domingo, 22 de agosto de 2021

¿El Apocalipsis, Qué es?

 

¿El Apocalipsis, Qué es?


Todos hemos escuchado alguna vez esta palabra “Apocalipsis” pero de donde viene y que es, la palabra griega “apocalupsis”  significa “revelar, develar, quitar la cubierta”. El libro de Apocalipsis a veces es llamado “El Apocalipsis de Juan”, porque es Dios quien revela el final de los tiempos al apóstol Juan. Es más, la palabra griega para Apocalipsis es la primera palabra en el texto griego del libro de Apocalipsis. La frase “literatura apocalíptica” es usada para describir el uso de símbolos, imágenes y números para representar eventos futuros. Fuera del Apocalipsis, los ejemplos que tenemos de literatura apocalíptica en la Biblia, son Daniel capítulos 7–12, Isaías capítulos 24–27, Ezequiel capítulos 37–41, y Zacarías capítulos 9–12.

¿Por qué la literatura apocalíptica se escribió con tales imágenes y simbolismos? Los libros apocalípticos fueron escritos cuando era más prudente disfrazar el mensaje en imágenes y simbolismos, que dar un mensaje en un lenguaje claro. Más aún, el simbolismo creó un elemento de misterio acerca de los detalles del tiempo y el lugar. Sin embargo, el propósito de tales simbolismos, no era causar confusión, sino más bien instruir y animar a los seguidores de Dios en tiempos difíciles.

Más allá del significado bíblico específico, el término “apocalipsis” es frecuentemente usado para referirse al final de los tiempos en general, o a eventos específicos del final de los tiempos. Los eventos del final de los tiempos, tales como la Segunda Venida de Jesucristo, el Arrebato, la Gran Tribulaion, la batalla del Armagedón y El Milenio, se denominan a veces como el apocalipsis. El apocalipsis será la última revelación de Dios, de Su ira, Su justicia, y, por último, Su amor. Jesucristo es el supremo “Apocalipsis” de Dios, porque Él nos revela a Dios (Juan 14:9; Hebreos 1:2).

domingo, 15 de agosto de 2021

¿El diezmo cristiano, Qué dice la Biblia?

 

¿El diezmo cristiano, Qué dice la Biblia?


Queridos hermanos en la fe y estimados lectores, Diezmar es un asunto con el que muchos cristianos luchan. En muchas iglesias ponen demasiado énfasis en diezmar. Al mismo tiempo, muchos cristianos rehúsan someterse a las exhortaciones bíblicas acerca de hacer ofrendas al Señor. Diezmar / ofrendar está destinado a ser un gozo y una bendición. Tristemente, a veces no es el caso en la iglesia de hoy.

Diezmar es un concepto del Antiguo Testamento. El diezmo era un requisito de la ley en la cual todos los israelitas ofrendaban al tabernáculo / templo el 10% de las cosechas que cultivaban y el ganado que criaban (Levítico 27:30; Números 18:26; Deuteronomio 14:23; 2ª Crónicas 31:5). De hecho, la ley del antiguo testamento requería múltiples diezmos — uno para los levitas, otro para el uso del templo y las fiestas, y otro para los pobres de la tierra, lo que habría hecho un total de aproximadamente el 23.3 por ciento. Algunos toman al diezmo del Antiguo Testamento como un método de imposición de tributos para suplir las necesidades de los sacerdotes y los levitas del sistema Mosaico.

El Nuevo Testamento en ninguna parte ordena, o aún recomienda que los cristianos se sometan a un sistema legalista de diezmos, lea la Biblia.

El nuevo testamento en ningún lugar señala un cierto porcentaje de ingreso que se deba apartar, solamente dice que ponga aparte algo "según haya prosperado" (1ª Corintios 16:2). La iglesia cristiana básicamente ha tomado la figura del 10% del diezmo del Antiguo Testamento, y la ha aplicado como un "mínimo recomendado" para los cristianos en su ofrendar, pero esto es un error ya que la Biblia no dice ni recomienda esta acción, por lo que queda como una mera acción de los hombres que dirigen las iglesias, delatando su ambición y poder.

El nuevo testamento habla sobre la importancia y los beneficios de dar. Debemos dar lo que podamos. Algunas veces eso significa en algunos casos dar más que un diezmo, otras veces puede significar dar menos. Todo depende de los recursos del cristiano y de las necesidades de la iglesia. Cada cristiano debería orar diligentemente y buscar la sabiduría de Dios acerca de participar en el diezmo y de cuánto debería ofrendar (Santiago 1:5). Sobre todo, todos los diezmos y ofrendas se deben dar con motivos puros y con una actitud de adoración a Dios y servicio al cuerpo de Cristo.  Recuerde : "Cada uno de como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre" (2 Corintios 9:7).

 

AMEN HERMANO


domingo, 8 de agosto de 2021

¿La Biblia es inspirada?

 

¿La Biblia es inspirada?

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Cuando la gente dice que la Biblia fue inspirada, se están refiriendo al hecho de que Dios influenció divinamente a los autores humanos de las Escrituras, de tal manera que lo que ellos escribieron fue la misma Palabra de Dios. En el contexto de las Escrituras, la palabra “inspiración” significa sencillamente “exhalada por Dios.” La inspiración nos comunica el hecho de que la Biblia es realmente la Palabra de Dios, y hace que la Biblia sea única entre todos los demás libros.

El alcance de su inspiración puede verse claramente en 2 Timoteo 3:16-17: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. Estos versículos nos dicen que Dios inspiró toda la Escritura y que es provechosa para nosotros. No solamente son inspiradas las partes de la Biblia que tratan de las doctrinas religiosas, sino cada una de sus partes desde Génesis hasta Apocalipsis. Puesto que están inspiradas por Dios, las Escrituras tienen, por lo tanto, la autoridad cuando se trata del establecimiento de la doctrina, y son suficientes para enseñar al hombre cómo guardar una correcta relación con Dios. La Biblia declara que no sólo está inspirada por Dios, sino que también tiene la habilidad de cambiarnos y prepararnos “enteramente”. ¿Qué más necesitamos?

Esta visión de las Escrituras es frecuentemente conocida como inspiración “verbal plenaria”, lo que significa que la inspiración se extiende a cada una de las palabras (inspiración verbal), no sólo a los conceptos o ideas; y que la inspiración se extiende a todas las partes de la Escritura y a todos los temas tratados en la Escritura (inspiración plenaria). Mientras que hay diferentes opiniones acerca de hasta qué punto la Biblia es inspirada, no cabe duda que la Biblia por sí misma afirma que cada palabra, en cada parte de la Biblia, fue inspirada por Dios. (1 Corintios 2:12-13; 2 Timoteo 3:16,17).

Otro versículo que trata con la inspiración de las Escrituras, es 2 Pedro 1:21. Este versículo nos ayuda a comprender, que aunque Dios utilizó a hombres con sus distintivas personalidades y estilos de escritura, Dios inspiró divinamente cada palabra que ellos escribieron. Jesús mismo confirmó la inspiración verbal plenaria de las Escrituras cuando Él dijo, “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido” (Mateo 5:17-18). En estos versículos, Jesús reforzó la veracidad de las Escrituras hasta su más pequeño detalle y el más minúsculo signo de puntuación, porque es la mismísima Palabra de Dios.

Ya que las Escrituras son la inspirada Palabra de Dios, podemos concluir que también son infalibles y con autoridad. Y fue hecha por nuestro creador para guía y salvación nuestra.


domingo, 1 de agosto de 2021

¿Están en esta época los dones del Espíritu ?

 

¿Están en esta época los dones

 del Espíritu  ?

Queridos hermanos en la fe y lectores, quiero primero aclararles que esta no es una pregunta con relación a si Dios hoy día aun realiza milagros. Sería anti-bíblico decir que Dios ya no sana a la gente, y realiza señales y prodigios milagrosos en esta época. La verdadera pregunta es si los dones de milagros del Espíritu, descritos primeramente en 1 Corintios capítulos 12 y 14, están aún activos en la iglesia de hoy.  Tampoco es una pregunta de si “puede” o no el Espíritu Santo conceder a alguien un don de milagros. La pregunta es: ¿El Espíritu Santo concede aún hoy los dones de milagros a alguna persona? Por encima de todo esto, reconocemos absolutamente que el Espíritu Santo es libre de conceder dones de acuerdo a Su voluntad (1 Corintios 12:7-11). Pero hoy día ninguna persona tiene esos dones porque cesaron y para que nadie se vanaglorie en ellos, pues la gloria es de Dios.

En los libros de Hechos y las Epístolas, la gran mayoría de los milagros son realizados por los apóstoles y sus colaboradores más cercanos. 1 Corintios 12:12 nos da la razón del por qué, “Con todo, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros”. Hechos 2:22 nos dice que Jesús fue “aprobado” por las “maravillas, prodigios y señales”. Igualmente, los apóstoles fueron “reconocidos” como genuinos mensajeros de Dios por los milagros que realizaban. Hechos 14:3 describe cómo el mensaje del Evangelio era “confirmado” por los milagros que hacían Pablo y Bernabé.

1 de Corintios, capítulos 12-14 tratan primeramente el tema de los dones del Espíritu. De acuerdo al texto, parece que algunas veces les eran concedidos dones de milagros a cristianos “ordinarios” (12:8-10; 28-30), pero no se nos dice qué tan común era esto. Por todo lo anterior, entendemos que los apóstoles eran “reconocidos” por estas señales y prodigios, por lo que pareciera que la concesión de dones milagrosos a cristianos “ordinarios” era la excepción y no la regla. Fuera de los apóstoles y sus colaboradores cercanos, en ningún lugar del Nuevo Testamento se describe específicamente el ejercicio individual de dones de milagros del Espíritu.

También es importante reconocer que la iglesia primitiva no contaba con la Biblia completa, como ahora la tenemos nosotros (2 Timoteo 3:16-17). Por lo tanto, los dones de profecía, sabiduría, ciencia, etc., eran necesarios para que los primeros cristianos supieran lo que Dios quería que hicieran. El don de profecía permitía que los creyentes comunicaran una nueva verdad y revelación de Dios. Ahora que la revelación de Dios está completa en la Biblia, el don de “profecía” ya no es necesario, Según el Apóstol Pablo ninguna iglesia tenía más de los dones del Espíritu Santo que la iglesia de Corinto, Sin embargo, Pablo dice que él habló en lenguas más que todos ellos (1 Corintios 14:18).

Nadie era más carismático que Pablo, pero el Señor le reveló que aquellas señales de los dones iban a cesar:

“Si hay profecías, fracasarán; Si hay lenguas, cesarán; Si hay conocimiento, desaparecerá “(1 Corintios 13: 8). Y el verso 10 dice que cuando viniera lo perfecto los dones acabarían, y lo perfecto se completó con la finalización del libro de apocalipsis que termino el Apóstol Juan en el año 96 de la era de Cristo, (Las Escrituras) era lo perfecto la cual tenemos hoy.

Aquí Pablo escribe sobre el don de las lenguas, el don de la profecía y el don del conocimiento (ver 1 Corintios 13: 1-2) y declara que el Señor Jesús le había revelado (1 Co. 11:23; (Gálatas 1: 11,12) que venía un tiempo en que estos dones que se otorgaron como señales,  iban a dejar de funcionar..

Diariamente Dios cura milagrosamente a algunas personas. Dios aún nos habla  a través de la Biblia, o impresiones y acontecimientos. Dios aún realiza asombrosos milagros, señales y maravillas; Sin embargo, como ya señalamos, no necesariamente son los dones de milagros del Espíritu. El propósito principal para los dones de milagros era el “probar o autentificar” que el Evangelio era verdadero y que los apóstoles eran verdaderamente mensajeros de Dios en su tiempo. La Biblia hoy día nos dice categóricamente que los dones de milagros, profecías y lenguas ya cesaron, por eso sí, estableció el fundamento por el que ya no pueden ser necesarios de la misma manera que sucedieron como se registra en el Nuevo Testamento.


domingo, 25 de julio de 2021

Definicion del Pecado y Como Vencerlo

 

"¿ Definición del pecado y

Como podemos vencerlo?"


El pecado es descrito en la Biblia como la trasgresión a la ley de Dios (1 Juan 3:4) y la rebelión contra Dios (Deuteronomio 9:7; Josué 1:18). El pecado tuvo su origen con Lucifer, el “Lucero, hijo de la mañana”, el más hermoso y poderoso de los ángeles. No contento con ser todo esto, el deseó ser semejante al Dios altísimo, y esa fue su caída y el inicio del pecado (Isaías 14:12-15). Cambiado su nombre a Satanás, él trajo el pecado a la raza humana en el Jardín del Edén, donde tentó a Adán y Eva con la misma seducción - “...seréis como Dios...”. Génesis 3 describe la rebelión de Adán y Eva contra Dios y contra Sus mandamientos. A partir de ese momento, el pecado ha pasado a través de todas las generaciones de la raza humana, y nosotros como descendientes de Adán, hemos heredado el pecado de él. Romanos 5:12 nos dice que a través de Adán, el pecado entró al mundo y, por lo tanto la muerte pasó a todos los hombres, porque “la paga del pecado es muerte...” (Romanos 6:23).

¿Cómo puedo saber si algo es un pecado?"

 Hay dos aspectos incluidos en esta pregunta. Hay cosas que la Biblia menciona y declara específicamente que son pecado, y hay otras cosas que la biblia no trata directamente. Ejemplos de estas listas de pecados se encuentra en: Proverbios 6:16-19; Gálatas 5:19-21 y 1 Corintios 6:9-10. No puede haber duda de que las Escrituras presentan estas actividades como pecaminosas, cosas que Dios no aprueba. Homicidio, adulterio, mentira, robo, etc. – indudablemente la biblia presenta tales cosas como pecados. El punto más difícil es determinar lo que es pecado en áreas en las que la biblia no lo señala específicamente. Cuando la biblia no cubre un tema determinado, tenemos algunos principios generales en Su Palabra para guiarnos.

Primero, cuando no existe una referencia específica en las Escrituras, es bueno preguntar no si cierta cosa está mal, sino más bien si es valorada como buena. La biblia dice, por ejemplo, “redimir el tiempo” (Colosenses 4:5). Nuestros pocos días aquí en la tierra son tan cortos y preciosos en relación con la eternidad, que nunca debemos desperdiciar el tiempo en cosas egoístas, sino usarlo sólo en lo que “sea bueno para la necesaria edificación” (Efesios 4:29).

Una buena prueba es determinar si podemos honestamente y con buena conciencia, pedirle a Dios que bendiga y utilice esa actividad en particular para Sus propios buenos propósitos. “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios” (1 Corintios 10:31). Si existe duda en que complazca o no a Dios, entonces lo mejor es dejarlo. “todo lo que no proviene de fe, es pecado” (Romanos 14:23).

¿Cómo puedo vencer el pecado en mi vida cristiana?"

La Biblia presenta diferentes recursos para ayudarnos a vencer nuestra pecaminosidad. En esta vida, nunca seremos perfectamente victoriosos sobre el pecado (1 Juan 1:8), pero esa debe ser nuestra meta. Con la ayuda de Dios, y siguiendo los principios de Su palabra, podemos progresivamente vencer el pecado y llegar a ser más y más como Cristo.

El primer recurso que la Biblia menciona para ayudarnos a vencer el pecado es el Espíritu Santo. El Espíritu Santo es un don que Dios nos ha dado para ser victoriosos en el vivir cristiano. En Gálatas 5:16-25, Dios hace un contraste entre las obras de la carne y el fruto del Espíritu. En ese pasaje, somos llamados a caminar en el Espíritu. Todos los creyentes ya poseen el Espíritu Santo, pero este pasaje nos dice que necesitamos caminar en el Espíritu, dejando bajo Su control nuestra voluntad. Esto significa que deberíamos llevar a la práctica lo que el Espíritu Santo nos induce a hacer en nuestras vidas, en lugar de seguir los deseos de la carne.

La diferencia que el Espíritu Santo puede hacer en la vida del creyente se demuestra en la vida de Pedro, quien antes de ser lleno del Espíritu Santo, negó a Jesús tres veces, habiendo dicho antes que seguiría a Cristo hasta la muerte. Una vez lleno del Espíritu, Pedro habló del Salvador a los judíos en pentecostés de manera fuerte y abierta.

Uno camina en el Espíritu tratando de no apagar al Espíritu (como dice en 1ª Tesalonicenses 5:19) y buscar más bien, ser lleno del Espíritu (Efesios 5:18-21). ¿Cómo se llena uno del Espíritu Santo? Primero, es elección de Dios igual que lo era en el Antiguo Testamento. Dios elegía a individuos específicos para llevar a cabo una obra que Él quería que hicieran y los llenaba con Su Espíritu (Génesis 41:38; Éxodo 31:3; Números 24:2; 1ª Samuel 10:10). En Efesios 5:18-21 y Colosenses 3:16, encontramos evidencia de que Dios escoge llenar a aquellos que se están llenando de la Palabra de Dios. De manera que eso nos lleva a nuestro siguiente recurso.

(2) La Palabra de Dios, la Biblia, en 2ª Timoteo 3:16-17 dice que Dios nos ha dado Su Palabra para equiparnos para cada buena obra. Esto nos enseña cómo vivir y qué creer, nos revela cuando hemos escogido senderos erróneos, nos ayuda a regresar al sendero correcto, y nos ayuda a permanecer en ese sendero. Como nos dice Hebreos 4:12, la Palabra es viva y eficaz, y capaz de penetrar en nuestros corazones, para arrancar los problemas más profundos que humanamente hablando no se pueden vencer. El salmista habla acerca de este poder que puede cambiar vidas en el Salmo 119. A Josué se le dijo que la clave del éxito para vencer a sus enemigos, era no era olvidar este recurso, sino más bien meditar en la Palabra día y noche, de manera que pudiera obedecerla. Él lo hizo, aún cuando lo que Dios le ordenó no tenía sentido militar, y esta fue la clave para su victoria en su lucha por obtener la tierra prometida.

La Biblia es un recurso que a menudo tratamos de manera ligera. Damos prueba de ello al llevar nuestras Biblias a la iglesia, o leer el devocionario diario o un capítulo diario, pero fallamos en memorizarla, en meditar en ella o en aplicarla para nuestras vidas; fracasamos en confesar los pecados que nos revela o adorar a Dios por los dones que revela habernos dado.


domingo, 18 de julio de 2021

¿Cuáles son las diferentes clases de ángeles Y que son los querubines ?

 

 

¿Cuáles son las diferentes clases de ángeles

Y que son los querubines ?


Los ángeles se pueden clasifican en dos grupos: los ángeles "que no cayeron" y los ángeles caídos, estos últimos se convirtieron en demonios. Los ángeles que no cayeron son aquellos que han permanecido santos a lo largo de su existencia, y por consiguiente son llamados "santos ángeles" En la Escritura, generalmente cuando se mencionan los ángeles, es la clase de ángeles santos a simple vista. Por el contrario, los ángeles caídos son aquellos que no han mantenido su santidad se rebelaron contra Dios y decidieron seguir a Lucifer, mas luego llamado Satanás.

Los santos ángeles pertenecen a clases especiales, y se nombran y mencionan algunos individuos. El arcángel Miguel es probablemente el líder de todos los santos ángeles, y su nombre significa "¿quién es como Dios?" (Daniel 10:21; 12:1; 1 Tesalonicenses 4:16; Judas 1:9; Apocalipsis 12:7-10). Gabriel es uno de los principales mensajeros de Dios, su nombre significa "héroe de Dios", y se le encomendaron mensajes importantes como los que le entregó a Daniel (Daniel 8:16; 9:21), a Zacarías (Lucas 1:18-19), y a María (Lucas 1:26-38).

La mayoría de los santos ángeles no se nombran en la Biblia, aunque sólo se describen como "ángeles escogidos" (1 Timoteo 5:21). Las expresiones "principados" y "potestades" parecen ser utilizadas respecto a todos los ángeles, ósea grandes grupos hayan caído o no (Lucas 21:26; Romanos 8:38; Efesios 1:21; 3:10; Colosenses 1:16; 2:10, 15; 1 Pedro 3:22). Algunos ángeles son designados como "querubines", que son criaturas vivientes que defienden la santidad de Dios de cualquier contaminación de pecado (Génesis 3:24; Éxodo 25:18, 20). Los "serafines" son otra clase de ángeles que se mencionan sólo una vez en las Escrituras en Isaías 6:2-7, y se dice de ellos que tienen tres pares de alas. Ellos aparentemente tienen la función de alabar a Dios, siendo mensajeros de Dios a la tierra, y están especialmente interesados con la santidad de Dios. La mayoría de las referencias a los santos ángeles en las Escrituras se refieren a su ministerio, que es bastante amplio. Los santos ángeles estuvieron presentes en la creación, en la entrega de la ley, en el nacimiento y resurrección de Cristo, en Su ascensión, y estarán presentes en el rapto de la iglesia y la segunda venida de Cristo.

Cuales son Los querubines, son seres angélicos involucrados en la adoración y alabanza a Dios. Los querubines se mencionan por primera vez en la Biblia en Génesis 3:24. “Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida”. Antes de su rebelión, Satanás era un querubín (Ezequiel 28:12-15). El tabernáculo y el templo, junto con sus artículos, contenían muchas representaciones de querubines (Éxodo 25:17-22; 26:1, 31; 36:8; 1 Reyes 6:23-35; 7:29-36; 8:6-7; 1 Crónicas 28:18; 2 Crónicas 3:7-14; 5:7-8; Hebreos 9:5).

Los capítulos 1 y 10 de Ezequiel describen a “cuatro seres vivientes” (Ezequiel 1:5) como los mismos seres que los querubines (Ezequiel 10). Cada uno tenía cuatro caras que eran como de hombre, de león, de buey y de águila (Ezequiel 1:10; también 10:14) – y cada uno tenía cuatro alas. En cuanto a la apariencia de los querubines: “había en ellos semejanza de hombre” (Ezequiel 1:5). Estos querubines usaban dos de sus alas para volar y las otras dos para cubrir sus cuerpos (Ezequiel 1:6, 11, 23). Bajo sus alas, los querubines parecían tener la forma, o semejanza, de la mano de un hombre (Ezequiel 1:8; 10:7-8, 21).

Las escenas narradas en Apocalipsis 4:6-9 también parecen describir a querubines. Los querubines sirven al propósito de magnificar la santidad y el poder de Dios. Esta es una de sus principales responsabilidades en toda la Biblia. Además de cantar alabanzas a Dios, ellos también servían como un recordatorio visible de la majestad y gloria de Dios, y Su constante presencia entre Su pueblo.

domingo, 11 de julio de 2021

¿Tiene usted vida eterna?

 



¿Tiene usted vida eterna?



La Biblia presenta un camino claro hacia la vida eterna. Primero, debemos reconocer que hemos pecado contra Dios. En las Sagradas Escrituras leemos en Romanos capítulo 3 y el versículo 23: "Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios". Todos hemos hecho cosas que desagradan a Dios, las cuales nos hacen merecedores del castigo. Puesto que todos nuestros pecados son, en última instancia, contra un Dios eterno, sólo un castigo eterno es suficiente. Pero, en Romanos capítulo 6 y el versículo 23 leemos, "Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor Nuestro".

Sin embargo, Jesucristo, aquel que no pecó (1 Pedro 2:22), el Hijo eterno de Dios se hizo hombre (Juan 1:1,14) y murió para pagar nuestro castigo. En Romanos 5:8 leemos: "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros". Jesucristo murió en la cruz (Juan 19:31-42), llevando el castigo que merecíamos (2 Corintios 5:21). Tres días más tarde resucitó de entre los muertos, demostrando Su victoria sobre el pecado y la muerte (1 de Corintios 15:1-4). Y en 1 de Pedro capítulo 1 versículo 3, leemos: "Que según su gran misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos".

Por fe, debemos cambiar nuestra forma de pensar con respecto a Cristo para la salvación: quién es, qué hizo, y por qué (Hechos 3:19). Si ponemos nuestra fe en Él, confiando en que Su muerte en la cruz fue el pago por nuestros pecados, seremos perdonados y recibiremos la promesa de la vida eterna en el cielo. En Juan 3:16 leemos: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna". En Romanos 10:9 leemos: "Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo". ¡Solamente la fe en la obra completa de Cristo en la cruz es el único camino verdadero hacia la vida eterna! En Efesios 2:8-9 leemos: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe".

Si desea aceptar a Jesucristo como su Salvador, usted puede repetir la siguiente oración: "Dios, sé que he pecado contra ti y merezco el castigo. Pero Jesucristo tomó el castigo que yo merecía, de manera que, a través de la fe en Él, yo pueda ser perdonado. Me arrepiento y me aparto de mi pecado y pongo mi confianza en Ti para mí salvación. ¡Gracias por Tu maravillosa gracia y por Tu perdón – el don de la vida eterna! En nombre de Jesús, ¡Amén!". Recuerde que al hacer esta oración o cualquier otra, no es suficiente para salvarle. Solamente el confiar y tener fe en Cristo puede librarle del pecado y regalarle una vida eterna en el cielo. Esta oración es simplemente una manera de expresarle a Dios su fe en Él y agradecerle por proveerle la salvación.