domingo, 26 de marzo de 2023

¿ Importancia del bautismo cristiano?

 

¿ Importancia del bautismo cristiano?



El bautismo cristiano es una de las dos ordenanzas que Jesús instituyó para la iglesia. Justo antes de Su ascensión, Jesús dijo: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mateo 28:19-20). Estas instrucciones especifican que la iglesia es responsable de enseñar la palabra de Jesús, de hacer discípulos y bautizarlos. Estas cosas deben hacerse en todas partes ("todas las naciones") hasta "el fin del mundo". Así que, si no es por otra razón, el bautismo tiene importancia porque Jesús lo ordenó.

El bautismo se practicaba antes de la fundación de la iglesia. Los judíos de la antigüedad bautizaban a prosélitos para dar a entender la naturaleza "limpia" de los convertidos. Juan el Bautista usó el bautismo para preparar el camino del Señor, requiriendo que todos, no sólo los gentiles, fueran bautizados porque todos necesitan arrepentimiento. Sin embargo, el bautismo de Juan, que significa arrepentimiento, no es lo mismo que el bautismo cristiano, como se ve en Hechos 18:24-26 y 19:1-7. El bautismo cristiano tiene un significado más profundo.

El acto del bautismo debe hacerse en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo de Dios; esto es lo que lo hace un bautismo "cristiano". Es a través de esta ordenanza que una persona es admitida en la comunión de la iglesia. Cuando entramos al estado de salvación  somos "bautizados" por el Espíritu de Dios en el Cuerpo de Cristo, que es la iglesia. Primera de Corintios 12:13 dice: "Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu". El bautismo por agua es una "representación" del bautismo por el Espíritu de Dios.

El bautismo cristiano es el medio por el cual una persona hace una proclamación pública de fe y discipulado. En las aguas del bautismo, una persona dice sin palabras: "Confieso mi fe en Cristo; Jesús ha limpiado mi alma del pecado, y ahora tengo una nueva vida de santificación".

Es importante señalar que el Bautismo por sí solo no salva, ese poder redentor lo tiene la sangre de Cristo que es la que no limpia y nos hace aceptos ante el Dios Padre; Sencillamente el bautismo cristiano es un testimonio externo de lo que ha ocurrido internamente en la vida de un creyente. El bautismo cristiano es un acto de obediencia al Señor después de la salvación; aunque el bautismo está estrechamente asociado con la salvación, no es un requisito para ser salvo. La biblia muestra en muchos lugares que el orden de los eventos es 1) una persona cree en el Señor Jesús y 2) es bautizada. Esta secuencia se ve en Hechos 2:41, "Los que recibieron el mensaje [de Pedro] fueron bautizados" (ver también Hechos 16:14-15) por lo cual es un mandato que se debe cumplir.

El bautismo cristiano ilustra, con estilo dramático, la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. Al mismo tiempo, también ilustra nuestra muerte al pecado y nuestra nueva vida en Cristo. Cuando el pecador confiesa al Señor Jesús, muere al pecado (Romanos 6:11) y es elevado a una vida nueva (Colosenses 2:12). En el bautismo cristiano, la acción de ser sumergido en el agua, representa ser muerto al pecado, y la acción de salir del agua representa la vida limpia y santa que sigue a la salvación. Romanos 6:4 lo dice de esta manera: "Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva"

Un nuevo creyente en Jesucristo debería desear ser bautizado lo más pronto posible, por esta razón se hace necesario que toda Iglesia, tenga un Bautisterio o Pileta por así llamarlo para realizar de inmediato un bautismo si algún nuevo creyente quiere entregarse a Cristo. En Hechos 8 Felipe habla "de la buena nueva de Jesús" al eunuco etíope, y, "yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?" (versículos 35-36). Inmediatamente, detuvieron el carro, y Felipe bautizó al hombre. El bautismo ilustra la identificación de un creyente con la muerte de Cristo, Su sepultura y Su resurrección. En todas partes donde se predica el evangelio y las personas vienen a la fe en Cristo, deben ser bautizadas.

Francis Suarez


domingo, 5 de marzo de 2023

Los Pámpanos, Sin mi nada podéis hacer?

 

Los Pámpanos, Sin mi nada podéis hacer?



¿Cuáles son los pámpanos?

Son los nuevos crecimientos que la planta produce cada año. Cuando éstos son desarrollados pasan a denominarse sarmientos. En cada sarmiento se distribuyen los nudos a modo de protuberancias. En cada nudo puede desarrollarse vida en forma de hoja y flor; o bien de hoja y zarcillo.

Juan 15:5 Reina-Valera 1960 -

Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

¿Qué significa la vid y los Pampanos en la Biblia?

Él Padre ve al Hijo como la viña y al mismo tiempo el Padre cuida a la vid y a los pámpanos. Es una relación hermosa. Es el cuidado del Padre por Su propio Hijo y aquellos que son de Su Hijo por fe.

¿Qué quiere decir Juan 15?

Cristo es todo para nosotros, y debemos 'permanecer' en Él permanentemente, de continuo, firmemente, para siempre. Para que el fruto del Evangelio florezca y bendiga nuestra vida, debemos ceñirnos con firmeza a Él, el Salvador de todos nosotros, así como a Su Iglesia, que lleva Su santo nombre., como cristianos debemos dar fruto hermanos y esta son las obras que hacemos.  Bien dice el Apóstol Santiago “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. ” (Stgo 2:17).Incluso llega mas lejos diciendo : “Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Verso 18).

Somos afortunados hermanos, no defraudemos a nuestro Señor, él nos eligió desde antes de la fundación del mundo,  (Ef. 1:4).

Entonces hay consecuencias si no damos frutos hermanos, así como promete acabar con los pecadores que le rechazaron también desechara  aquellos que no le sirvieron o fueron útiles , en su palabra el dice: “Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.”  (Jn 15:2)  y vuelve y nos repite la advertencia en el verso 6 : “El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden”. Y vuelvo y digo hermanos estamos advertidos no hay excusas ni para nosotros los que andamos en él, ni para los del mundo. Cristo Jesús nos dice en su palabra: “Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado.(Jn15:22). Y para los del mundo (Mat24:14)

Por el contrario si somos obedientes a su palabra y si llevamos frutos producto de nuestras obras aseguraremos nuestra salvación, tendremos recompensa, una de esas aquí en la tierra es que lo que le pidas, él te lo dará , el dice: “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.(Jn15:7).  Vuelve y lo ratifica en el verso 16: “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.”

Finalmente hermanos termino mencionando el ultimo mandamiento que nos dejo Cristo Jesús “Que os améis unos a otros, como yo os he amado.” (Jn16:12).

Amen.

 

Francis Suarez

 

 

 


domingo, 19 de febrero de 2023

¿Porqué necesito saber sobre las Profecías de los Últimos Tiempos?

 

¿Porqué necesito saber sobre las Profecías

de los Últimos Tiempos?



A menudo la gente experimenta ansiedad cuando piensa sobre el futuro; sin embargo, no debe ser así. Para aquellos que conocen a Dios, los pensamientos sobre el futuro les traen expectación y bienestar. Por ejemplo, describiendo a una mujer que conoce y confía en Dios, Proverbios 31:25 dice, “Y se ríe de lo por venir.”

Hay dos pensamientos clave que se deben tener en mente en cuanto al futuro: primero, que Dios es soberano y está en control de todas las cosas. Él conoce el futuro y controla absolutamente todo lo que sucederá. La Biblia dice, “Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero; ...Yo hablé, y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré.” (Isaías 46:9-11, énfasis añadido).

Lo segundo a recordar acerca del futuro, es que la Biblia subraya qué ocurrirá en “el final de los tiempos” o “los últimos días.” Puesto que la Biblia es la revelación de Dios para la humanidad, y puesto que Dios conoce y controla el futuro (como lo dice Isaías en los versos arriba citados), entonces hay razón para creer que cuando la Biblia habla acerca de lo que ocurrirá en el futuro, es porque así sucederá. En cuanto a las predicciones acerca del futuro, la Biblia dice, “porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.” (2 Pedro 1:21). Esta verdad es evidente por el hecho de que, a diferencia de las profecías falsas hechas por otras religiones o por individuos tales como Nostradamus, la Biblia jamás se ha equivocado. Todas las veces que la Biblia ha predicho un evento futuro, ha sucedido exactamente como la Escritura dijo que sería.

Al considerar cómo entender y sobrevivir en el final de los tiempos, contesta estas tres preguntas:

1. ¿Cómo debo interpretar lo que dice la Biblia acerca del futuro (profecía bíblica)?

2. ¿Qué dice la Biblia que sucederá al final de los tiempos?

Como Interpretar la Profecía Bíblica

Hay varias opiniones sobre los métodos que deben usarse cuando se interpretan pasajes concernientes al final de los tiempos. Mientras que hay gente buena que apoya diferentes creencias, hay una buena razón para creer que la profecía bíblica debe ser interpretada (1) literalmente, (2) con una visión futurista, y (3) en lo que es llamada una forma “premilenial.”

Apoyando la interpretación literal, está el hecho de que hay más de 300 profecías que se refieren a la primera venida de Cristo, todas las cuales se cumplieron literalmente. Las predicciones acerca del nacimiento, vida, traición, muerte y resurrección del Mesías, no fueron cumplidas alegóricamente o de manera espiritual. Jesús literalmente nació en Belén, realizó milagros, fue traicionado por un amigo cercano por 30 piezas de plata, fue perforado en Sus manos y pies, murió entre ladrones, fue sepultado en la tumba de un hombre rico, y resucitó al tercer día de Su muerte. Todos estos detalles fueron predichos cientos de años antes del nacimiento de Jesús y se cumplieron literalmente. Y, aunque hay simbolismos usados en varias profecías (p.ej., dragones, jinetes, etc.), todo ello retrata literalmente a seres o eventos, de manera similar en que se habla de Jesús como un león y un cordero.

Respecto a una visión futurista, la Biblia establece claramente que los libros proféticos como Daniel y Apocalipsis contienen no solo relatos de eventos históricos, sino también predicciones de eventos futuros. Después que se le dieron a Juan los mensajes para las iglesias de su tiempo, él recibió visiones concernientes a lo que ocurriría al final de los tiempos. Se le dijo a Juan, “Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas.” (Apocalipsis 4:1)

Tal vez un argumento aún más fuerte para una visión futurista, incluye la promesa que Dios le hizo a Abraham (Génesis 12 y 15) concerniente a la tierra de Israel. Puesto que el pacto de Dios con Abraham fue incondicional, y Sus promesas aún no se han cumplido para los descendientes de Abraham, entonces la visión futurista de las promesas para Israel está garantizada. 

Por último, respecto a la interpretación de la profecía de manera “premilenial,” significa primero, que la iglesia será Arrebatada, luego, que el mundo experimentará un período de siete años de Tribulación, y después, que Jesucristo regresará para reinar sobre la tierra, literalmente por un período de 1,000 años (Apocalipsis 20).

Pero, ¿qué dice la Biblia que sucederá antes de eso en el final de los tiempos?

Tristemente, la Biblia predice una espiral descendente de catástrofes, pecado humano, y la apostasía religiosa antes de que regrese Cristo. Pablo escribe, “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos …mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.” (2 Timoteo 3:1, 13). El mundo continuará rechazando a Dios, Su Palabra, y Su pueblo.

Algún día en el futuro – un día que nadie conoce – Dios terminará la Era de la Iglesia que comenzó en el primer siglo con Pentecostés, (ver Hechos 2) con un evento conocido como el Arrebatamiento. En ese tiempo, Dios quitará del mundo a todos los creyentes en Cristo, como preparación para Sus juicios finales. Acerca del Arrebatamiento, Pablo dice, “Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor; que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.” (1 Tesalonicenses 4:14-18).

El arrebatamiento de la iglesia es el evento en el cual Dios “quita” a los creyentes de la tierra para dar paso a Su justo juicio que será derramado sobre la tierra durante el período de la tribulación. El arrebatamiento se describe primeramente en 1 Tesalonicenses 4:13-18 y 1 Corintios 15:50-54. Dios resucitará a todos los creyentes que han muerto, dándoles cuerpos glorificados, y después partiendo de la tierra con aquellos creyentes que estén aún vivos. El arrebatamiento implicará una transformación instantánea de nuestros cuerpos para adaptarnos para la eternidad. "Sabemos que cuando él (Cristo) se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es" (1 Juan 3:2). El arrebatamiento se debe distinguir de la segunda venida. En el arrebatamiento, el Señor viene "en las nubes" para encontrarnos "en el aire" (1 Tesalonicenses 4:17). En la segunda venida, el Señor desciende hasta la tierra para pararse en el Monte de los Olivos, resultando en un gran terremoto seguido de una derrota de los enemigos de Dios (Zacarías 14:3-4).

La doctrina del rapto no fue enseñada en el Antiguo Testamento, por lo que Pablo la llama un "misterio" ahora revelado: "He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados" (1 Corintios 15:51-52).

El arrebatamiento es el glorioso evento que todos debemos anhelar. Entonces finalmente estaremos libres de pecado, y estaremos para siempre en la presencia de Dios. Existe mucho debate sobre el significado y alcance del arrebatamiento. Esta no es la intención de Dios. Más bien, el arrebatamiento debe ser una doctrina consoladora llena de esperanza; Dios quiere que al considerar el arrebatamiento “nos animemos unos a otros con estas palabras” (1 Tesalonicenses 4:18).

La erosión de la paz y el aumento de la agitación que precede al arrebatamiento, alcanzarán proporciones épicas cuando un sin número de personas desaparezcan de la tierra. Tal evento causará pánico y demandas por un líder poderoso que tenga todas las respuestas a los problemas del mundo, estaremos listos para deificar a cualquier nuevo César que pueda tener éxito en conseguir la paz y la unidad mundial.” Emergiendo de un revivido Imperio Romano, que esté organizado en forma de diez distritos electorales europeos (ver Daniel 7:24; Apocalipsis 13:1), el Anticristo se levantará y firmará un convenio con la nación de Israel, lo cual iniciará oficialmente la cuenta regresiva de los siete años profetizados por Dios, para la segunda venida de Cristo. (Ver Daniel 9:27).

Durante tres años y medio, el Anticristo reinará sobre la tierra y prometerá la paz, pero será una paz falsa, la cual engañará a la gente del mundo. La Biblia dice, “que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores de la mujer encinta, y no escaparán.” (1 Tesalonicenses 5:3). Guerras, terremotos, y hambrunas irán en aumento (ver Mateo 24:7-8) hasta el final de los tres años y medio del reinado del Anticristo, cuando entre en el reconstruido templo de Jerusalén y se proclame a sí mismo como Dios y demande adoración (ver 2 Tesalonicenses 2:4-5; y Mateo 24:15). Es en ese momento cuando el verdadero Dios responderá al desafío. Jesús predijo, “Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.” (Mateo 24:21-22).

Una gran destrucción y pérdida de vidas sin precedente ocurrirá en el mundo durante la Gran Tribulación. Así mismo muchos vendrán a la fe en Cristo, aunque muchos lo harán a costa de sus vidas. Dios aún estará en control mientras reúne a los ejércitos enemigos del mundo con el fin de juzgarlos. Sobre este evento, el profeta Joel escribió, “Reuniré a todas las naciones, y las haré descender al valle de Josafat, y allí entraré en juicio con ellas a causa de mi pueblo.” (Joel 3:2). Juan describe la batalla de esta forma: “Y vi salir de la boca del dragón (Satanás), y de la boca de la bestia (el Anticristo), y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso. . . . Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón.” (Apocalipsis 16:13-16).

En ese momento, Jesús el Mesías regresará, destruirá a Sus enemigos, y reclamará Su derecho sobre el mundo, el cual le pertenece. “Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. Y vi un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios para que comáis carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes. Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.” (Apocalipsis 19:11-21).

Después de que Cristo haya derrotado a todos los ejércitos congregados en el valle del Armagedón, Él reinará con Sus santos por mil años y restaurará totalmente a Israel en su tierra. Al finalizar de los mil años, ocurrirá un juicio final de las naciones y del resto de los humanos, lo que será seguido por una existencia eterna - ya sea con Dios o separados de Él (ver Apocalipsis 20-21).

Los eventos anteriores no son especulaciones o posibilidades – son exactamente los que ocurrirán en el futuro. Así como todas las profecías bíblicas sobre la primera venida de Cristo se cumplieron, así se cumplirán también todas las profecías bíblicas sobre Su segunda venida.

Dada la veracidad de estas profecías, ¿qué impacto deberían tener en nosotros ahora? Pedro hace el siguiente planteamiento: “Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán!” (2 Pedro 3:11-12).

 

Francis Suarez


domingo, 12 de febrero de 2023

¿En el Cielo, existirá el matrimonio?

 

¿En el Cielo, existirá el  matrimonio?



En las Sagradas Escrituras, en el libro de mateo cap. 22 verso 30 dice:

“Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo” Eso dijo Jesús al contestar una pregunta concerniente a una mujer quien había estado casada varias veces en su vida – ¿con quién estaría casada en el cielo? (Mateo 22:23-28) Es notorio que nos dice que no habrá matrimonio en el cielo. Significa que los integrantes de una pareja no se reconocerán en el cielo, por lo menos no de esa manera.

 Todo parece indicar que en el cielo no existirá la unión de parejas en matrimonio, sencillamente porque no será necesario, cuando Dios estableció el matrimonio lo hizo por diferentes razones, PRIMERO después de crear a Adán después de un tiempo vio que le era necesario una compañía para su ayuda y consolación, (Génesis 2:18) dice:  “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.”.  Eva constituyo la solución perfecta para la soledad de adán, acompañándole reinando juntos en la creación.

 PRIMERO En el cielo no estaremos solos, ya que estaremos unidos a millares de hermanos en la fe para adorar a Dios, incluyendo ángeles por eso es importante mencionar que  no habrá soledad, Estaremos rodeados por multitudes de creyentes y de ángeles (Apocalipsis 7:9), y todas nuestras necesidades serán satisfechas, incluyendo la necesidad de compañía.

 SEGUNDO, Dios creó el matrimonio como medio para la procreación y para poblar la tierra con seres humanos, pero porque? Debido al pecado que entro al mundo con el destierro de Adán y trajo consigo a la muerte. Ya el hombre podía morir y si no se reproducía no podía prevalecer la especie humana.

Sin embargo, en el cielo no habrá población por procreación, porque en el cielo tendremos cuerpos glorificados que no serán ni masculinos ni femeninos, pero lo más importante que seremos eternos, ósea inmortales, y precisamente por no morir no hay necesidad de procrear. Los que conforman la Iglesia de Cristo son los llamados a vivir en el cielo por promesa, en las mansiones celestiales, alojadas en la Nueva Jerusalén la Santa Ciudad Celestial por haber sido adoptados como hijos de Dios por Fe en su hijo Jesucristo.

Y TERCERO, Dios busca adoradores espirituales, los cuales son como ángeles para hacerlo su pueblo que le adore. En la cita (Juan 4:23) dice: “ Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.”  Amen

 

 Por: Francis Suarez

Elaborado el 29/09/ 2013


domingo, 5 de febrero de 2023

Porque el No Creyente es Santificado en el Cristiano

 

Porque el No Creyente es Santificado en el Cristiano



“Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone. Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer. . .pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos” (1 Co. 7:13-14).

Nuestro Dios exige a la creyente que permanezca casada con su esposo no-creyente mientras que él consienta. ¡Pablo da una orden absoluta a la esposa creyente en esta situación: “No lo abandone” (1 Co. 7:13)! Aparentemente, algunos creyentes en la iglesia de Corinto estaban usando sus creencias religiosas como un escape de una relación difícil. Con las leyes poco exigentes de divorcio en nuestra cultura, incompatibilidad de convicción religiosa ciertamente sería una salida fácil. No obstante, Pablo prohíbe a los creyentes pensar que la fe en el Evangelio se puede usar como excusa para el divorcio.

Notamos en la cita de: 1 Corintios 7:8-16 que el Apóstol Pablo da consejos matrimoniales a tres grupos diferentes de creyentes. Primero, el Apóstol aconseja a creyentes que han quedado viudos a permanecer solteros de ser posible (1 Co. 7:8-9). Si buscan casarse, Pablo, más adelante en el mismo libro, insiste en que se casen solo “en el Señor” (1 Co. 7:39). Segundo, ordena que los matrimonios creyentes no se divorcien (1 Co. 7:10-11). Y por último , escribe a los que están en “matrimonios mixtos” (creyente con inconverso) a permanecer en ese matrimonio, de posible, por el beneficio espiritual del esposo no creyente (1 Co. 7:12-16). Ahora veremos  cómo este último consejo se aplica a esposas creyentes. 

Entonces, nace la pregunta: ¿Por qué no debe el creyente buscar divorciarse? La respuesta se da muy claramente en el versículo 14. La creyente no debe dejar a su esposo porque ella tiene un efecto santificador sobre su esposo inconverso y sus hijos. El texto dice: “el marido incrédulo es santificado en la mujer”. ¿Qué significa esto? El hecho de que el incrédulo es santificado no significa que es salvo por asociación. Más bien, el significado básico de “santificar” es “separar”. En otras palabras, el esposo inconverso es separado para la atención especial del Señor; y esto no aplica solo a su esposo o esposa; sino también aplica a tus hijos. El Teólogo  John MacArthur en uno de sus escritos redacto una vez: “un creyente en el hogar trae gracia a todo el hogar” . Indudablemente hay que declarar que el esposo inconverso necesitará confiar en Cristo por su cuenta para poder ser salvo, pero por otro lado definitivamente a esta persona se le ha dado la bendición de una influencia cristiana constante en su hogar, esto incluso es lógico de por sí. Amen

 

Francis Suarez

 


sábado, 28 de enero de 2023

Jesús fue a Getsemani, Analizando Lucas 22:39-44

 

Jesús fue a Getsemani

Analizando Lucas 22:39-44



Creo que para todos los cristianos Getsemaní representa un lugar santo en el que, espiritualmente hablando, tendríamos que quitarnos el calzado de los pies para estar allí, como le sucedió a Moisés ante la zarza ardiendo desde la cual Dios le hablaba en el monte Sinaí). El Señor Jesús dejó a distancia a los discípulos.

Gregorio Nazianzeno  un arzobispo cristiano de Constantinopla del siglo IV, considerado uno de los Padres de la Iglesia  escribió lo siguiente:

"Amo a Dios porque le conozco, y le adoro porque no puedo comprenderlo"  Parece contradictorio pero no lo es.

Aunque muchas cosas no serán reveladas hasta la 2da venida de Cristo, trataremos de analizar la verdad que nos llegue, por obra de Dios.

Empezaremos con los versículos 39 y 40:

"Salió y se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos lo siguieron. Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad para que no entréis en tentación."

Después de instituir la Cena del Señor se fue al jardín. En esa última noche tuvo lugar allí un encuentro significativo. Aunque no sabemos todo acerca de ello, es evidente que Él luchó contra un enemigo invisible. Venció al enemigo y conquistó la victoria. La victoria del Monte Calvario, donde estaba la cruz, fue obtenida en el jardín de Getsemaní. Recordemos que al principio del ministerio Satanás vino y le tentó en el desierto. Satanás le había ofrecido los reinos del mundo, a cambio de recibir la adoración de Jesús., por supuesto lo rechazo, de haber aceptado Jesús habría evitado la cruz. Claramente el esfuerzo principal de Satanás se había llevado a cabo al principio del ministerio del Señor para que Él eludiese la cruz. Y ahora, al final del ministerio del Señor, volvió otra vez la tentación de Satanás.

También recordemos que el Señor les dijo a Sus discípulos que sufriría muchas cosas, y que Sus enemigos le matarían.  A esto Pedro le había respondido, como vemos en Mateo 16:22,  “ Señor, ten compasión de ti mismo, en ninguna manera esto te acontezca”. Que respuesta dio el Señor a Pedro? En Mateo 16:23 leemos que El Señor le dijo: “ Quítate de delante de mí, Satanás! Me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres “. Indudablemente en los planes  de Satanás no había  lugar para la cruz de Cristo. Fue Satanás el que vino a Jesús en el jardín. Fue en aquellos momentos que Jesús les dijo a Sus discípulos: "Orad para que no entréis en tentación".

Leamos ahora los versículos 41 y 42:

"Se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra, y puesto de rodillas oró, diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya."

¿Me pregunto cuán lejos puedes tirar una piedra, bueno creo que dependerá de tu fuerza y destreza, pero de todas formas es lejos y te garantiza que tendrás privacidad con relación a los otros, que era lo que quería Jesús . Esa fue la distancia a la que se alejó Jesús de Sus discípulos antes de inclinarse para orar. El oró para que esa copa fuese apartada de Él. Este asunto ha causado bastantes discusiones y debates. Una gran parte de estudiosos de la Biblia  creen que Él tenía miedo de morir y de los sufrimientos que iba a padecer  antes de llegar a la cruz. Yo particularmente No creo que ese fuera el caso ya que en numerosas ocasiones , dijo que era preciso morir.. Me parece que el mérito estaba en que murió.

Entramos aquí en un terreno santo, pero a la vez complejo; veras este fue un momento en que se pusieron de manifiesto la naturaleza humana de Jesús contra la voluntad del Padre, pero también su naturaleza u origen Divino. (cf. Salmos 16:5; 23:5, con relación a esto citare de nuevo a  Gregorio Nazianzeno, Arzobispo de Constantinopla en el siglo IV. El cual tenía la siguiente creencia:

Enfatizó que Jesús no dejó de ser Dios cuando se hizo hombre, ni perdió ninguno de sus atributos divinos cuando tomó la naturaleza humana. Es más, Gregorio afirmaba que Cristo era perfectamente humano, con un alma perfectamente humana.

Yo creo que la copa se refería a la cruz misma y no me estoy refiriendo a los sufrimientos de la muerte. La copa consistía en que Él sería hecho pecado por nosotros, sería tratado por Dios como el pecado mismo. Él era el Hijo Santo de Dios. Cuando nuestros pecados fueron colocados sobre Él, se convirtió en algo repulsivo y abominable contra Dios mismo. El profeta Isaías dice nuestro equivalente ante Dios en (Is. 64:6) dice: “ Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia “

Lei alguna vez, hace mucho que alguien dijo: “ No sé por qué a veces podemos pensar que somos atractivos ante Dios. Nuestro pecado, que fue puesto sobre Él, era repulsivo y horrible. Era tan espantoso que, por un momento, Él pareció rebelarse contra esa carga.”

La cruz o el madero, era el instrumento más bárbaro para dar castigo y muerte a los delincuentes y enemigos  del imperio romano, pero a la vez el más vergonzoso. Se imaginan lo que represento para Jesús morir así por nosotros, no era miedo a la muerte o los sufrimientos, más bien era el rechazo a la forma tan grotesca y ridícula de morir en un espectáculo publico delante de sus angustiadores ( Ver Salmos 16:5; 23:5, ). Creo que fue su naturaleza divina que se resistió en un momento a someterse al espectáculo de morir así; Estamos hablando de Cristo Jesús el hijo de Dios, Dios mismo para nosotros creador de todo .

Sin embargo, el Señor había venido a cumplir la voluntad de Su Padre, y de esa manera pudo decir: "Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya". Él se entregó con sumisión a la voluntad de Su Padre, aunque llevar tu pecado y el mío le resultase tan repulsivo.

En este contexto, la verdadera humanidad y la fe de Jesús brillan intensamente. Aunque Su naturaleza llama por liberación, Su corazón estuvo dispuesto a cumplir el plan eterno del Padre al morir por nosotros ( Génesis 3:15; Isaías 53; Marcos 10:45 )

El versículos 43 se dice lo siguiente:

 "Entonces se le apareció un ángel del cielo para fortalecerlo."

Hubo un ministerio de los ángeles cuando el Señor fue tentado en el desierto.  También ocurrió en el jardín, cuando Satanás vino a tentarle nuevamente. Sólo Lucas destacó este hecho. Continuemos leyendo el versículo 44:  " Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.."

Claramente solo Lucas por su condición de medico podía contarnos que el Señor sudó grandes gotas de sangre. El Señor experimentó una reacción física tremenda a causa de la agonía y el conflicto que enfrentó. Cristo fue quebrantado por causa de nuestra condición humana perdida. El derramó Su sangre muriendo por nuestra libertad eterna. En Juan 10:10 dijo: yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

Creo que en los debates en vez de hablar de miedo, se debiera hablar de valentía.

Es mi opinión, Bendiciones para todos


Francis Suarez

Dic, 2016


sábado, 21 de enero de 2023

"El Espíritu vuelve a Dios que lo dio"

 


"El Espíritu vuelve a Dios que lo dio"


En algunas ocasiones se utilizan las palabras de Eclesiastés 12:7 para sostener la creencia en el vuelo del espíritu al cielo al morir el cuerpo, donde se supone que entra en su herencia eterna; aunque parece que siempre se olvidan de que "es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo" (2 Corintios 5:10) Aquí este Tribunal de Cristo es el juicio para los creyentes, que pertenecen a la primera resurrección.

Para qué podría ser semejante juicio, si los hombres van a sus premios o castigos al morir, es inconcebible para una mente racional. También de la misma manera citan a (Heb. 9:27) que dice : “ Esta determinado que todo hombre muera una sola vez, y luego el juicio,” como si al morir inmediatamente se nos pasa juicio y recibimos lo que merecemos; mal entendiendo que la escritura lo que afirma es que después de morir el próximo acontecimiento será la resurrección para juicio, sea un creyente que murió en victoria o un impío pecador que llego a la muerte sin recibir a Cristo.

 Ahora bien, lo primero a lo cual dirigiríamos la atención del lector en el versículo en referencia es al hecho que Salomón no hace diferencia entre buenos y malos, sino que habla, sin calificaciones, de que, al morir la persona, el espíritu regresa a Dios que lo dio. Lo que sea el espíritu del cual se habla aquí, todos concordarán en que todos los hombres lo tienen, tanto los buenos como los malos, y que al producirse la muerte ese espíritu abandona al bueno y al malo por igual; y en vista de que se dice que regresa a Dios que lo dio, se entiende que vino de Dios.

 El hecho que el espíritu del cual se habla aquí se da a todos los hombres por igual, y que al producirse la muerte regresa a Dios desde donde vino, muestra claramente que ese espíritu no es el hombre mismo, bueno o malo, porque ningún creyente en la teoría popular admitirá que la supuesta entidad espiritual de los malos va a Dios al producirse la muerte. Porque para que este texto pueda ajustarse a la teoría de la existencia desincorporada consciente y a la creencia de que se va al cielo al morir, debe modificarse considerablemente. Habría que recordarle a Salomón que cometió un grave error al no cuidar sus palabras para que dijeran que al producirse la muerte sólo el espíritu de los buenos va a Dios, mientras que el de los malos va en otra dirección; no a Dios, sino al diablo.

Ud., estimado lector, no estará dispuesto a admitir que Salomón se equivocó. Más bien Ud. se sentirá inclinado a concluir que la teoría popular discrepa tanto de la inspiración que las palabras de la Escritura tendrían que ser modificadas en gran medida para que pudieran ajustarse a los dogmas de las escuelas teológicas, basadas en interpretaciones y opiniones de hombres.

 Sírvase tomar nota de que el espíritu del cual se habla aquí regresa a Dios que lo dio . Dios lo dio. Es un elemento que Dios dio a algo o a alguien. Es aquello que fue dado a un ser, y no es el ser a quien le fue dado. Por lo tanto, no es el hombre mismo sino algo que fue dado al hombre, lo cual, al producirse la muerte, abandona al hombre al cual le fue dado y regresa a Aquel que lo dio.

Ahora bien, estimado lector, quiero pedirle que vuelva a leer lo que hemos dicho y los textos que hemos dado en la Proposición 18 en relación con el tema del espíritu. Entonces Ud. verá que la palabra espíritu se usa con frecuencia para referirse a la vida, tanto del hombre como de los animales. La palabra espíritu en el versículo en referencia procede del término hebreo ruach. Salomón usó esta misma palabra en este mismo libro, en Eclesiastés 3:19, pero nuestros traductores la vertieron ahí como "respiración" y aquí como "espíritu" (Eclesiastés 12:7) Con respecto al hombre y a las bestias, ahí se dice: "Una misma respiración [ ruach ] tienen todos".  Ahora bien, ¿qué dio Dios al hombre cuando lo hizo un ser viviente? La respuesta se da en Génesis 2:7-- "Sopló en su nariz aliento [ ruach ] de vida". ¿Qué ocurre cuando muere un hombre? "Sale su aliento [ ruach ], y vuelve a la tierra; en ese mismo día perecen sus pensamientos" (Salmos 146:4) Cuando respiramos inhalamos el aire que nos rodea, el cual Dios, en sus métodos misteriosos, ha impregnado con el principio de vida. Cuando, por enfermedad o accidente, nos vemos impedidos de respirar, nuestro aliento o respiración se va, la vida se va y quedamos sin vida como estaba Adán antes de que Dios soplara el aliento de vida en su nariz. Dios es la única fuente de vida; la vida de todos los seres vivientes. La vida vino de él. Al producirse la muerte, la vida regresa a él. La vida que Dios dio a Adán no fue una entidad inmortal. Sin duda no fue una entidad consciente lo que sopló Dios en la nariz de Adán. Tampoco es una entidad consciente cuando regresa a Dios que lo dio.

Además, el espíritu o vida de todos los hombres y de todos los animales procede de Dios; pero el hombre salió del polvo. "Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra" (Génesis 2:7) "El primer hombre es [formado] de la tierra, terrenal" (1 Corintios 15:47) El hombre salió del polvo; su vida, o espíritu de vida o aliento de vida, vino de Dios. Cuando se produce la muerte, hay un retorno de las cosas. El hombre que salió del polvo regresa a la tierra, y la vida que fue dada para hacerlo un hombre viviente regresa a Dios que lo dio. Al hacer un hombre viviente, se produce la formación y otorgamiento de vida. Para que ese mismo hombre muera se le debe retirar la vida, y el hombre mismo queda expuesto a la descomposición.

Esto es lo que nuestro texto dice acerca de la muerte: "Y el polvo vuelva a la tierra, como era , y el espíritu [vida] vuelva a Dios que lo dio". Y lo que se aplica en esto al hombre también se aplica a las bestias; porque Salomón dice de ambos: "Como mueren los unos, así mueren los otros, * * * todo es hecho del polvo, y todo volverá al mismo polvo" (Eclesiastés 3:19, 20) El hombre que no es mejor que las bestias "es semejante a las bestias que perecen [...], como a rebaños que son conducidos al Seol [sepulcro]" (Salmos 49:12, 14, 20) Pero el hombre que sobrepasa a las bestias en la escala intelectual y moral, y se hace responsable ante Dios, saldrá a vida otra vez; se producirá una resurrección [ anastasis ---levantarse otra vez] "para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo" (2 Corintios 5:10).

 El espíritu que vuelve a Dios

"Y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio" (Eclesiastés 12:7).

Acá tenemos una descripción de lo que ocurre con el hombre cuando muere. Pero se levanta naturalmente la pregunta: ¿Qué es ese espíritu que regresa a Dios?

 

Las palabras del apóstol Santiago pueden ayudarnos a entenderlo:

 "Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta" (Santiago 2:26). El espíritu, entonces, es lo que mantiene el cuerpo vivo.

 Algunas Biblias tienen una acotación marginal en la cual explican que la palabra "espíritu" puede ser traducida también por "respiración". Pues el cuerpo sin la respiración o el aliento está muerto.

 Las dos palabras, "aliento" y "espíritu se usan indistintamente en las Escrituras. Job 27:3 dice en la Versión Moderna: "Mientras tanto que mi espíritu esté dentro de mí, y haya hálito de Dios en mis narices... "

 El espíritu que un hombre recibe de Dios y que vuelve a Dios cuando muere, es lo que Dios pone en sus narices.

 Volvámonos ahora pues al relato de la creación del hombre otra vez. ¿Qué puso Dios en las narices del hombre?

 

"Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente" (Génesis 2:7).

 Dios insufló en la nariz del hombre en ocasión de la creación el aliento de vida. Luego, en ocasión de la muerte, la chispa o el aliento o el espíritu de vida regresa a Dios quien lo dio. Es el proceso inverso de la creación.

 "Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra".

 ¿Describiremos al hombre tal como salió de las manos de su Creador?

 Allí está: completo con todas sus partes. Tiene un cerebro en la cabeza listo para pensar, pero no piensa. Hay sangre en las venas lista para fluir, pero no fluye. Tiene un corazón en el pecho listo para latir, pero no late. Está listo para vivir, para amar, para actuar, peo no vive, no ama, no actúa todavía.

 "Y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente".

 Desde ese momento el hombre poseyó una identidad, una personalidad, un carácter. El hombre llegó a ser "alma viviente", según la antigua versión de Valera, o un "ser viviente", según la versión revisada.

 Luego, cuando el hombre muere, de acuerdo con Eclesiastés 12:7, el polvo vuelve a la tierra como era, y el espíritu de vida, o aliento de vida, sea que se trate de un hombre santo o pecador, regresa a Dios quien lo dio. La identidad no está perdida. El carácter está preservado. La personalidad está segura en las manos de Dios. Pero el hombre deja de estar consiente, porque la unión del cuerpo y el aliento - unión que da vida y que la mantiene - ha sido quebrantada.

 En otras palabras, si la unión del polvo de la tierra y el aliento de vida produce un ser viviente, ¿qué le ocurre a ese ser o a esa alma viviente cuando estos dos elementos son separados en ocasión de la muerte? Por eso Job dice: “ "Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?" (Job 14:14) y David dice: “Porque en la muerte no hay memoria de ti; en el sepulcro, ¿quién te alabará? (Salmo 6:5) También : ‘  Los muertos no alaban al SEÑOR, ni ninguno de los que descienden al silencio. (Salmo 115:17) Isaías también hablo: “Porque el sepulcro no te exaltará, ni te alabará la muerte; ni los que descienden a la fosa esperarán tu verdad. (Isaias 38:18) y nuevamente salomón dice: “ Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido.”(Ecle. 9:5)

Cualquiera puede ver que el hombre deja de existir como un ser viviente hasta que el Autor de la vida reúna de nuevo los dos elementos en el día de la resurrección.  AMEN.

 Francis Suarez

 Articulo del 11 enero 2017