domingo, 7 de junio de 2026

Una señal de peligro: el riesgo de apartarse

 

ANALISIS (Hebreos 6:1-5)

Una señal de peligro: el riesgo de apartarse


En el Libro a los Hebreos vemos una señal de peligro, el peligro de los oídos embotados. Entonces, a medida que los cristianos Hebreos ya podían ver que se acercaba la persecución, existía el peligro de apartarse de su confesión de Cristo y regresar al judaísmo. El escritor mencionó los aspectos infantiles del judaísmo, que tenían que ver con el ritual. Pablo animó a aquellos cristianos a crecer espiritualmente, y a desarrollarse hasta la madurez. Leamos el primer versículo de este sexto capítulo de la epístola a los Hebreos:

"Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección, no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios"(Hebreos 6:1)

Dice aquí "dejando ya los rudimentos (o principios elementales) de la doctrina de Cristo"; o sea, abandonando las palabras que al principio habían aprendido acerca de Cristo. Para un constructor significaría dejar el fundamento y continuar por los andamios, o para un estudiante que ya avanzado, volver a las enseñanzas básicas elementales. El escritor pretendía preparar a los creyentes, figurativamente hablando, para realizar un viaje al trono de Dios.

Las palabras "vamos adelante" nos indican una trayectoria horizontal, no perpendicular. Y la expresión "a la perfección" nos señala a la madurez, a la edad madura.

Hay en el Antiguo Testamento seis hechos fundacionales que prefiguran a Cristo en el ritual, en los símbolos y en las ceremonias: (1) el arrepentimiento de las obras muertas; (2) fe en Dios; (3) la doctrina de bautismos; (4) la imposición de manos; (5) la resurrección de los muertos; y (6) el juicio eterno.

En cuanto al "arrepentimiento de las obras muertas", diremos que las obras, eran las obras de la ley de Moisés. Ellos habían estado continuamente tratando de cumplir la ley, después quebrantándola, y luego arrepintiéndose. El escritor les estaba diciendo a sus lectores que todo aquello era infantil.

Y la mención a la "fe en Dios" nos recuerda que el Antiguo Testamento enseñó la fe en Dios; así que, simplemente decir que uno cree en Dios, no significa que uno haya llegado muy lejos. El ritual del Antiguo Testamento presentó una fe en Dios por medio de un acercamiento a Él a través de los sacrificios del templo, y no por medio de Cristo como Sumo Sacerdote. Y continúa diciendo el versículo 2 de este sexto capítulo de Hebreos:

"De la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno."

La "doctrina de bautismos" (o lavamientos) no tenía nada que ver con el bautismo del Nuevo Testamento. El escritor se refería a los lavamientos del ritual del Antiguo Testamento, y había varios lavamientos. Los cristianos hebreos estaban queriendo retornar a esas prácticas que eran sólo sombras; eran como los negativos a partir de los cuales se procesaban las fotografías espirituales. Aquellas prácticas prefiguraban a Cristo, que sería la realidad.

Luego se mencionó "la imposición de manos". Este también era un ritual del Antiguo Testamento. Cuando un hombre traía la ofrenda de un animal, colocaba sus manos sobre la cabeza de él, para indicar su identificación con el animal. El animal estaba ocupando el lugar de ese hombre en el altar del sacrificio.

En cuanto a la "resurrección de los muertos" diremos que fue enseñada en el Antiguo Testamento, pero en el momento de la escritura de esta carta, los creyentes hebreos necesitaban pensar en la resurrección de Cristo y en el Cristo vivo.

Y finalmente en este versículo, se mencionó El "juicio eterno" que también fue enseñado en el Antiguo Testamento. Y añadió el versículo 3 de este sexto capítulo de Hebreos:

"Y esto haremos, si Dios en verdad lo permite."

Estas palabras nos llevan al pasaje que ha causado tantas dificultades como ningún otro en la Biblia. Algunos lo consideran el pasaje más difícil de interpretar. Leamos los versículos 4 al 9.

"Es imposible que los que una vez fueron iluminados, gustaron del don celestial, fueron hechos partícipes del Espíritu Santo y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del mundo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndolo a la burla. La tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida y su fin es ser quemada. Pero en cuanto a vosotros, amados, estamos persuadidos de cosas mejores, pertenecientes a la salvación, aunque hablamos así"

El versículo 9 es la clave de este pasaje, pero necesitamos considerar el contexto para comprender lo que se estaba diciendo.

A medida que estudiamos esta sección somos confrontados con el hecho asombroso de que generalmente los comentaristas han evitado este capítulo.

Con el interés de realizar una búsqueda honesta del significado evidente de estos versículos, consideremos algunas de las interpretaciones.

Para nosotros la interpretación más insatisfactoria es la que sostiene que los cristianos aquí mencionados son cristianos que han perdido su salvación. Es decir, que fueron salvos una vez, pero han perdido su salvación. Y hay muchas personas que mantienen esa posición y en su gran mayoría son creyentes que han nacido espiritualmente de nuevo ellos mismos. Sin embargo, esta creencia les hace sentir muy inseguros. En un ejemplo sencillo los compararíamos a aquellos que no les agrada viajar en avión pero, al estar obligados a ese medio de transporte, no disfrutan del viaje. Hay muchas personas hoy que no están seguras en cuanto a su salvación y, por lo tanto, no la están disfrutando. No obstante, son salvas si han depositado su confianza en Cristo como su Salvador. Lo esencial no es la cantidad de fe que tienen, sino a quien está dirigida esa fe y la forma en que la vives, pues debe ser acorde con lo que Dios quiere sin violentar su palabra. Tales personas recurren a este pasaje de la Biblia con mayor frecuencia que otras, ya que niegan que tenemos una salvación segura que no se puede perder, y que el creyente está salvo y seguro en Cristo.

Ahora, deseamos aclarar sin dejar ningún lugar a dudas, que creemos tener una salvación segura, porque la Escritura es muy enfática en este punto. El apóstol Pablo dijo en Romanos 8:1: "Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús". Y luego él amplió esta gran verdad llevándola al punto culminante y triunfal, de una declaración audaz y enérgica como la que pronunció en el versículo 33, de este mismo capítulo 8 de la epístola a los Romanos, donde dijo: "¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica". El trono de Dios está detrás del hombre más débil y más humilde que ha venido a confiar en Cristo; y hoy no hay ninguna inteligencia creada en el universo de Dios, que pueda presentar una acusación contra uno de estos que han sido justificados a través de la fe, en la sangre de Cristo. El apóstol Pablo continuó hablando en esa epístola a los Romanos, capítulo 8, versículos 34 al 39. En el versículo 34 dijo: "¿Quién es el que condenará? (1) Cristo es el que murió; (2) más aun, el que también resucitó, (3) el que además está a la diestra de Dios, (4) el que también intercede por nosotros". Estimado oyente, si usted asimila estas palabras tendrá un gran fundamento de seguridad. Luego leemos en los versículos 35 al 39: "35¿Quién nos separará del amor de Cristo, Tribulación, angustia, persecución, hambre, desnudez, peligro o espada? 36Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero. 37Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó". Estimado oyente, ¿le satisfacen estas palabras? Pero Pablo aún no había terminado y continuó diciendo: "38Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles ni principados ni potestades, ni lo presente ni lo por venir, 39ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro". ¿Puede usted mencionar amigo oyente, alguna cosa que él no haya mencionado aquí en este pasaje? ¿Puede encontrar alguna cosa que pudiera separarle a usted del amor de Cristo? Esta lista lo incluye todo. Aquí tenemos una garantía de que nada nos puede separar del amor de Dios; nada de lo visto, nada de las cosas que no se ven, nada de lo que es natural, nada de lo que es sobrenatural nos puede separar del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor.

Así que el escritor de la carta a los Hebreos estaba hablando del "fruto" de la salvación, y no sobre la "raíz" de la salvación. Existía el peligro, dijo Pablo, de que todas sus obras, al ser probadas por el fuego, se consumieran, y entonces no quedara nada por lo cual ellos pudieran recibir una recompensa. Como dijo el apóstol en la primera carta a los Corintios capítulo 3, versículos 12 y 13, "12Si alguien edifica sobre este fundamento con oro, plata y piedras preciosas, o con madera o heno . Pero OJO querido hermano en la fe o estimado lector, hay que perseverar y mantenerse en el camino de Cristo, pues existe la APOSTACIA , que es la renuncia o dar la espalda a las cosas de Cristo y en ese momento la perderías.

Algún día cada creyente (Cristiano) va a tener que presentarse ante El tribunal de Cristo. Donde el Señor no va a evaluar nuestra asistencia a la iglesia los domingos (1er día de la Semana), sino cosas más profundas como el fruto espiritual en la vida del creyente. ¿Ha crecido usted en el conocimiento de Él? ¿Ha sido usted un fiel testigo de Cristo? ¿Ha sido su vida de algún valor para Él ? ¿Ha sido usted una bendición para otras personas? Mi amigo creyente, no voy a decir que tengo muchos deseos de estar ante ese Tribunal de Cristo, porque Él me va a examinar allí minuciosamente, no para determinar mi salvación porque ya yo soy salvo, pero Él va a poner en evidencia si yo he de recibir una recompensa o no. Éste es el tema del proximo  artículo  Bíblico.