La Biblia fue escrita principalmente en
hebreo y griego. Pero una pequeña parte, incluyendo varios capítulos de Daniel,
fueron escritos en arameo. ¿Por qué se utilizó el arameo?
Inscripción aramea en una estela funeraria del siglo VII a.C. en el
Museo de Louvre (Foto de Wikimedia Commons). La mayoría de los estudiosos de la Biblia saben que el Antiguo
Testamento fue escrito principalmente en hebreo y que el Nuevo Testamento fue
escrito principalmente en griego. Pero muy pocos saben que en el Antiguo
Testamento hay capítulos enteros de libros escritos en arameo y que los judíos
del primer siglo, incluido Jesús, hablaban arameo. De hecho, unas pocas
palabras de Jesús, habladas por Él en arameo, están registradas en arameo en
las traducciones de la Biblia.
Las razones para utilizar el hebreo y el griego parecen obvias. El
hebreo era el idioma de los antiguos israelitas, entonces tiene sentido de que
éste fuera el idioma principal en el Antiguo Testamento. Los judíos, que
también son israelitas, continúan usando este idioma hoy en día. El griego era
el idioma para la educación en el primer siglo. Por lo tanto tiene sentido de
que los apóstoles usaran este idioma en sus escritos.
Pero, ¿por qué el arameo? ¿Cómo fue incluido este idioma en la Biblia?
¿Qué podemos aprender de la inclusión del arameo en la Palabra de Dios?
El arameo y los descendientes de Abraham
Según La enciclopedia de la Biblia internacional estándar,
el arameo es “Una forma de discurso semita, más relacionado al hebreo y al
fenicio, pero exhibiendo peculiaridades más marcadas y subsistiendo en diversos
dialectos. Su origen pudo haber estado en Mesopotamia (Aram), pero... se
convirtió en la lengua principal a través de extensas regiones.... En su forma
oriental se conoce como siríaco. En el caso del Antiguo Testamento,
anteriormente, aunque de manera incorrecta, generalmente llevaba el nombre de
caldeo” (el idioma arameo”).
Los descendientes de Abraham estuvieron expuestos al arameo en la época
anterior al establecimiento de la antigua nación de Israel, ya que éste era un
idioma estrechamente relacionado con el hebreo y muy utilizado en áreas
limítrofes con Canaán. En Génesis 31:47 se utiliza el arameo por primera vez en
la Biblia cuando Labán puso por nombre al majano que hizo en señal de paz con
Jacob, “Jegar Sahaduta” arameo para “montón de testigos”. Jacob lo llamó
“Galaad” que significa lo mismo en hebreo. En este caso prevaleció el nombre
hebreo (v. 48).
El arameo y los judíos
Cientos de años más tarde —después de que los descendientes de Abraham
fueran esclavos en Egipto y vivieran la época de los jueces y la era dorada de
Israel a cargo de Salomón, y el reino del norte de Israel fuera tomado cautivo
por Asiria— el gran ejercito asirio se dirigió a Jerusalén con la intención de
subyugar el reino de Judá.
Tratando de intimidar a los habitantes, el Rabsaces asirio eligió hablar
en hebreo —el idioma de los judíos. En Isaías 36:11 y 2 Reyes 18:26 leemos que
los oficiales de Ezequías le pedían al líder asirio que les hablara en arameo,
para que la gente que estaba sobre el muro no pudiera entender.
De acuerdo con este incidente, parece que “el arameo era el idioma común
de la diplomacia asiria” y que la mayoría de la población judía no hablaba
arameo (ibídem). ESV Study Bible (La Biblia de estudio de la
versión estándar inglesa) añade: “el arameo era el idioma del protocolo
internacional” (comentario de Isaías 36:11).
Si bien Dios libró a los judíos de esta invasión asiria, años más tarde
permitió que la nación de Judá cayera ante los babilonios (también conocidos
como caldeos). Poco después de la caída de Judá, el profeta Jeremías exhortó a
los judíos para que se resistieran a la idolatría en Jeremías 10. De interés
particular es Jeremías 10:11, que fue escrito en arameo. Este versículo les da
a los judíos una respuesta para aquellas personas que estén tratando de
inducirlas a adorar un ídolo: “Les diréis así: Los dioses que no hicieron los
cielos ni la tierra, desaparezcan de la tierra y de debajo de los cielos”.
En Las Notas Bíblicas de Albert Barnes dice que este
versículo “era un dicho proverbial probablemente”. Al parecer Dios les estaba
dando a los judíos una respuesta para cuando recibieran invitaciones para ir a
adorar un ídolo de personas que hablaban arameo. Y la Biblia nos indica que de
hecho esto sí ocurrió.
Los registros seculares indican que hubo por lo menos tres deportaciones
de judíos de Judá a Babilonia, en donde el idioma del imperio era arameo
(Daniel 2:4). Sadrac, Mesac y Abed-nego se enfrentaron a esta prueba de la
idolatría después de haber sido deportados. La prueba era si se inclinarían
ante la estatua del rey Nabucodonosor (Daniel 3). De pronto, mientras el rey
les hablaba, ordenándoles que se inclinaran ante su estatua, se les vino a la
cabeza la respuesta de Jeremías 10:11. Para una investigación más profunda de
este incidente, vea “Los
tres amigos de Daniel”.
Con tantos judíos cautivos en el imperio arameo-hablante, muchos judíos
eran bilingües entonces, hablaban hebreo y arameo. “Después del regreso de la
cautividad, el arameo desplazó al hebreo como el idioma de los judíos en
Palestina” (Enciclopedia de la Biblia estándar internacional). Esto
explica por qué los líderes judíos que canonizaron el Antiguo Testamento se
sentían cómodos al tener tanto el hebreo como el arameo en los escritos
sagrados.
Los pasajes en arameo más largos de la Biblia
Ya hemos visto los lugares en el Antiguo Testamento donde el arameo fue
usado antes del cautiverio babilónico de los judíos. Ahora veremos la inclusión
más larga del arameo en la Biblia, se encuentra en el libro de Daniel, del
capítulo 2:4 hasta el capítulo 7:28 está escrito en el idioma de los
babilonios.
Es interesante saber acerca de los pequeños apartes en arameo que fueron
incluidos en la escritura original de la Biblia. Pero nuestro estudio de la
Palabra de Dios y de cómo debemos vivir de acuerdo a las expectativas de Dios
es todavía más importante. Las personas se preguntan por qué Dios permitió que
una sección tan larga de las Escrituras fuera escrita en arameo, pero existe un
beneficio importante de este suceso que les permite a los eruditos en la
actualidad determinar la fecha en el que fue escrito el libro de Daniel. Como
se señala en artículos complementarios de esta sección del sitio web, algunos
estudiosos han sugerido que el libro de Daniel no fue escrito sino hasta los años
160 a.C., o sea después de que muchos de los bien detallados eventos
profetizados en Daniel
11, ya habían ocurrido.
Pero tal razonamiento de una fecha tardía de la escritura del libro de
Daniel es un error que se demuestra al estudiar cuidadosamente el texto en
arameo del libro. El comentario bíblico del expositor, hablando
acerca del estilo del arameo en el libro, dice: “Pero con la publicación y el
análisis lingüístico del apócrifon (que es una especie de
midrash para Génesis) [escrito en el siglo III a.C.], aparentemente Daniel
utiliza una forma de arameo de varios siglos atrás” (“Introducción a Daniel”).
Por cierto, debemos notar que un estudio del hebreo usado en el libro de
Daniel arroja un resultado similar. Como añade El comentario bíblico
expositor: “Desde el punto de vista de la ciencia lingüística, no hay
posibilidad de que el texto de Daniel [hebreo] haya sido escrito a la par del
surgimiento macabeo”.
Los demás pasajes más largos del Antiguo Testamento escritos en arameo
se encuentran en Esdras. El primer pasaje en arameo (Esdras 4:8 hasta Esdras
6:18) comienza con una carta acusatoria que los enemigos de los judíos le
enviaron al rey Artajerjes acerca de la reconstrucción de Jerusalén por parte
de los judíos. La sección continúa con la respuesta del rey, cómo reaccionaron
los judíos ante la respuesta y, finalmente, el decreto del rey Darío permitiéndoles
a los judíos proceder.
La segunda sección en arameo de Esdras (Esdras 7:12-26) es una carta
oficial del rey Artajerjes permitiéndole a Esdras y otros israelitas que así lo
querían, llevar plata y oro para el templo en Jerusalén.
El arameo en el Nuevo Testamento
En el primer siglo, el arameo continuó siendo el idioma que hablaban los
judíos en sus casas. Debido a esto, una pequeña parte de los estudiosos creen
que algunas partes del Nuevo Testamento pueden haber sido escritas en arameo
inicialmente y después traducidas al griego.
Aunque la visión predominante de los estudiosos es que el Nuevo
Testamento fue escrito principalmente en griego, la influencia del arameo en el
primer siglo resulta evidente incluso en traducciones de la Biblia en español.
Aquí hay unas frases transcritas en arameo del Nuevo Testamento:
- La palabra Abba se
encuentra en Marcos 14:36. Abba significa “padre”. Por
tanto, Abba, Padresignifica en realidad “Padre, Padre”. Aunque
pueda parecer redundante, la primera palabra es aramea y la segunda es
griega. Esta palabra enfatiza la relación personal que Cristo tenía con
Dios el Padre y que nosotros también podemos tener con Él (Romanos 8:15;
Gálatas 4:6).
- La frase en
arameo Talita, cumi en Marcos 5:41 está seguida de la
frase “que traducida es, Niña, a ti te digo, levántate”.
- Mientras sanaba a un
hombre sordo y que tenía problemas de habla, Jesús “le dijo: Efata, es
decir: Sé abierto” (Marcos 7:34). La palabra Efata es aramea.
- La
Biblia de estudio ESV explica acerca
de 1 Corintios 16:22: “la frase sea anatema. El señor viene es
aramea en vez de griega, probablemente representa una oración cristiana
judía para el regreso de Jesús”.
- Mateo 27:46 registra
un clamor de Jesús cuando estaba en la cruz: “Cerca de la hora novena,
Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto
es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”.