domingo, 16 de julio de 2023

Haciendo algunas reflexiones sobre la Cena del Señor

 


Haciendo algunas reflexiones

 sobre la Cena del Señor



Aqui examinaremos hermano el  tema, el agradecimiento y el pensamiento involucrado en la Cena del Señor .

 PROPOSITO: Ayudar a los hermanos a orar y pensar en la cena del Señor.

 1. Leer: 1 Corintios 11:23-29 “Porque yo he recibido del Señor lo que también os he enseñado, que el Señor Jesús, la misma noche en que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo, que por vosotros es partido; haced esto en memoria mía. De la misma manera tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebáis, en memoria mía. Porque cada vez que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. Por tanto, cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor. Pero pruébese cada uno a sí mismo, y coma así de ese pan, y beba de esa copa. Porque el que come y bebe indignamente, condenación come y bebe para sí, sin discernir el cuerpo del Señor.”

 2. Sobre el Texto:

 1) Pablo les recuerda a los corintios la “tradición” que fue recibido del Señor.

2) Este es modelo para todas las iglesias (cf. 1 Corintios 4:17 “Por esta causa os he enviado a Timoteo, que es mi hijo amado, y fiel en el Señor, que os recordará mis caminos que son en Cristo, como enseño en todas partes en cada iglesia.”)

 3 ) Nos instruye sobre la manera en que se debe tomar la Cena del Señor.

4) Luego nos advierte sobre el uso inapropiado de la Cena del Señor y las consecuencias drásticas.

  La Cena del Señor involucra :

1. Los elementos mismos nos recuerdan a Jesús Su Muerte

1) La muerte de su cuerpo.

2) El derramamiento de su sangre en su muerte.

3) 1 Corintios 11:26 “Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.”

2. Además reconocemos el propósito de la muerte de Cristo.

1) Romanos 5:10 “Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más aún, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.”

2) Todos sabemos que esta reconciliación viene por nuestro bautismo, porque es aquí donde entramos en la muerte de Cristo– Romanos 6:2-5 “¿No sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Jesucristo, hemos sido bautizados en su muerte? Por tanto, somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si hemos sido plantados juntos en la semejanza de su muerte, seremos también en la semejanza de su resurrección.”

 3) Y es por esta muerte que somos traído a Dios 1 Pedro 3:18 Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo muerto en la carne, pero vivificado por el Espíritu.”

 4) Por su muerte destruyó al que tenía el imperio de la muerte–Hebreos 2:14 “Así que, por cuanto los hijos son participantes de la carne y sangre, él también participó de la misma; para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo.”

5) Y estableció el nuevo pacto por medio de su muerte–Hebreos9: 15, 16 “Y por esto es mediador del nuevo pacto, para que por medio de la muerte, para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer testamento, los que son llamados reciban la promesa de la herencia eterna . Porque donde hay testamento, es necesario que concurra también la muerte del testador.”

 AMEN

 

Francis Suarez


domingo, 2 de julio de 2023

CUANDO VIENEN LAS TRIBULACIONES, que hacer?

 

CUANDO VIENEN LAS TRIBULACIONES



 “David se angustió mucho…

mas David se fortaleció en el SEÑOR su Dios”

(1 Samuel 30: 6)

Queridos hermanos en la fe, al hablar de este tema vamos a considerar un periodo de la vida de David en que se encontró inmerso en la angustia y la turbación, y veremos lo que hizo en este tiempo de turbación y la manera maravillosa en que el Señor obró en su vida. Los problemas no pasan a nadie por alto (Job 5:7; 14:1). Quizás usted esté ahora pasando por un tiempo de dificultades. Si es así, hay ayuda para usted y si no, le servirá de preparación por adelantado para el futuro, porque a todos nos llegan tiempos difíciles y es bueno saber qué hacer cuando vengan. Mire 1 Samuel 30:1-6 y verá que:

 1. Las dificultades de David eran muy reales.

sus problemas no eran nada imaginarios. En comparación, ¿cómo son las dificultades de usted? ¿Están relacionadas con alguna gran pérdida? (versículo 1), ¿tienen que ver con sus seres queridos? (versículo 3), ¿le han hecho llorar hasta no poder más? (versículo 4). ¡Qué reales son nuestros problemas! No tienen nada de imaginarios y no hay nada malo en llorar para desahogarnos (Juan 11:35).

 2. David tuvo problemas aunque era un hijo de Dios.. El Señor amaba a David: mire Hechos 13:22, y sin embargo David se encontró en medio de estas circunstancias tan angustiosas. No debemos esperar que el hecho de ser cristianos vayamos a ser inmunes a los problemas. ¡Piense en lo mucho que sufrió el Señor (Hebreos 13:12) y en lo mucho que el apóstol Pablo tuvo que pasar (2 Corintios 11:23-30)! Es más, ¿puede pensar en algún verdadero hijo de Dios que no haya experimentado algo de la amargura de las pruebas y tribulaciones? No debemos pensar que Dios no nos ama cuando los problemas se nos cruzan en el camino: mire 1 Pedro 4:12.

 3. El Señor permitió las tribulaciones de David.

Dios permitió que ocurriera. Permitió que entrara la angustia en la vida de Su hijo, tal como lo hizo con José (Génesis 39:20), con Jeremías (Jeremías 37:15), Pedro (Hechos 12:5-6) y como ha hecho con muchos de sus siervos de hoy. Cuando Job estaba sumergido en la angustia, su fe estaba tan duramente arraigada en el Señor y en la soberanía de Dios y en que nada de lo que ocurriera en su vida ahora o en el futuro podía pasar sin el permiso y aparte de la gracia de Dios, que fue capaz de decir las palabras de Job 13:15. El Señor podría haber evitado las tribulaciones de Job y podría evitar todas las nuestras, pero no lo hace, y la mayor lección que quiere que aprendamos es a confiar en Él cuando no podemos entender Sus “porqués” ni Sus “motivos”. Lo que dice Romanos 8:28 es verdadero y siempre lo será.

 4. Los problemas de David eran seguramente por su culpa.

Esto es algo muy serio; David se había apartado de Dios y ningún hijo de Dios puede hacer eso y escapar de Su disciplina. Parece claro que el Señor permitió las tribulaciones de la vida de David para corregirle: mire el Salmo 55:19 y compare con Deuteronomio 8:2-3 y Hebreos 12:6. Saúl, cuya historia encontró en este mismo Primer libro de Samuel, quiso quitarse de encima la autoridad de Dios, como hizo también David, “pero en estos dos casos vemos la diferencia entre juicio y disciplina. En el caso de Saúl la terminación de su vida y carrera fue el castigo por sus ofensas, mientras que en el caso de David la vara se levantó para corregir y no para destrucción, para traerle de regreso y no para apartarle para siempre, para equiparle para servir y no para expulsarle”. ¿Es usted quizás el responsable de sus propias tribulaciones?: mire Génesis 42:21 y fíjese en estas palabras: “por eso ha venido sobre nosotros esta angustia”. Dios sólo permite las pruebas y tribulaciones de la vida para Su gloria y para nuestro bien.

 5. La tribulación de David era en realidad una bendición disfrazada.

Dirá usted: “¿cómo es posible, perder esposa, hogar y amigos?” Fue una bendición disfrazada porque en el versículo 8 se nos dice que David consultó al Señor, y cualquier experiencia que nos lleve al Señor es valiosa: mire el Salmo 119:67 y Hebreos 12:11. Lo único que Dios requiere de usted y yo es una entrega completa de nuestras vidas a Él. Quiere que le amemos, a Él y Su voluntad, y que confiemos en Él completamente

 ¿Qué hizo David en medio de sus tribulaciones? El versículo 6 dice que “se fortaleció en el Señor su Dios”. Es bueno buscar nuevas fuerzas en el Señor personalmente, pero a veces necesitamos la ayuda de otros para hallar esas fuerzas. ¿Cómo podemos hacerlo?

 (1) Recordándonos que pertenecemos a Él.   “David se fortaleció en el Señor su Dios”. Descanse en la seguridad de esta relación personal.

 (2) Recuerde Sus favores del pasado: la maravillosa manera en que en el pasado le ha cuidado, dirigido, bendecido, provisto y usado (1 Samuel 7:12).

 (3) Vuelva a Él: con confesión (1 Juan 1:9) y petición (Salmo 34:6); humillándose ante Él y buscando liberarse sólo en Él (Salmo 69:17).

 (4) Consúltele (versículo 8). Pregúntele lo que debe hacer en su difícil situación.

 (5) Obedézcale (versículos 9 y 10). David obedeció, “siguió adelante”.

 (6) Confía en Él. Al final del versículo 8 leemos que Dios prometió a David una completa victoria y David siguió adelante (versículo 9) confiado en que el Señor cumpliría Su palabra. Todas las promesas que Dios nos hace son para que le tomemos la palabra y confiemos en que cumplirá en nosotros y para nosotros lo que ha prometido: mire Salmo 37:5, Proverbios 3:5-6, Mateo 11:28, Romanos 8: 28 y Filipenses 4:19.

 ¿Qué dice Hebreos 13 15?

Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.

1 Corintios 10:13

El apóstol Pablo nos enseñó la forma de resistir la tentación.

13 No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podáis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

Josué 1:5-9 RVR1960

Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.

 Bendito el hombre que confía en el Señor y pone su confianza en él. Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto.Jeremías 17:7-8

 Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza.Salmo 56:3

Esta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que, si pedimos conforme a su voluntad, él nos oye.1 Juan 5:14

 Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.Hebreos 13:5

 

 Francis Suarez


sábado, 3 de junio de 2023

¿Cómo experimentar una libertad real en Cristo?"

 

¿Cómo experimentar una libertad

real en Cristo?"



Aunque parezca una contradicción, la única verdadera libertad en Cristo viene a aquellos que son sus esclavos. La esclavitud ha llegado a significar degradación, miseria y desigualdad. Pero el paradigma bíblico es la verdadera libertad del esclavo de Cristo que experimenta el gozo y la paz, los derivados de la única y verdadera libertad que alguna vez podamos llegar a conocer en esta vida. Hay 124 casos en el nuevo testamento de la palabra doulos, que significa "alguien que pertenece a otro" o "esclavo con ningún derecho de propiedad". Desafortunadamente, la mayoría de las versiones modernas de la biblia, así como la Reina Valera, generalmente traducen la palabra doulos como "siervo" o "esclavo". Pero un siervo es uno que trabaja por un salario, y que, en virtud de su trabajo, su amo le debe algo. El cristiano, por el contrario, no tiene nada que ofrecerle al señor en pago por su perdón, y le pertenece totalmente al amo que lo compró con su sangre derramada en la cruz. Los cristianos son comprados por esa sangre y son posesión de su señor y salvador. No somos contratados por él; le pertenecemos a él (Romanos 8:9). Así que "esclavo" es realmente la única traducción correcta de la palabra doulos.

Cada uno busca la libertad. Especialmente en el occidente, la libertad es la mayor virtud, y es muy buscada por todos aquellos que son o se consideran oprimidos. Pero la libertad en Cristo no es lo mismo que la libertad política o económica. De hecho, algunas de las personas que han sido oprimidas más duramente en la historia, han tenido completa libertad en Cristo. La biblia nos dice que, espiritualmente hablando, nadie está libre. En Romanos 6, Pablo explica que todos somos esclavos. O somos esclavos del pecado o esclavos de la justicia. Aquellos que son esclavos del pecado no se pueden liberar a sí mismos de él, pero una vez que somos libres del castigo del poder del pecado a través de la cruz, nos convertimos en una clase diferente de esclavos, y es en esa esclavitud que podemos encontrar la paz y la verdadera libertad.

Lejos de ser oprimidos, el esclavo de Cristo es verdaderamente libre. Hemos sido liberados del pecado por el hijo de Dios quien dijo, "Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres" (Juan 8:36). Ahora, el cristiano puede decir con verdad, junto con Pablo, "Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte" (Romanos 8:2). Ahora sabemos la verdad y esa verdad nos hace libres (Juan 8:32). Paradójicamente, a través de nuestra servidumbre a Cristo, también nos hemos convertido en hijos y herederos del Dios altísimo (Gálatas 4:1-7). Como herederos, somos partícipes de esa herencia, la cual es la vida eterna que Dios concede a todos sus hijos. Este es un privilegio más allá de cualquier tesoro terrenal que alguna vez podamos heredar, mientras que aquellos en la esclavitud del pecado heredan sólo la muerte espiritual y una eternidad en el infierno.

Muchas veces no comprendemos de que hemos sido crucificados con Cristo (Gálatas 2:20) y que hemos nacido de nuevo completamente como nuevas criaturas (2 Corintios 5:17). La vida cristiana es una de morir a sí mismo y de levantarnos a "caminar en la novedad de vida" (Romanos 6:4), y esa vida nueva se caracteriza por tener pensamientos sobre aquel que nos salvó, no por tener los pensamientos acerca de la carne muerta que ha sido crucificada con Cristo. Cuando continuamente estamos pensando en nosotros mismos y complaciendo la carne en los pecados de los cuales hemos sido liberados, estamos básicamente cargando un cadáver, lleno de podredumbre y muerte. La única manera de enterrarlo completamente es por el poder del Espíritu, que es la única fuente de fortaleza. Fortalecemos la nueva naturaleza cuando la alimentamos continuamente con la palabra de Dios, y por medio de la oración obtenemos el poder que necesitamos para escapar del deseo de volver a la vieja vida de pecado.

Entonces, ¿por qué tantos cristianos viven como si estuvieran aún en la esclavitud? Por una sencilla razón; a menudo nos rebelamos contra nuestro amo, negándonos a obedecerle y aferrándonos a nuestras vidas pasadas. Nos sujetamos a los pecados que una vez nos ataron a Satanás como nuestro amo. Ya que nuestra nueva naturaleza aún vive en la vieja naturaleza carnal, todavía somos atraídos al pecado. Pablo le dice a los de Éfeso que "se despojen" del viejo hombre viciado conforme a los deseos engañosos y que "se vistan" del nuevo hombre creado según Dios en la justicia. Despojarse de la mentira, y vestirse de la verdad. Dejar a un lado el robar, y convertirse en alguien útil y que trabaja. Despojarse de la amargura, la rabia y la ira, y vestirse de bondad, compasión y perdón (Efesios 4:22-32). Hemos sido liberados de la esclavitud del pecado, pero a menudo nos volvemos a poner las cadenas porque hay una parte de nosotros que ama la vida antigua.

Debemos escuchar el corazón de Dios, para que por medio del estudio de su Palabra, aprenderla para obrar de acuerdo a lo que quiere Dios que hagamos y para dejar de ser presa de aquellos falsos maestros que tergiversan la palabra de Dios y que muchos hermanos por falta de conocimiento bíblico son capturados y los hacen caer en creencias de doctrinas falsas, con razón Jesús dijo que : “ en él y su palabra seremos libres “. Sé que para nuestras iglesias se llenen de este tipo de personas, necesitaremos a la vez en nuestros púlpitos Lideres que se hallan forjado con esta disciplina.

Recordemos hermanos que perseverar en el estudio de la palabra santa, nos acerca más a Dios, nos hace libres, engrandecemos nuestra fe y nos ayuda a hacer la voluntad de Dios.

Franci Suarez


domingo, 21 de mayo de 2023

¿ Dios escucha a los Pecadores ?

 


¿ Dios escucha a los Pecadores ?


Al examinar los siguientes pasajes, vemos que la oración está involucrada en la mayoría de estos casos.  Dios responde al clamor del corazón, Pero en todos los casos, la oración parece estar combinada con arrepentimiento. Pero en otros casos, la oración era simplemente para una bendición o necesidad terrenal, y Dios respondió a ambas por misericordia.

 Juan 9:31 declara, “Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad a éste oye”. También se ha dicho que la única oración que Dios escucha de un pecador es la oración para salvación. Como resultado de esta Escritura, algunos creen que Dios no escucha o que nunca responderá las oraciones de un incrédulo. Sin embargo, en el contexto, la Escritura dice que Dios no realiza milagros a través de un incrédulo. 1 Juan 5:14-15 nos dice que Dios responde las oraciones en base a si las peticiones están de acuerdo con Su voluntad.

El pueblo de Nínive oró para que Nínive se salvara (Jonás 3:5-10). Dios respondió a esta oración y no destruyó la ciudad de Nínive como lo había advertido. Veamos algunos ejemplos que son excepción a la regla general, pero tienen unos requerimientos que son 1) Arrepentimiento, 2) Fe, 3)Temor a Dios y 4) Deseos de Cambiar.

Agar le pidió a Dios que protegiera a su hijo Ismael (Génesis 21:14-19). Dios no sólo protegió a Ismael, sino que Dios lo bendijo en gran manera.

En 1 Reyes 21:17-29, especialmente en los versículos 27-29, Acab ayuna y lamenta por la profecía de Elías sobre su descendencia. La forma como Dios responde es no causando la calamidad en el tiempo de Acab.

La mujer de la región de Tiro y Sidón oró para que Jesús liberara a su hija de un demonio. (Marcos 7:24-30). Jesús echó fuera al demonio de la hija de la mujer.

Cornelio, el centurión romano en Hechos 10, hizo que el apóstol Pedro fuera a él como consecuencia de que Cornelio era un hombre justo. Hechos 10:2 nos dice que Cornelio "oraba a Dios regularmente" .Pero noten que esto estaba acompañado de Fe, arrepentimiento, deseos de cambiar, temor a Dios y obediencia a su palabra con acciones (Buenas Obras).

Sabemos que Dios hace promesas que son aplicables solo a los cristianos , algunos confunden Jeremías 29:13: “Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”. Como indicativo de que Dios también hace promesas con los no salvos, pero si analizan bien esto se refiere al pueblo de Israel que siempre estuvo con Dios y El prometía que si de corazón volvían a Él, los recibiría.  Sin embargo, hay muchas promesas que de acuerdo con el contexto de los pasajes, son sólo para cristianos. Los cristianos, habiendo recibido a Cristo como el Salvador, somos animados a acercarnos confiadamente al trono de gracia para alcanzar misericordia en tiempos de necesidad (Hebreos 4:14-16). Se nos dice que cuando pidamos cualquier cosa de acuerdo a la voluntad de Dios, Él nos escucha y nos concederá lo que pedimos (1 Juan 5:14-15). Hay muchas otras promesas para los cristianos concernientes a la oración (Mateo 21:22; Juan 14:13; Juan 15:7). Por lo tanto, sí, en términos generales Dios no responde las oraciones de un no creyente; Pero al mismo tiempo, en Su gracia y misericordia, Dios puede intervenir en las vidas de los inconversos en respuesta a sus oraciones, esta excepción ocurre cuando hay arrepentimiento, temor a Dios y deseos de cambiar. Recuerden Dios hace lo que el quiere (Job: 23:13-14).

Francis Suarez


domingo, 7 de mayo de 2023

¿ La Segunda Venida de Jesucristo, Qué es?

 


¿ La Segunda Venida de Jesucristo, Qué es?



En Su primera venida, Jesús fue el siervo sufriente. En Su segunda venida, Jesús será el Rey conquistador. En su primera venida, Jesús llegó bajo las más humildes circunstancias. En Su Segunda Venida, Jesús vendrá con los ejércitos celestiales a Su lado

La segunda venida de Jesucristo es la esperanza de los creyentes de que Dios está en control de todas las cosas, y que es fiel a las promesas y profecías de Su Palabra. En Su primera venida, Jesucristo vino a la tierra como un bebé nacido en un pesebre de Belén, tal como fue profetizado. Jesús cumplió muchas de las profecías del Mesías durante Su nacimiento, vida, ministerio, muerte, y resurrección. Sin embargo, hay algunas profecías respecto al Mesías, que Jesús aún no ha cumplido. La segunda venida de Jesucristo será el retorno de Cristo para cumplir las profecías restantes.

Los profetas del Antiguo Testamento no hicieron esta distinción clara entre los dos advenimientos. Esto puede verse en Escrituras tales como Isaías 7:14; 9:6-7; y Zacarías 14:4. Como resultado de las profecías que parecen hablar de dos individuos, muchos estudiosos judíos creyeron que habría ambas, un Mesías sufriente y un Mesías conquistador. Fallaron en entender que el mismo Mesías cumpliría los dos papeles. Jesús cumplió el papel del siervo sufriente (Isaías capítulo 53) en Su primera venida. Jesús cumplirá el papel del Rey y libertador de Israel en Su segunda venida. Zacarías 12:10 y Apocalipsis 1:7 describen la segunda venida, mirando hacia atrás a Jesús siendo traspasado. Israel, y el mundo entero, lamentarán por no haber aceptado al Mesías la primera vez que Él vino.

La Biblia es bien clara al mencionar estos acontecimientos, y lo podemos ver en el Libro de los (Hechos 1:11), donde después de que Jesús ascendió al cielo, los ángeles declararon a los apóstoles, “Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo”  lo ven ahí. Zacarías 14:4 identifica el Monte de los Olivos como el lugar de la segunda venida. Mateo 24:30 declara, “Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria”. Tito 2:13 describe la segunda venida como una “manifestación gloriosa”.

La segunda venida es relatada con grandes detalles en Apocalipsis 19:11-16, “Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en Su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino Él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y Su nombre es; EL VERBO DE DIOS. Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De Su boca sale una espada aguda para herir con ella a las naciones, y Él las regirá con vara de hierro; y Él pisa el lagar del vino del furor de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en Su muslo tiene escrito este nombre; REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES”.


Francis Suarez

Agradecimientos a Gotquestion.Ong y

Estudios Bíblicos por su aporte.


domingo, 30 de abril de 2023

¿Cuál es el sentido de la vida?

 

¿Cuál es el sentido de la vida?


En nuestra cultura humanista, la gente pierde fácilmente de vista el sentido de la vida. Persiguen muchas cosas, pensando que en ellas encontrarán sentido y propósito. Algunas de estas búsquedas incluyen el éxito en los negocios, la riqueza, las buenas relaciones, el sexo, el entretenimiento y hacer el bien a los demás. Algunas personas han testificado que, aunque lograron sus objetivos de riqueza, relaciones y placer, seguía existiendo un profundo vacío en su interior, una sensación de vacío que nada parecía llenar.

¿Cómo se puede encontrar el propósito, la plenitud y la satisfacción en la vida? ¿Cómo se puede lograr algo importante y duradero? Muchas personas nunca se han detenido a considerar estas preguntas tan importantes. Miran atrás años después y se preguntan por qué sus relaciones se han venido abajo y por qué se sienten tan vacías, aunque hayan conseguido lo que se proponían. Como dice el libro del Eclesiastés, muchos objetivos solo demuestran que están vacíos después de haber perdido años intentando alcanzarlos (Eclesiastés 1-2).

El autor del libro del Eclesiastés buscaba el sentido de la vida en muchas cosas vanas. Describe la sensación de vacío que sentía: "Vanidad de vanidades...vanidad de vanidades, todo es vanidad" (Eclesiastés 1:2). El rey Salomón, el escritor del Eclesiastés, tenía grandes riquezas, una sabiduría superior a la de cualquier hombre de su época o de la nuestra, cientos de mujeres, palacios y jardines que eran la envidia de los reinos, la mejor comida y el mejor vino, y todo tipo de entretenimiento disponible. Llegó a decir que todo lo que su corazón deseaba, lo perseguía (Eclesiastés 2:10). Sin embargo, resumió la vida "bajo el sol" -la vida vivida como si todo lo que hay en la vida es lo que podemos ver con nuestros ojos y experimentar con nuestros sentidos- como algo sin sentido. ¿Qué explica este vacío? Dios nos creó para algo más allá de lo que podemos experimentar aquí y ahora. Salomón dijo de Dios: "ha puesto eternidad en el corazón de ellos" (Eclesiastés 3:11). En nuestros corazones somos conscientes de que el "aquí y ahora" no es todo lo que hay.

En el libro del Génesis encontramos una clave sobre el sentido de la vida: Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza (Génesis 1:26). Fuimos hechos especialmente por Dios, y eso nos da un valor inherente; nada puede darnos más valor. Hechos para reflejar Su imagen, tenemos un propósito: glorificar a Dios; nada puede darnos mayor satisfacción.

Antes de que la humanidad cayera y la maldición del pecado viniera sobre la tierra, lo siguiente era cierto:

1) Dios hizo del hombre una criatura social (Génesis 2:18-25)

2) Dios le dio trabajo al hombre (Génesis 2:15)

3) Dios tuvo comunión con el hombre (Génesis 3:8)

4) Dios le dio al hombre dominio sobre la tierra (Génesis 1:26).

Estos hechos tienen un significado relacionado con el sentido de la vida. La intención de Dios era que la humanidad tuviera plenitud en la vida, pero nuestra condición (especialmente en lo que respecta a nuestra comunión con Dios) se vio afectada negativamente por la caída en el pecado y la maldición derivada sobre la tierra (Génesis 3).

El libro del Apocalipsis muestra que Dios está interesado en devolvernos el sentido de la vida. Dios destruirá la creación actual y creará un cielo nuevo y una tierra nueva. En ese momento, restaurará la plena comunión con la humanidad ya redimida, mientras que los no redimidos habrán sido juzgados y arrojados al lago de fuego (Apocalipsis 20:11-15). Se habrá eliminado la maldición del pecado; no habrá más pecado, tristeza, enfermedad, muerte ni dolor (Apocalipsis 21:4). Dios morará con la humanidad, y serán Sus hijos (Apocalipsis 21:7). Así, cerramos el círculo: Dios nos creó para tener comunión con Él; el hombre pecó, rompiendo esa comunión; Dios restaura esa comunión en el estado eterno. Pasar por la vida logrando todo lo que nos proponemos sólo para morir separados de Dios por la eternidad sería una tragedia impensable. Pero Dios ha hecho posible la dicha eterna (Lucas 23:43) y que la vida en la tierra tenga satisfacción y sentido. ¿Cómo se consigue esta dicha eterna y el "cielo en la tierra"?

El sentido de la vida restaurada mediante Jesucristo

El verdadero sentido de la vida, tanto ahora como en la eternidad, se encuentra en la restauración de nuestra relación con Dios. Esta restauración es posible únicamente a través del Hijo de Dios, Jesucristo, quien nos reconcilia con Dios (Romanos 5:10; Hechos 4:12; Juan 1:12; 14:6). La salvación y la vida eterna son el don de Dios cuando confiamos en Jesucristo como Salvador. Una vez que recibimos la salvación por gracia a través de la fe, Cristo nos convierte en nuevas criaturas, y comenzamos el camino para acercarnos a Él y aprender a confiar en Él.

Dios quiere que conozcamos el sentido de la vida. Jesús dijo: "Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia" (Juan 10:10). Una vida "plena" es aquella que tiene sentido y que carece de caminos sin rumbo.

El sentido de la vida está contenido en la gloria de Dios. Cuando Dios llama a Sus elegidos, dice: "todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice" (Isaías 43:7). La razón por la que fuimos creados es para la gloria de Dios. Cada vez que sustituimos la gloria de Dios por la nuestra, nos convertimos en idólatras y perdemos el sentido de la vida. Jesús dijo: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará" (Mateo 16:24-25). Y tenemos esta promesa: "Deléitate asimismo en el Señor, y él te concederá las peticiones de tu corazón" (Salmos 37:4).


domingo, 23 de abril de 2023

LOS DIEZMOS ¿Sabía usted que fueron abolidos en la cruz de Cristo?

 

LOS DIEZMOS

¿Sabía usted que fueron abolidos en la cruz de Cristo?



-Diezmos. Solo para los levíticos y demás pueblo israelita. De granos, frutos y animales. Guardados en alfolíes (almacenes).

 -Ofrendas “cada primer día de la semana, según haya prosperado”. Voluntarias. Para las obras evangelistas y benévolas de la iglesia.

 

No se deje engañar por Falsos Ministros y Pastores, que lo que les interesa es su dinero en sus congregaciones. No se lleve de lo que hablen o digan, escudriñe y lea la Biblia.

¿Sabía usted que...?

1. Los israelitas diezmaban “cada año”, y no cada mes o cada semana. “Indefectiblemente diezmarás... cada año” (Deuteronomio 14:22). ¡Una sola vez al año!

2. Israel diezmaba “de vacas o de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara”, “de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles” (Levítico 27:30, 32), “de tu vino o de tu aceite”, “de todo el producto del grano que rindiera tu campo cada año” (Deut. 14:22-23).

3. Los israelitas comían sus diezmos dos años de cada tres, entregando “cada tres

años todo el diezmo” a los levitas, huérfanos y viudas. “Al fin de cada tres años sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año, y lo guardarás en tus ciudades. Y vendrá el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda, y comerán” (Deut. 14:28-29).

4. ¿Dónde debía el israelita comer sus diezmos? No, por cierto, en cualquier lugar sino “delante de Jehová en el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido” (Deut. 12:17-18).

“Y si el camino fuere tan largo que no puedas llevarlo, lo venderás y guardarás el dinero, y vendrás al lugar; y darás el dinero por todo lo que deseas y comerás” (Deut. 14:24-26).

5. Los diezmos de cada tres años fueron guardados, para los levitas (la tribu sacerdotal), viudas, huérfanos y extranjeros, en “ las ciudades”. “Y todo Judá trajo el diezmo del grano, del vino y del aceite, a los almacenes” (Nehemías 12:44; 13:12). “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa” (Malaquías 3:10). El “alfolí” era un “granero o pósito”, un almacén, en el que se almacenaba “alimento”, y no dinero, para los sacerdotes levíticos que oficiaban en el tabernáculo (templo).

6. Los israelitas no diezmaban de dinero sino de lo que se podía comer.

7. Los levitas debían diezmar. “Presentaréis el diezmo de los diezmos” (Núm. 18:26-32).

8. El israelita podía “rescatar algo del diezmo”, añadiendo la quinta parte (Lev. 27:31).

9. Durante su ministerio terrenal, Jesucristo enseñó a diezmar (Mateo 23:23) porque él nació y vivió bajo la ley de Moisés. “Nacido de mujer y nacido bajo la ley” (Gálatas 4:4).

¿Sabía usted que...?

1. El sacerdocio levítico y los diezmos fueron clavados en la cruz. “Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley” (Hebreos 7:12). Todo cristiano fiel es sacerdote (1 Pedro 2:4-10; Apocalipsis 1:6), no siendo los pastores

(obispos, ancianos), o evangelistas, sacerdotes exclusivos de la iglesia.

2. Toda aquella antigua ley dada en el monte de Sinaí al pueblo de Israel, mil quinientos años antes de Cristo, fue anulada, quitada de medio y clavada en la cruz, incluyendo las leyes sobre “diezmar” (2 Cor. 3:6-17; Colosenses 2:14-17; Heb. 8:8-13).

3. Enseñar a diezmar es, pues, judaizar, y judaizar es pecar, según Gálatas . “De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído. (Gal. 5:4-6)”

4. El Nuevo Testamento de Cristo no manda a diezmar, no habiendo en él ejemplo de cristiano o iglesia alguna que diezmara. “Aquí reciben diezmos hombres mortales” (Heb. 7:8) alude a los levitas no convertidos a Cristo que aún oficiaban en el templo judío.

5. La nueva ley del Nuevo Pacto es la ofrenda voluntaria dada “cada primer día de

la semana”, y no todos los días. “Cada uno ponga aparte algo, según haya prospe-

rado” (1 Cor. 16:1-3). “Cada uno dé como propuso en su corazón, porque Dios ama al dador alegre” que “siembra generosamente”, y no obligado (2 Corintios 8:1-12; 9:1-15).

6. Todo ministro fiel del Nuevo Pacto enseña esta nueva ley. No pide diezmos. No hace mercadería de los santos (2 Pedro 2:1-3; 1 Tim. 6). El que es digno de ayuda, recibe “salario”, diezmos no, de las ofrendas voluntarias (1 Cor. 9; 2 Cor. 11:8; Filipenses 4:10-20).