¿Se puede hacer buenas obras,
con dinero ganado deshonrosamente
Es una pregunta muy interesante.
En realidad, la Biblia aborda este tema desde una perspectiva bastante firme:
la intención y el origen del dinero importan tanto como el destino que se le da.
Si bien no hay un versículo que diga exactamente "usa
el dinero mal ganado para hacer el bien", hay varios que enseñan que
Dios rechaza las ofrendas que provienen de la injusticia o el pecado. Aquí te
comparto los puntos clave:
1. El
rechazo a las "ofrendas sucias"
En el Antiguo Testamento, Dios es muy específico sobre no
mezclar lo sagrado con lo que proviene de actos deshonrosos. Un ejemplo claro
es:
Deuteronomio 23:18: "No traerás la paga de una ramera ni el
precio de un perro [referencia a la prostitución masculina] a la casa de Jehová
tu Dios por ningún voto; porque abominación es a Jehová tu Dios tanto lo uno
como lo otro."
Esto sugiere que intentar "limpiar" un pecado entregando el dinero ganado por él no
es aceptable para Dios.
2. La justicia
por encima del sacrificio
La Biblia enfatiza que a Dios le importa más la
honestidad y la justicia que la caridad hecha con fondos dudosos.
Proverbios 15:8: "El sacrificio de los impíos es
abominación a Jehová; mas la oración de los rectos es su gozo."
Isaías 61:8: "Porque
yo Jehová soy amante del derecho, aborrecedor del latrocinio para
holocausto..." (Es decir, Dios odia que se robe para luego
ofrecerle un sacrificio).
3. El
ejemplo de Zaqueo (La verdadera solución)
En el Nuevo Testamento, vemos el caso de Zaqueo (Lucas 19:1-10), un recaudador de
impuestos que se había enriquecido injustamente. Su respuesta al encontrarse
con Jesús no fue solo "hacer buenas obras", sino reparar el daño:
Prometió dar la mitad de sus bienes a los pobres.
Y, lo más importante: devolvió cuatro veces más a quienes
había defraudado.
En
resumen:
La enseñanza bíblica general es que el fin no justifica
los medios. Si el dinero se obtuvo de manera deshonrosa, la Biblia no
recomienda simplemente "hacer buenas obras", sino: Arrepentirse.
Restituir el daño a las personas afectadas (si es
posible).
Cambiar de conducta para que las futuras ganancias sean
fruto de la bendición y el trabajo honesto.
La Biblia habla sobre la
restitución o sobre cómo administrar el dinero honestamente?
Para profundizar en este tema, es útil entender que la Biblia no ve el dinero como algo neutro, sino como un reflejo del corazón. Cuando hay ganancias deshonrosas, el camino bíblico no es la "donación" para calmar la conciencia, sino la restitución.
Aquí te explico cómo funciona este concepto y qué dice
sobre la administración honesta:
1. El
Principio de la Restitución
En la ley bíblica, cuando alguien obtenía algo de forma
deshonesta, la "buena obra" principal no era dar a los pobres, sino
devolver lo tomado a su dueño original, a veces con una compensación adicional.
Levítico 6:4-5: Establece que si alguien roba o engaña, debe devolver el principal y
añadir una quinta parte (20%) adicional al dueño.
Éxodo 22:1: En casos de robo de ganado, la restitución era incluso mayor (cuatro o
cinco veces el valor), lo que demuestra que la justicia busca restaurar la
pérdida de la víctima, no solo castigar al culpable.
La clave: La restitución sana la relación con el prójimo, mientras
que el arrepentimiento sana la relación con Dios.
2.
¿Cómo administrar el dinero honestamente?
Una vez que se ha limpiado el pasado, la Biblia ofrece
pautas para que las nuevas ganancias sean "de bendición":
El valor del esfuerzo: “Las riquezas de vanidad disminuyen;
pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta” (Proverbios
13:11). El dinero fácil o mal ganado tiende a desaparecer rápido.
La generosidad alegre: No se trata de dar por obligación
o culpa, sino de corazón. “Cada uno dé como propuso en su corazón: no
con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre”
(2 Corintios 9:7).
Priorizar la integridad: Es mejor tener poco con
honestidad que mucho con injusticia. “Mejor es lo poco con el temor de Jehová,
que el gran tesoro donde hay turbación” (Proverbios 15:16).
3. El
cambio de mentalidad (Efesios 4:28)
Este versículo resume perfectamente la transición de una
vida de ganancias deshonrosas a una de buenas obras:
"El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo
que es bueno, para que tenga qué compartir con el que tiene necesidad."
Aquí vemos el ciclo completo:
Detener el daño (no hurtar más).
Esfuerzo propio (trabajar en lo bueno).
Propósito correcto (compartir con el necesitado).
Cuadro comparativo: Motivación vs. Acción
Cuadro comparativo: Motivación vs. Acción
|
ACCION |
MOTIVACION
ERRONEA |
MOTIVACION
BIBLICA |
|
Dar dinero |
Intentar "comprar" el perdón o limpiar el
pasado. |
Expresar amor y gratitud a Dios. |
|
Hacer obras |
Apariencia externa o aliviar la culpa. |
Fruto de un
corazón ya transformado. |
|
Restituir |
Evitar el castigo legal. |
Buscar la justicia y la paz con el hermano. |
¿ Es permitido que el Cristiano preste
dinero
como Negocio o Actividad Comercial?
Esta es una de las preguntas más
debatidas en la ética cristiana, porque la Biblia tiene instrucciones muy
específicas sobre los préstamos, dependiendo de a quién se le presta y cuál es
la intención del préstamo.
Para entender si es "permitido",
debemos mirar los tres escenarios que plantea la Biblia:
1. El
préstamo al necesitado (Prohibido el interés)
La Biblia es categórica: si un hermano cristiano o una
persona pobre necesita dinero para sobrevivir (comida, techo, salud), el
cristiano no debe buscar lucro en esa tragedia.
Éxodo 22:25: "Si
prestares dinero a mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portarás con él
como logrero (usurero), ni le impondrás usura."
Levítico 25:35-37: Refuerza que no se debe prestar dinero con interés ni
víveres con recargo a quien ha empobrecido.
Principio: Aquí el préstamo se ve como un acto de caridad, no como
un negocio.
2. El
préstamo como negocio o inversión
En el Nuevo Testamento, Jesús menciona el sistema
financiero de su época sin condenarlo necesariamente como actividad comercial.
En la Parábola de los Talentos (Mateo 25:27), el señor le reclama al
siervo inútil: "Debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo,
hubiera recibido lo que es mío con el interés".
Esto sugiere que el uso del capital para generar
rendimientos (intereses bancarios o comerciales) no es pecado en sí mismo,
siempre y cuando no se base en la explotación del débil.
3. La
advertencia sobre las deudas
Aunque no está prohibido prestar, la Biblia advierte
seriamente sobre el peligro de endeudarse:
Proverbios 22:7: "El rico se enseñorea de los pobres, y
el que toma prestado es siervo del que presta."
Debido a esto, muchos cristianos consideran que, si
pueden, es mejor regalar el dinero que prestarlo, para no dañar la relación
fraternal ni poner una carga de "esclavitud" sobre el otro.
¿Qué factores determinan si es correcto?
Si estás considerando prestar dinero (especialmente con
intereses o a través de una plataforma), hazte estas preguntas:
¿Es un negocio o una ayuda? Si es ayuda a un hermano en necesidad, cobrar intereses va
contra el espíritu bíblico de amor.
¿Es usura? La
usura son intereses excesivos o abusivos. Esto es condenado en toda la Biblia (Ezequiel
18:13).
¿Cuál es el propósito del que pide? ¿Es para una inversión comercial o para pagar una deuda
de juego o vicios? El cristiano debe ser buen administrador y no facilitar el
pecado ajeno.
El pasaje clave: Lucas 6:35
En este versículo, Jesús da una instrucción que va más
allá de la simple generosidad, enfocándose en el amor desinteresado:
"Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no
esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del
Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos."
(Reina-Valera 1960)
Otras referencias importantes
La Biblia también tiene mandatos específicos sobre no
cobrar intereses (usura) a quienes están en necesidad, principalmente en el
Antiguo Testamento:
Éxodo 22:25: "Si
prestares dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portarás
con él como logrero, ni le impondrás usura."
Levítico 25:36-37: "No tomarás de él usura ni ganancia...
No le darás tu dinero a usura, ni tus víveres a ganancia."
Deuteronomio 23:19: "No exigirás de tu hermano interés de
dinero, ni interés de comestibles, ni interés de cosa alguna que se suele
prestar a interés."
Mateo 5:42: "Al
que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo
niegues."
Resumen
de la enseñanza
Mientras que el Antiguo Testamento prohibía cobrar
intereses a los hermanos en necesidad, Jesús
en el Nuevo Testamento eleva el estándar, sugiriendo que debemos estar
dispuestos a prestar incluso si sabemos que no recuperaremos lo prestado,
tratando al deudor con la misma misericordia que Dios tiene con nosotros. Por
eso queridos hermanos en la Fe de Cristo, no
podemos prestar porque esto es la ejecución de una actividad que busca
lucro, generar beneficios y no puedes hacerlo con tu hermano. El Prestar Cristo
lo ve como un acto de caridad, no para enriquecerse.
Solo podría ser permitido, si es una inversión comercial: Pero debe ser bajo términos justos y honestos, sin avaricia y para ser honestos esto es difícil para el hombre pues su meta es ganar más.
Si es un préstamo personal entre amigos/familia: Ten
cuidado de no convertirte en el "dueño" de esa persona,
afectando la comunión cristiana.
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