domingo, 15 de noviembre de 2020

TRES MANERAS INCORRECTAS DE ENSEÑAR EN LA IGLESIA

 


TRES MANERAS INCORRECTAS DE ENSEÑAR EN LA IGLESIA

Indudablemente hay muchas razones por la cual una persona del mundo rechaza a Dios y las causas que mencionaremos aquí no son las únicas maneras en que algunas iglesias contribuyen a ello. Todos a una sabemos que la causa principal es el desconocimiento de la figura de CristoJesus;  Sin embargo, estas razones abundan para que la gente rechace la iglesia en búsqueda de alternativas, y debemos contribuir para cambiar eso, como es sabido a esto se suma la falta de seriedad de algunos miembros cristianos en sus manejos. Existen muchas razones pero presentaremos (3) que para mi son de las más vistas e importantes para destacar y superar 

#1 – MANEJO DE LAS DUDAS

Es una de las maneras más comunes que he visto en las iglesias y que por falta de respuestas adecuadas en su manejo y/o su animosidad ante las dudas de sus miembros buscando saciar su inquietud es mal manejada

Es un escenario muy común: una persona tiene una duda sobre algún aspecto del Cristianismo y se la lleva –  como se supone – a alguno de sus líderes (pastor, maestro, etc.) y este no sabe la contestación o provee una contestación que, tal vez, no es suficiente como para apagar la duda. Entonces, en ocasiones ocurre una reacción hostil del líder ante la duda o la persistencia de la persona provocando en ella una sensación de “Esta Iglesia, o este pastor no tiene las contestaciones y debo buscarlas en otro lugar.”

Sucede mucho con cuestiones de doctrinas y dogmas que a veces no son necesariamente esenciales a las verdades del Cristianismo, pero tienen su importancia.

Los líderes deben ser lo suficientemente humildes y sinceros como para manejar la situación con un “no lo sé.” Muchas veces esto puede abrir una excelente oportunidad de búsqueda y crecimiento espiritual e intelectual – tanto para el que trae la duda como para el que la recibe. La reacción no debe ser: “Porque no, ¡y punto!” Al contrario: ser humilde, sincero y dispuesto a estar equivocado abrirá mucho terreno con esa persona. Es muy diferente decir: “Eso es algo que no me había preguntado antes. Vamos a buscar una respuesta.  Las dudas no son el enemigo de la fe. El teólogo Frederick Buechner lo dice de la siguiente manera:

“Las dudas son las hormiguitas en los pantalones de la fe; la mantienen despierta y en movimiento.”

Y también el famoso C.S. Lewis:

“La sed se hizo para el agua; las dudas para la verdad.”

El Cristianismo tiene contestaciones y nos toca proveerlas, hacer defensa como dice (1Pedro3:15). Y recuerde que uno de los tres principios fundamentales de la Biblia es que ella siempre da las respuestas en algún lado, solo búsquela, escudriñe.

#2 – POSTURAS ANTI-CIENTIFICAS

Existe una ideología eclesiástica de que los avances científicos son un ataque  al Cristianismo. A medida que la ciencia avanza, más amenaza la fe.

Hay muchas iglesias que se muestras antagónicas ante la ciencia, provocando que sus miembros cuestionen cosas probadas y confirmadas por los métodos científicos y que en realidad muchas veces no contradice lo que dice la biblia. Si cobijamos a nuestro niños y jóvenes de las verdades científicas, cuando ellos las experimenten por su cuenta, van a creer más en aquel que los expone a ellas que a quién los guardó de ellas. Esto se vuelve un problema cuando la persona que les revela las verdades científicas termina su demostración diciendo: “…y por esto es que Dios no existe.”

Pero esto no es así.

Creo que hay una guerra  innecesaria entre la ciencia y la religión. Si bien sabemos que la ciencia se desempeña como en una ocasión Santo Tomas (Ver para creer), lo cierto es que hoy en dia son muchos los cientificos que doblan las rodillas ante la existencia de Dios y se convierten; Tenemos que exponer a nuestros hermanos en Cristo a las verdades científicas y decirles la clave para entenderlas: La ciencia no es un reto a la existencia de Dios. Como Dios no es algo físico, la ciencia no puede entrar en ese asunto. Por lo tanto, la existencia de Dios no se puede probar ni desaprobar por medio de la ciencia. La ciencia puede – y logra – apuntar a la presencia de un Creador, a través de la creación perfecta y ordenada DEL UNIVERSO pero el determinar si el Creador está o no va mucho más allá del alcance de ella.

#3 – HACER ÉNFASIS EN CREER POR ENCIMA DEL CONOCIMIENTO  

Siguiendo en los pasos de lo anterior, muchas veces se utiliza el “¡créelo por fe!” cuando se debería utilizar un “no lo sé” o Buscare que dice la biblia al respecto, El problema de esto es doble.

Primeroesto no es lo que establece la Biblia sobre qué es fe. Utilizar la fe como una excusa para no tener que indagar y confrontar nuestras creencias provoca y fomenta tener una fe ciega. La fe ciega es una “fe” que se basa en nada, cuando la Biblia nos llama a basar nuestra fe en el conocimiento de Dios y su Palabra. Sin embargo, cuando se enfatiza la creencia por encima del conocimiento y evidencia bíblica, entonces la iglesia pierde. ¿Por qué? Platón lo dijo de la siguiente manera:

“El conocimiento es mucho más que creer en lo correcto.”

Es por esto que hay tantos falsos maestros, Pastores y Predicadores que sacan provecho del poco conocimiento bíblico que tienen sus feligreses en sus iglesias, para sacarles ventaja. Por eso dijo el profeta “ Mi pueblo se perdió por falta de conocimiento “ (Oseas 4:6).

Y esto nos lleva a lo segundo: El conocimiento incluye creer, por lo cual el conocimiento sobre las cosas de Dios no te aleja de Dios – te acerca a Dios. Cuando enfatizamos anclar nuestras creencias al conocimiento de la Verdad, entonces le ponemos un fundamento firme a nuestra fe. Este conocimiento nos hará libres y a no ser presas fáciles de falsos maestros. (Juan 8:31-32).

Hermanos tenemos que estar claros en que las iglesias no deben fomentar la mentalidad de “créelo y ya, por que sí y no cuestiones,” sino la libertad de “ven y pon a prueba y conoce por qué creemos en lo correcto.” Así hacían los de la ciudad de Berea cuando el Apóstol Pablo y Silas le predicaban (Hechos 17:11) lo recuerdan, busquen sus biblias y lean esta cita. Extraordinario la biblia es de ejemplos y evidencias. 

Sabemos que por medio de la fe, Noé construyó un arca y salvó a su familia del diluvio (véase Hebreos 11:7); Moisés separó las aguas del Mar Rojo ( Hebreos 11:29); Elías el Profeta hizo que cayera fuego de los cielos (1 Reyes 18:17–40) 

TANTO LA FE COMO EL CONOCIMIENTO VAN DE LA MANO.

¿Cuál es la conexión entre la fe y el conocimiento? O ¿existe alguna? ¿Puede uno tanto “conocer” y “tener fe” al mismo tiempo, El conocimiento y la fe no son ni diametralmente opuestos ni mutuamente exclusivos. De hecho, la fe depende en el conocimiento. El mismo Señor no podría haber sido más claro en Su evaluación del rol que el conocimiento tiene que cumplir en el establecimiento de la fe cuando dijo: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32). Si el conocimiento se relaciona a la verdad, entonces, la fe se relaciona no menos que a Él

Quien es la verdad (Juan 14:6). Tanto la fe (Juan 16:27-30) y el conocimiento (Juan 7:17) reportan que Él y Su enseñanza son del Padre.

El deseo del apóstol Pedro fue que los cristianos “crecieran en la gracia

y el conocimiento” de nuestro Señor y Salvador Jesucristo (2 Pedro 3:18). El compañero del apóstol Pedro, Pablo, expresó el deseo de que “seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual” (Colosenses 1:9). Dios “quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4). Además, no solamente los hombres pueden saber la verdad, sino pueden saber que la saben, como el apóstol Juan enfatizó repetidamente. Juan declaró que podemos saber la verdad (1 Juan 2:21) y que podemos “conocer que nosotros conocemos” a Jesús y que “sabemos que estamos en él” cuando guardamos Sus mandamientos o Su palabra (1 Juan 2:3,5). AMEN.

Hermanos debemos decir finalmente que estas tres maneras de enfoque enseñando la palabra  de Dios es incorrecta, hacen daño, motiva a que personas que buscan conocer de la palabra  migren a otras iglesias y hermanos ya en la fe, coloquen esta en un fundamento frágil. Por eso la mejor medicina espiritual para nosotros lo es estudiar la biblia.AMEN


domingo, 8 de noviembre de 2020

"¿Cómo estas vestido?"

 

"¿Cómo estas vestido?"



Sabemos que la Armadura de Dios no es algo que usted y yo nos ponemos antes de echar fuera un demonio, por así decirlo; En realidad viene a ser una forma de vida que caracteriza aquellos quienes viven sus vidas de acuerdo a la instrucción divina; quienes dependen de Dios y no de sus propias fuerzas para batallar en el diario vivir.  La lucha del cristiano contra las fuerzas de maldad originadas por Satanás y sus Demonios  no ocurren de vez en cuando, ocurren cada día, y cada momento que salimos.  El diablo anda como león rugiente buscando a quien devorar.  El Cristiano que conoce su posición y su batalla, “no se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar Aquel que lo llamó por soldado.(2Tim 2:4)”  Hoy hablaremos de uno de esos componente que es : LA ESPADA DEL ESPIRITU.

La frase “la espada del Espíritu” se menciona sólo una vez en la Escritura en Efesios 6:17. La espada es parte de la armadura espiritual que Pablo exhorta a los cristianos a usar, con el fin de estar preparados para luchar eficazmente contra del maligno (Efesios 6:13).

Todos conocemos que en la antigüedad la espada era un arma tanto ofensiva como defensiva, usada para protegerse uno mismo del daño o para atacar al enemigo y vencerlo. Para un soldado, era necesario recibir una rígida formación sobre el uso adecuado de la espada, a fin de obtener el máximo beneficio de ella. Todos los soldados cristianos necesitan el mismo rígido entrenamiento para saber cómo manejar apropiadamente la Espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.” Puesto que todo cristiano se encuentra en una batalla espiritual en contra de las fuerzas satánicas de este mundo, necesitamos saber cómo manejar la Palabra apropiadamente. Solo entonces se convertirá en una defensa efectiva contra el maligno y una valuable arma ofensiva “para la destrucción de fortalezas” del error y la mentira. (2 Corintios 10:4-5).

 A la Palabra también se le llama la espada en Hebreos 4:12. Aquí, la Palabra es descrita como “…viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos.” La espada romana comúnmente era de dos filos, haciéndola más efectiva para perforar y cortar por ambos lados. La idea de la Escritura de penetrar, significa que la Palabra de Dios llega hasta el “corazón,” el centro mismo de la acción, y deja expuestos los motivos y sentimientos de aquellos que toca.

El propósito de la Espada del Espíritu – la Biblia – es fortalecernos y permitirnos resistir los ataques de Satanás (Salmo 119:11; 119:33-40; 119:99-105). El Espíritu Santo usa el poder de la Palabra para salvar almas y conferirles la fortaleza para alcanzar a la madurez espiritual y ser soldados para el Señor. A medida que conozcamos y comprendamos la Palabra de Dios, seremos más útiles en hacer la voluntad de Dios, y más eficaces para permanecer firmes contra el enemigo de nuestras almas. Y así no ser presas fáciles de esos predicadores que son falsos maestros que tuercen la palabra de Dios para su provecho; solo estudiando la palabra de Dios evitaras ser engañado, a menudo muchos se pierden por desconocimiento de las Escrituras que debilita su fe. (Oseas 4:6)

Con razón Jesús dijo en su tiempo que conocer la verdad os hará libres (Juan 8:32).

domingo, 1 de noviembre de 2020

"¿Cómo hacer que Dios responda a mis oraciones?"

 

"¿Cómo hacer que Dios responda a mis oraciones?"

Mucha gente cree que una “oración es contestada” cuando Dios accede a una petición de oración ofrecida a Él. Si la petición de oración no es concedida, con frecuencia se entiende como una oración “no contestada”. Sin embargo, esto es una comprensión incorrecta de la oración. Dios responde a cada oración que es elevada hacia Él. Lo que debemos recordar es que algunas veces Dios responde “no” o “espera”.

Yo pregunto ¿Qué significa pedir de acuerdo a Su voluntad? Orar de acuerdo a la voluntad de Dios es orar por cosas que traerán honra y gloria a Dios y orar por cosas que la Biblia revela claramente que es la voluntad de Dios. Si oramos por algo que no es para honrar a Dios, o que no es la voluntad de Dios para nuestras vidas, Dios no nos dará lo que le pedimos. ¿Cómo sabemos cuál es la voluntad de Dios? Dios promete que nos dará sabiduría cuando se la pidamos. Santiago 1:5 dice; “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada”. Un buen lugar para empezar es 1 Tesalonicenses 5:12-24, que describe muchas cosas que son la voluntad de Dios para con nosotros. Entre más entendamos la Palabra de Dios, mejor sabremos por lo que debemos orar (Juan 15:7). Entre más sepamos por lo que debemos orar, más a menudo Dios responderá “si” a nuestras peticiones.

 Dios sólo promete concedernos nuestras oraciones cuando le pedimos de acuerdo a Su voluntad. 1 Juan 5:14-15 nos dice; “Y esta es la confianza que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a Su voluntad, Él nos oye. Y si sabemos que Él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho”.

Todos sabemos el poder que tiene esa herramienta poderosa que nos dejo nuestro Señor y Rey Cristo Jesús, que es la oración; la cual no vino a ser exclusiva de la Iglesia, pues la nación de Israel pedía a su Dios, nuestro Dios Jehová, pero a diferencia de ellos, nosotros de la Iglesia tenemos libertad en Cristo Jesús y cuando pedimos nos trasladamos directamente al Santuario Celestial a la presencia de Cristo mismo, el cual como Sumo-Sacerdote intercede por nosotros ante su Padre, razón por la cual podemos orarle desde cualquier lugar y tiempo. Y esa es la promesa que nos da nuestro Dios a través de su hijo Cristo Jesús, (1 Pedro 3:12)  dice: PORQUE LOS OJOS DEL SEÑOR ESTAN SOBRE LOS JUSTOS, Y SUS OIDOS ATENTOS A SUS ORACIONES; PERO EL ROSTRO DEL SEÑOR ESTA CONTRA LOS QUE HACEN EL MAL. Que en el Antiguo Testamento lo dice el Salmo 34:15.        Queridos hermanos pidámosle a Dios en todo lugar y momento como dice la escritura y con fe.


domingo, 25 de octubre de 2020

EL SIGNIFICADO BÍBLICO DE LA PALABRA "BAPTIZO"

 

EL SIGNIFICADO BÍBLICO DE LA PALABRA "BAPTIZO"



Hoy he querido traer un tema que es de mucho debate en las Iglesias, el cual tome la decisión de presentar para entendimiento de aquellos hermanos que leen, o estudian poco Las Sagradas Escrituras y merecen recibir el entendimiento de esto; y a la vez que obtengan la certeza que al final no importa cómo se aplique, sino que lo importante es que lo ejecuten si no tienen impedimento pues, es un simbolismo. Que denota y muestra públicamente su decisión de entregarce y seguirle.  No es el agua que limpia los pecados sino la sangre de Cristo.

Cuando se tradujo la Biblia a los idiomas actuales existió mucho debate acerca de la correcta interpretación de la palabra griega "baptizo". Tal fue la discusión, que los estudiosos de la Biblia de aquel tiempo no tradujeron la palabra, sino que la incluyeron tal cual y la adaptaron a cada uno de los idiomas. De aquella palabra derivo entonces la palabra "bautismo". Es más, hoy en día aún existe aquel debate, pues de su correcta interpretación depende la forma en que se realiza el bautismo.

La palabra "baptizo" tiene dos significados. El primero es su significado literal, "sumergir", mientras que el otro era el de "mojar", o "teñir", el que los judíos del siglo I entendían como el teñir un género. Es incorrecto indicar que sólo significaba "sumergir", pues sería una interpretación parcial. Ahora, cualquiera de los dos que se elija dependerá la forma en que se realiza el bautismo, pues si su significado correcto es el de "sumergir" el bautismo debe hacerse por "inmersión", mientras que si su significado es el de "teñir" el bautismo debe realizarse por "aspersión". Pues, la única forma de buscar su significado correcto es buscándolo en la Biblia. En ese sentido no existe ningún versículo en la Biblia que indique claramente cómo debe ser practicado el bautismo, por lo que la misma Biblia le indicara como debió haber sido según el entorno y las circunstancias como ocurrieron los hechos.

Pero, ¿qué dice la Biblia? En Marcos 7:4 el evangelista explica una de las tradiciones de los judíos. Ellos acostumbraban a realizar "lavamientos" de ciertas cosas, entre ellas los "lechos". La palabra "lavamientos" fue traducida del griego "baptismos" que significa literalmente "bautismos". Si esto fuera así, entonces el significado de la palabra bautismo no es el de sumergir, pues los judíos no podrían haber sumergido completamente las camas. Por ello, los traductores se ahorraron problemas al traducir "baptisontai" como "lavamientos" y no como "bautismos".

Pero no es el único ejemplo, pues en el bautismo de Saulo también se observa un interesante detalle. Cuando Saulo estaba ciego en casa de Judas, Ananías fue enviado por Dios a sanar su ceguera. Cuando Ananías entró en la casa (Hechos 9:17) e impuso sus manos en él, Saulo sanó y luego de eso fue bautizado (Hechos 9:18). Si estaba dentro de una casa, es muy difícil que Pablo haya sido bautizado por inmersión, a menos que haya tenido algo similar a una piscina en la casa para lograrlo, pero sí es probable que haya sido bautizado por aspersión.

Un caso similar se observa cuando Pablo y Silas son liberados milagrosamente de la cárcel en Filipos. Y cuando el carcelero vió las rejas de las celdas de los presos abiertas, pensando en matarse porque pensó que habían escapado todos los presos, vio que Pablo y Silas no habían escapado. Por aquella razón, el carcelero creyó en el Señor Jesucristo y fue bautizado en aquella misma hora (Hechos 16:33). Pues, si estaba en la cárcel cuando fue bautizado, es muy difícil que haya sido bautizado por inmersión.

Si los hechos ocurridos en la Biblia no respaldan el bautismo por inmersión, entonces el correcto significado de la palabra "baptizo" tendría que ser el de "teñir" O rociar.  Los primeros cristianos entendían que el bautismo era "teñir de otro color" a los nuevos creyentes por medio de la obra del Espíritu Santo. Pero de los pocos versículos de los cuales pueden desprenderse un bautismo por inmersión, todos son mal interpretados.

Cuando se dice que Jesús "subió" del agua después que fue bautizado (Mateo 3:16), no significa que Jesús fue inmerso "dentro" del agua. La palabra "subió" viene del griego "anabaino", cuya base etimológica es "basis", que denota el uso de los pies para subir, como caminar, tal como se interpreta la misma palabra en otros pasajes de la Biblia, como cuando Jesús "subió" al monte (Mateo 5:1) o cuando Zaqueo "subió" a un árbol para ver mejor a Jesús (Lucas 19:4).

Lo mismo sucede cuando se habla del bautismo del eunuco etíope. Dice la Biblia que Felipe y el eunuco, ambos "descendieron" al agua (Hechos 8:38) y Felipe le bautizó. Y luego, "subieron" del agua (Hechos 8:39). Algunos han tomado este versículo "queriendo probar" que el bautismo es por inmersión. Sin embargo, existe un gran detalle. El versículo dice que "ambos descendieron". Si es así, ambos fueron bautizados sumergiendose al agua, pero en realidad sólo lo fue el eunuco. Además, la palabra "descender" usada aquí viene del griego "katabaíno", cuya base etimológica "basis" indica el uso de pies para caminar. Más bien, la palabra indica que "caminaron hasta un lugar bajo" donde había agua. Lo mismo sucede con la palabra "subieron" (anabaino), es decir, subieron a un lugar más alto.

Tampoco se pueden usar las palabras de Pablo cuando dice que "en el bautismo fuimos sepultados y resucitados" (Romanos 6:4; Colosenses 2:12) para decir que el bautismo es por inmersión, puesto que también dice que "en el bautismo estamos revestidos de Cristo" (Gálatas 3:27), del que también se puede sugerir que el bautismo es por rociamiento. De hecho, aquellos versículos hablan más bien del "efecto" del bautismo más que del "método". Si los inmersionistas pudieron entender esto, podrían notar que lo han malinterpretado totalmente, puesto que Pablo hace referencia al bautismo del Espíritu Santo. Si fuera en agua, ¿cómo entonces podría el hombre ser crucificado en un bautismo por inmersión (Romanos 6:6)? Y así como recibimos una circuncisión "no hecha de mano", se entiende también que recibimos un bautismo "no hecha con agua"(Colosenses2:12).

 Pablo parece indicar que el bautismo es un rociamiento de agua, puesto que hace referencia a los israelítas cuando cruzaron el Mar Rojo y que fueron bautizados en Moisés en la nube que los acompañaba y en el mar (1 Corintios 10:1-2). Lo correcto es pensar que los judíos no se sumergieron en el mar para ser bautizados, sino más bien fueron rociados con las aguas, puesto que las Escrituras dicen que ellos pasaron por lo seco, junto a las aguas que se levantaron a ambos lados (Éxodo 14:22), no dando lugar a una inmersión.

Pedro también hace una referencia al bautismo diciendo que en el tiempo del Diluvio, Noé y su familia fueron salvos por agua, comparándolo con el bautismo (1 Pedro 3:20-21). Obviamente, Noé ni su familia fueron sumergidos en las aguas del Diluvio, de lo que se desprende que Pedro hablaba más bien de un rociamiento de aguas, de manera análoga con el bautismo.

Es más, el bautismo más importante, que es el bautismo del Espíritu Santo, siempre es mencionado como el "derramamiento" del Espíritu Santo (Ezequiel 36:24-26; Joel 2:28; Hechos 2:16-18), y no como una "inmersión". Pedro nos dice que somos "rociados" con la sangre de Jesucristo (1 Pedro 1:2). ¿Porque algunos tratan de borrar la palabra "rociar" de la Biblia, si lo dice tan claramente? Como si no les gustaran algunas palabras en la Biblia para así poder apoyar sus doctrinas. Hebreos 9:8-10 habla de "abluciones" como "ordenanzas para el cuerpo". En realidad, la palabra "abluciones" es "baptismos", y es mencionado como el ejemplo que se dió en el Antiguo Testamento, cuando la sangre de los becerros era "rociada" (Heb 9:13), y cuando Moisés "rociaba" la sangre, puesto que las cosas era purificadas con "derramamiento" de sangre (Hebreos 9:19-23). En este caso, el significado de la palabra "baptizo" como lo usa el autor de Hebreos encaja mejor con el de "teñir" o "rociar".

 Como nota y evidencia de que es así, tenemos los casos de personas moribundas en hospitales, casas u otros lugares que en su lecho de muerte antes de partir han pedido un sacerdote o pastor, según el caso para arrepentirse de sus pecados y entregarce a Cristo y luego de predicarles el evangelio de Cristo han sido bautizados “Rociados con agua” pues hubiese sido imposible sumergirlos en una tina, y han partido. ¿ Que usted cree ? que esa persona se perdió o se salvo; Yo le digo que en el poder y nombre de Cristo Jesús al aceptarle fue agregado a su Iglesia y al Libro de la Vida.

Pero más allá de este debate, sea cual sea el correcto uso de la palabra "baptizo", lo cierto es que lo más importante es su significado, pues representa la profesión pública de nuestra fe en Cristo y el comienzo de una nueva manera de vivir. Recuerde una vez más, sólo es un símbolo, pues el agua no lava nuestros pecados, sino que es la sangre de Cristo la que nos limpia. Amen

 

 

 


domingo, 18 de octubre de 2020

"¿Cuál es, o que es el reino de Dios?"

 




"¿Cuál es, o que es el reino de Dios?"

 

En términos generales, el reino de Dios es el reinado de un Dios eterno y soberano sobre todo el universo. Varios pasajes de las escrituras demuestran que Dios es el monarca indiscutible de toda la creación: "El Señor ha establecido su trono en el cielo, y su reino gobierna sobre todo" (Salmo 103:19). Y como el rey Nabucodonosor declaró, "El reino de Dios es un reino eterno" (Daniel 4:3). Toda autoridad existente ha sido establecida por Dios (Romanos 13:1).

 A menudo se hace referencia al reino de Dios en los evangelios (por ejemplo, Marcos 1:15; 10:15; 15:43; Lucas 17:20) y en otros lugares en el nuevo testamento (por ejemplo, Hechos 28:31; Romanos 14:17; 1 Corintios 15:50). El reino de Dios es sinónimo con el reino de los cielos. El concepto del reino de Dios adquiere diferentes matices en su significado en diferentes pasajes de las escrituras.

 Más concretamente, el reino de Dios es un reinado espiritual en los corazones y en las vidas de aquellos que están dispuestos a someterse a la autoridad de Dios. Quienes desafían la autoridad de Dios y se niegan a someterse a él, no son parte del reino de Dios; en cambio, aquellos que reconocen el señorío de Cristo y se rinden alegremente al reinado de Dios en sus corazones, son parte del reino de Dios. En este sentido, el reino de Dios es espiritual; Jesús dijo que su reino no era de este mundo (Juan 18:36), y predicaba que era necesario el arrepentimiento para ser parte del reino de Dios (Mateo 4:17).

 Actualmente y desde hace ya 2000 años Cristo Jesus esta sentado a la diestra del Trono de su Padre realizando tres tareas con relacion a la humanidad 1) Funge como Sumo Sacerdote, mediando entre Dios y los hombres, 2) Supervisa el crecimiento de su Iglesia y 3) Como abogado de sus santos.

 En (Juan 3:5-7) se evidencia claramente que el reino de Dios puede ser equivalente a la salvación, donde Jesús dice que se debe nacer de nuevo para entrar en el reino de Dios. Ver también 1 Corintios 6:9.

 Hay otro sentido en el que se usa el reino de Dios en las escrituras: el reinado literal de Cristo en la tierra durante el milenio. Daniel dijo que "el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido" (Daniel 2:44; cf. 7:13-14), y muchos otros profetas predijeron lo mismo (por ejemplo, Abdías 1:21; Habacuc 2:14; Miqueas 4:2; Zacarías 14:9). Algunos teólogos se refieren al futuro, a la manifestación abierta del reino de Dios como "el reino de gloria", y en el presente, la manifestación oculta del reino de Dios como el "reino de la gracia". Pero ambas manifestaciones están conectadas; Cristo ha establecido su reinado espiritual en la iglesia en la tierra, y un día él establecerá su reinado físico en Jerusalén. (Isaias 2:3-4.y 24-24).

 En este momento es oportuno recordarles que la biblia menciona dos Tronos, 1) el Trono de Gracia , mencionado en (Hebreos 4:16) y que es el reinado de Cristo en la época en la que vivimos a partir de la formación de la Iglesia que fue en Pentecostés y que llegara hasta el Arrebato, tambien  llamada Tiempo de los Gentiles; el cual es un reinado Espiritual, pues está gobernando en el corazón de cada uno de sus santos que componen su Iglesia o su casa (Hebreos 3:6); y tenemos el Trono de Gloria, que sera el reinado de Cristo cuando vuelva por segunda vez y entonces empiece a gobernar desde Jerusalén literal y físicamente. (Mateo 25:31-32) y (Mateo 16:27-28).

 El reino de Dios tiene varios aspectos. El señor es el soberano del universo, y por tanto en ese sentido su reino es universal (1 Timoteo 6:15). Al mismo tiempo, el reino de Dios implica arrepentimiento y el nuevo nacimiento, en la medida que Dios reina en los corazones de sus hijos en este mundo como una preparación para el próximo. La tarea iniciada en la tierra encontrará su consumación en el cielo (ver Filipenses 1:6). con destino final para su Iglesia con morada en la Nueva Jerusalén, la gran Ciudad Celestial no hecha por manos de hombre que le fue prometida. (Juan 14:2-3).

domingo, 11 de octubre de 2020

"¿Es verídica y bíblica la deidad de Cristo?"

 

"¿Es verídica y bíblica

la deidad de Cristo?"


En la antigüedad todos los seguidores de Jesús proclamaban con orgullo que Jesús tenía el derecho de perdonar pecados – algo que solo Dios lo puede hacer y que ninguna otra figura en la historia había osado hacerlo, puesto que es Dios quien está ofendido por el pecado (Hechos 5:31; Colosenses 3:13; Salmos 130:4; Jeremías 31:34). En estrecha relación con esta última afirmación, se dijo que Jesús era el que "juzgará a los vivos y a los muertos" (2ª Timoteo 4:1). Tomás clamó a Jesús, "Señor mío, y Dios mío" (Juan 20:28). Pablo llamó a Jesús "nuestro gran Dios y Salvador" (Tito 2:13), y señala que previo a Su encarnación, Jesús existió en "forma de Dios" (Filipenses 2:5-8). El escritor a los Hebreos, con referencia a Jesús dice que "Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo" (Hebreos 1:8). Juan dice que, "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo (Jesús) era Dios" (Juan 1:1). Son muchos los ejemplos de la escritura que enseñan la deidad de Cristo (vea Apocalipsis 1:17; 2:8; 22:13; 1ª Corintios 10:4; 1ª Pedro 2:6-8; Salmos 18:2: 95:1; 1ª Pedro 5:4; Hebreos 13:20), aún así, uno de estos es suficiente para demostrar que Cristo fue considerado Dios por Sus seguidores.

A Jesús también se le dio títulos que son únicos para Yahvé (el nombre formal de Dios) en el Antiguo Testamento. El título "redentor", del Antiguo Testamento (Salmos 130:7; Oseas 13:14) es usado para describir a Jesús en el Nuevo Testamento (Tito 2:13, Apocalipsis 5:9). Jesús es denominado Emanuel ("Dios con nosotros" en Mateo1). En Zacarías 12:10, es Yahvé quien dice, "Y mirarán a mí, a quien traspasaron". Pero el Nuevo Testamento aplica esto a la crucifixión de Jesús (Juan 19:37: Apocalipsis 1:7). Si es Yahvé quien es traspasado y mirado, y Jesús fue a quien traspasaron y miraron, entonces Jesús representaba al Padre Yahvé. Pablo interpreta Isaías 45:22-23, como que se lo aplica a Jesús en Filipenses 2:10-11. Adicional a esto, el nombre de Jesús es usado de forma paralela con el nombre de Dios en unas oraciones "Gracia y paz sean a vosotros, de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo" (Gálatas 1:3; Efesios 1:2). Esto indudablemente sería blasfemia si Cristo no fuera deidad. El nombre de Jesús aparece con el de Dios en el mandato de Jesús para bautizar "…en el nombre (singular) del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" (Mateo 28:19; vea también 2ª Corintios 13:14). Todo esto hermanos y queridos lectores muestra que el Padre y el Hijo, los dos están conectados, representan la misma voluntad, mismo propósito y la escritura dice que el hijo es el reflejo mismo de su Padre que nos lo dio a conocer, siendo su hijo unigénito. (Juan 1:14 y 18)

Todas las acciones que pueden ser llevadas a cabo solamente por Dios, son atribuidas a Jesús, y no solamente resucitó muertos (Juan 5:21; 11:38-44), tambien perdonó pecados (Hechos 5:31; 13:38), Él creó y sustenta el universo (Juan 1:3; Colosenses 1:16-17). Este aspecto se hace aún más convincente, cuando uno considera que Yahvé dijo que estaba solo durante la creación (Isaías 44:24). Además, Cristo posee atributos que solo la deidad puede tener: eternidad (Juan 8:58), omnipresencia (Mateo 18:20, Mateo 28:20), omnisciencia (Mateo 16:21), y omnipotencia (Juan 11:38-44).

Ahora, una cosa es afirmar ser Dios o engañar a alguien a creer que es verdad, y algo muy diferente probar que es así. Cristo ofreció muchos milagros, como prueba de Su afirmación de la deidad. Unos pocos de los milagros de Jesús incluyen, convertir el agua en vino (Juan 2:7), caminar en el agua (Mateo 14:25), multiplicar objetos físicos (Juan 6:11), sanar al ciego (Juan 9:7), al cojo (Marcos 2:3), y a los enfermos (Mateo 9:35; Marcos 1:40-42), y aún levantar de la muerte a la gente (Juan 11:43-44; Lucas 7:11-15; Marcos 5:35). Es más, Cristo mismo se levantó de la muerte, siendo este el hecho talves el más sorprendente jamás realizado por un ser humano en la historia de la humanidad; Y totalmente diferente de los denominados dioses de la mitología pagana que mueren y se levantan sin evidencia probable, nada es seriamente reclamado por otras religiones, como lo es la resurrección – y ninguna otra afirmación, tiene tanta confirmación bíblica.

Finalizando vamos a concluir diciendo que : Cristo Jesús afirmó ser Yahvé, Él era una deidad (no solamente "un Dios" – sino el Dios Verdadero, junto a su Padre), Sus seguidores (judíos que habrían estado aterrados de la idolatría) creyeron en Él y se refirieron a Él como tal. Cristo probó de muchas maneras diferentes ser deidad a través de milagros, incluyendo la resurrección que revolucionó al mundo. Ninguna otra hipótesis puede explicar estos hechos de por si extraordinarios y maravillosos. Sí, la deidad de Cristo es verídica y bíblica.

Gracias por sus aportes a:  Gotquestion y Gracethrufaith por sus artículos sobre el tema.

Francis Suarez

domingo, 4 de octubre de 2020

«¿Cómo motivar a nuestra gente a leer la Biblia?»

 

«¿Cómo motivar a nuestra gente

a leer la Biblia?»

Este presente estudio tiene como finalidad llegar a aquellos hermanos en la fe, que no perseveran en el estudio de la palabra de Dios, olvidando que a través de ellas es que conocemos más de nuestro Rey y Señor CristoJesus y maduramos nuestra Fe, también conocemos más de las  buenas nuevas del Reino de Dios. De igual manera mencionare que es de suma importancia para todo pastor o líder que dirige ministerios en la iglesia, lograr este objetivo en los fieles para un mejor servicio al Señor. Y para un mayor provecho espiritual individual.

Las Sagradas Escritura dicen: 

“ Juan 5:39-40 «Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; 40 y no queréis venir a mí para que tengáis vida.”

 “Dijo Jesús a los judíos que habían creído en Él: Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8: 31,32).

 

1-      Problemas de Motivación

Sé que los planes de motivación de lectura ayudan a dar algunas estructuras organizativas y dan sentido de progreso para los lectores. Eso es genial. Pero más que eso nuestro enfoque apunta a que deberíamos estar preocupados cuando hay una falta de motivación para el estudio de la Palabra de Dios, tanto en nuestras propias vidas y en la de aquellos a quienes cuidamos y amamos. La falta de motivación no es un irrelevante bache emocional que puede ser superado por nuestra diligencia y responsabilidad. A menudo también constituye en el talón de Aquiles de nuestros hermanos en la fe en la Iglesia, razón que no les permite crecer y en ocasiones admitir sus errores, a esto también se le suma la falta de integración en las obras de la Iglesia.

1.      Dirigiendo  la Motivación al Estudio

Pienso que la principal manera para abordar esta cuestión de la motivación es que en la privacidad de nuestra habitación en oración hablemos con Dios al respecto individualmente. Sea honesto. Con voz clara. Dígale lo que es más prioritario para usted que Su auto-revelación. Esto es típicamente convincente y nos trae de vuelta a la humildad con quebrantamiento y renovación, aunque débil, el hambre de saber de Él nos engrandece y nos hace aceptos a los ojos de Dios, a través de su amor y misericordia. Otros medios alternativos que aportan son : 1) Hacer grupos de estudios en la congregación, realizar estudios biblicos en las casas de los hermanos y finalmente los líderes predicar temas sobre la necesidad de conocer más la escritura.

 

2.   La Mejor la Motivación

La mejor motivación para la lectura bíblica es un hambre de conocer más a Dios. Por lo tanto el mejor motivador para agitar a otros a leer su Biblia es conocer a Dios más a través del estudio de su palabra y la obra que hace en nosotros. Cuando somos capturados por una persona, otros querrán conocerlo a Él, también. Esto es el principio de algo maravilloso  que va más lejos que la diligencia, el deber y la disciplina . 

3.      Objetivo anhelado.

Debo confesar que me encantaría que nuestras iglesias estuvieran llenas de personas deseosas de escuchar el corazón de Dios, por medio del estudio de su Palabra, aprenderla para obrar de acuerdo a lo que quiere Dios que hagamos y para dejar de ser presa de aquellos falsos maestros que tergiversan la palabra de Dios y que muchos hermanos por falta de conocimiento bíblico son capturados y los hacen caer en creencias de doctrinas falsas, con razón Jesús dijo que : “ en él y su palabra seremos libres “. Sé que para nuestras iglesias se llenen de este tipo de personas, necesitaremos a la vez en nuestros púlpitos Lideres que se hallan forjado con esta disciplina.

Recordemos hermanos que perseverar en el estudio de la palabra santa, nos acerca más a Dios, nos hace libres, engrandecemos nuestra fe y nos ayuda a hacer la voluntad de Dios.

AMEN HERMANOS

 

Francis Suarez