domingo, 2 de enero de 2022

¿Qué dice la Biblia acerca del sexo antes del matrimonio y fuera de el ?

 

¿Qué dice la Biblia acerca del sexo

antes del matrimonio y fuera de el ?



Queridos hermanos en la fe, y publico en general que por la gracia de Dios lee estos artículos, que son la Palabra viva de Dios. La biblia condena innegablemente el adulterio y la inmoralidad sexual, pero ¿se considera que el sexo antes del matrimonio es sexualmente inmoral? Según 1 Corintios 7:2, "sí" es la respuesta clara: "pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido". En este versículo, Pablo declara que el matrimonio es la "cura" para la inmoralidad sexual. Primera de Corintios 7:2 está diciendo esencialmente que, debido a que la gente no puede controlarse a sí misma y tantos están teniendo sexo inmoral fuera del matrimonio, la gente debería casarse. Entonces pueden cumplir sus pasiones de una manera moral. Es importante resaltar que para ambos (Cristianos y del Mundo) para Dios esto constituye un Pecado, pues ambos tienen la capacidad de hacerlo; la diferencia estriba en que para un cristiano las consecuencias son de índole espiritual se le exige mas por ser discípulo de Cristo y para uno del mundo la consecuencia es de carácter moral por no conocer de Cristo.

 Ya que 1 Corintios 7:2 claramente incluye el sexo antes del matrimonio en la definición de inmoralidad sexual, todos los versículos de la Biblia que condenan la inmoralidad sexual como pecaminosa también condenan el sexo antes del matrimonio como pecaminoso. El sexo antes del matrimonio está incluido en la definición bíblica de inmoralidad sexual. Hay numerosas Escrituras que declaran que el sexo antes del matrimonio es un pecado (Hechos 15:20; 1ª Corintios 5:1; 6:13, 18; 7:2, 10:8; 2ª Corintios 12:21; Gálatas 5:19; Efesios 5:3; Colosenses 3:5; 1ª Tesalonicenses 4:3; Judas 7). La Biblia promueve la abstinencia antes del matrimonio. El sexo entre un esposo y su esposa es la única forma de relación sexual que Dios aprueba (Hebreos 13:4).

A menudo nos concentramos en el aspecto de "recreación" del sexo, sin reconocer el aspecto de "procreación". Sí, el sexo dentro del matrimonio es agradable. Dios lo diseñó de esa manera. Él quiere que los hombres y las mujeres disfruten de la actividad sexual (dentro de los límites del matrimonio). El Cantar de los Cantares y otros pasajes de la biblia (como Proverbios 5:19) describen claramente el placer del sexo. Sin embargo, la pareja debe entender que la intención de Dios para el sexo incluye producir hijos. Por lo tanto, para una pareja, tener relaciones sexuales antes del matrimonio es doblemente erróneo: están disfrutando placeres que no están destinados a ellos, y están tomando la oportunidad de crear una vida humana fuera de la estructura familiar que Dios desea para cada niño. Imagínense cuán mejor sería nuestro mundo si fuera seguido el patrón de Dios para el sexo: menos transmisión de enfermedades sexuales, menos madres solteras, menos embarazos no deseados, menos abortos y muchos menos niños que crecen sin ambos padres en sus vidas, etc. La abstinencia es la única norma de conducta de Dios cuando se trata del sexo antes del matrimonio. La abstinencia salva vidas, protege a los bebés, da el valor adecuado a las relaciones sexuales, y lo más importante, honra a Dios.


domingo, 19 de diciembre de 2021

¿Creó Dios el mal?

 

¿Creó Dios el mal?



De principio parecería que, si Dios creó todas las cosas, entonces el mal debe haber sido creado por Dios. Sin embargo, el mal no es una “cosa” como una roca o la electricidad. No puedes tener una jarra del mal. El mal no existe por sí mismo – realmente es la ausencia de lo bueno. Por ejemplo, los hoyos son reales, pero ellos solo existen en algo más. En donde no hay tierra se le llama hoyo, pero no puede estar separado de la tierra. Cuando Dios hizo la creación, es verdad que todo lo que creó era bueno. Una de las cosas buenas que Dios hizo fueron criaturas con la libertad de elegir el bien. Para hacer una elección real, Dios tuvo que permitir algo más que el bien para elegir. Así que Dios permitió a estos seres libres, tanto ángeles como humanos, elegir entre el bien y la ausencia de éste (el mal). Cuando existe una mala relación entre dos cosas buenas, le llamamos “el mal”, pero eso no lo convierte en una “cosa” que haya requerido la creación de Dios.

Tal vez la siguiente ilustración nos ayude. Si se le preguntara a una persona “¿existe el frío?” – su respuesta sería que sí. Sin embargo, esto es incorrecto. El frío no existe. El frío es la ausencia de calor. Similarmente, la oscuridad no existe, ésta es la consecuencia de la falta de luz. Igualmente, el mal es la ausencia del bien, o, mejor dicho, el mal es la ausencia de Dios. Dios no creó el mal, sino que más bien solo permitió la ausencia del bien.

Dios no creó el mal, pero Él lo permite. Si Dios no permitiera la posibilidad del mal, tanto ángeles como humanos servirían a Dios por obligación y no por decisión. Dios no quiso crear “robots” que simplemente hicieran lo que Él quería que hicieran mediante su “programación”. Dios permitió la posibilidad del mal para que podamos tener genuinamente la libertad de elegir si queremos servirle o no.

Nosotros como seres humanos finitos, jamás podremos entender a un Dios infinito (Romanos 11:33-34). Algunas veces pensamos que entendemos el por qué Dios está haciendo algo, solo para descubrir más tarde que era por diferentes propósitos de los que originalmente pensamos. Dios ve las cosas desde una perspectiva santa y eterna. Nosotros miramos las cosas desde una perspectiva pecaminosa, terrenal y temporal. ¿Por qué puso Dios al hombre en la tierra, sabiendo que Adán y Eva pecarían y traerían con ello el mal, la muerte y el sufrimiento para toda la raza humana? ¿Por qué no nos creó y nos dejó en el cielo donde seríamos perfectos y no tendríamos sufrimientos? Estas preguntas no pueden ser respondidas adecuadamente en este lado de la eternidad. Lo que podemos saber es que todo lo que Dios hace es santo y perfecto y finalmente lo glorificará. Dios tuvo que permitir la posibilidad del mal para nosotros, para darnos una verdadera opción de adorar o no a Dios. Dios no creó el mal, pero Él lo permite.


domingo, 12 de diciembre de 2021

¿Suicidio, Por qué yo no debería cometerlo ?

 

¿Por qué yo no debería cometer suicidio?



Nuestros corazones están con aquellos que tienen pensamientos de terminar con sus propias vidas a través del suicidio. Si al momento ese es usted, debe experimentar muchas emociones, tales como sentimientos de desesperanza. Usted puede sentirse como que está en el pozo más profundo, y duda de que haya alguna esperanza de que las cosas mejoren. Piensa que a nadie parece importarle o entender de dónde viene usted. Simplemente, la vida no vale la pena vivirla… ¿o sí?

Si usted se toma unos pocos minutos y considera permitir que Dios verdaderamente sea Dios en su vida ahora mismo, Él va a probar justamente cuán grande es Él en realidad, "Porque nada hay imposible para Dios" (Lucas 1:37)..

¿Por qué no debería cometer suicidio? Amigo, no importa que tan mal estén las cosas en su vida, hay un Dios de amor que le está esperando, para que le permita guiarle a través de su túnel de la desesperación, y conducirlo hacia Su luz maravillosa. Él es su esperanza segura. Su nombre es Jesús.

Este Jesús, el inmaculado Hijo de Dios, se identifica con usted en su tiempo de rechazo y humillación. El profeta Isaías escribió de Él en Isaías 53:2-6, describiéndolo como un hombre que fue "despreciado y rechazado" por todos. Su vida estuvo llena de dolor y sufrimiento. Aunque el dolor que llevó no fue el suyo, sino el nuestro. Fue traspasado, herido y abatido por nuestros pecados. Por causa de Su sufrimiento, nuestras vidas pueden ser redimidas y restauradas.

¡Amigo, Jesucristo soportó todo esto, a fin de que todos sus pecados pudieran ser perdonados! Sepa que cualquier peso de culpa que cargue con usted, Él va a perdonarlo si humildemente lo recibe como su Salvador. "Invócame en el día de la angustia; te libraré, y tú me honrarás (Salmos 50:15). Nada de que usted alguna vez haya hecho, es demasiado malo como para que Jesús no lo perdone. Algunos de sus siervos escogidos en la biblia cometieron pecados graves, tales como asesinato (Moisés), adulterio (rey David), y abuso físico y emocional (apóstol Pablo). No obstante, encontraron perdón y una nueva vida abundante en el Señor. "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas" (2ª Corintios 5:17).

¿Por qué no debería suicidarse? Amigo, Dios está dispuesto a reparar lo que se ha "roto", concretamente, la vida que tiene ahora, la vida que quiere terminar con el suicidio. En Isaías 61:1-3, el profeta escribió: "El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová…a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos… se les de gloria (la corona de la belleza) en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado" (Isaías 61:1-3).

Venga a Jesús, y permítale restaurar su gozo y eficacia, mientras confía en Él para comenzar una nueva obra en su vida. Él promete restaurar el gozo que ha perdido y darle un nuevo espíritu para sustentarlo. Su corazón quebrantado es precioso para Él: "Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios" (Salmos 51:12, 15-17).

¿Aceptaría al Señor como su Salvador y Pastor? Él va a guiar sus pensamientos y pasos, un día a la vez, a través de Su Palabra, la Biblia. "Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos" (Salmos 32:8). "Y reinarán en tus tiempos la sabiduría y la ciencia, y abundancia de salvación; el temor de Jehová será su tesoro" (Isaías 33:6). En Cristo, todavía va a tener luchas, pero ahora va a tener esperanza. Él es un "amigo más unido que un hermano" (Proverbios 18:24). Que la gracia del Señor Jesús esté con usted en su hora de decisión.


domingo, 5 de diciembre de 2021

¿Qué significa andar en el Espíritu?

 

¿Qué significa andar en el Espíritu?



Todos los creyentes nacidos de nuevo tienen el Espíritu de Cristo, la esperanza de gloria, dentro de ellos (Colosenses 1:27). Aquellos que andan en el Espíritu lo mostrarán cotidianamente, en constante santidad. Esto se deriva del haber elegido conscientemente por la fe, confiar en el Espíritu Santo para ser guiados en pensamiento, palabra, y acciones (Romanos 6:11-14).

La negligencia de depender de la guía del Espíritu Santo, resultará en que un cristiano no pueda vivir a la altura del llamado y a la posición que provee la salvación (Juan 3:3; Efesios 4:1; Filipenses 1:27). Podemos saber que estamos andando en el Espíritu si nuestras vidas muestran el fruto del Espíritu, el cual es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza (Gálatas 5:22-23). Ser llenos (andar) del Espíritu, es lo mismo que permitir que la Palabra de Cristo, (la Biblia), more en abundancia en nosotros (Colosenses 3:16).

El resultado es agradecimiento, alabanzas y gozo (Efesios 5:18-20; Colosenses 3:16). Los hijos de Dios serán guiados por el Espíritu de Dios (Romanos 8:14). Cuando los cristianos eligen no andar en el Espíritu, y por lo tanto pecan, contristándolo, se ha provisto su restauración a través de la confesión de sus pecados (Efesios 4:30; 1 Juan 1:9). “Andar en el Espíritu” es seguir la guía del Espíritu. Es en esencia “caminar con” el Espíritu, permitiéndole que guíe tus pasos y transforme tu mente. Para resumir, así como hemos recibido a Cristo por fe, el Espiritu de Dios tambien nos pide que andemos en Él por la fe, hasta que seamos llevados al cielo y escuchemos del Maestro, “¡Bien hecho!” (Colosenses 2:5; Mateo 25:23). Amen


domingo, 28 de noviembre de 2021

¿Qué significa que Jesús es nuestro Sumo Sacerdote?

 

¿Qué significa que Jesús es nuestro Sumo Sacerdote?



El titulo de Sumo Sacerdote es solo uno de  muchos aplicados a Jesús, tales como; Mesías, Salvador, Hijo de Dios, Hijo del Hombre, Amigo de pecadores, etc. Cada uno se enfoca en un aspecto particular de lo que El es y lo que eso significa para nosotros. En el libro de Hebreos, Jesús es llamado un Sumo Sacerdote (Hebreos 2:17; 4:14). La palabra “sacerdote” conlleva un par de significados primarios. Primero, significa uno que es mediador en los servicios religiosos. Segundo, significa uno que es santo o apartado para llevar a cabo esos servicios. 

El primer lugar donde encontramos la palabra usada en la Biblia es en Génesis 14. Abraham, el amigo de Dios, entró en batalla para rescatar a su sobrino Lot, quien había sido capturado por el ejército de Elam. A su regreso, Abraham fue recibido por Melquisedec rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo. Este hombre, cuyo nombre significa “rey de justicia,” bendijo a Abraham y al Dios Altísimo quien le dio la victoria a Abraham. En respuesta a esta bendición, Abraham le dio el diezmo (10 por ciento) de todos el botín de guerra a Melquisedec. Por este acto, Abraham reconoció la alta posición de Melquisedec como el sacerdote de Dios.

Años más tarde, Levi, el nieto de Abraham, fue elegido por Dios para ser el padre de la tribu sacerdotal. Cuando la Ley fue dada en el Monte Sinaí, los levitas fueron identificados como los sirvientes del Tabernáculo, con la familia de Aarón como los sacerdotes. Los sacerdotes eran responsables por hacer intercesión ante Dios por el pueblo, mediante la ofrenda de los muchos sacrificios que requería la ley. Entre los sacerdotes, uno era elegido como el Sumo Sacerdote, quien entraba en el Lugar Santísimo una vez al año en el Día de la Expiación, para colocar la sangre del sacrificio sobre el Arca del Pacto (Hebreos 9:7). Por estos sacrificios diarios y anuales, los pecados del pueblo eran temporalmente cubiertos hasta que viniera el Mesías para quitar sus pecados.

 Cuando Jesús es llamado nuestro Sumo Sacerdote, es con referencia a estos dos sacerdocios previos. Como Melquisedec, Él es ordenado como un sacerdote aparte de la Ley dada en el Monte Sinaí (Hebreos 5:6). Como los sacerdotes levíticos, Jesús ofreció un sacrificio para satisfacer la Ley de Dios, cuando Él se ofreció a Sí mismo por nuestros pecados (Hebreos 7:26-27). A diferencia de los sacerdotes levíticos, quienes tenían que ofrecer continuos sacrificios, Jesús solo tuvo que ofrecer Su sacrificio una sola vez, ganando la redención eterna para todos los que vinieran a Dios a través de Él (Hebreos 9:12).

Otro punto importante acerca del sacerdocio de Jesús: –cada sacerdote es designado de entre los hombres. Jesús, aunque es Dios desde la eternidad, se hizo hombre a fin de sufrir la muerte y servir como nuestro Sumo Sacerdote (Hebreos 2:9). Como hombre, Él estuvo sujeto a todas las debilidades y tentaciones que tenemos nosotros, para que pudiera identificarse personalmente con nosotros en nuestras luchas (Hebreos 4:15). Jesús es mas grande que cualquier otro sacerdote, por lo que es llamado nuestro “Gran Sumo Sacerdote” en Hebreos 4:14, y eso nos da la confianza para acercarnos “al trono de gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.” (Hebreos 4:16). Amen.


domingo, 21 de noviembre de 2021

¿ Los cristianos, deben obedecer la ley del Antiguo Testamento?

 

¿ Los cristianos, deben obedecer

la ley del Antiguo Testamento?


Lo importante de esto es saber diferencial que la ley del Antiguo Testamento fue dada a la nación de Israel, no a los cristianos. Algunas de las leyes se hicieron para que los Israelitas supieran cómo obedecer y agradar a Dios. Algunos de estos eran para mostrarles cómo adorar a Dios y cómo pagar por el pecado (el sistema de sacrificios). Otros simplemente, para hacer a los israelitas diferentes de otras naciones (las reglas de alimentación y vestimenta). Ninguna de las leyes del Antiguo Testamento se aplica a nosotros hoy. Cuando Jesús murió en la cruz, puso fin a la ley del Antiguo Testamento (Ley de Moises y la Ley del pecado) (Romanos 10:4; Gálatas 3:23-25: Efesios 2:15). Es importante señalar que una cosa es La ley de Moises o Jehova, y otra Los Diez Mandamientos.

 En lugar de estar bajo la Ley del Antiguo Testamento, estamos bajo la ley de Cristo (Gálatas 6:2) esto es "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas" (Mateo 22:37-40). Si hacemos estas dos cosas, estaremos cumpliendo con todo lo que Cristo quiere que hagamos: "De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas" (Mateo 22:40). Al mismo tiempo, decir que la ley del antiguo testamento (Ley de Moises) se aplica a los cristianos hoy en día es incorrecto. La ley del antiguo testamento es un conjunto de 612 mandatos u ordenanzas. O se aplica en su totalidad, o nada de la ley se aplica(Santiago 2:10). Si Cristo cumplió parte de la ley, como el sistema de sacrificios, entonces la cumplió toda.

 "Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos" (1ª Juan 5:3). Por otro lado los diez mandamientos eran esencialmente un resumen de toda la ley del antiguo testamento y estos han quedado como la Ley Universal de Moral y conducta de la humanidad. Sin embargo, nueve de los Diez Mandamientos están repetidos en el Nuevo Testamento (todos, excepto el mandamiento de observar el Día de Reposo). Obviamente, si estamos amando a Dios, no estaremos adorando a otros dioses o adorando a ídolos. Si estamos amando a nuestro prójimo, no lo estaremos asesinando, mintiendo, cometiendo adulterio contra ellos, o codiciando lo que les pertenece. El propósito de la ley del antiguo testamento era y es convencer a la gente de nuestra incapacidad para guardarla  y apuntar a nuestra necesidad de Jesucristo como Salvador (Romanos 7:7-9; Gálatas 3:24). Debemos amar a Dios y a nuestro prójimo. Si obedecemos esos dos mandamientos fielmente, estaremos cumpliendo todo lo que Dios requiere de nosotros.


domingo, 14 de noviembre de 2021

¿Los cristianos debemos ser tolerantes con otras creencias religiosas?

 

¿Los cristianos debemos ser tolerantes

 con otras creencias religiosas?



En nuestra era de “tolerancia”, el relativismo moral es visto como la virtud suprema. Cada filosofía, idea y sistema de fe tiene igual mérito según la mayoria, dicen los relativistas y es merecedor de igual respeto. Aquellos a favor de un sistema de fe sobre otro – o peor aún – que afirman un conocimiento absoluto de la verdad, son considerados como incultos, de estrecha mentalidad, o aún como prejuiciosos o intolerantes.

 Desde luego, las diferentes religiones se consideran poseedoras de la verdad, y el relativista que esta en el mundo y no conoce a Cristo lógicamente no puede reconciliar las contradicciones radicales. Por ejemplo, la biblia declara que “… está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27), mientras que las religiones orientales enseñan la reencarnación. Así que, ¿sólo morimos una vez, o muchas veces? Ambas enseñanzas no pueden ser la verdad. El relativista esencialmente redefine la verdad a fin de crear un mundo paradójico donde las múltiples y contradictorias “verdades” puedan coexistir.

 Jesús dijo, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). Un cristiano ha aceptado la Verdad, no solo como un concepto, sino como una Persona. Este conocimiento de la Verdad separa a los cristianos de los actualmente auto calificados como “de mentalidad abierta”. El cristiano ha reconocido públicamente que Jesús resucitó de entre los muertos (Romanos 10:9-10). Si él realmente cree en la resurrección, ¿cómo puede ser “de mentalidad abierta” respecto a la aseveración de los incrédulos de que Jesús nunca resucitó? Para un cristiano, el negar la clara enseñanza de la Palabra de Dios, lo convertiría en un traidor a Dios.

 Debemos notar que hasta aquí, hemos citado los fundamentos de la fe en nuestros ejemplos. Algunas cosas (como la resurrección corporal de Cristo) no están sujetas a negociación. Otras cosas si pueden estar abiertas al debate, tales como, quién escribió el libro de Hebreos, la naturaleza del “aguijón en la carne” de Pablo. Debemos evitar involucrarnos en discusiones sobre asuntos secundarios (2 Timoteo 2:23; Tito 3:9).

 Aún cuando se discuta o se dialogue sobre doctrinas prominentes, un cristiano debe ejercitar el dominio propio y mostrarse respetuoso. Una cosa es el no estar de acuerdo con una postura, y otra muy diferente el menospreciar a una persona. Debemos mantenernos firmes en la Verdad, y al mismo tiempo mostrar compasión hacia aquellos que la ponen en duda. Como Jesús, debemos estar llenos tanto de gracia como de verdad (Juan 1:14).

 Pedro nos muestra un buen balance entre tener la respuesta y tener humildad. “…estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3:15). El que esta en el mundo no conoce a Cristo y por ende esta ciego y sordo.