sábado, 28 de marzo de 2015

"¿ Es por fe solamente la salvación, o por fe mas obras?"

"¿ Es por fe solamente la salvación, o por fe mas obras?"
A menudo la gente suele hacerse esa pregunta, sobre la cual se han realizado muchos debates; e incluso han salido afirmaciones de que las escrituras muestran una contradicción, pues mientras el apóstol Pablo predico que no somos salvos por nuestras obras, sino por Fe(Ef. 2:8-9),  por otro lado el apóstol Santiago predicaba que una verdadera Fe sin obras es muerta, (Stgo. 2:26).
Esta es tal vez la pregunta más importante en toda la Teología Cristiana. Esta pregunta es la razón de la Reforma – la división entre la iglesia Protestante y la iglesia Católica. Esta pregunta es una diferencia clave entre el Cristianismo Bíblico y la mayoría de las sectas que profesan ser “Cristianas”. ¿Es la salvación por fe solamente, o por fe más las obras? ¿Soy salvo solamente creyendo en Jesús, o tengo que creer en Jesús y hacer ciertas cosas?

Aquí vemos que el asunto de la fe sola o de la fe más obras, se ha hecho difícil a causa de algunos pasajes de la Biblia difíciles de conciliar. Compare Romanos 3:28, 5:1 y Gálatas 3:24 con Santiago 2:24. Algunos ven una diferencia entre Pablo (la salvación es por fe solamente) y Santiago (la salvación es por fe más obras). En realidad, Pablo y Santiago no discrepan del todo. El único punto de disconformidad que algunas personas demandan, es sobre la relación entre la fe y las obras. Pablo dogmáticamente dice que la justificación es por fe solamente (Efesios 2:8-9) mientras Santiago parece estar diciendo que la justificación es por fe más obras. Este aparente problema es resuelto exactamente al examinar de qué estaba hablando Santiago. Santiago refutaba la creencia de que una persona pudiera tener fe sin producir ninguna buena obra (Santiago 2:17.18). Santiago enfatiza el punto de que la fe genuina en Cristo va a producir una vida cambiada y buenas obras (Santiago 2:20-26). Santiago no está diciendo que la justificación es por fe más obras, sino que más bien una persona verdaderamente justificada por fe va a tener buenas obras en su vida. Si una persona demanda ser un creyente, pero no tiene buenas obras en su vida – entonces es probable que no tenga una fe genuina en Cristo (Santiago 2:14, 17, 20, 26).

Inmediatamente después de decirnos que somos salvos por fe y no por obras (Efesios 2:8-9), Pablo nos informa que fuimos creados para hacer buenas obras (Efesios 2:10). Pablo dice lo mismo en sus escritos. Los buenos frutos que los creyentes deberían tener en su vida, están listados en Gálatas 5:22-23.
Tanto Pablo como Santiago esperan nada menos que una vida cambiada, “¡De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas!” (2ª Corintios 5:17) Santiago y Pablo no discrepan en su enseñanza sobre la salvación. Ellos se acercan al mismo asunto desde diferentes perspectivas. Pablo simplemente enfatizó que la justificación es solamente por fe, mientras Santiago pone énfasis en el hecho de que la fe en Cristo produce buenas obras.


domingo, 15 de marzo de 2015

Los Hijos son castigados por los Pecados de los Padres?

El Pecado
Son todos los pecados
 iguales ante Dios?

Entienda esto, La Biblia dice que usted tiene al menos una cosa en común con cada hombre, mujer y niño que haya vivido alguna vez: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Rom. 3:23). La Biblia también dice que cuando (no si) usted peca, automáticamente gana la pena de muerte (Rom. 6:23).
¿Pero qué es el pecado — y qué ha hecho usted para ganar la muerte?
Dios dice que sus pecados le separan de Él (Isa.59:1-2). Él no puede oír sus oraciones, no le puede hablar a través de Su Palabra, a menos que usted primero se arrepienta — cambie su vida — del camino de pecado.

En Mateo 5:21-28, Jesús iguala el cometer adulterio con tener lujuria en tu corazón, y cometer homicidio con tener odio en tu corazón. Sin embargo, esto no significa que los pecados sean iguales. Lo que Jesús estaba tratando de hacer entender a los fariseos, era que es pecado aún el pensar acerca de, o querer realizar un hecho. Los líderes religiosos de los días de Jesús enseñaban a la gente que estaba bien pensar acerca de cualquier cosa que quisieras, mientras no llevaras a cabo con hechos esos deseos. Jesús proclamó que nuestras acciones son el resultado de lo que hay en nuestros corazones (Mateo 12:34).

Así que, aunque Jesús dijo que tanto la lujuria como el adulterio son pecados – eso no significa que sean iguales. Es mucho peor el matar a una persona que simplemente odiarla – aún cuando a los ojos de Dios ambos son pecados. Existen grados de pecado. Algunos pecados son peores que otros. Al mismo tiempo, considerándolos ante las consecuencias eternas y la salvación, todos los pecados son lo mismo. Todos y cada uno de los pecados conducirán a la condenación eterna (Romanos 6:23). Todos los pecados, sin importar cuán “pequeños” sean, son contra un infinito y eterno Dios, y es por eso que son merecedores de un castigo infinito y eterno.

Ahora aquí viene lo bueno hermanos y es que, no hay un pecado “tan grande” que Dios no pueda perdonar. Jesús murió para pagar el castigo por el pecado (1 Juan 2:2). Jesús murió por TODOS nuestros pecados (2 Corintios 5:21). ¿Son todos los pecados iguales ante Dios? Sí y no. ¿En severidad? No. ¿En castigo? Sí. ¿En que sean perdonables? Sí.
Ahora
¿Son castigados los hijos por los pecados de los padres?

Ni los hijos son castigados por los pecados cometidos por sus padres; ni los padres son castigados por los pecados de sus hijos. Cada uno es responsable por sus propios pecados. Ezequiel 18:20 nos dice, “El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo.” Este verso muestra claramente que el castigo por los pecados de una persona, es asumido por ella misma , osea no responsabiliza a otro por ese hecho cometido.

Hay un verso que, cuando es malentendido, ha llevado a algunos a creer que la Biblia enseña que el castigo por el pecado es inter-generacional, pero esta interpretación es incorrecta. El verso en cuestión es Éxodo 20:5, el cual declara con referencia a los ídolos: “No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque Yo Soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Este verso está hablando no de castigo, sino de consecuencias. Está diciendo que las consecuencias de los pecados de un hombre, pueden repercutir en generaciones posteriores. Dios estaba diciéndoles a los israelitas que sus hijos sentirían el impacto de la generación de sus padres, como una consecuencia natural de esta desobediencia, de su aborrecimiento a Dios. Los hijos que crecían en tal ambiente, practicarían de igual modo la idolatría, cayendo en el preestablecido patrón de desobediencia. El efecto de una generación desobediente, plantaba la maldad tan profundamente, que tomaba varias generaciones para revertirla. Dios no nos responsabiliza por los pecados de nuestros padres, pero a veces sufrimos como resultado de los pecados que cometieron nuestros padres, como lo ilustra Éxodo 20:5.

Como enseña Ezequiel 18:20, cada uno es responsable por sus propios pecados y debe cargar con el castigo por ellos. No podemos compartir nuestra culpa con otros, ni los otros pueden ser responsables por ellos. Sin embargo, existe una excepción a esta regla, y es aplicable a toda la humanidad. Un Hombre puede cargar los pecados de otros y pagar el castigo por ellos, para que los pecadores sean totalmente justos y puros a los ojos de Dios. Ese Hombre es Jesucristo. Porque Dios envió a Jesús al mundo para intercambiar Su perfección por nuestros pecados. “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él.” (2 Corintios 5:21). Sólo Jesucristo puede quitar el castigo por los pecados de aquellos que acuden a Él en fe.


Francis Suarez



Una MIrada a Romanos 1:16


Que nos dice Romanos 1:16, y cuales son sus implicaciones hoy dia?
Cuando estoy estudiando y realizando la investigación de un tema en particular de Las Sagradas Escrituras, acostumbro en ocasiones buscar la opinion de diversas personas aplicadas en el estudio de la Palabra del Señor, con la finalidad de aunar criterios y examinar los posibles diferentes puntos de vista de interpretación de la misma; para con la biblia validar el correcto.

Es indudable que uno de los versos más misteriosos en toda la Biblia es del Apóstol Pablo cuando escribió a la joven iglesia en Roma. En el libro que lleva ese nombre, es la cita  de  Rom, 1:16 nos dice: “Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree, del Judío primeramente y también del Griego.”

Esta cita bíblica ha sido objeto  de intenso estudio entre los eruditos cristianos por siglos, y ha resultado en una variedad de interpretaciones, afectando la forma en que los cristianos perciben al pueblo escogido. Tristemente, muchos líderes judíos creen que dicha interpretación equivocada contribuyó a la teología del reemplazo, al antisemitismo cristiano y al profundo abismo que existe hoy día entre las comunidades cristiana y judía. A continuación les dejo el comentario y explicación de esta cita de Romanos 1:16 realizado por la Dra. Rev. Cheryl Hauer
Que se desempeña como Directora de Desarrollo de la institución “Bridges for Peace” que promueve la difusión del evangelio cristiano y la solidaridad con la nación de Israel.

Lo nuevo, ¿Qué esta Pasando?

Desde el 14 de mayo de 1948, el Señor ha cumplido profecía tras profecía, trayendo de regreso a Su pueblo Israel desde los cuatro confines de la tierra y revelándose a todos como un Dios fiel, amoroso y guardador de Su antiguo pacto. El pueblo judío está nuevamente establecido en su tierra, el desierto florece, las antiguas ciudades están de nuevo habitadas...para mencionar sólo algunas de las promesas milenarias que Dios ha cumplido durante los pasados 65 años.

Dios hace cosas asombrosas en el mundo hoy día, a medida que prepara el escenario para la redención de la humanidad. Y, claro está, sabemos que Israel se encuentra en el mismo centro de ese escenario. Además, Dios invita a Sus hijos del Nuevo Pacto para que participemos en Su plan de estos tiempos, lo que tiene profundas implicaciones para todos los cristianos.

Como podrá ver, Dios hace algo hoy que nunca ha hecho antes en la historia de la Iglesia. Por casi 2,000 años, el cristianismo ha estado desconectado de su antigua “raíz.” Sus dos pueblos del pacto han estado separados por un cisma tan grande y profundo que muchos lo veían como irreparable. Generaciones de cristianos han pasado por la historia sin reconocer jamás que Jesús era judío ni comprendieron el impacto que esa conexión pudiera tener sobre su fe. Pero durante las más recientes décadas, Dios ha comenzado el proceso milagroso de unir a ambos pueblos en uno, injertando el cristianismo a la raíz hebraica y abriendo las puertas de comunicación entre judíos y cristianos que han estado clausuradas por casi dos milenios.

Como resultado, muchos cristianos re-evalúan la antigua posición eclesiástica respecto a Israel, e intentan comprender nuevamente la relación que debe existir entre judíos y cristianos. Muchos se arrepienten de la histórica arrogancia cristiana y rechazan la falsa doctrina del reemplazo. Y en el proceso, muchos han vuelto a analizar el texto de Romanos 1:16.

Volviendo al Inicio de todo.
Para poder comprender lo que Pablo decía a los antiguos romanos, tenemos que comenzar desde el principio. En Génesis 12:1-3, Dios le dijo a Abraham que saliera de Ur de los Caldeos y viajara hasta la tierra de Canaán. Le dijo claramente Su intención de crear una nueva nación que llamaría Suya propia, y Su propósito era de bendición. Su pueblo sería una bendición para todas las naciones de la tierra. Dios los bendeciría, y el resto del mundo sería bendecido por medio de ellos. Así comenzó la historia de amor más asombrosa en toda la historia, iniciada por Dios mismo.

En Génesis 15, Dios selló Su relación con Su futuro pueblo escogido por medio de un pacto con Su amigo Abraham, pacto que se describe en hebreo como “olam,” que significa perpetuo. Sobre 20 veces en el libro de Génesis, Dios repite los términos del pacto, aclarando que no tan sólo sería perpetuo, sino que sería incondicional. Su mensaje a Abraham y su descendencia también era claro: “Yo les doy esta tierra como posesión perpetua, seré su Dios y ustedes serán Mi pueblo.”

Es desafortunado que muchas personas no comprendan el significado de un pacto. Mientras viajo por diferentes partes del mundo en representación de Puentes para la Paz, a menudo hago una sencilla pregunta a los cristianos: “¿Qué es un pacto?” La respuesta más común que recibo es que es “una promesa.” Esa es una buena respuesta, pero está incompleta. Si Dios desea que su pacto sea eterno, debe ser más que una simple promesa. Las promesas pueden ser fácilmente rotas, y una mirada a nuestras propias vidas evidencia que raramente son perpetuas.

La segunda respuesta más común que recibo es que es “un tratado.” Nuevamente, la respuesta está incompleta. La historia está llena de tratados anulados. Ciertamente, Dios quiso comunicar algo mucho más grande que eso. La tercera respuesta que comúnmente escucho es que es “un contrato.” Aquí se incluye el aspecto legal de un pacto, pero la respuesta todavía está sólo parcialmente correcta. Un contrato puede hacerse entre extraños, y casi siempre se establecen ciertos parámetros de tiempo. Puede ser cumplido o incumplido, pero eventualmente también podrá ser anulado e invalidado.

Claramente, la mejor respuesta es “relación.” Cuando Dios habla sobre un pacto con Su pueblo, se refiere a una asombrosa relación de eterna unidad, una unidad que jamás podrá ser quebrantada.

“Yo seré tu Dios,” le dijo a Abraham. Sería un pacto de amor y relación perpetua. Y era incondicional. Génesis 15 describe una práctica común en el antiguo Medio Oriente de “cortar un pacto.” Ambas partes que entraban en el pacto tenían que atravesar dos hileras de porciones de animales sacrificados para sellar su acuerdo. Pero Dios hizo que Abraham se durmiera, y sólo Él atravesó las porciones cortadas. ¡Qué significado tan profundo tendría eso para Abraham! Claramente Dios, y sólo Dios, tomaba responsabilidad en el cumplimiento de ese pacto.

Y a medida que continuamos nuestra discusión sobre Romanos 16, debemos mirar a otra palabra hebrea: “jésed.” Dwight Pryor, maestro sobre las raíces hebraicas (de bendita memoria), enseñó que si uno iba a aprender solamente una palabra hebrea en toda la vida, debería ser jésed, porque su significado es de tanta importancia para conocer el corazón de Dios. Sin jésed, es imposible comprender lo que significa un pacto para el Señor. A menudo se traduce como misericordia, gracia o bondad, pero su definición es incompleta sin los componentes de poder, fidelidad y generosidad. Habla del amor de Dios tan insondable, incondicional, extravagante y tierno por Su pueblo, además de irrevocable y eterno. Usada casi exclusivamente con relación a Israel, jésed es la forma en que Dios le dice a Su pueblo escogido: “No puedo contenerme. Por naturaleza, ¡te tengo que amar!”

En Génesis 17, Dios reitera las cláusulas de Su pacto mientras informa a Abraham que Sara tendrá un hijo por medio del cual los términos de Su pacto serían cumplidos. Abraham le recuerda a Dios que ya tiene un hijo llamado Ismael, pero Dios es firme. Bendecirá a Ismael en otras maneras, pero Isaac sería el hijo de la promesa.

Todo lo demás descansa sobre ese pacto relacional. Mucho de lo que sucede alrededor del mundo hoy día, desde el regreso de los exiliados a Israel hasta el virulento odio contra los judíos en todas partes del mundo, viene como resultado de ese pacto. La Biblia es la historia de la interacción de Dios con la humanidad, y en su centro se encuentra ese pacto. Es el vehículo a través del cual el increíble jésed de Dios se manifiesta a las naciones.

Sin embargo, a pesar de que cientos de versos bíblicos establecen lo contrario, la teología del reemplazo echó raíz, y por casi 2,000 años ha sido la enseñanza más usual en torno a Israel y la Iglesia. Ignorando las declaraciones claras de Dios sobre la naturaleza perpetua de Su pacto con Israel, los cristianos aprendieron a creer que Dios había finalizado su trato con los judíos, y la Iglesia llegó a ser el “nuevo” pueblo escogido. Examinemos ahora a Romanos 1:16 a la luz de esa historia.

Muchas  Interpretaciones
¿Cuál es la verdadera?
Comentaristas del libro de Romanos han producido una gran variedad de interpretaciones sobre las palabras de Pablo, especialmente de la frase: “...del judío primeramente y también del griego.” Algunos enseñan que esa es una simple delineación cronológica, declarando que Dios escogió intervenir en la historia en cierto orden. Muchos otros creen que es un mandato y una fórmula para evangelizar. Algunos maestros judíos describen a Romanos 1:16 como uno de esos versos antisemitas en el Nuevo Testamento y que, por lo tanto, es responsable por la persecución del pueblo judío a través de la historia. Y finalmente, los que creen que el cristianismo reemplaza al judaísmo lo ven como un trampolín para proclamar la disolución del judaísmo y la supremacía de la Iglesia. Comencemos nuestra discusión determinando lo que Romanos 1:16 no dice.

1. ¿Es una simple delineación de orden cronológico?

Obviamente, hay alguna verdad en esa interpretación. El pacto relacional de Dios con el ser humano comenzó con los judíos, y luego la puerta fue abierta para los gentiles. Sin embargo, nuestro estudio revelará un significado mucho más profundo.

2. ¿Son los judíos  superiores y más justos?

Debemos recordar que Pablo se dirigía tanto a judíos como gentiles que llegaban a la Iglesia, cada uno trayendo el bagaje de sus pasadas vidas. Para muchos gentiles, eso hizo surgir un resentimiento antiguo hacia el pueblo judío. Con las actitudes antisemitas también llegaron acusaciones de que los judíos se creían superiores a los no-judíos y que, según enseñaba San Agustín, deben ser humillados para que vean la superioridad de la Iglesia. Pero Pablo había dicho claramente que eso no era verdad.

“¿Entonces qué? ¿Somos nosotros mejores que ellos? ¡De ninguna manera! Porque ya hemos denunciado que tanto Judíos como Griegos están todos bajo pecado. Como está escrito: "NO HAY JUSTO, NI AÚN UNO” (Rom. 3:9-10).

3. ¿Los judíos tienen un monopolio de Dios?

Ellos han sido frecuentemente acusados de elitismo, creyendo que el pacto fue primeramente de ellos y todavía es sólo de ellos. Pero Pablo también se refirió a ese asunto. Cuando escribió a los efesios, aclaró patentemente que el pacto relacional de Dios con el pueblo judío ciertamente vino primero y que nunca terminaría. Pero Dios abrió las puertas del pacto a los gentiles, quienes antes eran extranjeros a la comunidad de Israel y ajenos a las promesas del pacto, sin esperanza y sin Dios en este mundo (Ef. 2:12-13).

“¿O es Dios el Dios de los Judíos solamente? ¿No es también el Dios de los Gentiles? Sí, también de los Gentiles, porque en verdad Dios es uno, el cual justificará en virtud de la fe a los circuncisos y por medio de la fe a los incircuncisos” (Rom. 3:29-30).

4. ¿La cita de Romanos 1:16 justifica el antisemitismo cristiano?

A través de las edades, eruditos judíos han buscado en el Más Nuevo Testamento y las enseñanzas  cristianas en general para determinar qué fue lo que dio base a lo que parecía ser un inherente odio cristiano hacia el pueblo judío. Varios versos fueron seleccionados que, cuando en combinación, parecían describir al pueblo judío como una raza inferior, desheredado por Dios y destinado a la persecución. Sabemos que ciertamente Pablo nunca negó su origen judío y amaba a su pueblo apasionadamente. Más tarde, exhortó a la Iglesia que no fuera arrogante y que mantuviera una actitud humilde hacia el pueblo judío. Claramente, su declaración a la Iglesia en Roma nada tiene que ver con antisemitismo. Sin embargo, las siguientes declaraciones por los padres de la Iglesia primitiva nos ayudan ver cómo la comunidad judía pudiera percibir lo contrario:

Ireneo de Lyon: “Los judíos han sido desheredados de la gracia de Dios.” Hilario de Poitiers: “Los judíos son un pueblo perverso, malditos por Dios para siempre.” Gregorio de Nisa: “Los judíos son una cría de víboras, y odian el bien...Juan Crisóstomo: “Los judíos son asesinos habituales, poseídos por el diablo; su desenfreno y borracheras les da los modales de un cerdo. Ellos se matan y se mutilan uno al otro. Los judíos han sido abandonados por Dios por el crimen de deicidio; no existe expiación posible. Dios siempre ha odiado a los judíos.”

5. ¿Romanos 1:16 es un mandato para la evangelización?
Pablo habló proféticamente en Romanos 11, advirtiendo a la Iglesia contra la propia arrogancia que la caracterizó contra el pueblo judío. A la luz de los casi 2,000 años de antisemitismo cristiano, Pablo tendría otra cosa en mente cuando escribió Romanos 1:16. ¿Pero qué era?

Escogidos y Especiales
Ahora que hemos examinado lo que ese verso no significa, veamos algunas maneras en que el pueblo judío siempre ha sido “primero:”

1. Escogidos
Deuteronomio 14:2 dice: “Porque eres pueblo santo para el SEÑOR tu Dios; y el SEÑOR te ha escogido para que le seas un pueblo de Su exclusiva posesión de entre los pueblos que están sobre la superficie de la tierra.” Ese es uno de entre muchos versos que aclaran que Dios escogió al pueblo judío. Por medio de Abraham, creó una nación totalmente nueva que sería su “especial tesoro.” En Génesis 12:1-3, Nehemías 9:7, Amós 3:2, Romanos 11:28-29, etc., vemos que Dios los escogió. Y en Deuteronomio 7:7-8 nos dice por qué: “El SEÑOR no puso Su amor en ustedes ni los escogió por ser ustedes más numerosos que otro pueblo, pues eran el más pequeño de todos los pueblos; mas porque el SEÑOR los amó y guardó el juramento que hizo a sus padres...”

2. Encomendados
En Romanos 3:1, Pablo pregunta si hay alguna ventaja o beneficio en ser judío, en contraste con cualquier otro pueblo. ¿Cómo responde? ¡Dice que hay mucha ventaja en todos los sentidos! Pablo dice que a ellos se les confiaron las propias Palabras de Dios. A ellos se les encomendó la tarea de presentar el concepto de eterna salvación a la humanidad, compartir la nueva creencia del monoteísmo, asegurar que la Palabra de Dios fuese copiada fidedignamente y transmitida con reverencia de generación en generación, recibir la revelación especial por medio de Moisés y los profetas, recibir las promesas de Dios dadas únicamente a ellos, y ser el canal humano por el cual vendría el Mesías. Romanos 9:4-5 dice: “Porque son Israelitas, a quienes pertenece la adopción como hijos, y la gloria, los pactos, la promulgación de la ley, el culto y las promesas, de quienes son los patriarcas, y de quienes, según la carne, procede el Cristo (el Mesías)...”

3. Primeros en recibir al Mesías
En Mateo 15:24, Yeshúa (Jesús) dice que fue enviado a las ovejas perdidas de la casa de Israel. En ese mismo libro, encomienda a Sus discípulos que sanen a los enfermos y resuciten a los muertos. Les instruye que eviten predicar a los gentiles porque deben llegar sólo a las ovejas perdidas de Israel. Cuando Yeshúa anduvo por esta tierra, también evitaba hablar con los gentiles. Su prioridad era alcanzar los corazones del pueblo judío, recordándoles del increíble amor y la misericordia de Dios por ellos. Y debemos recordar que Su principal mensaje al pueblo judío era sobre su cumplimiento profético. Qué pena que la Iglesia eventualmente rechazara al pueblo judío como primero en los planes de Dios, “a quienes pertenece la adopción como hijos, y la gloria, los pactos, la promulgación de la ley, el culto y las promesas...” según enseñó Pablo en Romanos 9.

4. Fuente de salvación para el mundo
Yeshúa también dijo claramente a la mujer samaritana en Juan 4:22 que la salvación y la redención provenía del pueblo judío: “Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los Judíos.”

Repasemos lo ya establecido. Aunque Romanos 1:16 ha sido históricamente malinterpretado y erróneamente aplicado, hay muchas referencias bíblicas que verifican la especial relación de Dios con el pueblo judío. Fueron escogidos, encomendados a ser guardianes de la revelación y las Escrituras, y bendecidos por ser la familia de la cual vino Yeshúa, el Mesías. E indudablemente, la salvación vino al mundo como resultado del pacto relacional de Dios con Abraham.
A manera interesante, Romanos 1:16 no es el único lugar donde aparece la frase “...del Judío primeramente y también del Griego.” La encontramos también en Romanos 2:9-11, que dice: “Habrá tribulación y angustia para toda alma humana que hace lo malo, del Judío primeramente y también del Griego; pero gloria y honor y paz para todo el que hace lo bueno, al Judío primeramente, y también al Griego. Porque en Dios no hay acepción de personas.”

De repente, nuestra comprensión sobre el anterior verso se complica un poco más.

En Su Totalidad
A continuación le presento el término literario de “merismo,” que es una figura retórica en antiguos escrito semíticos y también actuales, que consiste en utilizar dos o más palabras contrastantes para expresar una totalidad, o usar diferentes partes del tema para explicar un todo. Básicamente, es una manera de expresar algo en su totalidad, sin omitir nada.

Existen varios merismos en uso común hoy día, como en esta copla popular:

Ni contigo ni sin ti
tienen mis males remedio;
contigo, porque me matas
y sin ti, porque me muero.

Cada parte en conjunto suma una totalidad, algo completo sin omitir nada. La Biblia está llena de merismos, muchos de los cuales han sido malinterpretados por nuestros antepasados griegos. Creo que Pablo hablaba de “espíritu, alma y cuerpo” refiriéndose a la totalidad de la persona, sin omitir nada. Cuando Yeshúa es descrito como “el Alfa y la Omega,” o cuando el texto se refiere al Señor como “El que era, El que es y El que ha de ser,” la implicación es una clara totalidad.

Y existen muchos, muchos más. Génesis 1:1 indica la totalidad de la creación de Dios con las palabras “el cielo y la tierra.” El Salmo 139 se refiere al conocimiento íntimo y completo de Dios hacia Sus criaturas cuando dice: “Tú conoces mi sentarme y mi levantarme.” 1 Reyes 4:25 representa a la nación entera de Israel por la frase “desde Dan hasta Beerseba.

Otro ejemplo clásico se encuentra en Hechos 1:8, que dice: “…pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes; y serán Mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.” Algunos en el mundo cristiano consideran que este mandato describe un orden apropiado para la predicación apostólica y lo han convertido en doctrina de evangelización. Yo creo que es un merismo. Yeshúa quiso decir: “Quiero que lleven este mensaje a todos lados.”

Y el Verdadero Significado es...
Nuevamente, para comprender a Romanos 1:16, debemos recordar que Pablo hablaba tanto a gentiles como judíos que se habían unido en un mismo cuerpo espiritual, y tiene un fuerte mensaje para ambos, aún en el presente.

Para los gentiles que se han contaminado con el antisemitismo, es un recordatorio de que la revelación del Dios verdadero y la salvación sólo han venido a través del pueblo judío. El cumplimiento profético de Dios debe ser por ellos porque así Dios se lo dijo a Abraham en Génesis 17. No vino por Ismael ni nadie más, sino sólo los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob.

Y es un recordatorio al pueblo judío sobre el mensaje de salvación de Dios. Aunque fue primeramente de ellos y para ellos, no les pertenece exclusivamente. La misericordia de Dios se expresa por medio de ese asombroso regalo. Dios bendice al mundo por medio de Su pueblo bendecido, según prometió en Génesis. Y es para todos en su totalidad, tanto judío como gentil.

Para los cristianos hoy día, las implicaciones son profundas. Dios describe al pueblo judío como Su especial tesoro, Su nación santa (Éx. 19:5-6). Dios dice que los ama con amor eterno y que los tiene grabados en las palmas de Su mano. Pero por 2,000 años, han sufrido horrenda persecución por parte de los que se llaman cristianos. Cada uno que vive hoy día tiene el increíble privilegio y oportunidad de ser parte del plan reconciliador de Dios a medida que une a Sus dos pueblos del pacto.

Ya la Iglesia no puede ver al pueblo judío como inferior, importante sólo como objeto de evangelización. Ya no podemos alegar, contrario a las Escrituras, que el pacto con ellos sólo fue “temporero” y no eterno, ni que el pueblo judío fue desheredado por Dios y reemplazado por la Iglesia.

Ya es tiempo de ver al pueblo judío a través de los ojos de Dios, de amarlos con Su amor, de fortalecerlos con Sus palabras y de animarlos por Su Espíritu. Es tiempo de que alcancemos a nuestros hermanos judíos con sinceridad y respeto, con manos de amor y amistad incondicional. Es tiempo de que la Iglesia responda a su llamado más elevado, de realmente ser la imagen de Dios que, por naturaleza propia, está impulsado a amar a toda la humanidad en su totalidad.

Recopilado Por:
Francis Suarez Rguez

Fuentes: Biblia “Dios Habla Hoy”
Diccionario Biblico Ilustrado “Holman”
Articulo relacionado  “Analizando Romanos 1:16”
Por Rev. Cheryl Hauer

Historia Eclesiatica, ‘Padres de la Iglesia”

viernes, 27 de febrero de 2015

AMIGOS DE ISRAEL


 
Recientemente descubri una institución de índole teológica y social de nombre “Friends of Israel “ del Oeste de Australia, esta entidad sin fines de lucro que se hace llamar AMIGOS DE ISRAEL  declara que fue creada por sus fundadores  para permitir a los australianos occidentales  expresar su apoyo a esta nacion, apoyados en el derecho de la democracia y la libertad.

En todo el mundo, las personas se están uniendo para tomar partido por los valores y las libertades democráticas. Ellos saben que para tomar tal posición también significa apoyar a países democráticos y defensores de la libertad como lo es Israel, el cual tiene su derecho a defender a sus ciudadanos, tratar de  vivir en paz y seguridad y luchar por estar libre de amenazas de terrorismo, las cuales están arropando el mundo con conflictos y violencia.

El mundo sabe y no es un secreto para nadie que Israel es el mejor aliado de las naciones libres - defensora de los valores democráticos en el Medio Oriente; y una sociedad dinámica y abierta que ha contribuido abundantemente a la cultura, la ciencia y la tecnología. En su declaración de apoyo a esta nación, encontré una frase que dice: “ Si Israel cae, caemos todos”.

Saben algo queridos lectores tienen razón, esta nación es odiada por la mayoría de los países que la rodean del mundo islam; y aunque sabemos que solo una fracción minima de los musulmanes son los que profesan ese sentimiento de rechazo y destrucción hacia Israel, lamentablemente esa pequeña porción de personas están en las cúpulas del poder y gobierno de estos países. Pero Israel no caera y me declaro como cristiano que soy,  amigo y hermano del pueblo de Israel, no por imitar el ejemplo de otros; sino porque la Biblia que es la Palabra inspirada de Dios me dice que debemos amarlos, que es pueblo de Dios y son nuestro hermanos mayores.

Yo también te invito a que seas amigo de la nación de Israel y te insto a que leas Las Sagradas Escrituras para que te des cuenta que Israel sigue siendo pueblo de Dios y que el declara que los tiene esculpido en las palmas de su divina mano.

Dios les bendiga grandemente

Att.

Francis Suarez

lunes, 23 de febrero de 2015

1ª Corintios 3:15 acaso nos habla del Purgatorio, segun la Iglesia Catolica Romana?

1ª Corintios 3:15 acaso nos habla del Purgatorio, segun la Iglesia Catolica Romana?

Investigando a fondo una de las doctrinas mas conocidas de la Iglesia Católica Romana que es la del purgatorio, encontramos buscando en las publicaciones históricas eclesiaticas de sus concilios; que esta aparece  explicada en la promulgacion del Concilio Vaticano II, donde textuarmente dice:

“La verdad ha sido divinamente revelada que los pecados son seguidos por castigos. La santidad de Dios y justicia le son impuestos a estos. Los pecados deben ser expiados. Esto debe ser hecho en esta tierra a través de las penas, las miserias y los juicios de esta vida y encima de todo esto, a través de la muerte. De otra manera, la expiación debe ser hecha en la siguiente vida a través del fuego y tormentos o purificación de los castigos.”

La Iglesia Protestante ha objetado la doctrina del purgatorio al declarar que esta enseñanza niega la eficacia suficiente y completa del sacrificio de expiación llevado a cabo por Cristo en la cruz. Decir, que nuestros pecados son expiados a través del sufrimiento, es un insulto a la cruz de Cristo, ya que la doctrina declara que la cruz no fue suficiente para limpiarnos de nuestros pecados. Esta doctrina dice que debemos sufrir, que debemos hacer algo para que nuestros pecados sean completamente limpiados. De otro lado, los protestantes sostienen que el sólo sacrificio de Jesús es lo que nos justifica y quita toda culpa de nosotros. Miramos a la cruz y sólo a la cruz para el completo perdón de nuestros pecados y aunque cuando algún día nuestras obras serán juzgadas, ya no hay ninguna condenación para los que estamos en Cristo (Ro 8:1).

La escritura dice :"quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados." (1 P 2:24). Por eso no existe ningún purgatorio que pueda limpiar pecados ya que, la remoción de todos nuestros pecados fue hecha por Jesús en la cruz. Esta es la razón por la cual Jesús dijo: “…Consumado es…” (Jn 19:30). En griego, el término es “tetelestai”, el cual era usado en contextos legales para declarar que una deuda había sido totalmente pagada/cancelada:

Sobre esto podemos decir que los arqueólogos han descubierto papiros antiguos que semejaban ser recibos de pago de impuestos al parecer, donde aparece la palabra tetelestai, que significa pagado en su totalidad.

La Iglesia Catolica Romana siempre ha sido muy astuta desde la antigüedad, a sabiendas de que los cristianos protestantes recurren frecuentemente a las Sagradas Escrituras, los católicos como es natural acuden a ella en busca de citas bíblicas de interpretaciones difíciles o incluso oscuras que se relacionen algo, o que talves pudieran sugerir algo y pueda ser acomodada a sus doctinas para justificarlas bíblicamente. Y como es de esperarce se han apoyado en una cita de la espistola a los Corintios escrita por el Apostol Pablo. Es 1ra de Corintios 3:15 que dice:

“Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.”

Con relación a esto debemos decir que la Hermeneutica, ciencia que nos dota de las herramientas y principios para hacer una correcta interpretación de la palabra de Dios, en uno de sus principios nos dice que para entender de forma correcta una cita debemos leer el contexto completo de la cita para determinar quien habla, a quien esta dirigida y tomar en cuenta el tiempo y lugar, incluso en ocasiones hasta tomar en cuenta las costumbres o tradiciones de la época.
 A continuación, esta cita de 1ª Corintios 3: 10-15 dice:

“Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire como sobreedifica. 11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 12 Y si sobre este fundamento alguno edificare otro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.”

Aquí el contexto claramente nos indica que esta hablando del apóstol Pablo, quien en su misión de llevar el evangelio a los gentiles planto en la iglesia de Corinto, pero que otras personas estaban edificando en esa iglesia, recuerden que a partir del verso 6 menciona “ Yo plante, Apolos rego; pero el crecimiento que es lo básico lo pone Dios” el apóstol aquí explica que a menos que se edifique sobre el fundamento principal que es Cristo, sus obras añadidas serán quemadas en el dia del juicio final, como se quema el oro para quitarle las impurezas.

Todos sabemos que el fuego era la herramienta usada para purificar los metales y sacar de ellos la escoria; De igual forma, el día que nuestras obras sean examinadas, el fuego del juicio purificará y removerá. Al mismo tiempo dice que no afectará nuestra salvación en tanto sí, nuestras recompensas. El fuego usado como purificación también lo podemos encontrar en otras citas diversas de las sagradas escrituras.

Resumiendo la cita de : (1ª Corintios 3:15) no habla ni menciona algo respecto a esa falsa doctrina del purgatorio como un lugar donde vamos para que nuestros pecados sean limpiados. Ésta cita lo que enseña es que la persona que es justificada por la fe y la sangre de Cristo ya no puede enfrentar condenación, pero sus obras sí serán juzgadas en “el día del juicio.” Aquellas obras que sean buenas sobrevivirán el fuego del juicio, de la forma que el oro, la plata y las piedras preciosas sobreviven el fuego. Pero las obras añadidas que resulten falsas, el fuego del juicio las consumirá como consume la hoja, la madera, y el heno. Lo que queda al final, tiene que ver mas bien con las recompensas prometidas en los cielos, ya que nuestra salvación se mantendrá.

Pablo continúa en 1ª Corintios 4:5:

•“Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones, y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.”

domingo, 15 de febrero de 2015

Proposito de la Iglesia y que dice la Biblia sobre su Crecimiento

¿Qué dice la Biblia acerca del crecimiento de la iglesia y su Proposito?"

Aunque la Biblia no se refiere específicamente al crecimiento de la iglesia como un tema a desarrollar, el principio del crecimiento de la iglesia es el entendimiento de lo que dijo Jesús “…y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.” (Mateo 16:18). Pablo confirmó que la iglesia tiene su fundamento en Jesucristo (1 Corintios 3:11). Jesucristo es también la cabeza de la iglesia (Efesios 1:18-23) y la vida de la iglesia (Juan 10:10). Habiendo dicho esto, debe ser recordado que el “crecimiento” puede ser un término relativo. Hay diferentes clases de crecimiento, algunas de las cuales no tienen nada que ver con números.

Una iglesia puede estar viva y creciendo, aún cuando el número de sus miembros o congregantes no cambie. Si aquellos que están en la iglesia están creciendo en la gracia y el conocimiento del Señor Jesús, sujetando sus vidas a Su voluntad, tanto individual como colectivamente, esa es una iglesia que está experimentando un verdadero crecimiento. Al mismo tiempo, una iglesia puede estar aumentando su membrecía semanalmente, llegando a contar con grandes números, y aún así estar muerta espiritualmente.

El crecimiento de cualquier tipo sigue un patrón típico. Al igual que un organismo, la iglesia local tiene a aquellos que plantan la semilla (evangelistas), aquellos que riegan la semilla (pastores/maestros), y otros que usan sus dones espirituales para el crecimiento espiritual de los que están en la iglesia local. Pero nótese que es Dios quien da el crecimiento (1 Corintios 3:7). Aquellos que plantan y aquellos que riegan recibirán cada uno su propia recompensa, de acuerdo a su labor (1 Corintios 3:8).

Debe haber un balance entre quienes plantan y quienes riegan para el crecimiento de la iglesia local, lo que significa que en una iglesia sana, cada persona debe saber cuál es su don espiritual, para que pueda funcionar plenamente dentro del Cuerpo de Cristo. Si el plantar y el regar están fuera de balance, la iglesia no prospera conforme al propósito de Dios. Desde luego, debe haber obediencia y una dependencia diaria del Espíritu Santo, para que Su poder pueda ser derramado en aquellos que plantan y riegan, para que venga el crecimiento por parte de Dios.

Finalmente, la descripción de una iglesia viva y creciente, se encuentra en Hechos 2:42-47, donde se declara que los creyentes “…perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.” Luego dice que se ayudaban unos a otros, y alcanzaban a aquellos que necesitaban conocer al Señor, por lo que el Señor “añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.” Cuando estas cosas están presentes, la iglesia experimentará crecimiento espiritual, ya sea que haya o no un incremento numérico.

El Señor fue muy claro en Su Palabra acerca de la manera en que Él desea que esté dirigida y organizada Su iglesia terrenal. Primeramente, Cristo es la cabeza de la iglesia y su suprema autoridad (Efesios 1:22, 4:15; Colosenses 1:18). Segundo, la iglesia local debe ser autónoma, libre de cualquier autoridad o control externo, con derecho al auto-gobierno y libre de la interferencia de cualquier jerarquía de individuos u organizaciones (Tito 1:5). Tercero, la iglesia debe estar gobernada por un liderazgo espiritual, compuesto de dos ministerios principales: ancianos y diáconos.

Los “ancianos” eran un grupo de líderes entre los israelitas desde el tiempo de los libros de Moisés (el Pentateuco). Los encontramos tomando decisiones políticas (2 Samuel 5:3; 2 Samuel 17:4,15), posteriormente en la historia, aconsejando al rey (1 Reyes 20:7) y representando a la gente en lo concerniente a asuntos espirituales (Éxodo 7:1; 7:5-6, 24:1, 9; Números 11:16, 24-25). La primera traducción griega del Antiguo Testamento (LXX) usaba la palabra presbuteros para “anciano.” Esta es la misma palabra griega usada en el Nuevo Testamento que también es traducida como “anciano.”

El Nuevo Testamento, menciona varias veces a ancianos que asumían el papel de liderazgo en la iglesia (Hechos 14:23; 15:2; 20:17; Tito 1:5; Santiago 5:14) y aparentemente cada iglesia tenía más de uno, porque generalmente la palabra se encuentra en plural.
Respecto a la palabra “pastor” (poimen), referente a un líder humano de una iglesia, solamente es encontrado una vez en el Nuevo Testamento en Efesios 4:11, “Y Él mismo constituyó a unos apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros pastores y maestros.

Parecería, de acuerdo a los pasajes anteriores, que siempre ha habido una pluralidad de ancianos, pero esto no niega que Dios dote a algunos ancianos en particular con el don de la enseñanza, mientras que a otros con el don de la administración, etc. (Romanos 12:3-8; Efesios 4:11)

¿Cuál es el propósito de la iglesia?"

La cita de Hechos 2:42 puede ser considerado como una declaración del propósito de la iglesia, “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y las oraciones.” Así que, de acuerdo a esta Escritura, el propósito o actividades de la iglesia deben ser; (1) Enseñar la doctrina bíblica, (2) proveer un lugar de convivencia para los creyentes, (3) celebrar la Cena del Señor, y (4) orar.

Otra “comisión” dada a la iglesia es el proclamar el Evangelio para la Salvación, a través de Jesucristo (Mateo 28:18-20; Hechos 1:8) y por ultimo otros propósitos finales de la iglesia son dados en Santiago 1:27, donde leemos “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.” La iglesia está para ministrar a aquellos que están en necesidad y realizar obras misioneras de piedad.
Así que, con todo lo que hemos dicho, ¿cuál es el propósito de la iglesia? Me gusta la ilustración en 1 Corintios 12:12-27. La iglesia es el “cuerpo” de Dios – somos Sus manos, boca y pies en este mundo. Estamos para hacer las cosas que Jesucristo haría si Él estuviera aquí físicamente en el mundo. La iglesia está para ser “cristiana” --- es decir, “como Cristo” --- y para ser seguidores de Cristo.



lunes, 2 de febrero de 2015

El verdadero Jesus historico, quien fue?

"¿El verdadero Jesús histórico?"


Es probable talves, que si uno tuviera que hacer un resumen de la vida de Jesús desde su nacimiento hasta su muerte, sería un relato no tan largo como uno imaginaria.  Jesus nació de padres judíos en Belén, un pequeño pueblo al sur de Jerusalén, mientras el territorio estaba bajo la ocupación romana. Sus padres se mudaron al norte a Nazaret, donde Él creció; por lo que comúnmente se le conoce como “Jesús de Nazaret.” Su padre era carpintero, así que es probable que Jesús aprendiera el oficio en Sus primeros años. Alrededor de los treinta años, comenzó Su ministerio público. Él eligió a una docena de hombres de dudosa reputación como Sus discípulos y trabajó en las afueras de Capernaum, un pueblo grande de pescadores, y centro de comercio en la costa del Mar de Galilea. De ahí Él viajaba y predicaba por toda la región de Galilea, haciendo frecuentes incursiones entre los vecinos gentiles y samaritanos, con intermitentes viajes a Jerusalén.

Sin discusión y a unanimidad podríamos decir que Jesus por mucho, es el nombre más reconocido a través del mundo. ,cerca de 2,500 millones de personas – dicen ser cristianos. –el Islam, que abarca alrededor de 1,500 millones de personas, reconocen a Jesús en sus escritos sagrados (El Coran) como el segundo profeta más grande, después de Mahoma. De los restantes 3,200 millones (aproximadamente la mitad de la población mundial), ha escuchado el nombre de Jesús, o sabe acerca de Él.

Su extraordinaria figura y trayectoria le generó gran número de seguidores. Su popularidad entre los mas pobres, pecadores y enfermos de salud creció rápidamente, dando como resultado, sanidad y liberación que desencadeno en la aprehensión de los mas arraigados líderes de la fe judía

Las inusuales enseñanzas y su metodología sorprendió y molestó a muchos. Su mensaje revolucionario, aunado a milagros y curaciones milagrosas. Pronto, estos líderes se llenaron de celos, resintiendo grandemente Su éxito. Muchos de esos líderes encontraban ofensivas Sus enseñanzas, y sintieron que sus establecidas religiones y ceremonias tradicionales estaban siendo amenazadas. Pronto tramaron junto con los gobernadores romanos, cómo matarlo. Fue durante este tiempo que uno de los discípulos de Jesús lo traicionó con los líderes judíos por una miserable suma de dinero. Poco después de eso, mandaron arrestarlo, y armaron apresuradamente una serie de simulacros de juicio, decidiendo sumariamente ejecutarlo por crucifixión.
                                         Jesus crucificado y resucitado en ascenso a los Cielos.

Pero, a diferencia de cualquier otro en la historia, la muerte de Jesús no fue el final de Su historia; fue, de hecho, el principio. El Cristianismo existe solo por lo sucedido después que Jesús murió. Tres días después de Su muerte, Sus discípulos y muchos otros comenzaron a declarar que Él había regresado a la vida de entre los muertos. Su tumba fue encontrada vacía, el cuerpo había desaparecido, y numerosas apariciones fueron pregonadas por testigos oculares de varios diferentes grupos de gente, de diferentes lugares, y en diferentes circunstancias.

El resultado de todo esto, la gente comenzó a proclamar convencida que Jesús era el Cristo, o el Mesías. Ellos declaraban que Su resurrección validaba el mensaje del perdón de los pecados a través de Su sacrificio. Al principio, ellos predicaban estas buenas nuevas, conocidas como el Evangelio solo en Jerusalén, la misma ciudad donde fue ejecutado. Pero pronto esta nueva corriente conocida inicialmente como el Camino (ver Hechos 9:2, 19:9, 23; 24:22) y se extendió rápidamente. En un corto período de tiempo, este mensaje del Evangelio de la fe se esparció más allá de la región, llegando lugares tan lejanos como Roma; así como hasta lo más apartado de su vasto imperio.

Jesús tuvo un tremendo impacto en la historia mundial. La pregunta sobre “el verdadero Jesús histórico” puede ser mejor respondida estudiando el impacto de Jesús en la historia. La sola explicación para el incomparable impacto que tuvo Jesús, va mucho más allá de ser solo un hombre. Jesús era, y es, precisamente lo que la Biblia dice que Él es – Dios hecho hombre. Solo el Dios que creó el mundo y controla el curso de la historia pudo impactar al mundo de manera semejante