfecta observancia religiosa y piedad con la vida de total inmoralidad y libertinaje: “Hacer el bien es difícil y hacer el mal es fácil”. O dicho de manera más simple: “Casi nadie es lo suficientemente bueno para Dios y la mayoría va directo a la destrucción”.

Pero si el yugo de Jesús es fácil, y si seguirlo trae un descanso genuino a la gente cansada, entonces debe haber un significado adicional en las famosas declaraciones de Jesús que afirman que “angosto es el camino de la vida” y “espacioso es el camino de la destrucción”.

Entonces, para comprender mejor, examinemos de cerca el contexto de la enseñanza de Jesús, incluyendo los aportes de la Biblia hebrea, para luego enfocarnos en el significado de la puerta estrecha en las enseñanzas de Jesús en el Sermón del Monte.

Dos caminos de vida a elegir

En Mateo 7:13-14, Jesús describe la misma realidad con dos metáforas bíblicas muy conocidas: la puerta estrecha frente a la ancha y el camino angosto frente al espacioso. No se refiere a puertas o caminos reales, sino a maneras de vivir.

La Biblia hebrea y otros escritos judíos, a menudo comparan el “camino” o la “puerta” de la vida elegida por los justos con el “camino” o la “puerta” de la muerte deseada por los malvados(3).

Por ejemplo, Dios advierte a Caín, hijo de Adán, que nunca se someta al “agazapado”, que describe como el pecado agazapado a “la puerta [o el portal]” (4). No tienes que ceder, dice Dios. Elige la vida en su lugar. El Salmo 1 ofrece otra poderosa comparación entre el camino de los justos y el camino de los malvados.

Hablando de los pecados del pueblo de Dios, Isaías dice esto:

 Isaías 59:7-8 (NVI)

Sus pies corren hacia el mal;

se apresuran a derramar sangre inocente.

Sus pensamientos son perversos;

dejan ruina y destrucción en sus caminos.

No conocen la senda de la paz;

no hay justicia alguna en su camino.

Abren senderos tortuosos

y el que anda por ellos no conoce la paz.

Aunque muchas de estas enseñanzas judías asocian el camino malo con la corrupción y el libertinaje (6), Jesús plantea un punto diferente en el Sermón del Monte. Dice que la estricta observancia religiosa puede ser tan destructiva como la inmoralidad imprudente. La mera devoción a las conductas religiosas y a las prácticas de apariencia virtuosa es otra forma de recorrer el amplio camino hacia la destrucción.

Al principio del sermón, Jesús cita una ley bíblica que prohíbe el asesinato.

Mateo 5:21 (NVI)

Ustedes han oído que se dijo a sus antepasados: “No mates”. También se les dijo que todo el que mate quedará sujeto al juicio del tribunal.

Luego ofrece su interpretación ampliada de esta ley a la luz de la historia bíblica más amplia.

 Mateo 5:22 (NVI)

Pero yo digo que todo el que se enoje con su hermano quedará sujeto al juicio del tribunal. Es más, cualquiera que insulte a su hermano quedará sujeto al juicio del Consejo. Y cualquiera que le diga: “Insensato”, quedará sujeto al fuego del infierno.

Jesús dice que las actitudes más profundas de la vida interior de una persona (el odio, la envidia y el desprecio hacia el prójimo) llevan al asesinato. Así que la prohibición original contra el asesinato no consiste simplemente en evitar que las personas se asesinen físicamente entre sí; se trata de eliminar la causa del asesinato poniendo fin a las actitudes maliciosas o despectivas hacia los demás. Jesús nos enseña con gran precisión los caminos que conducen a la vida, empezando por un examen honesto de nuestros corazones.

Abstenerse de asesinar a alguien es obviamente bueno, pero podemos seguir albergando odio hacia las personas aunque externamente las tratemos bien. Si despreciamos a otras personas o grupos de personas mientras observamos cuidadosamente la ley “no matarás”, entonces, claro, parecemos piadosos y correctos por fuera. Pero, al mismo tiempo estamos en el camino fácil, ancho y amplio que, en última instancia, destruye.

En cambio, abstenerse de albergar desprecio u odio hacia los demás, incluidos los opositores enemigos, ese es el camino espacioso. Estar lleno de deseo de reconciliación y voluntad de amar verdaderamente a los demás, incluso cuando hacerlo requiere sufrimiento, ese también es el camino angosto.

Este es el punto de la metáfora de Jesús en Mateo 7:13-14.

“El camino ancho y fácil que conduce a la destrucción es precisamente lo que Jesús ha estado describiendo todo el tiempo como vivir con una rectitud meramente externa, mientras que el camino angosto y ‘difícil’ es la visión que ha proyectado para una rectitud que es mayor y más profunda que el comportamiento. El camino espacioso y fácil es el de los fariseos, cuya rectitud es fácilmente definible y puede ser afirmada únicamente a nivel externo: no cometer adulterio, no asesinar, etc. El camino angosto y difícil es la visión de Jesús, una rectitud que requiere raíces profundas y la exposición de toda la persona a Dios, la verdadera virtud” (6).

Por un lado, el camino espacioso describe la elección de un corazón endurecido, que consiste en crearnos una buena vida definiendo por nosotros mismos lo que es importante y lo que no lo es, o seleccionando las reglas que nos facilitan la vida (o la vida de nuestros seres queridos). El camino hacia la destrucción es espacioso, es aquel que intenta ganarse el favor de Dios cumpliendo sus mandamientos sin aprender realmente a abrazar un amor compasivo por los demás.

Y espacioso es el camino de vida que nos convierte en personas que parecen decentes y educadas desde fuera mientras anidan maldad mortal en el corazón. Con el tiempo, estos problemas destruyen nuestra relación con Dios y con los demás. Acaban llenando nuestras vidas de amargura, juicio e indiferencia egoísta hacia el prójimo. Este es el camino seguro hacia la corrupción, incluso hacia la muerte.

Por otro lado, las personas que siguen el camino angosto viven con la intención de seguir la sabiduría más profunda de Dios (no solo la letra de las leyes). A través de la oración y la meditación de las Escrituras, permiten que los caminos de Dios penetren en sus corazones. Y con la ayuda del Espíritu de Dios, trabajan diligentemente para obedecer e imitar las enseñanzas de Jesús y su vida de amor y sacrificio.

El estilo de vida de Jesús restaura nuestros corazones y nuestras relaciones con Dios y con los demás. Él llena nuestras vidas de amor y paz, de esa profunda sensación de descanso que expresa la palabra hebrea shalom; Jesús trae descanso (verdadero shalom) a los cansados. Es la buena vida del Reino de Dios.

En resumen, la frase no es una fría predicción exclusivista, sino un amoroso y urgente llamado a la autoevaluación, invitando a cada persona a asegurarse de que no camina por inercia, sino que ha cruzado conscientemente la puerta de la salvación que es Cristo.

 



 

 

 

 

martes, 16 de junio de 2026

¿ Es mejor dar que recibir ?

 

¿ Es mejor dar que recibir ?



Conoces esta famosa frase, seguro en algún momento la has escuchado, pues te diré un detalle muy interesante para empezar: aunque la idea de que "más bienaventurado es dar que recibir" se le atribuye directamente a Jesús, si buscas los cuatro Evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan), no la vas a encontrar escrito ahí.

¿Cómo nos llegó entonces? Nos llegó a través del apóstol Pablo en el libro de Hechos de los Apóstoles 20:35. Pablo estaba despidiéndose de los ancianos de la iglesia de Éfeso y, recordando el impacto del ministerio de Jesús, les dice:

"En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir."

Esto convierte a esta frase en lo que los teólogos llaman un Agrapha (una palabra dicha por Jesús que no se registró en los Evangelios oficiales, pero que la iglesia primitiva guardó con total fidelidad en su tradición oral).

El Poder de Manos Abiertas: Por qué es más bienaventurado dar que recibir

La máxima de que "es más bienaventurado dar que recibir" choca de frente con la lógica del mundo. Vivimos en una cultura que mide el éxito por la acumulación: cuánto tienes, cuánto ganas, cuánto recibes. Sin embargo, el mensaje de Cristo le da la vuelta por completo a esa pirámide y coloca la verdadera felicidad en el acto de soltar, no de retener.

 

1. El Significado de "Bienaventurado"

Para entender el mensaje, hay que entender la palabra. En el griego original del Nuevo Testamento, la palabra utilizada es "makarios". No significa simplemente estar contento o alegre por un momento. Significa ser plenamente dichoso, bendecido, afortunado y experimentar el favor de Dios.

Jesús no está diciendo que recibir sea malo; recibir bendiciones es hermoso y necesario. Lo que está diciendo es que hay un nivel de gozo y satisfacción espiritual muchísimo más alto, profundo y duradero cuando somos el canal de la bendición para otro, en lugar de ser solo el destino final.

2. El Contexto del Mensaje y el Soporte Bíblico

El pasaje de Hechos 20:35 nos deja ver que el dar no es una opción de vez en cuando, sino un estilo de vida basado en el esfuerzo y la compasión. Pablo conecta el dar con el "trabajar para ayudar a los necesitados".

Toda la Escritura respalda este principio, mostrando que la generosidad mueve el corazón de Dios y abre las ventanas de los cielos:

Refleja el carácter del Creador: Dios es el dador por excelencia. El versículo más famoso de la Biblia lo resume todo: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito..." (Juan 3:16). Cuando damos, nos parecemos más a Él.

La ley de la siembra y la cosecha: La Biblia enseña que lo que das no lo pierdes, sino que lo siembras. Lucas 6:38 dice: "Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo".

La actitud correcta: Dios no busca grandes sumas por compromiso o culpa, busca corazones dispuestos. 2 Corintios 9:7 nos recuerda: "Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre".

3. ¿Cuál es el mensaje central para nosotros hoy?

El mensaje de Jesús es una cura contra el egoísmo humano. Cuando acumulamos por temor a que nos falte, demostramos falta de fe en el cuidado del Creador. En cambio, cuando damos, activamos tres verdades espirituales:

Reconocemos que todo le pertenece a Dios: Nosotros no somos dueños de nada, solo somos administradores de lo que Él nos pone en las manos.

Rompemos el poder del materialismo: El dinero y los bienes materiales son excelentes siervos, pero pésimos amos. El acto de dar rompe el apego y mantiene nuestro corazón libre.

Nos convertimos en las manos de Cristo en la tierra: Muchas veces, la respuesta a la oración de alguien que está pasando necesidad eres tú, cuando decides obedecer ese impulso de generosidad.  Ademas por logica pura piensa el que da esta en mejor posicion casi siempre que el que recibe, pues es el que tiene,

Conclusión

Dar requiere fe. Requiere creer que Dios es nuestro proveedor y que nunca se quedará debiéndole nada a nadie (Proverbios 19:17 dice que el que da al pobre, le presta al Señor).

La próxima vez que tengas la oportunidad de ayudar, de aportar, de dar un buen consejo, tu tiempo o tus recursos, recuérdalo: no estás perdiendo nada, estás ganando la verdadera bienaventuranza que solo viene del cielo.

 


 

 

domingo, 7 de junio de 2026

Una señal de peligro: el riesgo de apartarse

 

ANALISIS (Hebreos 6:1-5)

Una señal de peligro: el riesgo de apartarse


En el Libro a los Hebreos vemos una señal de peligro, el peligro de los oídos embotados. Entonces, a medida que los cristianos Hebreos ya podían ver que se acercaba la persecución, existía el peligro de apartarse de su confesión de Cristo y regresar al judaísmo. El escritor mencionó los aspectos infantiles del judaísmo, que tenían que ver con el ritual. Pablo animó a aquellos cristianos a crecer espiritualmente, y a desarrollarse hasta la madurez. Leamos el primer versículo de este sexto capítulo de la epístola a los Hebreos:

"Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección, no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios"(Hebreos 6:1)

Dice aquí "dejando ya los rudimentos (o principios elementales) de la doctrina de Cristo"; o sea, abandonando las palabras que al principio habían aprendido acerca de Cristo. Para un constructor significaría dejar el fundamento y continuar por los andamios, o para un estudiante que ya avanzado, volver a las enseñanzas básicas elementales. El escritor pretendía preparar a los creyentes, figurativamente hablando, para realizar un viaje al trono de Dios.

Las palabras "vamos adelante" nos indican una trayectoria horizontal, no perpendicular. Y la expresión "a la perfección" nos señala a la madurez, a la edad madura.

Hay en el Antiguo Testamento seis hechos fundacionales que prefiguran a Cristo en el ritual, en los símbolos y en las ceremonias: (1) el arrepentimiento de las obras muertas; (2) fe en Dios; (3) la doctrina de bautismos; (4) la imposición de manos; (5) la resurrección de los muertos; y (6) el juicio eterno.

En cuanto al "arrepentimiento de las obras muertas", diremos que las obras, eran las obras de la ley de Moisés. Ellos habían estado continuamente tratando de cumplir la ley, después quebrantándola, y luego arrepintiéndose. El escritor les estaba diciendo a sus lectores que todo aquello era infantil.

Y la mención a la "fe en Dios" nos recuerda que el Antiguo Testamento enseñó la fe en Dios; así que, simplemente decir que uno cree en Dios, no significa que uno haya llegado muy lejos. El ritual del Antiguo Testamento presentó una fe en Dios por medio de un acercamiento a Él a través de los sacrificios del templo, y no por medio de Cristo como Sumo Sacerdote. Y continúa diciendo el versículo 2 de este sexto capítulo de Hebreos:

"De la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno."

La "doctrina de bautismos" (o lavamientos) no tenía nada que ver con el bautismo del Nuevo Testamento. El escritor se refería a los lavamientos del ritual del Antiguo Testamento, y había varios lavamientos. Los cristianos hebreos estaban queriendo retornar a esas prácticas que eran sólo sombras; eran como los negativos a partir de los cuales se procesaban las fotografías espirituales. Aquellas prácticas prefiguraban a Cristo, que sería la realidad.

Luego se mencionó "la imposición de manos". Este también era un ritual del Antiguo Testamento. Cuando un hombre traía la ofrenda de un animal, colocaba sus manos sobre la cabeza de él, para indicar su identificación con el animal. El animal estaba ocupando el lugar de ese hombre en el altar del sacrificio.

En cuanto a la "resurrección de los muertos" diremos que fue enseñada en el Antiguo Testamento, pero en el momento de la escritura de esta carta, los creyentes hebreos necesitaban pensar en la resurrección de Cristo y en el Cristo vivo.

Y finalmente en este versículo, se mencionó El "juicio eterno" que también fue enseñado en el Antiguo Testamento. Y añadió el versículo 3 de este sexto capítulo de Hebreos:

"Y esto haremos, si Dios en verdad lo permite."

Estas palabras nos llevan al pasaje que ha causado tantas dificultades como ningún otro en la Biblia. Algunos lo consideran el pasaje más difícil de interpretar. Leamos los versículos 4 al 9.

"Es imposible que los que una vez fueron iluminados, gustaron del don celestial, fueron hechos partícipes del Espíritu Santo y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del mundo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndolo a la burla. La tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida y su fin es ser quemada. Pero en cuanto a vosotros, amados, estamos persuadidos de cosas mejores, pertenecientes a la salvación, aunque hablamos así"

El versículo 9 es la clave de este pasaje, pero necesitamos considerar el contexto para comprender lo que se estaba diciendo.

A medida que estudiamos esta sección somos confrontados con el hecho asombroso de que generalmente los comentaristas han evitado este capítulo.

Con el interés de realizar una búsqueda honesta del significado evidente de estos versículos, consideremos algunas de las interpretaciones.

Para nosotros la interpretación más insatisfactoria es la que sostiene que los cristianos aquí mencionados son cristianos que han perdido su salvación. Es decir, que fueron salvos una vez, pero han perdido su salvación. Y hay muchas personas que mantienen esa posición y en su gran mayoría son creyentes que han nacido espiritualmente de nuevo ellos mismos. Sin embargo, esta creencia les hace sentir muy inseguros. En un ejemplo sencillo los compararíamos a aquellos que no les agrada viajar en avión pero, al estar obligados a ese medio de transporte, no disfrutan del viaje. Hay muchas personas hoy que no están seguras en cuanto a su salvación y, por lo tanto, no la están disfrutando. No obstante, son salvas si han depositado su confianza en Cristo como su Salvador. Lo esencial no es la cantidad de fe que tienen, sino a quien está dirigida esa fe y la forma en que la vives, pues debe ser acorde con lo que Dios quiere sin violentar su palabra. Tales personas recurren a este pasaje de la Biblia con mayor frecuencia que otras, ya que niegan que tenemos una salvación segura que no se puede perder, y que el creyente está salvo y seguro en Cristo.

Ahora, deseamos aclarar sin dejar ningún lugar a dudas, que creemos tener una salvación segura, porque la Escritura es muy enfática en este punto. El apóstol Pablo dijo en Romanos 8:1: "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús". Y luego él amplió esta gran verdad llevándola al punto culminante y triunfal, de una declaración audaz y enérgica como la que pronunció en el versículo 33, de este mismo capítulo 8 de la epístola a los Romanos, donde dijo: "¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica". El trono de Dios está detrás del hombre más débil y más humilde que ha venido a confiar en Cristo; y hoy no hay ninguna inteligencia creada en el universo de Dios, que pueda presentar una acusación contra uno de estos que han sido justificados a través de la fe, en la sangre de Cristo. El apóstol Pablo continuó hablando en esa epístola a los Romanos, capítulo 8, versículos 34 al 39. En el versículo 34 dijo: "¿Quién es el que condenará? (1) Cristo es el que murió; (2) más aun, el que también resucitó, (3) el que además está a la diestra de Dios, (4) el que también intercede por nosotros". Estimado oyente, si usted asimila estas palabras tendrá un gran fundamento de seguridad. Luego leemos en los versículos 35 al 39: "35¿Quién nos separará del amor de Cristo, Tribulación, angustia, persecución, hambre, desnudez, peligro o espada? 36Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero. 37Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó". Estimado oyente, ¿le satisfacen estas palabras? Pero Pablo aún no había terminado y continuó diciendo: "38Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles ni principados ni potestades, ni lo presente ni lo por venir, 39ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro". ¿Puede usted mencionar amigo oyente, alguna cosa que él no haya mencionado aquí en este pasaje? ¿Puede encontrar alguna cosa que pudiera separarle a usted del amor de Cristo? Esta lista lo incluye todo. Aquí tenemos una garantía de que nada nos puede separar del amor de Dios; nada de lo visto, nada de las cosas que no se ven, nada de lo que es natural, nada de lo que es sobrenatural nos puede separar del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor.

Así que el escritor de la carta a los Hebreos estaba hablando del "fruto" de la salvación, y no sobre la "raíz" de la salvación. Existía el peligro, dijo Pablo, de que todas sus obras, al ser probadas por el fuego, se consumieran, y entonces no quedara nada por lo cual ellos pudieran recibir una recompensa. Como dijo el apóstol en la primera carta a los Corintios capítulo 3, versículos 12 y 13, "12Si alguien edifica sobre este fundamento con oro, plata y piedras preciosas, o con madera o heno . Pero OJO querido hermano en la fe o estimado lector, hay que perseverar y mantenerse en el camino de Cristo, pues existe la APOSTACIA , que es la renuncia o dar la espalda a las cosas de Cristo y en ese momento la perderías.

Algún día cada creyente (Cristiano) va a tener que presentarse ante El tribunal de Cristo. Donde el Señor no va a evaluar nuestra asistencia a la iglesia los domingos (1er día de la Semana), sino cosas más profundas como el fruto espiritual en la vida del creyente. ¿Ha crecido usted en el conocimiento de Él? ¿Ha sido usted un fiel testigo de Cristo? ¿Ha sido su vida de algún valor para Él ? ¿Ha sido usted una bendición para otras personas? Mi amigo creyente, no voy a decir que tengo muchos deseos de estar ante ese Tribunal de Cristo, porque Él me va a examinar allí minuciosamente, no para determinar mi salvación porque ya yo soy salvo, pero Él va a poner en evidencia si yo he de recibir una recompensa o no. Éste es el tema del proximo  artículo  Bíblico.