sábado, 16 de abril de 2016

Que es el Gehena o Infierno ?

¿ El ‘Gehena ardiente’ mencionado por Jesus? Que algunas versiones usan el infierno ardiente? ¿Qué es?

En las Sagradas Escrituras vemos que se hace referencia a Gehena 12 veces. En cinco ocasiones la palabra está relacionada con fuego. Los traductores han vertido mayormente la expresión griega ge′en·nan tou py·ros′ (Fuego del Infierno) En diferentes versiones de traducción; Ejemplos: La Biblia de las Américas infierno.La Nueva Biblia de los Hispanos infierno. Reina Valera Gómez infierno. Reina Valera 1909 infierno. Biblia Jubileo 2000 infierno. Sagradas Escrituras 1569 quemadero. King James Bible hell .English Revised Version hell. (Quiere decir Infierno)

Antecedentes históricos: El valle de Hinón (Guei-Hinnom o Gehnena) estaba fuera de los muros de Jerusalén. Por un tiempo fue un lugar de adoración idolátrica, incluso de sacrificio de niños. En el primer siglo el Gehena se utilizaba como el incinerador para la basura de Jerusalén. Al valle se arrojaban cadáveres de animales para que los consumieran las llamas, a las cuales se añadía azufre para ayudar la combustión. También se echaban al Gehena cuerpos de criminales ejecutados, a quienes se consideraba indignos de ser enterrados en una tumba conmemorativa. Por eso, en Mateo 5:29, 30, Jesus habló diciendo: “Si tu ojo derecho te hace pecar, ¡arráncalo y échalo de ti! Mejor es que se pierda una parte de ti, que todo tu cuerpo sea echado en el Guei- Hinnom. Y si tu mano derecha te hace pecar, ¡córtala y échala fuera! Mejor es que se pierda una parte de ti, que todo tu cuerpo sea echado en el Guei-Hinnom. que ‘todo el cuerpo’ de uno fuera arrojado al Gehena”. Si el cuerpo caía en el fuego que ardía constantemente, era consumido, pero si caía en un rellano del profundo barranco, su carne putrescente era infestada de los gusanos y estos estaban  siempre presentes, ya que siempre había cadáveres de humanos y animales (Mar. 9:47, 48), por eso Jesus en la cita de Mar.9:48 uso una analogía con la expresión: “Donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga”. No se lanzaba a humanos vivos en el Gehena; así que no era un lugar de tormento consciente.


En Mateo 10:28 Jesus aconsejó a sus oyentes que “No teman a los que matan el cuerpo, porque no tienen poder para matar el alma. Por el contrario teman al que puede destruir ambos, cuerpo y alma en el Guei-Hinnom.”¿Qué quieren decir esas palabras? Notemos que ahí no hay ninguna mención de tormento en las llamas del Gehena; más bien, él dice que ‘temamos al que puede destruir en el Gehena’. Al referirse por separado al “alma”, Jesus enfatiza ahí que Dios (Elohím) puede destruir todas las perspectivas de vida de una persona; de modo que no hay esperanza de resurrección para ella. Entonces, las referencias al ‘Gehena ardiente’ tienen el mismo significado que ‘el lago de fuego’ de Apocalipsis 21:8, a saber, destrucción eterna, o “muerte segunda

jueves, 7 de abril de 2016

LA CENA DEL SEÑOR ¿Qué significado tiene?


LA CENA DEL SEÑOR ¿Qué significado tiene?

 ¿Qué significado tiene la “Cena del Señor”?
¿Cómo hay que celebrarla? ¿Quiénes comen del pan y beben del vino?
 ¿Cuándo hay que celebrarla?
En el registro de los Evangelios encontramos que antes de que el Jesús ofreciera su preciosa vida perfecta en sacrificio por sus discípulos y por la entera humanidad para redimirlos del pecado y la muerte, celebró con sus discípulos lo que sería para ellos la última Pascua. (Mateo 26:17-29 Marcos 14:12-26 y Lucas 22:7-20).

Así, de un modo sencillo, Cristo Jesús introduce la Cena del Señor, que luego, en la vigencia efectiva del Nuevo Pacto, sería observada por la iglesia. El apóstol Pablo, en el capítulo 11 de 1ª a los Corintios, reitera esta enseñanza, recibida del Señor mismo, ampliando particularmente los aspectos referidos al orden que debe guardarse y a los requisitos de los participantes.

Las Escrituras relatan que en esa ocasión, mientras comían, el Señor tomó pan, y habiendo dado gracias, lo partió y les dio, diciendo: “Tomad, esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado”. Luego tomó la copa, dio gracias, y les dio diciendo: “Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del Nuevo pacto que por muchos es derramada, para remisión de los pecados”.

Podemos distinguir que este mandato fue impartido por el Señor Jesucristo con doble propósito:

1) Que los creyentes en Cristo, celebrando la Cena del Señor, hagamos memoria de Él.

2) Que la Cena del Señor sirva simultáneamente como anuncio -o testimonio- de la muerte del Señor.

Notemos que la Escritura identifica esta conmemoración precisamente como la Cena del Señor (1ª Corintios 11:20), y por lo tanto creemos que es el mejor modo de referirnos a ella. A veces se utilizan otros apelativos, como:

“Eucaristía” (del griego=acción de gracias), “Reunión de Comunión”  o “Reunión de Adoración”, pero esto podría acentuar los errores de quienes malinterpretan su propósito.

Ni la Cena del Señor, ni los elementos que utilizamos en ella son “Sacramentos”, en el sentido popular de la palabra, es decir, no son medios por los cuales recibiremos gracia.

La sola participación en la Cena del Señor no “genera” automáticamente comunión, ni gratitud, ni adoración. Es cierto que cuando hacemos “memoria” del Señor, somos estimulados a la gratitud y a la adoración, pero de ninguna manera es el resultado de virtudes intrínsecas de los elementos utilizados, ni siquiera de la reunión en sí.

Por otra parte, algunos “cristianos” adoptan la designación de “Santa Cena”, y probablemente ello también podría inducir a errores, pues se pone el énfasis en las posibles virtudes de la Cena y no en el Señor de la Cena.

¿Quiénes pueden participar de la Cena del Señor?

La primera condición es que quien participa sea un seguidor de Jesucristo bautizado es decir, alguien que ejerce fe y cree en el Señor Jesucristo para el perdón de sus pecados, alguien regenerado; en suma, alguien que ha experimentado un renacimiento espiritual. La segunda condición deseable, que no surge de un mandamiento específico, pero sí del ejemplo de lo que practicaban los primeros seguidores del Mashiaj, es que el creyente esté bautizado.

Leemos en Hechos 2:41 que los que recibieron su palabra -es decir los que creyeron-, fueron bautizados… y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.

Allí los creyentes fueron bautizados antes de participar de la Cena del Señor.

Creemos sencillamente que es un ejemplo digno de imitar.

Finalmente, el Señor requiere que nadie participe indignamente. (1ª Cor. 11:27-32)

No se trata de la calificación del creyente como indigno, sino más bien de su participación de manera indigna, esto es, perdiendo de vista el propósito de la Cena del Señor. La orden es ‘Pruébese cada uno a sí mismo… Así que después de haberlo hecho, y conscientes de que la sangre del Señor Jesucristo nos limpia de todo pecado,  debemos obedecer la parte del mandato que sigue: “coma así del pan, y beba de la copa.”

¿Con que frecuencia debe celebrarse la Cena del Señor?

Se ve pues, que en algunas ocasiones que se reunían “partían” el pan, con el solo objetivo de celebrar o recordar la muerte de Jesús, tal como da a entender Pablo a los Corintios, cuando increpa las divisiones que tenía esta iglesia.
El consejo que el apóstol Pablo dio a los Corintios es bien significativo. Primero, muestra que los Corintios se reunían con cierta regularidad, siguiendo el precedente de otras ciudades en las que se habían establecido los nazoreos o seguidores de Jesucristo, Hechos 24:5. El propio Pablo, en la casa de Ticio Justo, cuya casa estaba contigua a la sinagoga, (Hch 18:7) solía enseñar que Jesús era el Cristo, lo que llevó a muchos a hacerse creyentes.

Pablo estaba hablando de reuniones habituales, no de una reunión extraordinaria que se celebraba cada año; reuniones en las que tenían la costumbre de “partir” el pan, y en la que habían surgido ciertas divisiones.

No hay en las Escrituras una frecuencia establecida por mandato.

Simplemente leemos: “Así, pues, todas las veces que comiereis…” (1ª Corintios 11:26.a).

En Hechos 20:7 encontramos que algunos creyentes de Berea, Tesalónica, Derbe, etc. estuvieron algunos días en Troas acompañando al apóstol Pablo, y el primer día de la semana se reunieron para partir el pan. La iglesia en Jerusalén perseveraba, entre otras prácticas, en el partimiento del pan, por lo que entendemos que lo hacían con asiduidad, “cada primer día de la semana”.

Desde nuestra libertad en Cristo, deberíamos considerar que la finalidad de las reuniones es la de exhortar a todos los hermanos que en ellas participan, al amor y a las obras buenas, recordándoles que al participar del pan y del vino, demostramos que somos un solo cuerpo unido por el amor, un solo rebaño con un solo pastor, Jesús, nuestro Señor


sábado, 12 de marzo de 2016

¿Qué menciona la Biblia sobre la muerte y el estado de los muertos?

¿Qué dice la Biblia sobre la muerte y el estado de los muertos?
La Biblia habla de la muerte como un sueño, se refiere a resurrecciones, el alma y el espíritu en la muerte, y la inmortalidad.

UN SUEÑO: En Juan 11:11-14 Jesús compara la muerte con un sueño. “Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle. Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará. Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto.” La Biblia compara la muerte con un sueño más de 50 veces.

Se nos dice en 1º Tesalonicenses 4:15-16 que aquellos que duermen en Jesús resucitarán en su Segunda Venida. “Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.”

RESURRECCIONES: Hay dos resurrecciones, una para vida y otra para condenación (muerte) eterna. Juan 5:28-29 dice, “No os maravilléis de esto; porque vendrá la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.”

Génesis 2:7 registra la creación del hombre en el principio. “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.” Dios no puso un alma dentro de un hombre. Es como una ecuación: Polvo + Aliento de vida = Ser Viviente. Si tu estuvieras por hacer una caja de madera podrías decir: tablas + clavos = caja de madera. Tomas un par de tablas de madera y clavos, los ensamblas y obtienes la caja. Si tomas los elementos por separado, quitando los clavos de las tablas, y colocas los clavos en un montón y las tablas en una pila, ¿qué sucede con la caja? Simplemente deja de ser una caja hasta que la vuelvas a armar y clavar. Así es como funciona la muerte. Quitas el aliento, esa chispa de vida que proviene de Dios y el cuerpo vuelve al polvo (o a veces a las cenizas, en caso de cremación). ¿Qué sucede con el alma? Simplemente deja de ser hasta que Dios venga en la resurrección y coloque los elementos todos juntos nuevamente. En ese momento el polvo y el aliento de vida son reunidos y entonces tienes una vida, una persona viviente o un alma viviente nuevamente.

El intervalo entre la muerte y la resurrección está descrito en la Biblia como un “sueño.” No hay conciencia de lo que está pasando, o del tiempo que pasa, etc. Morir es como ir a dormir y tu próximo pensamiento consciente – que parecerá como el próximo momento – es cuando Dios te resucita y te da tu vida de vuelta.

ALMA Y ESPÍRITU EN LA MUERTE: Eclesiastés 12:7 dice que el cuerpo vuelve al polvo y el espíritu (o aliento de vida) vuelve a Dios. Job 27:3 nos dice que el espíritu es lo mismo que el hálito de vida de Dios o su poder.
Salmo (6:5)
6:5 Porque en la muerte no hay memoria de ti; En el Seol, ¿quién te alabará?
Salmo (30:9)
“ ¿Qué provecho hay en mi muerte cuando descienda a la sepultura? ¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu verdad? “
Salmo (31:17)
 “No sea yo avergonzado, oh Jehová, ya que te he invocado; Sean avergonzados los impíos, estén mudos en el Seol.”
Salmos 146:4 dice, “Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra; en ese mismo día perecen sus pensamientos.” Los muertos no alaban a Dios, Salmos 115:17. Los muertos nada saben, Eclesiastés 9:5-6
9:5 Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido.
9:6 También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol.
Eclesiastés 9:4-6; 10 dice:
9:4 “ Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto. 10 Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.”
Isaias (38:18-19)
“ 18 Porque el Seol no te exaltará, ni te alabará la muerte; ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad.
19 El que vive, el que vive, éste te dará alabanza, como yo hoy; el padre hará notoria tu verdad a los hijos. “
Job (3:13,17-19)
“ Pues ahora estaría yo muerto, y reposaría; Dormiría, y entonces tendría descanso,
17 Allí los impíos dejan de perturbar, Y allí descansan los de agotadas fuerzas.
:18 Allí también reposan los cautivos; No oyen la voz del capataz.
19 Allí están el chico y el grande, Y el siervo libre de su señor.”
Daniel (12:2,13)
“ 2 Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua 13 Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días. .”
INMORTALIDAD: Los seres humanos no tienen inmortalidad, sólo Dios (ver 1º Timoteo 6:16). Recibiremos inmortalidad cuando Jesús vuelva (ver 1º Corintios 15:51-54). Cuando Jesús vuelva su recompensa de vida eterna vendrá con él (ver Apocalipsis 22:12).

La Biblia dice que el cielo es un lugar real en Juan 14:1-3, “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.”

Dios nos dará gloriosos cuerpos inmortales. Lee Filipenses 3:21 y 1º Corintios 15:51-54. Todas las deformidades físicas serán curadas (los ojos de los ciegos serán abiertos, los oídos de los sordos serán abiertos y el lisiado, sanado). Lee también Isaías 35:3-6. Construirán casas y habitarán en ellas. Plantarán viñas y comerán de su fruto (Isaías 65:21-23). El lobo y el cordero morarán juntos. El Nuevo Reino de Dios será de tranquila paz (Isaías 65:25). Compartiremos con Abraham, Isaac, Jacob (Mateo 8:11).

Dios mismo estará con nosotros y será nuestro Dios (Apocalipsis 21:3). Nosotros serviremos con todo amor a nuestro Dios por siempre y gozaremos de la más estrecha relación con Él (Apocalipsis 22:3-4)

domingo, 6 de marzo de 2016

"¿Qué es el Tribunal de Cristo?"



" Tribunal de Cristo"
La cita de 2 Corintios 5:10 nos dice, “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.”  Y  Romanos 14:10-12 dice, “ Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. 12-De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.”
Si leemos bien el contexto de ambas Escrituras, está claro que se refieren a cristianos, no incrédulos. El Tribunal de Cristo no determina la salvación; esa fue determinada por el sacrificio de Cristo a nuestro favor (1 Juan 2:2), y nuestra fe en Él (Juan 3:16). Todos nuestros pecados están perdonados y nunca seremos condenados a muerte  por ellos (Romanos 8:1). No debemos mirar el Tribunal de Cristo como el juicio de Dios a nuestros pecados, sino más bien como la recompensa de Dios será aplicada a nuestras vidas, de acuerdo a como la vivimos. Sí, como dicen las Escrituras, tendremos que dar cuenta de nuestras vidas.
 Parte de esto seguramente será responder por los pecados que cometimos y que no confesamos para perdón de ellos, después de haber nacidos como nuevas criaturas. Sin embargo, ese no va a ser el principal enfoque en el Tribunal de Cristo.
En el Tribunal de Cristo, los creyentes son recompensados en base a cuán fielmente sirvieron a Cristo (1 Corintios 9:24-27; 2 Timoteo 2:5). Las cosas por las que creo que seremos juzgados serán; qué tan bien obedecimos a la Gran Comisión (Mateo 28:18-20), qué tan victoriosos fuimos sobre el pecado (Romanos 6:1-4), qué tanto controlamos nuestra lengua (Santiago 3:1-9),  Y nuestra firmeza en cumplir lo que decimos  y sinceridad hablando solo la verdad (Stgo 5:12)

La Biblia habla de creyentes recibiendo coronas por diferentes cosas, basadas en cuán fielmente sirvieron a Cristo (1 Corintios 9:25; 2 Timoteo 2:5). Las diferentes coronas como recompensa por tus logros obtenidos en tu vida cristiana son descritas en algunas citas, (ap.3:11)  2 Timoteo 4:8; 1 Pedro 5:4 y Apocalipsis 2:10 y Santiago 1:12 el cual es un buen resumen de cómo debemos pensar acerca del Tribunal de Cristo, “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.”

domingo, 14 de febrero de 2016

Celebremos el Amor de Cristo

"¿Qué es el amor de Cristo?"
En estos días y específicamente hoy muchas naciones celebran la Fiesta de “ SAN VALENTIN” o lo que es lo mismo el llamado “ Dia del Amor o la Amistad”, lo triste es que es una fiesta pagana de mucha tradición antigua, que no necesariamente surgio del verdadero amor agape que conoce el cristiano. Yo me pregunto y que del verdadero amor al prójimo, del que enseño Cristo;  “ El Amor de Cristo” no es este el que debemos celebrar y recordar; si asi debiera ser pero lamentablemente no es, la mayoría de las personas se han olvidado del amor de Cristo lo que hiso por ti en la cruz y otros sencillamente no lo conocen no saben que es, aquí brevemente y de manera humilde trataremos de explicar que es y su grandeza.

La frase “el amor de Cristo,” diferente a “el amor por Cristo,” se refiere al amor que Él tiene hacia la humanidad. Su amor puede ser descrito brevemente como Su consentimiento para actuar en nuestro mejor interés, especialmente en satisfacer nuestra mayor necesidad, a pesar de haberle costado todo, y aunque éramos totalmente indignos de tal amor.

Aunque Jesucristo, siendo Dios por naturaleza, existió desde el principio de los tiempos con Dios el Padre (Juan 1:1) , Él dejó voluntariamente Su trono (Juan 1:1-14) para hacerse hombre, y así poder pagar el castigo por nuestros pecados, para que no tuviéramos que pagarlo nosotros por toda la eternidad en el lago de fuego (Apocalipsis 20:11-15). Porque el pecado de la humanidad ha sido pagado por nuestro Salvador Jesucristo, quien jamás pecó, Dios, quien es justo y santo, puede ahora perdonar nuestros pecados cuando aceptamos el pago de Jesucristo como nuestro (Romanos 3:21-26). Por tanto, el amor de Cristo es mostrado al haber dejado Su hogar en el cielo, donde era adorado y honrado como Él merece, para venir al mundo en forma de hombre, donde Él sería ridiculizado, traicionado, golpeado, y crucificado en una cruz para pagar el castigo por nuestro pecado, resucitando nuevamente de los muertos al tercer día. Él consideró nuestra necesidad de un Salvador de nuestro pecado y su castigo, como más importante que Su propia vida y comodidad (Filipenses 2:3-8).

Algunas veces la gente ofrece voluntariamente su vida por aquellos que consideran ser dignos de ello – un amigo, un familiar, otras personas “buenas” – pero el amor de Cristo va más allá de eso. El amor de Cristo se extiende hasta aquellos que son los más indignos. Él voluntariamente llevó el castigo de aquellos que lo torturaron, lo odiaron y se revelaron en Su contra, a quienes Él no les importaba, aquellos que eran los más indignos de Su amor (Romanos 5:6-8). ¡Él dio todo lo que podía dar por aquellos que menos lo merecían! Entonces, el sacrificio es la esencia del amor santo, llamado el amor ágape. Este es un amor como el de Dios, no un amor como el del hombre (Mateo 5:43-48).


Este amor que Él demostró por nosotros en la cruz es sólo el principio. Cuando ponemos nuestra confianza en Él como nuestro Salvador, ¡Él nos hace hijos de Dios, y co-herederos con Él! Él viene a morar dentro de nosotros a través de Su Espíritu Santo, prometiendo que nunca nos dejará ni nos desamparará (Hebreos 13:5-6). Por tanto, tenemos a un amado compañero de por vida. Y sin importar por lo que pasemos, Él está ahí, y Su amor está siempre disponible para nosotros (Romanos 8:35). Pero así como Él reina legítimamente como un Rey benevolente en el cielo, necesitamos darle la posición que Él merece también en nuestras vidas, la de Maestro y no solamente de compañero. Es solo entonces, cuando experimentaremos la vida que Él quiso que viviéramos en la llenura de Su amor (Juan 10:10b)

sábado, 13 de febrero de 2016

Matrimonios de Aniversarios


Felicidades
Matrimonios de Aniversarios
Mes de Enero 2016
Iglesia de Cristo
Parkville, Guaynabo, P.R.

Candido y Trinidad  (Enero 03/95)
Francis y Kilsys       (Enero 27/90)


miércoles, 6 de enero de 2016

Fue la Resurrección de Jesús física, espiritual o ambas?

Fue la Resurrección de Jesús física, espiritual o ambas?


El tema de la resurrección de Jesús es una doctrina cristiana fundamental . La resurrección de Jesús es tan importante que sin ésta, el cristianismo sería una mentira. En 1ª Corintios 15:14 Pablo dice: “Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.” Tres versículos más adelante, en el 17, Pablo dice una vez más: “y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.” Aún cuando existen muchos otros temas en los que los cristianos  no están de acuerdo y todavía así, se consideran cristianos, éste, no es uno de esos temas. Negar la resurrección de Jesús es negar el corazón del cristianismo mismo.

Sin embargo, el problema con la resurrección de Jesús no es tanto acerca de si resucitó o no, sino en la forma como resucitó. Desafortunadamente, los falsos cultos atacan la resurrección de Cristo y la reinterpretan en formas diferentes; como por ejemplo, negando Su resurrección física. Debemos preguntarnos si Jesús resucitó de los muertos en el mismo cuerpo con que murió o si resucitó en un cuerpo espiritual que no era carne y huesos
"Jesús resucitó de entre los muertos con el mismo cuerpo físico con el que murió. Este cuerpo resucitado fue un cuerpo glorificado, espiritual."

Después de la resurrección Jesús pudo comer (Lc 24:42-43). Él mostró a las personas Sus manos y pies con la señal de los clavos en estos (Lc 24:51; Jn 20:27), y aún las personas cuando lo vieron, se postraron a sus pies y lo adoraron. (Mt 28:9). Después de que se hubo informado acerca de la resurrección de Jesús, Tomás, el cual dudaba de ésta, dijo: "Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. El les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré." (Jn 20:25). Más tarde, Jesús se le apareció a Tomás diciéndole: "Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente." (Jn 20:27).

Si Jesús no hubiera resucitado con Su cuerpo, Él no hubiera tenido señales en Sus pies y manos con las mismas cicatrices dejadas por los clavos utilizados en la crucifixión. Las cuales daban testimonio de su martirio. Considere los siguientes versículos como prueba adicional de que Su cuerpo —el mismo con el que murió— fue resucitado:

Juan 20:19-20: "Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. 20 Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor."
Lucas 24:38-39: "Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? 39 Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo,"

Juan 2:19-21

“Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. 20 Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? 21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo.”
La frase “lo levantaré” está traducida de la palabra individual del griego “egéiro”;
Sin embargo, aún así y después de examinar a Juan 2:19-21, algunos niegan que Jesús resucitó de los muertos físicamente. Podemos ver claramente que Jesús profetizó que Él levantaría el templo de Su cuerpo como se ve en el versículo 21 por parte de Juan el apóstol, el cual, declara que Jesús estaba hablando del “templo de Su cuerpo”.

1ª Corintios 15:35, 39, 42-44

“Pero dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán? 39 No toda carne es la misma carne, sino que una carne es la de los hombres, otra carne la de las bestias, otra la de los peces, y otra la de las aves. 42 Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. 43 Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. 44 Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.”
.También vimos que Jesús declaró que Él tenía carne y huesos. (Lc 24:39). Preguntamos una vez más: ¿Tiene un “cuerpo espiritual” carne y huesos? La Escritura no declara esto en ninguna parte.

Este mismo cuerpo se convierte en un cuerpo resucitado; el cual es el cuerpo espiritual al cual se está refiriendo Cristo. En otras palabras: el cuerpo espiritual es el mismo cuerpo que Él tenía previamente, aún cuando éste ha sido cambiado en uno espiritual.

Cuerpo Espiritual Glorificado.
Usted debe entender que Cristo al resucitar, lo hizo con su propio cuerpo con sus marcas y heridas pero a la vez un cuerpo espiritual glorificado, recuerde :
“ Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho, “ “Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida. “(1 Cor. 15:20-23). Aquí el Apostol menciona “Primicias” con relación a Cristo porque? Bueno porque Cristo fue el primero en resucitar con cuerpo glorificado porque no moriría otra vez, sino que su vida era eterna. En el pasado y en tiempos de jesus algunas personas fueron resucitadas pero estas fueron en cuerpos corruptibles y volvieron a morir nuevamente. CRISTO NO.


1ª Corintios 15:53-54: "Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. 54 Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.