domingo, 24 de agosto de 2025

"¿Cómo estas vestido?"

 

"¿Cómo estas vestido?"



Sabemos que la Armadura de Dios no es algo que usted y yo nos ponemos antes de echar fuera un demonio, por así decirlo; En realidad viene a ser una forma de vida que caracteriza aquellos quienes viven sus vidas de acuerdo a la instrucción divina; quienes dependen de Dios y no de sus propias fuerzas para batallar en el diario vivir.  La lucha del cristiano contra las fuerzas de maldad originadas por Satanás y sus Demonios  no ocurren de vez en cuando, ocurren cada día, y cada momento que salimos.  El diablo anda como león rugiente buscando a quien devorar.  El Cristiano que conoce su posición y su batalla, “no se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar Aquel que lo llamó por soldado.(2Tim 2:4)”  Hoy hablaremos de uno de esos componente que es : LA ESPADA DEL ESPIRITU.

La frase “la espada del Espíritu” se menciona sólo una vez en la Escritura en Efesios 6:17. La espada es parte de la armadura espiritual que Pablo exhorta a los cristianos a usar, con el fin de estar preparados para luchar eficazmente contra del maligno (Efesios 6:13).

Todos conocemos que en la antigüedad la espada era un arma tanto ofensiva como defensiva, usada para protegerse uno mismo del daño o para atacar al enemigo y vencerlo. Para un soldado, era necesario recibir una rígida formación sobre el uso adecuado de la espada, a fin de obtener el máximo beneficio de ella. Todos los soldados cristianos necesitan el mismo rígido entrenamiento para saber cómo manejar apropiadamente la Espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.” Puesto que todo cristiano se encuentra en una batalla espiritual en contra de las fuerzas satánicas de este mundo, necesitamos saber cómo manejar la Palabra apropiadamente. Solo entonces se convertirá en una defensa efectiva contra el maligno y una valuable arma ofensiva “para la destrucción de fortalezas” del error y la mentira. (2 Corintios 10:4-5).

A la Palabra también se le llama la espada en Hebreos 4:12. Aquí, la Palabra es descrita como “…viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos.” La espada romana comúnmente era de dos filos, haciéndola más efectiva para perforar y cortar por ambos lados. La idea de la Escritura de penetrar, significa que la Palabra de Dios llega hasta el “corazón,” el centro mismo de la acción, y deja expuestos los motivos y sentimientos de aquellos que toca.

El propósito de la Espada del Espíritu – la Biblia – es fortalecernos y permitirnos resistir los ataques de Satanás (Salmo 119:11; 119:33-40; 119:99-105). El Espíritu Santo usa el poder de la Palabra para salvar almas y conferirles la fortaleza para alcanzar a la madurez espiritual y ser soldados para el Señor. A medida que conozcamos y comprendamos la Palabra de Dios, seremos más útiles en hacer la voluntad de Dios, y más eficaces para permanecer firmes contra el enemigo de nuestras almas. Y así no ser presas fáciles de esos predicadores que son falsos maestros que tuercen la palabra de Dios para su provecho; solo estudiando la palabra de Dios evitaras ser engañado, a menudo muchos se pierden por desconocimiento de las Escrituras que debilita su fe. (Oseas 4:6)

Con razón Jesús dijo en su tiempo que conocer la verdad os hará libres (Juan 8:32).

 

Dios les bendiga

Francis Suarez Rodriguez


domingo, 17 de agosto de 2025

¿Es realmente la Biblia, Palabra de Dios?

 

¿Es realmente la Biblia,  Palabra de Dios?



El que Dios nos haya dado la Biblia es una prueba de Su amor por nosotros. Dios le comunicó a la humanidad cómo es Él y cómo podemos tener una relación correcta con Él.  ¿Cómo podemos saber que la Biblia es la Palabra de Dios y no sólo un buen libro? ¿Qué tiene la Biblia que la distingue de todos los demás libros que se han escrito? ¿Existe alguna prueba de que la Biblia es realmente la Palabra de Dios? Este tipo de preguntas hay que examinarlas detenidamente.

Existen evidencias tanto internas como externas de que la Biblia es verdaderamente la Palabra de Dios.

Evidencias internas de que la Biblia es la Palabra de Dios

Las evidencias internas son aquellas cosas dentro de la Biblia que dan testimonio de su origen divino. Una evidencia interna de que la Biblia es verdaderamente la Palabra de Dios es su unidad. Aunque en realidad son sesenta y seis libros individuales, escritos en tres continentes, en tres idiomas diferentes, a lo largo de un periodo de aproximadamente 1.500 años, por más de 40 autores que procedían de diferentes contextos sociales, la Biblia sigue siendo un libro unificado de principio a fin, sin contradicciones. Esta unidad es única respecto a todos los demás libros y es una prueba del origen divino de las palabras que Dios hizo que los hombres registraran.

Otra evidencia interna que indica que la Biblia es verdaderamente la Palabra de Dios es la profecía. La Biblia contiene cientos de profecías detalladas relacionadas con el futuro de varias naciones, ciertas ciudades y toda la humanidad. Otras profecías se refieren a la venida del Mesías, el Salvador de todos los que creerían en Él. A diferencia de las profecías de otros libros religiosos o de hombres como Nostradamus, las profecías bíblicas son extraordinariamente detalladas. Hay más de trescientas profecías relativas a Jesucristo en el Antiguo Testamento. No sólo se profetizó Su descendencia y dónde nacería, sino también cómo moriría y que resucitaría. Sencillamente, no hay otra forma lógica de explicar el cumplimiento de las profecías de la Biblia que no sea citando su origen divino. No hay ningún otro libro religioso que contenga la cantidad de profecías detalladas y predictivas que contiene la Biblia.

Una tercera prueba interna del origen divino de la Biblia es su autoridad y poder sin igual. Aunque esta prueba es más subjetiva que las dos primeras, no deja de ser un poderoso testimonio de que la Biblia es la Palabra de Dios. La autoridad de la Biblia no se parece a la de ningún otro libro que se haya escrito jamás. Este poder se ve en la forma en la que innumerables vidas han sido transformadas de forma sobrenatural. Drogadictos han sido completamente curados por ella, homosexuales han sido liberados por ella, vagabundos y vividores han sido transformados por ella, criminales endurecidos han sido reformados por ella, pecadores han sido reprendidos por ella, y el odio se ha convertido en amor por la Biblia. Efectivamente, la Biblia tiene un poder dinámico y transformador que sólo es posible gracias a que es realmente la Palabra de Dios.

Evidencias externas de que la Biblia es la Palabra de Dios

También hay evidencias externas que indican que la Biblia es verdaderamente la Palabra de Dios. Una es la historicidad de la Biblia. Ya que la Biblia detalla hechos históricos, su exactitud está sujeta a verificación como cualquier otro documento histórico. Mediante pruebas arqueológicas y escritos extrabíblicos, los relatos históricos de la Biblia han demostrado una y otra vez su exactitud y veracidad. De hecho, todas las pruebas arqueológicas y manuscritas que respaldan la Biblia la convierten en el libro mejor documentado del mundo antiguo. El hecho de que la Biblia registre con exactitud hechos históricamente verificables ayuda a corroborar su afirmación de ser la mismísima Palabra de Dios y respalda la confianza respecto a otros asuntos que trata la Biblia.

Otra prueba externa de que la Biblia es verdaderamente la Palabra de Dios es la integridad de sus autores humanos. Al estudiar la vida de los autores de las Escrituras, comprobamos que eran honrados y sinceros. El hecho de que estuvieran dispuestos a morir muchas veces de forma atroz por lo que creían, demuestra que estos hombres creían de verdad que Dios les había hablado. Los hombres que escribieron el Nuevo Testamento y muchos cientos de otros creyentes (1 Corintios 15:6) conocían la verdad de su mensaje porque habían pasado tiempo con Jesucristo después de que resucitara de entre los muertos. El ver a Cristo resucitado tuvo un tremendo impacto en ellos. Pasaron de esconderse con miedo a estar dispuestos a morir por el mensaje que Dios les había revelado. Sus vidas y sus muertes dan testimonio de que la Biblia realmente es la Palabra de Dios.

Otra evidencia externa de que la Biblia es en realidad la Palabra de Dios es su indestructibilidad. La Biblia ha sufrido más ataques despiadados e intentos de destruirla que cualquier otro libro en la historia. Desde los primeros emperadores romanos como Diocleciano, pasando por los dictadores comunistas, hasta los ateos de hoy en día, la Biblia ha resistido el ataque constante de sus detractores. Sin embargo, sigue siendo el libro más publicado del mundo.

A lo largo de la historia, los escépticos han considerado que la Biblia era mitológica, pero la arqueología ha confirmado que es histórica. Los detractores han considerado sus enseñanzas primitivas y anticuadas, pero sus conceptos morales y jurídicos han influido positivamente en las sociedades de todo el mundo. Sigue siendo atacada por la pseudociencia, la psicología y los movimientos políticos, pero sigue siendo tan verdadera y relevante hoy como lo fue cuando se escribió por primera vez. Esto no debería sorprendernos. Después de todo, Jesús dijo: "El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán" (Marcos 13:31).

La Biblia, única entre los libros, ha transformado innumerables vidas e influido en culturas enteras. Después de examinar las pruebas, se puede afirmar sin lugar a dudas que Dios ha hablado y que, sí, la Biblia es en verdad la Palabra de Dios.

Francis Suarez

domingo, 10 de agosto de 2025

¿Qué dice la Biblia acerca de cómo Administrar tus finanzas?

 

¿Qué dice la Biblia acerca de cómo

Administrar tus finanzas?

Permítanme decirles que la biblia tiene mucho que decir acerca del manejo de las finanzas. En lo concerniente a préstamos, la biblia generalmente aconseja no hacerlo. Ver Proverbios 6:1-5; 20:16; 22:7, 26-27 (“El rico se enseñorea de los pobres, y el que toma prestado es siervo del que presta… No seas de aquellos que se comprometen, ni de los que salen por fiadores de deudas. Si no tuvieras para pagar, ¿Por qué han de quitar tu cama de debajo de ti?”). Una y otra vez, la biblia advierte contra la acumulación de riqueza y, por el contrario, nos anima a buscar riquezas espirituales Proverbios 28:20 (“El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones, más el que se apresura a enriquecerse no será sin culpa”). Ver también Proverbios 10:15; 11:4; 18:11; 23:5.

Proverbios 6:6-11 nos brinda sabiduría sobre la pereza y la ruina financiera que sucederá de manera inevitable. Se nos dice que consideremos a la hormiga laboriosa que trabaja para almacenar alimento para sí misma. El pasaje también advierte contra el sueño cuando deberíamos estar trabajando en algo rentable. Un " holgazán " es una persona perezosa y negligente que prefiere descansar antes que trabajar. Su fin está asegurado: la pobreza y la miseria. En el otro extremo del espectro tenemos al que está obsesionado con ganar dinero. Tal persona, de acuerdo a Eclesiastés 5:10, nunca tiene suficiente riqueza que lo satisfaga y debe estar constantemente obteniendo más y más. Primera Timoteo 6:6-11 también advierte contra la trampa de desear riquezas.

En lugar de desear amontonar riquezas, el modelo bíblico es el de dar, no el de recibir. "Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre" (2 Corintios 9:6-7). También se nos anima a ser buenos administradores de lo que Dios nos ha dado. En lo referente a su administración, ver Lucas 16:1-13 (el verso 11, “Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿Quién os confiará lo verdadero?”). Así mismo somos responsables de proveer para los de nuestra propia casa. 1 Timoteo 5:8 dice, “...porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo”.

En resumen, ¿Qué es lo que la biblia dice acerca del manejo del dinero? La respuesta puede ser sintetizada en una sola palabra – sabiduría. Debemos ser sabios con nuestro dinero. Debemos ahorrar dinero, pero no atesorarlo. Podemos gastar el dinero, pero con discreción y control. Debemos regresarlo al Señor, gozosa y sacrificialmente. Debemos usar nuestro dinero para ayudar a otros, pero con discernimiento y la guía del Espíritu de Dios. No es malo ser rico, pero sí es malo el amar el dinero. No es malo el ser pobre, pero sí lo es el gastar el dinero en cosas triviales. El mensaje consistente de la biblia sobre el manejo del dinero, es el ser sabios.

 

¿El endeudamiento de un cristiano?

¿Puede pedir o prestar dinero?

 

Pablo nos encomienda no deber a nadie nada sino el amor en Romanos 13:8. Este es un poderoso recordatorio del desagrado de Dios por toda forma de endeudamiento que no ha sido pagada de manera puntual ( Salmo 37:21). Al mismo tiempo, la biblia no ordena explícitamente contra todas las formas de deuda. La biblia advierte contra la deuda, y ensalza la virtud de no endeudarse, pero no prohíbe la deuda en caso extremo. La biblia tiene duras palabras de condena para los prestamistas que abusan de los que están atados a ellos en deuda, pero no condena al deudor.

Algunas personas cuestionan el cobro de cualquier interés sobre préstamos, pero muchas veces en la biblia vemos que es de esperarse el recibir una tarifa justa de interés sobre el dinero prestado (Proverbios 28:8, Mateo 25:27). En el antiguo Israel, la ley prohibía cargar intereses en una categoría de préstamos – aquellos hechos a los pobres (Levítico 25:35-38). Esta ley tenía muchas implicaciones sociales, financieras y espirituales, pero hay dos en especial que vale la pena mencionar. Primero, esta ley ayudaba genuinamente a los pobres al no empeorar su situación. Era ya bastante malo el haber caído en la pobreza, y pudiera ser humillante el tener que buscar asistencia; pero si adicionalmente al pago del préstamo, una persona pobre tenía que ser aplastada por el pago de intereses, la obligación resultaría más perjudicial que benéfica.

En segundo término, la ley enseñaba una importante lección espiritual. Para un prestamista, el hecho de no cargar los intereses del préstamo a una persona pobre era un acto de misericordia, porque estaría perdiendo el uso de ese dinero mientras estaba prestado. Sin embargo, esa sería una manera tangible de expresar gratitud a Dios por Su misericordia, al no cobrar a Su pueblo “intereses” por la gracia que Él les había concedido a ellos. Así como misericordiosamente Dios había sacado a los israelitas de Egipto cuando ellos no eran nada sino esclavos sin dinero y les había dado una tierra para que la poseyeran (Levítico 25:38), de igual manera, Él esperaba que ellos practicaran una bondad similar hacia sus propios compatriotas pobres.

Los cristianos se encuentran en una situación paralela. La vida, muerte y resurrección de Jesucristo ha pagado nuestra deuda de pecados con Dios. Ahora, mientras tengamos la oportunidad, podemos ayudar a otros en necesidad, particularmente a quienes son nuestros hermanos en la fe, con préstamos que no aumenten sus problemas. Jesús aún enseñó este principio en la parábola acerca de dos deudores y su actitud hacia el perdón de la deuda (Mateo 18:23-35).

Para que este más claro, permítame decirle que significaba prestar en esa época antigua del pueblo de Israel; Prestar era como un favor, una asistencia que usted daba a otro para ayudarlo si usted podía claro está.   Podía ser en bienes, comida, tierra o dinero, usted lo hacía desinteresadamente sin pedir nada a cambio, ni debía cobrárselo, eso estaba a responsabilidad del endeudado que mantenía ese compromiso al ser desempeñado. Y si llegaban a pasar siete (7) años usted debía borrarle esa deuda, lo liberaba de ese compromiso.  En cambio hoy en día en nuestra sociedad hablar de préstamo es un acto económico, comercial te facilito algo a cambio de algo más que debes darme, esto es el interés que te cobro, y así mismo es bien llamado porque ese préstamo lo estoy haciendo con interés, no es desinteresado solo por ayudar. Por eso los cristianos no podemos prestar hoy en día pues va en contra de la voluntad de Dios.

La biblia no expresa ni prohibiciones ni permisos sobre el préstamo de dinero. La sabiduría de la biblia nos enseña que usualmente no es buena idea endeudarse. Las deudas nos hacen esencialmente esclavos de aquel a quien debemos. Al mismo tiempo, en algunas situaciones, el endeudarse es un “mal necesario”. En tanto que el dinero sea manejado de una manera sabia, y los pagos de la deuda sean manejables, un cristiano puede tener la carga de una deuda financiera si es absolutamente necesario, pero no debe convertirse en el patrón habitual de su proceder en la vida.

 

Francis Suarez


domingo, 3 de agosto de 2025

¿Qué dice la Biblia acerca de prestar dinero?

 

¿Qué dice la Biblia acerca de

prestar dinero?



Primeramente hare la aclaración, que este artículo está dirigido a los nacidos de nuevo, ósea cristianos ya que a ellos es que aplica especialmente lo mencionado en las escrituras.

El Profeta Moisés, líder que condujo el pueblo de Israel a la salida de su esclavitud trató este tema en el Antiguo Testamento. Esencialmente, a los israelitas no se les permitía cobrar intereses cuando prestaban dinero a un hermano pobre. Sin embargo, podían cobrar intereses por los préstamos que hacían a los extranjeros. Esta regla formaba parte de la ley mosaica: "Cuando prestares dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portarás con él como logrero, ni le impondrás usura" (Éxodo 22:25; ver también el Salmo 15:5). Esta prohibición de cobrar intereses incluía en realidad "ni interés de comestibles, ni de cosa alguna de que se suele exigir interés" (Deuteronomio 23:19). El propósito de la ley era doble: un préstamo con intereses sólo agravaría la situación de los pobres, y Dios prometía una bendición para quienes tuvieran la bondad de prestar, y que superaría con creces cualquier interés que ganaran. Además, al final de cada siete años, los acreedores debían cancelar todas las deudas que tuvieran con sus hermanos israelitas (Deuteronomio 15:1).

La Palabra de Dios dice que muchísima gente se aleja de la fe y queda marcada por muchas aflicciones cuando permite que el dinero se apodere de su corazón. Por eso, la Biblia contiene cientos de versículos sobre cómo Dios quiere que manejemos el dinero, y esto incluye el prestarlo.

En el Nuevo Testamento, Jesús nos dice que no debemos "rechazar al que quiera pedirte prestado" (Mateo 5:42). Aplicó este principio incluso a nuestros enemigos en sus momentos de necesidad: "Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande" (Lucas 6:35, . De hecho, hay muchos pasajes en la Biblia que nos exhortan a tener un corazón generoso y dadivoso, especialmente con los menos afortunados. Moisés enseñó a su pueblo: "Cuando haya en medio de ti menesteroso de alguno de tus hermanos en alguna de tus ciudades, en la tierra que el Señor tu Dios te da, no endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano contra tu hermano pobre, sino abrirás a él tu mano liberalmente, y en efecto le prestarás lo que necesite" (Deuteronomio 15:7-8).

La clara enseñanza de la Biblia es que Dios espera que Sus hijos actúen con rectitud al prestar dinero. Y nos ayuda a recordar que nuestra capacidad de producir riqueza viene de Dios (Deuteronomio 8:18) y que es Dios quien "envía [tanto] la pobreza como la riqueza; Él abate y enaltece" (1 Samuel 2:7). Ahora bien, no hay nada malo en prestar dinero legítimamente y esperar que se lo devuelvan con un interés justo (Salmo 37:21; Proverbios 28:8). Sin embargo, debemos recordar que la enseñanza bíblica sobre asuntos monetarios también incluye el préstamo de dinero y el endeudamiento. Aunque la Biblia no prohíbe expresamente pedir dinero prestado, tampoco lo fomenta. Esto no es lo mejor para el pueblo de Dios, ya que la deuda nos convierte en esclavos del prestamista (Proverbios 22:7). Dios prefiere que acudamos a Él para cubrir nuestras necesidades en lugar de depender de los prestamistas. Asimismo, como aclara el salmista, debemos pagar nuestras deudas (Salmo 37:21). Cuando prestamos dinero a alguien, aumentamos la carga de deudas de esa persona y ponemos obstáculos para que tropiece.

Alguien dijo en una ocasión: "Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decide qué es lo que más necesitas". No hay duda de que las amistades se han estropeado o incluso se han perdido por el hecho de prestar dinero. Sin embargo, si ambas partes se mantienen dentro de los parámetros bíblicos, no debería haber ningún problema. Sin embargo, para no poner en peligro una relación que valoras, en algunas situaciones un regalo puede ser mejor que un préstamo. Dios espera que Sus hijos den a los necesitados, así que damos de nuestro tiempo, talentos y dinero. Como nos enseñó Jesús: "Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir" (Lucas 6:38).

 

Francis Suarez


domingo, 27 de julio de 2025

Cual es el sentido de la Vida

 

¿Pregunto, cuál es el sentido de la vida?



En nuestra cultura humanista, la gente pierde fácilmente de vista el sentido de la vida. Persiguen muchas cosas, pensando que en ellas encontrarán sentido y propósito. Algunas de estas búsquedas incluyen el éxito en los negocios, la riqueza, las buenas relaciones, el sexo, el entretenimiento y hacer el bien a los demás. Algunas personas han testificado que, aunque lograron sus objetivos de riqueza, relaciones y placer, seguía existiendo un profundo vacío en su interior, una sensación de vacío que nada parecía llenar.

¿Cómo se puede encontrar el propósito, la plenitud y la satisfacción en la vida? ¿Cómo se puede lograr algo importante y duradero?. Como dice el libro del Eclesiastés, muchos objetivos solo demuestran que están vacíos después de haber perdido años intentando alcanzarlos (Eclesiastés 1-2).

El autor del libro del Eclesiastés buscaba el sentido de la vida en muchas cosas vanas. Describe la sensación de vacío que sentía: "Vanidad de vanidades...vanidad de vanidades, todo es vanidad" (Eclesiastés 1:2). El rey Salomón, el escritor del Eclesiastés, tenía grandes riquezas, una sabiduría superior a la de cualquier hombre de su época o de la nuestra, cientos de mujeres, palacios y jardines que eran la envidia de los reinos, la mejor comida y el mejor vino, y todo tipo de entretenimiento disponible. Llegó a decir que todo lo que su corazón deseaba, lo perseguía (Eclesiastés 2:10). Sin embargo, resumió la vida "bajo el sol" -la vida vivida como si todo lo que hay en la vida es lo que podemos ver con nuestros ojos y experimentar con nuestros sentidos- como algo sin sentido. ¿Qué explica este vacío? Dios nos creó para algo más allá de lo que podemos experimentar aquí y ahora. Salomón dijo de Dios: "ha puesto eternidad en el corazón de ellos" (Eclesiastés 3:11). En nuestros corazones somos conscientes de que el "aquí y ahora" no es todo lo que hay.

En el libro del Génesis encontramos una clave sobre el sentido de la vida: Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza (Génesis 1:26). Fuimos hechos especialmente por Dios, y eso nos da un valor inherente; nada puede darnos más valor. Hechos para reflejar Su imagen, tenemos un propósito: glorificar a Dios; nada puede darnos mayor satisfacción.

Antes de que la humanidad cayera y la maldición del pecado viniera sobre la tierra, lo siguiente era cierto:

1) Dios hizo del hombre una criatura social (Génesis 2:18-25)

2) Dios le dio trabajo al hombre (Génesis 2:15)

3) Dios tuvo comunión con el hombre (Génesis 3:8)

4) Dios le dio al hombre dominio sobre la tierra (Génesis 1:26).

Estos hechos tienen un significado relacionado con el sentido de la vida. La intención de Dios era que la humanidad tuviera plenitud en la vida, pero nuestra condición (especialmente en lo que respecta a nuestra comunión con Dios) se vio afectada negativamente por la caída en el pecado y la maldición derivada sobre la tierra (Génesis 3).

El libro del Apocalipsis muestra que Dios está interesado en devolvernos el sentido de la vida. Dios destruirá la creación actual y creará un cielo nuevo y una tierra nueva. En ese momento, restaurará la plena comunión con la humanidad ya redimida, mientras que los no redimidos habrán sido juzgados y arrojados al lago de fuego (Apocalipsis 20:11-15). Se habrá eliminado la maldición del pecado; no habrá más pecado, tristeza, enfermedad, muerte ni dolor (Apocalipsis 21:4). Dios morará con la humanidad, y serán Sus hijos (Apocalipsis 21:7). Así, cerramos el círculo: Dios nos creó para tener comunión con Él; el hombre pecó, rompiendo esa comunión; Dios restaura esa comunión en el estado eterno. Pasar por la vida logrando todo lo que nos proponemos sólo para morir separados de Dios por la eternidad sería una tragedia impensable. Pero Dios ha hecho posible la dicha eterna (Lucas 23:43) y que la vida en la tierra tenga satisfacción y sentido. ¿Cómo se consigue esta dicha eterna y el "cielo en la tierra"?

El sentido de la vida restaurada mediante Jesucristo

El verdadero sentido de la vida, tanto ahora como en la eternidad, se encuentra en la restauración de nuestra relación con Dios. Esta restauración es posible únicamente a través del Hijo de Dios, Jesucristo, quien nos reconcilia con Dios (Romanos 5:10; Hechos 4:12; Juan 1:12; 14:6). La salvación y la vida eterna son el don de Dios cuando confiamos en Jesucristo como Salvador. Una vez que recibimos la salvación por gracia a través de la fe, Cristo nos convierte en nuevas criaturas, y comenzamos el camino para acercarnos a Él y aprender a confiar en Él.   Esta es la respuesta a la pregunta del articulo.

Dios quiere que conozcamos el sentido de la vida. Jesús dijo: "Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" (Juan 10:10). Una vida "plena" es aquella que tiene sentido y que carece de caminos sin rumbo.

El sentido de la vida está contenido en la gloria de Dios. Cuando Dios llama a Sus elegidos, dice: "todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice" (Isaías 43:7). La razón por la que fuimos creados es para la gloria de Dios. Cada vez que sustituimos la gloria de Dios por la nuestra, nos convertimos en idólatras y perdemos el sentido de la vida. Jesús dijo: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará" (Mateo 16:24-25). Y tenemos esta promesa: "Deléitate asimismo en el Señor, y él te concederá las peticiones de tu corazón" (Salmos 37:4).      AMEN

 

Francis Suarez


domingo, 20 de julio de 2025

¿Por qué los hombres tienen que tener el cabello corto y las mujeres cabello largo, lo menciona la Biblia?

 

¿Por qué los hombres tienen que tener el cabello corto y las mujeres cabello largo, lo menciona la Biblia?

 El largo del cabello es mencionado en el nuevo testamento es 1 Corintios 11:3-15. La iglesia de Corinto estaba en medio de una controversia acerca de las funciones de los hombres y las mujeres y del correcto orden de la autoridad dentro de la iglesia. En la sociedad de Corinto, las mujeres mostraban su sujeción a sus maridos llevando puesto un velo. Parece que algunas de las mujeres en la iglesia estaban desechando sus velos, algo que sólo las prostitutas de templos paganos u otras mujeres rebeldes hacían. El que una mujer llegara a la iglesia sin velo sería una deshonra para su esposo, así como algo que culturalmente traería confusión. Por la misma razón, el que un hombre llevara un velo o que de alguna manera tuviera cubierta su cabeza durante la adoración, no era culturalmente aceptable en Corinto.

Pablo recurre a la biología para ilustrar la conveniencia de seguir las normas culturales: las mujeres por naturaleza tienen un cabello más largo que los hombres, y los hombres son mucho más propensos a la calvicie. Es decir, Dios creó a las mujeres con un "velo natural" y a los hombres con una "cabeza descubierta". Si una mujer rechaza la marca de su sujeción (el velo), ella también puede raparse su cabeza (versículo 6). Su posición es que si la cultura dice que una mujer no debe ser calva (que este sin su cobertura natural), entonces ¿por qué rechaza ese mismo estándar cultural de usar un velo (estar sin su cobertura cultural)?

Para el hombre, es antinatural tener el "cabello largo" (versículo 14). Su cabello por naturaleza es más corto que el de la mujer. Esto corresponde a la tradición de los hombres de Corinto de no llevar un velo durante la adoración. Pablo exhorta a la iglesia a ajustarse a las ideas que generalmente se tenían sobre la apariencia masculina y femenina.

En cierto que en la antigüedad encontramos, grandes guerreros y héroes de la historia que se han caracterizado por su larga cabellera, lo que erróneamente lo han colocado como un  símbolo de fuerza, virilidad, sabiduría y estatus social en diversas civilizaciones y movimientos culturales.

Mientras que el largo del cabello no es el punto principal de este pasaje de las escrituras, podemos recoger las siguientes aplicaciones: 1) Debemos apegarnos a los indicadores culturalmente aceptados de género. Los hombres deben parecerse a los hombres, y las mujeres deben parecerse a las mujeres. Dios no está interesado ni acepta lo que es "unisex" por eso tienen esa diferencia. 2) Nosotros no debemos rebelarnos contra la cultura, sólo por el hecho de rebelarnos, con el pretexto de algún tipo de "libertad" cristiana. No importa cómo nos presentemos. 3) Las mujeres voluntariamente deben colocarse bajo la autoridad del liderazgo masculino de la iglesia. 4) No debemos invertir las funciones del hombre y la mujer ordenadas por Dios.

Nuestra cultura actual no usa velos o algo que cubra la cabeza para indicar la sumisión a la autoridad. Las funciones de hombres y mujeres no han cambiado, aunque la manera en que simbolizamos esas funciones cambia con la cultura. En lugar de establecer estándares legalistas respecto al largo del cabello, debemos recordar que el verdadero asunto es nuestro corazón, nuestra respuesta individual a la autoridad de Dios, Su orden establecido, y nuestra elección para caminar en sujeción a dicha autoridad. Los hombres y las mujeres tienen diferentes roles ordenados por Dios, y parte de esa diferencia se muestra por su cabello. El cabello de un hombre debe verse masculino, y el cabello de una mujer debe tener apariencia femenina. Y para calmar los ánimos y disipar dudas alguien preguntaría talvez  ¿Tenía Jesús el pelo largo o corto?

No, Jesús no tenía el cabello largo. Su aspecto era similar al de cualquier judío normal de su época. Varias veces pudo pasar entre las multitudes porque se parecía a los demás; en aquella época tener el pelo largo era distintivo y llamaba la atención, no era común en los hebreos o judíos por lo que te hacia muy notable, citas como  (Lucas 4:30; Juan 8:59; 10:39) sugieren o dan a entender que Jesús tenia el pelo corto normal como los demás ya que en muchas ocasiones se escabullo entre el publico para escaparse de los romanos o fariseos sin llamar la atención.

 

¿Es pecado tener el pelo largo?

Esencialmente, el cabello largo en sí mismo no es un pecado; de hecho, puede usarse para honrar a Dios, como se ve en los ejemplos anteriores. Sin embargo, lo importante es que se use para glorificar a Dios, como todas las cosas en nuestras vidas deberían, porque si no es de fe, es pecado (Romanos 14:23).

¿Qué persona en la Biblia tenía el pelo largo?

Todos conocemos la historia bíblica de Sansón y Dalila . La fuerza fenomenal de Sansón residía en su larga cabellera sin cortar. Su novia Dalila le sonsacó este secreto durante uno de sus momentos amorosos y le cortó el pelo. Débil como un gatito, fue capturado y cegado por los filisteos. Por supuesto esto respondió a los planes de Dios que tenia con el pueblo de Israel en ese entonces.

Para aclaración diremos que un hombre se considera que tiene el cabello largo cuando este alcanza una longitud que supera la nuca, llegando al menos hasta los hombros o incluso más abajo. La percepción del cabello largo también puede variar cultural e individualmente, pero generalmente se asocia con una longitud que se puede recoger en un moño o cola de caballo.

¿Qué simboliza el pelo largo en la Biblia? para describir el cabello largo y visualmente afeminado usaremos la misma palabra que Pablo usó en 1 Corintios 11:14: “degradante” (atimia). La razón principal por la que el cabello largo era degradante para los hombres era su asociación con la homosexualidad afeminada y rebelde y la convicción de tener un espíritu o personalidad de libertinaje comúnmente en la antigüedad.

Ahora hay que decir que en la tradición judía, algunos hombres, particularmente dentro del judaísmo ortodoxo y jasídico, se dejan crecer mechones de cabello a los lados de la cabeza llamados "peot" o "payot". Estos mechones no son solo un estilo de peinado, sino que tienen un significado religioso basado en la interpretación de la Torá y el Talmud.

Peot (Payot):Significado:

La Torá (judía) La Biblia VRV, en Levítico 19:27, prohíbe recortar "las esquinas de la cabeza". Los rabinos interpretaron esta prohibición como una orden de no recortar el cabello en la zona de las sienes o patillas, lo que dio origen a la práctica de dejar crecer las peot.  Levítico 19:27 dice: "No cortaréis el cabello de vuestras sienes, ni dañaréis la punta de vuestra barba." Este versículo forma parte del "Código de Santidad" en Levítico, donde Dios llama a Israel a ser santo como Él. Este versículo específico prohíbe ciertas prácticas de arreglo personal, particularmente en relación con el cabello y la barba, que eran comunes en algunas culturas paganas de la época.

Interpretaciones:

El Talmud y la Mishná definen las peot como el cabello delante de las orejas que se extiende debajo del pómulo.

Variaciones: El estilo de las peot puede variar según la comunidad judía. Algunos las recortan, otros las dejan crecer largas y rizadas, y algunos las enrollan alrededor de las orejas.

¿Por qué algunos judíos se hacen rizos?

Dicho esto, muchos judíos pueden tener el cabello rizado u ondulado debido a su ascendencia de Oriente Medio, por no hablar de los payot, o rizos que los religiosos usan para demostrar su fe, entiéndase no cabellera larga . Pero no todos los judíos tienen el cabello rizado, y tener el cabello rizado no hace que alguien parezca judío. Y a propósito sabían ustedes que lamentablemente la mayoría de los judíos ortodoxos esos que visten de negro, con sombrero y barba descienden de los fariseos, así es pues los Saduceos fueron exterminados en el año 70 de la era de Cristo, cuando Jerusalén fue invadida y el templo destruido por los romanos, quedando solo pocos  fariseos que fueron esparcidos al huir.

En la próxima ocasión pendiente, pues traeremos el tema de que significa espiritualmente la Calvicie. Dios los bendiga mucho

 

Francis Suarez

 

 

domingo, 6 de julio de 2025

¿ Cristianismo qué es, y qué creen los Cristianos?

 

¿ Cristianismo qué es,

 y qué creen los Cristianos?

Queridos hermanos en la fe de Cristo y apreciados lectores, las creencias centrales del cristianismo se resumen en 1 Corintios 15:1-4. Jesús murió por nuestros pecados, fue sepultado, resucitó, y por lo tanto ofrece la salvación a todos los que lo recibirán por fe. Único entre todas las otras religiones, el cristianismo tiene que ver más con una relación y no con prácticas religiosas. Mas que adherirse a una lista de lo que "debe y lo que no debe hacerse" pues la biblia funge como nuestra guía, la meta principal de un cristiano es cultivar un caminar cercano con Dios. Esa relación es posible gracias a la obra de Jesucristo y al ministerio del Espíritu Santo.

Ahora debemos decir que más allá de estas creencias fundamentales, hay muchos otros elementos que son, o al menos deberían ser, indicativos de lo que es el cristianismo y lo que el cristianismo cree. Los cristianos creen que la Biblia es la Palabra de Dios inspirada, y que su enseñanza es la autoridad final en todos los asuntos de fe y práctica (2 Timoteo 3:16, 2 Pedro 1:20-21). Los cristianos creen en un Único Dios verdadero  que existe y en su hijo (Jesucristo) solo ellos dos. El apóstol Pablo el más prolifero en escribir las epístolas inspirados por Dios lo menciono hasta la saciedad. Solo pedía Honor, Loor y Gloria solo al Padre y su Hijo Cristo Jesús y como muestra un botón, 1 Timoteo 1:1-2 - Reina-Valera 1960

1 Pablo, apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo nuestra esperanza, 2 a Timoteo, verdadero hijo en la fe.

Si usted va a cualquier epístola, 1y2 de Corintios, Gálatas, 1y2 de Timoteo, Efesios, Romanos, Filipenses ect. Encontrará que el Apóstol solo menciona Al Padre y su hijo Jesús Cristo, no menciona al Espíritu Santo como una 3ra Deidad. Solo al Padre y su Hijo.    Muchas iglesias terminaron aceptando la doctrina de la Trinidad introducida gradualmente a través de los siglos por la iglesia católica que después del siglo 2 y 3 y con el apoyo del emperador Constantino controlo la religión y asistencia eclesiástica en las iglesias. Los primeros representantes que empezaron a introducir el término fueron católicos empezando por Teófilo de Antioquia en el170 (dc). Según cuenta el escritor Eusebio, Teófilo de Antioquía fue el sexto obispo de Antioquía. De sus escritos se deduce que nació en una localidad cercana al río Éufrates, de familia pagana, y que recibió educación helenística. Teófilo se convirtió al cristianismo siendo ya de edad madura. Fue el primer obispo que utilizó la palabra "Trinidad". Nació en Mesopotamia, Irak.

Los cristianos creen que la humanidad fue creada específicamente para tener una relación con Dios, aunque el pecado separa a todos los hombres de Dios (Romanos 5:12, Romanos 3:23). El cristianismo enseña que Jesucristo caminó por esta tierra, completamente como Dios y hombre (Filipenses 2:6-11), y murió en la cruz. Los cristianos creen que después de Su muerte en la cruz, Cristo fue enterrado, resucitó, y ahora vive a la diestra del Padre, intercediendo siempre por los creyentes (Hebreos 7:25). El cristianismo proclama que la muerte de Jesús en la cruz fue suficiente para pagar completamente la deuda del pecado de todos los hombres, y esto es lo que restaura la relación rota entre Dios y el hombre (Hebreos 9:11-14, Hebreos 10:10, Romanos 6:23, Romanos 5:8).

El cristianismo enseña que para ser salvo y poder entrar en el cielo después de la muerte, resurrección y juicio,  uno debe poner enteramente su fe en la obra completa de Cristo en la cruz. Si creemos que Cristo murió en nuestro lugar y pagó el precio de nuestros propios pecados, y resucitó, y procedemos al bautismo, entonces somos salvos. No podemos ser "lo suficientemente buenos" para agradar a Dios por nosotros mismos, porque todos somos pecadores (Isaías 64:6-7, Isaías 53:6). No hay nada más que se deba hacer, porque ¡Cristo ha hecho toda la obra! Cuando estaba en la cruz, Jesús dijo "Consumado es" (Juan 19:30), dando a entender que la obra de redención ya se había cumplido de su parte, por supuesto una vez que lo aceptes y te bautices empiezas una nueva relación con el Padre y el Hijo y debes ser obediente a sus palabra para a través de tu fe dar frutos buenos, porque recuerda Jesús dijo: "el que no da frutos será cortado" se encuentra en Mateo 7:19, dentro del Sermón del Monte, y se refiere a la importancia de las acciones y no solo a las palabras en la vida cristiana. En Mateo 7:19, Jesús dice: "Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado al fuego".

Según el cristianismo, la salvación es la libertad de la vieja naturaleza pecaminosa, y la libertad para buscar una correcta relación con Dios. Donde antes éramos esclavos del pecado, ahora somos esclavos de Cristo (Romanos 6:15-22). Mientras los creyentes vivan en esta tierra en sus cuerpos pecaminosos, habrá una lucha constante contra el pecado. Sin embargo, los cristianos pueden tener victoria en la lucha con el pecado estudiando y aplicando la Palabra de Dios (la Biblia) en sus vidas, y siendo controlados por el Espíritu Santo – es decir, sometiéndose a la dirección del Espíritu en cualquier circunstancia, pues a través de este es que el Dios Padre se manifiesta en la Creación.

De manera que, mientras muchos sistemas religiosos requieren que una persona haga o no ciertas cosas con una fe ciega y de manera irracional. El cristianismo por su parte consiste en creer que Cristo murió en la cruz como pago por nuestros pecados, y que también resucitó. La deuda de nuestro pecado ha sido pagada y podemos tener comunión con Dios si le aceptamos. Así de esta manera podemos tener victoria sobre nuestra naturaleza pecaminosa y caminar en comunión y obediencia con Dios. Ese es el verdadero cristianismo bíblico. AMEN

 

Francis Suarez